Los Aceites, ¿Buenos o Malos para la Salud?
Dietas y Nutrición

Los Aceites, ¿Buenos o Malos para la Salud?

Por Kiwilimón - May 2012
Es importante no dejarse engañar, la calidad de un aceite vegetal no se debe medir por el contenido o no de colesterol, sino por su procesamiento y por la pureza en la extracción. Se debe saber que todos los aceites, a temperatura ambiente, se encuentran en estado líquido. Esto se debe a la alta proporción de grasas insaturadas o buenas que contienen. Así, las grasas animales se encuentran en estado sólido a temperatura ambiente. En este caso, se debe a que la mayor parte de las grasas que contienen son saturadas o perjudiciales para la salud. Los aceites, además de contener distintos porcentajes de ácidos grasos o grasas según el tipo, contienen también vitamina E, lecitina y estades (sería el equivalente al colesterol de los animales, pero no posee sus efectos). Gran parte de la importancia de consumir los aceites vegetales se debe a que son prácticamente la única o más importante fuente de ciertas grasas que son indispensables para nuestro organismo: son lo que llaman las grasas insasturadas. Cuanto mayor sea su porcentaje, más beneficioso será su consumo para nuestra salud. Esto por supuesto dentro de unos límites ya que todos sabéis que no debemos abusar del aceite ya que tiene muchas calorías. Entre los aceites más interesantes para nuestra salud, encontramos los de: oliva, girasol, maíz, nuez, germen de trigo y soya. La mejor manera de consumir un aceite es en forma cruda, que es como mejor mantienen sus propiedades. (conforme los calentamos van perdiendo sus buenas virtudes. Recetas de cocina (te recomendamos hacer click en el título de la receta para ver más detalles) Spaghetti Alioli La salsa alioli es una tradicional salsa italiana a base de aceite de oliva y ajo que acompaña perfectamente una pasta. Prueba esta deliciosa receta y te aseguro que se volverá una de tus favoritas. Helado de aceite de oliva y queso crema Delicioso y suave helado de aceite de oliva y queso crema, sírvelo con galletas y ganache de chocolate. Pan Tomat Deliciosa baguette con ajo, aceite de oliva y jitomate. Pan de Ajo El pan de ajo consiste en pan cubierto con una mezcla de ajo con perejil, orégano y aceite de oliva. Se usa en la cocina italiana como acompanamiento para la pasta o otros platillos. Queso Provoletta Un rico queso provolone marinado con aceite de oliva y orégano hecho a la parilla. Atún Sellado con Vinagreta de Aceituna Una receta muy rica de atún con una vinagreta de aceitunas con aceite de oliva. Filete a la Pimienta Verde y Romero Disfruta de este FIlete a la pimienta en una cena elegante, es muy sencilla pero a la vez lucidora.
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La comida peruana tiene una variedad impresionante de platillos y, sin duda, es una de las más extensas del mundo, pero si tienes la fortuna de visitar el país o la curiosidad de visitar alguno de los restaurantes que te dan a probar un poquito de su gastronomía, estos son sólo una muestra de los platillos de la comida típica de Perú que no te puedes perder.CevicheEl ceviche peruano es un referente mundial, por lo que es el orgullo y un platillo que da identidad al país. Su base son trozos de pescado, cebolla, ají, jugo de limón y sal, pero también se le puede agregar camote, choclo, cancha serrana y yuyo (algas marinas).Papa a la HuancaínaEste platillo es oriundo de la ciudad de Huancayo, en el departamento de Junin, y consiste en licuar leche, galletas de soda, queso blanco y ají, esta es la llamada crema huancaína que después baña unas papas amarillas, y el plato final se decora con lechuga y una aceituna.Anticuchos Esta es una brocheta de carne, pero se utiliza corazón de res y se vende en las calles en carritos similares a los esquites y elotes mexicanos. Los anticuchos por lo general van acompañados de choclo, papas doradas y ají.Juane peruanoEl juane viene de la selva peruana y es un platillo especial de la fiesta de San Juan, celebrada todos los 24 de junio. Los ingredientes originales del juane peruano son la yuca, el arroz y la carne de gallina, y su presentación es envuelto en una hoja de plátano.PachamancaEste platillo es de la sierra peruana y tiene una preparación particular, pues se hace en piedras precalentadas y colocadas en la tierra. El resultado es un platillo con carne de cerdo, de vaca, cuy y pollo, acompañado de papas, camote, choclo, vainas y yuca.Cuy ChactadoEn Perú, el cuy es una de las carnes consumidas y este platillo va frito en mucho aceite y se acompaña de papas sancochadas.Tacacho con CecinaRepresentativo también de la selva peruana, el tacacho es una masa hecha con plátano macho o bellaco, como es conocida allá, acompañado de cecina y chorizo de cerdo. Se prepara a la parrilla y lleva diversas especias tradicionales de la selva de Perú.Causa RellenaRellena de pollo o de atún, este es otro de los platillos más representativos de Perú, preparado a base de papa, ají verde, con choclo, mayonesa, aguacate o palta, huevo duro, aceitunas y lechuga.Pollo a la BrasaEste platillo es tan popular, que incluso tiene su propio día y el 16 de julio se celebra su importancia en Perú. Es uno de los más consumidos en el país y se trata de un pollo macerado, cocinado a las brasas.Rocoto RellenoRepresentativo de la cocina arequipeña, el rocoto es un fruto muy picante, similar al ají, el cual se rellena de carne molida, guisantes y queso, y se adereza con comino y perejil picado.*Con información de Perú Info.
