Limpia tu Hígado y baja de peso

Por Kiwilimón - Septiembre 2014
Si por más que intentas no puedes bajar de peso tal vez lo que necesitas no es una dieta loca, sino una desintoxicada urgente. El hígado te ayuda a remover toxinas, mejorar la digestión y absorber vitaminas y minerales esenciales, pero también regula la glucosa en la sangre, la insulina, e incluso ayuda a regular el estrógeno y al testosterona en el cuerpo. Todo esto ayuda a que tu cuerpo procese de forma correcta los alimentos para que puedas bajar de peso. Nuestras amigas de ActitudFem, nos comparten todos los tips necesarios para seguir con tu dieta y mejorar tu calidad de vida.
Si sientes que tu hígado puede estar en problemas acude a un doctor primero para que te haga análisis, pero si simplemente quieres darle una ayudadita a tu cuerpo desintoxícate con estas recomendaciones:

1. Elimina medicamentos innecesarios

Cambia todo lo que puedas por remedios naturales (como yoga en lugar de aspirinas). Si llevas mucho tiempo tomando un medicamento habla con tu doctor para ver si lo puedes suspender o disminuir. La medicina es de lo que más afecta a este órgano.

2. Deja de fumar o fuma menos

Aunque sea sólo por unas cuantas semanas, dale un respiro a tu cuerpo dejando de fumar.

3. Elimina los aceites hidrogenados de tu dieta

Por al menos dos semanas pon atención a los contenidos de tus alimentos y evita estos aceites dañinos.

4. Elimina todo lo que tenga colorante artificial

¿Quieres comer limpio? La forma más fácil de hacerlo es dejar de comprar cualquier cosa que tenga colorante. Esto incluye galletas, cereales y muchos alimentos enlatados. Hazlo mínimo por dos semanas y te vas a sentir mucho mejor. Todo lo que no tiene colorante generalmente tampoco incluye muchos otros ingredientes dañinos para tu hígado.

