Mitos y verdades sobre pesarte en la báscula

Por Kiwilimón - Enero 2016
La báscula puede ser el peor enemigo de muchos pues parece que sólo está ahí para darnos malas noticias. Hemos escuchado que uno no debe pesarse después de comer, que hay que quitarse toda la ropa para hacerlo e incluso que se obtiene un mejor resultado por las mañanas. Algunas de estas afirmaciones son ciertas y algunas otras son sólo leyendas urbanas, es por eso que hoy te decimos algunos de los mitos y verdades sobre pesarte en la báscula. Es mejor pesarse por la mañana Esto es un mito. Sí, puede que haya unos gramos de menos ya que en alrededor de 8 o 10 horas no hemos comido ni bebido nada, pero se ha comprobado que la diferencia de medirse al despertarse o antes de ir a dormir sólo oscila unos 300 gramos. Recomendamos: Dieta Paleo El peso es mayor durante la menstruación Es cierto, durante estos días del mes el cuerpo retiene mucho líquidos y se hincha y es por eso que se puede obtener un resultado más alto que en otros momentos del mes. Recomendamos: Comida detox Hay que subirse siempre a la misma báscula Es completamente recomendable. Diversas básculas estásn calibradas de maneras diferentes, las analógicas arrojan un peso diferente que las eléctricas, etc. Trata de siempre medirte con la misma máquina para llevar un conteo certero. Recomendamos: Tacos de lechuga con pollo No debes pesarte después de hacer ejercicio Es relativamente cierto, la idea es que tras sudar y quemar calorías puede que la báscula muestre un mejor resultado que el que tendrías en verdad. Es mejor pesarse a medio día. Recomendamos: Mousse de yogurt light Debo pesarme diario Esto no es nada recomendable. Pesarte cada día sólo llevará a la frustración pues lo cambio en el peso, al menos los sanos, son paulatinos. Pesarte cada semana, o máximo cada 3 o 4 días es suficiente para ir viendo tu progreso sin desesperarte. Recomendamos: Paletas heladas de kiwi Nos debemos pesar sin ropa Es cierto, diversas clases de calzado deportivo pueden pesar unos 500 gramos más el equipo que lleves arriba. Lo mejor es pesarse en ropa interior para obtener un resultado lo más cercano a la realidad. Recomendamos: Calabazas al horno No debo pesarme tras tomar alcohol Es cierto, y es el mismo caso con la cafeína. Ambos productos hacen que retengas líquidos y te confundirán mucho cuando vayas a pesarte. Lo ideal es ir cuando estés dentro de una dieta balanceada y no el fin de semana después de haber salido con los amigos. Recomendamos: Jitomates rellenos de atún y pasta  
Califica este artículo
Calificaciones (0)
Sé el primero en dar una calificación
PUBLICIDAD
Lo mas leído
Se acerca Día de Acción de Gracias y seguramente te encuentras preparando el menú más delicioso para poder compartir con la familia. Sabemos que el pavo es un clásico que no puede faltar en la mesa, pero si quieres darle la vuelta a la tradicional cena, tienes que probar cualquiera de estas increíbles salsas o gravys de Día de Acción de Gracias. Salsa de arándanos para pavo 350 g arándanos frescos1 ½ taza azúcar¾ taza jugo de naranja½ cucharadita canela en polvo¼ jengibre rallado1 pizca clavo de olor rallado1 cucharada ralladura de naranjaPreparaciónAgrega en una ollita el azúcar, el jugo de naranja, la canela, el jengibre, el clavo de olor y los arándanos.Hierve a fuego medio alto y reduce para cocinar durante 10 minutos o hasta que los arándanos se deshagan.Retirar del fuego y añade la ralladura de naranja; enfría para servir.Salsa de vino blanco y jerez1/4 taza mantequilla1/3 taza echalotes, finamente picados1/4 taza harina3 tazas caldo de pavo1 taza vino tinto1 cucharada de jerez1 cucharada tomillo fresco, finamente picadoal gusto de salal gusto de pimienta negra recién molidaPreparaciónA fuego medio alto, derrite la mantequilla y agrega los echalotes durante 5 minutos o hasta que se ablanden. Bate con la harina y cocina durante 2 