El altar de muertos es un ritual muy importante para celebrar el Día de Muertos en México, ya que es el homenaje ideal para demostrar el cariño y respeto a nuestros fieles difuntos. Para poder hacer una ofrenda sin igual, además de añadir papel picado, velas, copal y flores de cempasúchil, a continuación te mostramos los x alimentos que no pueden faltar en tu altar. Pan de muerto El pan de muerto es un elemento esencial en las ofrendas, ya que su forma circular representa el ciclo de la vida, las tiras en forma de huesitos son las lágrimas de los difuntos y así mismo, la bolita en la parte superior, representa el cráneo de los mismo. Mole con arroz Este guisado típico mexicano comúnmente se ofrece en los estados de Michoacán y Puebla, ya que la tradición dicta que los espíritus llegan con hambre y qué mejor alimento para comenzar el festín que un ícono de la cocina mexicana que a todos nos encanta. Alcohol ¡Mezcal, tequila, rompope y hasta pulque! Estas bebidas alcohólicas son las más populares entre los altares, aunque también se pueden agregar otras; lo ideal es colocar las favoritas de nuestros muertitos. Fruta de temporada Es imprescindible colocar fruta de temporada en el altar de muertos; las mandarinas no pueden faltar, así como las jícamas, naranjas, manzanas y hasta peras. Todas estas frutas, además de alegrar la visita de los fieles difuntos, ayudarán a darle más colores y contrastes a la ofrenda. Agua No olvides colocar suficientes vasos de agua en tu altar, ya que éstos calmarán la sed de los espíritus y les ayudarán a continuar su camino una vez que se hayan saciado. Calaveritas de azúcar Tal como en la época prehispánica, el Tzompantli estaba cubierto con cráneos para ofrecer a los dioses, no olvides colocar en tu altar las típicas calaveras de azúcar, amaranto o chocolate para brindar honor a tus difuntos. Dulces típicos Si entre tus fieles difuntos existen niños, no olvides dejarles una sorpresa dulce como tamarindos, palanquetas, alegrías y cocadas para alegrar su camino. Tamales Los tamales son un alimento clásico en los altares de muertos, así que no olvides dejar al menos un tamal verde, uno dulce y otro de salsa roja para satisfacer a tus fieles difuntos. Históricamente se han encontrado ofrendas con tamales desde la época prehispánica hasta la época colonial y moderna. Atole y chocolate caliente Tanto el atole como el chocolate caliente son importantes representantes de la gastronomía mexicana y ambos tienen raíces prehispánicas, ya que el atole viene del maíz y el chocolate del cacao, por lo que es común verlos en las ofrendas, además de que son las bebidas ideales para darles un gustito a nuestros fieles difuntos. Sin duda, los alimentos y las bebidas son un elemento indispensable en el altar de muertos, pero recuerda que su principal función en honrar a quienes ya no están con nosotros, por lo que, si ellos tenían un platillo favorito, no olvides agregarlo a la ofrenda. ¿Tú conoces o sueles agregar algún otro alimento a tu altar de muertos?
