Lucha contra la obesidad infantil
Dietas y Nutrición

Lucha contra la obesidad infantil

Por Kiwilimón - Julio 2015
  Hace apenas un par de años se anunció que México era uno de los países con mayor porcentaje de obesidad infantil en el mundo. Esto no sólo se trata de la apariencia, sino de tener una salud deficiente y una expectativa de vida mucho menor. Hoy te contamos qué puedes hacer para contrarrestarlo y 10 consejos para que tus hijos estén en buen peso y saludables. Los pequeños cambios en la vida de un niño pueden ser muy poderosos y los pueden poner en una buena dirección. La idea es que no pasen hambre pero que estén siempre bien nutridos. Además, el objetivo real es hacer que aprendan la importancia de comer bien y de cuidar su cuerpo.

1. Sirve raciones adecuadas

Si desde pequeños les servimos una montaña de comida se acostumbrarán a acabársela y a veces, querer más. Restringe la cantidad a lo que quepa en un plato regular.

2. Variedad vegetal

Siempre cuenta con variedad de frutas, verduras y hortalizas en casa para que nunca haya excusa de no comerlas. Puedes prepararlas de diversas maneras e incluso incluir a tus hijos en la preparación.

3. Descremada

Los niños toman mucha leche, elige la que sea descremada o baja en grasa. Esto ayudará a que puedan consumirla en buenas cantidades sin que aumente su colesterol.

4. Carne roja

Limita el consumo derivado de productos de carne. No es mala y aporta proteína, pero ten cuidado de que no consuman de más. Dos o tres veces por semana es suficiente.

5. Legumbres y frutos secos

Promueve estos ingredientes en su dieta. Son sanos, tienen grasas buenas que ayudan al organismo y pueden ser una excelente botana para la escuela.

6. Retira calorías

No pasa nada si le compras un chocolate o una paleta a tus hijos cuando salen, pero trata de mantener el hogar libre de tentaciones altas en azúcar.

7. Fomenta la actividad física

Este es uno de los puntos más importantes. Ya sean clases de tenis, natación, futbol o cualquier otro deporte, trata de que tus pequeños se apasionen por alguna actividad que los haga estar activos.

8. Agua

La mejor bebida para cuando tienen calor o están cansados de jugar, debe ser el agua.

9. No refrescos

En medida de lo posible hay que cortar los refrescos de la dieta de los niños. Son pura azúcar y es preferible agua de fruta.

10. A moverse

El tiempo que los niños pasan en frente a la T.V. no debe ser mayor a dos horas diarias. Si dejas que se queden viéndola por más tiempo esto impulsa su sedentarismo.

*Tip extra:

Los dos últimos consejos son muy importantes, según científicos de la Universidad de Zaragoza, eliminar los refrescos y crear un ambiente activo son puntos cardinales para que tu hijo esté sano, así que te recomendamos que empieces por aquí y vayas implementando los demás puntos gradualmente. Por supuesto, la comida que consumen tus hijos en casa es muy importante, así que te dejamos algunas recetas sanas que les encantarán: Tostadas de tinga: http://www.kiwilimon.com/receta/botanas/antojitos-mexicanos/tostadas-de-tinga Gelatina de frutas: http://www.kiwilimon.com/receta/postres/gelatina-con-frutas Rollitos de verduras: http://www.kiwilimon.com/receta/ensaladas/rollitos-de-verduras
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Aprender a comer es una aventura en la que puede haber callejones sin salida. Como parte de una política pública, los gobiernos son los principales interesados en que lo hagamos cada vez mejor. Así es como surge el plato del bien comer, una estrategia que educa a la población de forma sencilla a alcanzar una dieta correcta. A pesar de que tiene más de diez años de su lanzamiento, el tema sigue siendo tendencia. La pregunta actual es ¿realmente sirve? ¿Es igual para los niños? Como no me quise quedar con la duda, le pregunté a dos nutriólogas.El plato del bien comer surgió como parte de la Norma Oficial Mexicana (NOM) para guiar a la población a alimentarse saludablemente a través de una herramienta gráfica que mostrara cómo se debe verse nuestra comida al llegar frente a nosotros. El punto es respetar las cantidades en cada grupo de alimentos, según lo que nos cuenta Mayte Martín del Campo, nutrióloga experta en fitness y deporte.El plato está dividido en tres secciones: una porción de tres a uno de frutas y verduras; otra tercera parte de proteínas integradas por leguminosas y productos de origen animal y, finalmente, cereales o carbohidratos. Para Mayte Martín del Campo, “la idea es respetar las proporciones en la alimentación de todo un día”. Pero si esto nos causa dudas, ella prefiere hablar de porcentajes: una mitad de hidratos de carbono, treinta por ciento de grasa y veinte por ciento de proteína. El plato del bien comer se usa indistintamente para hombres, mujeres y niños por lo que expertos como la nutrióloga Jennifer Asencio, especialista en alimentación de pacientes con enfermedades clínicas, indica usar este parámetro con la población sana, pero puede haber excepciones de acuerdo con el sexo, edad, estatura, tipo de personas y sus requerimientos, sobre todo con personas que padecen enfermedades como diabetes. “Hay que tener cuidado con el consumo de frutas, por ejemplo, en una persona con los triglicéridos altos”. Además, también aconseja velar por la calidad de los cereales y las combinaciones: “Tomar agua de frutas, comer mucho puré de papas y tan sólo un poco de carne no es una dieta saludable”. Ella recomienda tener en mente que en una buena alimentación hay “una buena cantidad de vegetales, suficientes cereales –y de calidad- y poca proteína”. Por su parte Mayte complementa que existen tres aspectos importantes que no están previstos en el plato del bien comer: “El primero es que le falta la recomendación de grasas (buenas), es decir, aceites, y toda la familia de oleaginosas como almendras, ajonjolí, chía, nueces. La segunda es la cantidad de azúcar recomendada para la población, que es de 25 g de azúcar al día, y que generalmente se debe de obtener de frutas. Con 2 porciones al día se cubriría”. En este caso los postres quedarían fuera al ser una suma de carbohidratos, grasas y azúcares. Aunque muchos no lo saben, el tema se complementa con la jarra del buen tomar, una guía que alerta a la población sobre las bebidas. Principalmente aconseja no tomar agua de sabor ni refrescos, y a penas medio vaso de jugo de frutas o leche entera. Esto debido al alto índice de azúcar y calorías en ellos. Bebidas como café, té o bebidas con edulcorantes artificiales están indicados con 0 a 2 vasos por día. Lo que más recomienda es consumir simplemente de 6 a 8 vasos de agua purificada. Aunado al plato del bien comer y a la jarra del buen beber, la nutrióloga Mayte recomienda no saltarse las verduras en cada alimento, cuidar las porciones de origen animal (sólo una quinta parte de tu plato en cada comida) y entender que cada persona es única. Jennifer por su parte dice que para comprender ampliamente cómo alimentar mejor a nuestros hijos y conocer si tienen requerimientos especiales en cuanto a vitaminas y minerales, lo mejor es acercarse a un nutriólogo o un experto en alimentación.