minutos hasta que se doren.Lentamente agrega el caldo de pavo con el vino sin dejar de batir. Lleva a punto de ebullición y continúa cocinando hasta reducir, por 10 minutos más.Agrega el jerez y tomillo y sazona con sal y pimienta. Deja enfríar y sirve.Gravy de ponche de frutas 500 gramos de fruta usada en el ponche1/2 diente ajo molido1 cucharada mantequilla, derretida10 gramos sal20 gramos piloncillo rallado PreparaciónLicua la fruta con el ajo y la mantequilla. Sazona con sal y pimienta la mezcla y endulza con piloncillo.Agrega un poco de agua si la consistencia es muy espesa y mueve hasta integrar.Cocina la salsa en un sartén durante unos minutos y verifica sazón.Salsa de pavo tradicional 30 gramos de mantequilla30 gramos de harina300 mililitros de caldo de res, concentrado1 pizca de sal1 pizca de pimienta PreparaciónFunde la mantequilla en un sartén a temperatura media. Incorpora poco a poco la harina, sin dejar de mover para que ésta no se queme y no se formen grumos. Permite que se cocine por unos minutos.Una vez que tengas una pasta, agrega el caldo de carne. Cuidando de incorporarlo poco a poco sin dejar de mover la preparación, lo ideal es que utilices un batidor en forma de globo.Sazonar con sal y pimienta. Mezcla y coloca en un tazón.¡Cuéntanos cuál se te antoja más de estas 4 salsas para pavo!
Se acerca Día de Acción de Gracias y seguramente te encuentras preparando el menú más delicioso para poder compartir con la familia. Sabemos que el pavo es un clásico que no puede faltar en la mesa, pero si quieres darle la vuelta a la tradicional cena, tienes que probar cualquiera de estas increíbles salsas o gravys de Día de Acción de Gracias. Salsa de arándanos para pavo 350 g arándanos frescos1 ½ taza azúcar¾ taza jugo de naranja½ cucharadita canela en polvo¼ jengibre rallado1 pizca clavo de olor rallado1 cucharada ralladura de naranjaPreparaciónAgrega en una ollita el azúcar, el jugo de naranja, la canela, el jengibre, el clavo de olor y los arándanos.Hierve a fuego medio alto y reduce para cocinar durante 10 minutos o hasta que los arándanos se deshagan.Retirar del fuego y añade la ralladura de naranja; enfría para servir.Salsa de vino blanco y jerez1/4 taza mantequilla1/3 taza echalotes, finamente picados1/4 taza harina3 tazas caldo de pavo1 taza vino tinto1 cucharada de jerez1 cucharada tomillo fresco, finamente picadoal gusto de salal gusto de pimienta negra recién molidaPreparaciónA fuego medio alto, derrite la mantequilla y agrega los echalotes durante 5 minutos o hasta que se ablanden. Bate con la harina y cocina durante 2 minutos hasta que se doren.Lentamente agrega el caldo de pavo con el vino sin dejar de batir. Lleva a punto de ebullición y continúa cocinando hasta reducir, por 10 minutos más.Agrega el jerez y tomillo y sazona con sal y pimienta. Deja enfríar y sirve.Gravy de ponche de frutas 500 gramos de fruta usada en el ponche1/2 diente ajo molido1 cucharada mantequilla, derretida10 gramos sal20 gramos piloncillo rallado PreparaciónLicua la fruta con el ajo y la mantequilla. Sazona con sal y pimienta la mezcla y endulza con piloncillo.Agrega un poco de agua si la consistencia es muy espesa y mueve hasta integrar.Cocina la salsa en un sartén durante unos minutos y verifica sazón.Salsa de pavo tradicional 30 gramos de mantequilla30 gramos de harina300 mililitros de caldo de res, concentrado1 pizca de sal1 pizca de pimienta PreparaciónFunde la mantequilla en un sartén a temperatura media. Incorpora poco a poco la harina, sin dejar de mover para que ésta no se queme y no se formen grumos. Permite que se cocine por unos minutos.Una vez que tengas una pasta, agrega el caldo de carne. Cuidando de incorporarlo poco a poco sin dejar de mover la preparación, lo ideal es que utilices un batidor en forma de globo.Sazonar con sal y pimienta. Mezcla y coloca en un tazón.¡Cuéntanos cuál se te antoja más de estas 4 salsas para pavo!