5. Deja la sal

Aunque te cueste al principio olvídate del salero. Sazona la comida con ajo o romero que son buenos para tu hígado. Con estos tips y tomando suficiente agua (sin sales) dejarás descansar a tu hígado para que funcione correctamente cuando intentes bajar de peso. ¡No te estanques! Llegar a tu  meta es posible.
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Los mariscos son deliciosos, pero también pueden ser peligrosos si no se refrigeran apropiadamente. Evita problemas de salud conociendo cómo debes almacenar los mariscos y los días que pueden durar refrigerados.Primero que nada, ¿en qué debes fijarte para elegir mariscos en buen estado?Si un marisco se encuentra ya en estado de descomposición, no importa si lo guardas en el refrigerador o en el congelador, simplemente ya no sirve y no debes usarlo para cocinar. Estos son los principales aspectos que debes revisar al momento de comprar mariscos:Los caparazones de los mariscos, como las ostras o las almejas, deben estar enteros, es decir, sin grietas. Si te encuentras con un caparazón quebrado, no compres ese marisco.Para comprobar la frescura de los mejillones, ostras y almejas hay un truco muy sencillo. Golpea suavemente el caparazón. Si este se cierra, esto significa que el marisco aún está vivo, en caso contrario, mejor no lo compres.Los cangrejos y las langostas deben comprarse vivos, ya que se echan a perder muy rápidamente. Así que cuando los vayas a comprar asegúrate de que las patas se mueven, el caparazón está firme y la cola se encuentra recogida (no extendida).¿Cuántos días duran los mariscos refrigerados?Es muy importante que prestes atención a la manera en que guardas los mariscos. A diferencia de la carne de res que puede estar en el refrigerador sin problemas por varios días, los mariscos tienen una caducidad mucho menor. Recuerda que el consumir mariscos pasados o en mal estado puede provocar alguna infección o problema de salud, así que mejor ahórrate esos inconvenientes almacenando los mariscos de acuerdo con estas indicaciones.Los camarones, ostiones, langosta y calamares frescos solo pueden refrigerarse dos días (no más). En el congelador tienen un mayor tiempo de caducidad, ya que aguantan entre tres y seis meses.En el caso de los mariscos cocidos, si se cocina el mismo día que se consume, pueden refrigerarse hasta tres días. Si no preparaste tú la comida, checa directamente con el fabricante las indicaciones de consumo para saber cuánto tiempo más puede almacenarse el platillo en el refrigerador.De cualquier manera, es muy importante que antes de consumir mariscos (cocidos o frescos) que han estado refrigerados o congelados, revises su estado general. El olor de estos nunca debe ser agrio o parecido al amoniaco.Aunque no son mariscos, los pescados también deben almacenarse con cuidado para evitar que se descompongan. La recomendación es que los pescados (magros y grasos) pueden estar en el refrigerador como máximo dos días, y en el congelador desde seis hasta ocho meses.Recuerda revisar periódicamente la temperatura de tu refrigerador, la cual debe estar en 4° C, y la del congelador en -18° C.¿Te encantan los mariscos? Entonces no puedes perderte estas recetas fáciles: Tostadas de pulpo adobadoAros de Calamar en caldo de mostaza picositaEsquites de camarón y chile guajillo
Una de las principales preocupaciones de una mujer embarazada es, sin duda, el bienestar de su pequeño. En los nueve meses de gestación la futura madre está constantemente preguntándose si lo que come, bebe o hace puede afectar de alguna manera la salud del bebé.Si bien es cierto que la mujer debe vigilar lo que come para evitar futuros problemas de salud, como diabetes gestacional o preclamsia, hay ciertas recomendaciones que son simplemente erróneas. Descubre los mitos y verdades más comunes en torno a la alimentación en el embarazo.No puedes comer pescado.Mucho se ha hablado sobre la presencia de mercurio en el pescado y sus efectos negativos durante el embarazo y la lactancia. Precisamente este prejuicio ha llevado a que muchas embarazadas eviten del todo cualquier tipo de platillo que incluya pescado, sin embargo, hay que recordar que no todas las variedades de pescado tienen los mismos niveles de mercurio.  Incluir pescado en tu dieta ayuda a aumentar los niveles de omega 3 y vitamina D en tu organismo. El consumo de alcohol está prohibido.Algunos estudios han demostrado que el consumo moderado de alcohol no es dañino para el bebé. Incluso puede llegar a ser benéfico. Beber un vasito de vino a la semana puede mejorar la circulación sanguínea, tanto de la mamá como del bebé. Sin embargo, es muy importante recalcar que no es una obligación beber alcohol y, que, si decides hacerlo, debes limitarte a unos cuantos mililitros a la semana. De lo contrario, puedes poner en riesgo la salud del bebé.Debes dejar de beber té y café.La cafeína es un estimulante y un diurético. Por un lado, su consumo hace que presión sanguínea y el ritmo cardiaco aumenten, lo cual no es muy recomendable durante el embarazo. Por otro lado, el efecto diurético puede empeorar las ganas de orinar que ya de por sí son bastantes. En cuanto a los tés debes fijarte muy bien qué contienen antes de beberlos. Aunque sean bebidas de origen natural y parezcan inofensivas, existen algunos tés que tienen efectos abortivos. Consulta con tu médico antes de incluir tés en tu dieta.Los quesos pueden hacerle daño al bebé.Aunque los lácteos elaborados con leche pasteurizada con considerados seguros, hay que tener mucho cuidado con aquellos productos que están hechos a base de leche fresca. Ciertos quesos, como el de cabra, generalmente no son sometidos a procesos de pasteurización, por lo que pueden contener bacterias que son muy peligrosas para el feto. No te arriesgues y mejor limítate a consumir solo lácteos pasteurizados.No debes comer huevo durante el embarazo.Ciertos alimentos incluyen huevo crudo en su preparación. La mayonesa, ciertas salsas, algunos postres y helados suelen estar hechos a base de claras y yemas crudas. Para evitar el desarrollo de algún tipo de infección que pueda afectar a tu bebé lo mejor es evitar estos alimentos y consumir únicamente huevo bien cocido. Así reducirás el riesgo de contraer salmonela. Las fresas son peligrosas en el periodo de gestación.  En realidad, las fresas por sí mismas no son peligrosas, el problema surge cuando no se lavan y desinfectan bien. A reserva de lo que te indique tu médico, puedes comer cualquier fruta durante el embarazo siempre y cuando la hayas lavado y desinfectado bien.Recuerda que antes de que hagas algún cambio en tu alimentación es muy importante que lo consultes con tu médico. Existen afecciones muy específicas y cada caso es diferente, por lo que es necesario que cuentes con la supervisión y aprobación de tu médico cuando decidas incluir algún tipo de alimento durante el embarazo.