La tradición de colocar un altar de muertos dicta que, entre otros elementos como velas o incienso, la ofrenda debe llevar la comida y bebida favorita de la persona a quien está dedicada, así que los aguardientes mexicanos no faltan.Existen varios tipos de aguardientes en el mundo, pero los mexicanos sin duda son muy representativos a nivel mundial (sí, estamos hablando del tequila) y aquí te presentamos algunas opciones de aguardientes mexicanos ideales para tu altar.¿Cuáles son los aguardientes mexicanos?El aguardiente es una bebida alcohólica destilada a partir de un fermentado, por ejemplo, de frutas, cereales, granos y hortalizas como el agave. El principio básico del aguardiente es alcohol diluido en agua, de ahí su nombre, que en latín refiere a su baja inflamabilidad, aunque también se cree que se debe a la sensación que provoca.Existen aguardientes simples a los cuales no se les añade nada y cuatro de ellos son muy conocidos: el ron, el brandy, el whisky y el tequila mexicano.Así, el tequila es el aguardiente mexicano más famoso, fermentado y destilado del agave azul, y con denominación de origen en cinco estados del país: Guanajuato, Michoacán, Nayarit, Tamaulipas y Jalisco.De la misma forma que el tequila, el mezcal es otro aguardiente mexicano, fermentado y destilado del agave, que en los últimos años ha ganado terreno para volverse casi tan relevante como el tequila.A partir del mezcal, hay otros aguardientes que quizá también conozcas. Uno de ellos es el bacanora, originario de Sonora; el sotol, producido en Chihuahua, Durango y Coahuila, y la raicilla, de la Sierra Madre Occidental.En cuanto a aguardientes mexicanos a partir del jugo de la caña de azúcar, tenemos la charanda, típica del estado de Michoacán y cuyo nombre viene del purépecha, que significa tierra colorada, en honor al cerro La Charanda.Todos estos aguardientes son regionales, por lo que no encontrarás bebidas más mexicanas que estas para tu altar de Día de Muertos.
La diosa del chile era Tlatlauhqui cihuatl ichilzintli o ‘Señora roja del respetable chile’. A nadie le cabía duda: al chile había qué rendirle respeto. El chile, originario de la zona andina o de la selva amazónica, ha sido el alma de muchas cocinas del mundo y sin duda, el fuego artificial de la cocina mexicana. ¿Qué sería de nosotros si faltara este fruto que lastima lo mismo que entretiene la lengua? Los españoles lo llevaron a Europa como souvenir. Allá se declararon sensibles a su picor. En cambio, los paladares árabes, asiáticos y africanos lo recibieron como revelación. Muy pronto lo incorporaron a sus cocinas y comenzaron a producirlo. Ahora el extranjero que se declare intolerante a él, padecerá su influjo en más de un tercio del mundo. En Asia se perdería de cremosos currys de la cocina india, del pad thai de la cocina tailandesa, de las barbacoas de la cocina coreana con kimchi fermentado y guindillas o de las sopas agripicantes de la cocina sichuanesa. Ni qué decir del taco mexicano. El no iniciado se llevará a la boca un sencillo amasijo de carne y maíz sin su bendición de salsa verde. Que momento tan anticlimático tendrá al comer una torta de milanesa sin una mordida intermitente a un chile en escabeche. No hay platillo local donde no se le pueda hacer un huequito. Ya Cristóbal Colón hablaba de él como “una planta tan picante como la pimienta que los nativos consumen en todas las comidas”. Al chile sólo se le deja cuando el estómago lo pide o cuando se emprende ruta a tierras más occidentalizadas. En cada ocasión se le extraña. Todo es culpa de la capsaicina, una sustancia que responde al dolor y que libera opioides y endorfinas que lo neutralizan. Por ella, el chile es motor de placer y adicción.El uso del chile es antiguo. Se cree que las culturas mesoamericanas lo comenzaron a cultivar tan pronto se volvieron sedentarias. La altura y el clima favorecieron su esparcimiento. En las culturas nacionales fue alimento sagrado y leyenda. Aún hoy es signo que aleja el “mal de ojo” a penas se pone un collar vigilante en la puerta. Es sinónimo de fiesta cuando armoniza los alimentos; es suspiro, lágrima y silencio para los que toma desprevenidos.En Perú, la otra gran gastronomía latinoamericana, es una constante. Está presente en la sazón del ceviche, en el rocoto relleno arequipeño. En el sudeste asiático aporta balance a los guisos junto a la lima kafir y el coco. En los restaurantes mexicanos –los finos, los de calle– es cortesía y el centro de mesa más bello junto a un par de bolillos o totopos.Marea porque para mitigar su calor dan ganas de inspirar y con ello se sobre oxigena el cuerpo. Calienta la garganta lo mismo que la mente, por eso es albur y jolgorio del lenguaje –un deambular entre el respeto y la burla–. El o la que aguanta mucho es ‘macho’. El o la que aguanta poco es ‘gallina’. El chile se convierte en dulce cuando se le añade azúcar; en mole, cuando se le añade magia. Hace algunos siglos era correctivo para los niños maleducados y hoy es correctivo cuando se quiere tapar una mala técnica culinaria. El chile es el éxito de muchos negocios, un objeto del deseo en la cultura pop mexicana y erotismo en la poesía urbana. Está presente en rimas leyendas y canciones, como aquella que asegura que es picante pero sabroso. ¡Gracias, chile, por existir!Para terminar de rendirle un homenaje como se debe, te dejamos este compilatorio de salsas que, sin importar del país que seas, le darán alegría a tu comida.
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