El cine puede sembrarnos ideas sin que siquiera estemos dormidos. Ver Ratatouille, aunque sea una película animada, nos provocó a todos querer saber qué llevaba ese platillo, cómo se hacía y, sobre todo, a qué sabía para tener ese efecto en Anton Ego.Ver películas involucra todos los sentidos y el gusto por supuesto que también se estimula cuando vemos a un personaje comer o tomar una malteada de 5 dólares, por ejemplo. Aquí sólo nombramos 5 platillos que recientemente se quedaron en nuestra cabeza, con la curiosidad de querer probarlos o hacerlos con una receta que tenemos aquí, como la de ratatouille.Pastel de chocolate, en 'Matilda'“¡Bruce, Bruce, Bruce!”, viene a la mente cada que veo pastel de chocolate. El pastel de chocolate de Matilda, el cual Bruce se come completo, animado por todos sus compañeros de escuela, es quizá el más apetitoso que he visto en toda mi vida. Claro que Bruce se lo terminó, ese pastel seguro sabía como se ve en la película: delicioso y a victoria.Chapaguri, en 'Parásitos'La película de Bong Joon-ho nos abrió un panorama a todos, pero no sólo en cuanto a cómo se vive el clasismo en Corea del Sur, sino también uno culinario con esa escena del chapagurie, o JjapaGuri, el plato coreano tradicional que se prepara para el niño cumpleañero, pero que termina comiendo su mamá con muchas ganas. El chapaguri lleva fideos llamados chapaghetti, fideos de ramen, lomo de cerdo en cubos, ajos y aceite de oliva.El ramen, en '#Vivo'Esta es una historia de zombies y aunque podríamos pensar que una película de muertos en vida jamás nos podría antojar comer algo, en #Vivo sucede. Se trata de un ramen empaquetado, pero que el protagonista come con tantas ganas (y, pues, cómo no, si es el fin del mundo), que vas a querer ir por uno cuando la veas.La pizza, en 'Comer, Rezar, Amar'Esa famosa escena de Julia Roberts comiendo pizza resume lo que todos pensamos que sería probar pizza en su país natal: enamorarse como si fuera la primera vez. En general, Comer, Rezar, Amar nos abre el apetito una y otra vez cada que la vemos, pero la pizza se lleva una mención especial.La sopa de Cresson, en 'Las Brujas'Esta quizá no se nos antoja, pero a propósito de que el remake con Anne Hathaway está por estrenarse, vi la película de 1990 y me encantó la escena de la cocina en el hotel. Las brujas están en todas partes y es una la que está preparando la sopa para todo el grupo: la sopa Cresson es una crema de berros, que además es una famosa receta de la chef Julia Child y en la película, es la clave para derrotar a Anjelica Houston.Por ahora, te dejamos con estas ideas sembradas, ya sea para que veas la película o para que busques el platillo en algún restaurante o lo prepares en casa. ¿A ti qué película te hace ‘inception’ para comer?
México se distingue mundialmente por la calidad de su cacao y el conocimiento milenario de sus usos y propiedades. Por ello, es digno de celebrarse la llegada de un proyecto cuya intención es apoyar a los productores de cacao en Tabasco, Chiapas y Yucatán. Se trata de Chocolanté, la línea de chocolates de Puratos (fundada en 1919), dirigida a profesionales y amateurs de pastelerías, panaderías y chocolaterías de especialidad, elaborada con cacao 100% mexicano y con una certificación “Cacao Trace”. Esta última realiza una trazabilidad exacta desde el grano hasta la barra de chocolate. Es la primera vez que una empresa internacional realiza un proyecto al 100% con cacao mexicano, con un centro de investigación del cacao criollo mexicano para protegerlo, asegurar más chocolate para el mundo y una mejora en la vida de los agricultores mexicanos, asegurando un pago justo por el grano de cacao.La plantación Tikul, en Yucatán, inició actividades en 2009 y se perfiló como el primer cultivo de cacao en su tipo en el estado. A partir de este plantío se creó Choco-Story México, un espacio cultural, enfocado en mostrar la trascendencia histórica y cultural de este alimento, además de resaltar los atributos medicinales y alimenticios del cacao, una semilla apreciada y valorada desde hace miles de años por diversas civilizaciones. Choco-Story Uxmal, inspirado en la antigua Hacienda Uxmal, forma parte de un circuito de museos