Las amas de casa son unos genios de la administración. Parece que tienen súper poderes para estirar la quincena hasta el último centavo. Pero incluso ellas, de vez en cuando, necesitan una ayuda para hacer rendir más su dinero. Con estos 10 tips de ahorro te aseguramos que podrás hacer magia con tus ingresos.1 Cuando ya no sepas qué cocinar (o tu presupuesto esté muy limitado) opta por preparar comidas caldosas. Además de que rinden más, el líquido ayuda a que te satisfagas más rápido. Así que agrega a tu menú de fin de mes esta sopade fideo y frijol.2. Una alimentación balanceada debe incluir todos los nutrientes, como carbohidratos, grasas buenas y, por supuesto, proteínas. Si ya no te alcanza para comprar carne o quieres una alternativa de origen vegetal (y más barata), prepara platillos con leguminosas, como este pastel de tamal con salsa de frijol. 3. Cuando diseñes tu menú semanal, toma como base ingredientes rendidores y económicos, como pasta, arroz, papas. Con estos alimentos puedes cocinar platillos muy versátiles, y además de bajo costo, por ejemplo: Papas Fritas Gajo con Salsa Alfredo o Croquetas de Papa Rellenas de Tocino4. Resiste la tentación de gastar tus últimos $100 comprando comida en la calle. Si preparas tu lunch en casa, te ahorrarás una  buena cantidad de dinero al mes, además de que seguramente comerás platillos más saludables. Albóndigas con Pasta de Macarrones  son ideales para llevar a la oficina. 5.Cuando vayas al súper mercado compra según un menú semanal para no desperdiciar nada. Haz una lista de los alimentos que necesitas para cocinar lo de toda la semana, y solamente compra eso. Checa que algunos alimentos puedan usarse más de una vez para que rinda más tu presupuesto.6. Una manera práctica de ahorrar tiempo y dinero es congelar los alimentos. Puedes dedicarte el fin de semana a preparar los platillos de toda la semana y después congélalos en porciones individuales. Así, cuando quieras comer, solo tendrás que calentar lo que te vayas a comer.7. Aprovecha lo que te haya quedado de platillos pasados para preparar nuevas recetas. Si cocinas una Lasaña de Papas con Carne Molida puedes usar después las papas para hacer un delicioso Puré de Papa sin Lácteos. 8. Acostúmbrate a preparar tus comidas divididas en tiempos, es decir, entrada, platillo fuerte y postre. Aunque te tome más tiempo, el cocinar así te da la oportunidad de usar mayor diversidad de ingredientes para complementar tu alimentación de manera económica.9. ¡No te olvides del postre! Con gelatina y frutas puedes preparar postres muy ricos, a bajo costo y además muy frescos, ideales para la época en la que empieza a sentirse el calor. Prueba esta Gelatina Cristalina de Uvas y disfruta un postre delicioso y económico. 10. Uno de los mayores gastos hormiga está relacionado con la compra de botanas y antojos. Para evitar que tu quincena se vaya en estas cosas mejor prepara en casa unos Pepilocos con Cueritos o una exquisitaNieve de Fresa Casera. ¿Qué esperas para poner en práctica estos tips? Comienza a ahorrar con las recetas económicas de Kiwilimón.
Terminaron las dietas donde las grasas estaban prohibidas. Para que tu cuerpo funcione correctamente, es necesario incluir grasas saludables en las comidas. Sin embargo, hay que entender que no todas las grasas son iguales. Sigue leyendo para que sepas qué grasas saludables necesitas incluir en tu dieta. La coagulación sanguínea, el buen funcionamiento del sistema nervioso y la construcción de membranas celulares, son sólo algunos ejemplos de los procesos en los que intervienen las grasas dentro de cada cuerpo. Las grasas están divididas en dos bloques, que pueden ser saturadas o insaturadas, dependiendo de su composición química. Dentro de esta clasificación, hay que poner especial atención en las grasas monoinsaturadas. Estas son grasas que se encuentran en frutas, verduras, granos, frutos secos, semillas y pescado. Las grasas saludables son líquidas a temperatura ambiente, aunque hay algunas excepciones. Puedes obtenerlas de deliciosas comidas como los Aguacates de México. Seguramente te preguntarás, ¿por qué es necesario comerlas? Estas sustancias ayudan a absorber las vitaminas A, D, K y E, lo cual se traduce en tener una mejor nutrición. Esto significa que al comer Aguacates de México tu cuerpo aprovechará más los beneficios de los otros alimentos, ya que las grasas buenas del aguacate te permitirán absorber mejor sus nutrientes. Lo fascinante del aguacate es que es prácticamente la única fruta que contiene grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas. Más del 75% de sus grasas son consideradas buenas, por lo que su consumo regular puede impactar positivamente el estado de salud de quien lo come. Su alto contenido en grasas buenas y bajos niveles de grasas saturadas, además de la ausencia de colesterol y sodio, hacen del aguacate una fruta ideal para cuidar la salud del corazón. Por otro lado, las grasas saturadas pueden considerarse grasas neutras y son sólidas a temperatura ambiente. Una dieta alta en este tipo de grasa puede aumentar los niveles de colesterol e incluso, en algunos casos, se ha relacionado con enfermedades del corazón. Los nutriólogos sugieren limitar la ingesta de grasas saturadas a no más de 10% de su ingesta calórica total diaria. Finalmente, las menos recomendadas son las grasas trans, también conocidas como grasas hidrogenadas. Estas grasas están relacionadas con enfermedades cardiovasculares y otros padecimientos. Lo mejor es que las evites o reduzcas al mínimo su consumo. Independientemente de los tipos de grasas que consumas o hayas consumido, es importante concentrarse en incluir grasas monoinsaturadas en tu dieta, como las que se encuentran en los Aguacates de México. Más del 75% de las grasas en los aguacates son grasas insaturadas, así que son un buen sustituto para alimentos altos en grasas saturadas. Estas grasas buenas pueden ayudar en la reducción de la presión arterial e incluso el colesterol.
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