situados en diferentes ciudades europeas como Praga, Brujas, París, Bruselas, Nueva York y Beyrouth bajo la misma temática de mostrar al mundo la relevancia de los mayas y los aztecas, primeros en descubrir las bondades y propiedades alimenticias del cacao.En su presentación en México, los tres guardianes del cacao, Mario Concepción Burgos, agricultor, miembro de una familia en la que por generaciones se han dedicado a la siembra del cacao en el estado de Tabasco, Jesús Valenzuela, ingeniero agrónomo, responsable del control de la fermentación y calidad del cacao en Comalcalco, y Mathieu Brees, “Chocolatier”, de origen belga y fundador de la marca Ki’Xicolatl cuyo máximo interés ha sido poner en relieve la gran calidad del cacao mexicano, expusieron el origen y los beneficios para profesionales de la utilización de Chocolanté.Instagram: @puratosmexico / @chocolante.mx
Yo ya perdí la cuenta de las veces en que una galleta –de chispas de chocolate, de avena, de lo que sea– me ha devuelto la esperanza. En un año como este la comida ha sido combustible para el cuerpo tanto como para las emociones. O si no pregúntense, ¿cuántas veces un panecito remojado en café, un caldito de verduras o el guiso burbujeante de una olla les ha salvado el día? La necesidad de ponerse los platillos de cobija seguramente no nos pasará desapercibida este otoño. El tema es físico, es mental. Nuestra hibernación animal nos baja la energía y hay que contrarrestarlo con carbohidratos y pociones calientitas que nos templen el corazón cuando el frío de afuera –el de verdad, el de la metáfora– se cuela entre la rendija. Lo casero se convierte en la moneda de cambio. Una, por economía; otra, por necesidad.Si en otros otoños los potajes densos curaban al alma, ahora serán la medicina cuántica. Eso sí, que tengan mucho verde, que sus fitonutrientes hagan su trabajo al mismo tiempo que conforten. Con mucho ánimo hay que prender las hornillas y gozar con los ingredientes de temporada que les van bien a los procesos del cuerpo. Una de mis opciones favoritas es abrirme paso ante una calabaza de Castilla, rica en vitamina A y ácidos grasos, y con unas cuantas cucharadas de mantequilla, miel, sal y pimienta hacerla el puré más terso o el complemento de una ensalada. Si su familia, como la mía, disfruta de los platos de cuchara, hay que preparar con calma un molito de olla y convertirlo en una suerte de mantra comestible que renueve las fuerzas. Ya saben, ¡a darle que es mole de olla! El otoño también es pretexto para reusar esa cacerola refundida en la alacena y dejarle caer unos higos, vino y azúcar para caramelizar. Al final ponerlo todo en una rebanada de pan con queso mientras leemos algo que nos nutra el intelecto o nos haga viajar sin despegarnos de la sala.La época nos invita a prender el horno cuando se pueda. Hay que aprovechar las manzanas más dulces del año, agregarles vainilla, azúcar, mantequilla, pan molido y envolver todo en unas hojas de hojaldre. El premio serán los olores, el crunch que suena menos, pero sabe mejor cuando lo acompaña una bola de helado. Y si se prefiere salado, hay que rosear una coliflor con aceite, aventarle unas avellanas, pistaches o nueces y algunas especias mágicas. Me gusta servirla horneada, directo de la charola, junto a una cucharada de jocoque batido con limón o una cucharada de yogurt con curry.A las noches otoñales les van bien las tartas, sobre todo esas que van retacadas con verduras salteadas y todo tipo de quesos. Su milagro es rendir para todos sin importar lo hambrientos que estén. La otra es que en cada rebanada cabe el mundo. ¿Queso Chihuahua? ¿Pimientos? ¿Carnes frías? Lo que tengas en el refri servirá. Si nunca has preparado tartas de otoño no hay mejor momento que este: es la oda a la comida confortable. Te dejo una guía iniciática para que puedas prepararlas fácilmente. Las cuatro recetas las preparó el equipo de Kiwilimón y quedaron geniales. Será difícil elegir, pero ante la duda, prepara una cada fin de semana. Pruébalas con toda atención y disfruta el aquí y el ahora. Eso es el regalo de los buenos bocados: tienen el poder de recordarnos a qué sabe estar vivos, lo placentero que es el cuerpo, lo lindo que es caminar en la Tierra en otoño o cuando sea.Quiche de CerezaQuiche de 4 Quesos MexicanosQuiche de Tocino, Gruyere y EspinacasQuiche de Peras con Queso
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