Se acercan las fiestas decembrinas y ya sean posadas, reuniones o cenas navideñas, la comida mexicana siempre es la protagonistas en cada ocasión. Por eso te presentamos las mejores opciones para salir de cualquier apuro y consentir a tus invitados en diciembre. ¡No te pierdas estos platillos mexicanos fáciles! Buñuelos Los buñuelos son un postre representativo de las fiestas decembrinas, especialmente de las posadas. A continuación te mostramos un par de recetas fáciles para que prepares los mejores en casa. Buñuelos de viento Buñuelos con dulce de leche  Buñuelos tricolor  Ponche Navideño ¿Qué sería de los buñuelos sin un buen ponche navideño? Acompáñalos con nuestra receta secreta que calentará el interior de todos tus invitados en esas noches frías de invierno. ¡Ninguna mejor receta para las posadas! Tamales Los tamales son un antojito mexicano ideal para cualquier ocasión, pero hay que aceptarlo, en diciembre saben mucho mejor, ¡cómo de que no! Te compartimos una pequeña lista para que tengas variedad de dónde escoger y sorprender a todos en tus fiestas decembrinas. Tamales divorciados con pollo  Tamales de chocolate de mesa  Tamales veganos con champiñones al pibil  Atole Si el ponche navideño no te convence, entonces estas recetas de atole seguramente serán una opción increíble para acompañar los alimentos de las posadas o reuniones navideñas. Además de tener gran sabor, son calientitas y fáciles de hacer. Atole de nuez  Atole de guayaba y arroz  Atole de mazapán  Tostadas de guisados Lo mejor de las tostadas de guisados es que son recetas mexicanas muy económicas y rendidoras. Sorprende a tus invitados en tus reuniones navideñas con estas deliciosas opciones para preparar tostadas de tinga, de pata y más. Tostadas de tinga  Tostadas de pata Tostadas de chicharrón en salsa roja  Tostadas de cochinita pibil  Gelatina navideña Lo bueno de las gelatinas es que son postres fáciles que no necesitan horno, alcanzan para todos y pueden inundar de espíritu navideño con su delicioso sabor. ¡Prepara estas gelatinas navideñas y endulza las épocas decembrinas como nunca! Gelatina navideña  Gelatina de ponche de frutas  Vasitos de gelatina navideños  ¿Agregarías a la lista alguna otra receta mexicana para fiestas decembrinas?
Los retiros de silencio son una experiencia curiosa. A la hora de la comida no hay lugar para los “qué rica sopa”, los “me pasas la sal” o los “ay, esa salsa pica mucho”. Aunque parezca una obviedad no queda otra que ponerle atención al alimento. Recuerdo que mi primera vez tenía al frente una sopa de espinacas con trocitos de papa y una diminuta brunoise de zanahorias. Las instrucciones de mi guía de meditación eran claras, había que observarlo todo: la forma de cada verdura, la caprichosa distribución en la que los ingredientes se acomodaban en el plato. Los olores no se salvaban. Había que concentrarse en las notas de la espinaca cocinada, el aroma del tiempo. Y por supuesto, ya en la boca, sentir cada ingrediente, cada combinación lograda en el asar de una cucharada. La experiencia fue iniciática. Hace unos días pude repetir la emoción. Esta vez fue en un centro de medicina ancestral en el que había que comer en conciencia. Ana, la chef, lleva años confeccionando combinaciones de recetas que luego prepara de forma consciente y sirve para placer de los visitantes. Eva Solís, la Abuela, es la fundadora de este espacio y la creadora del libro ‘Comida que cura’. Y es que ya lo dice una cita bíblica en Proverbios, “las palabras amables son como la miel: dulces al alma, saludables para el cuerpo”. Para la Abuela, las plantas, las frutas, y todo lo que procede del reino vegetal tiene el poder de reaccionar frente a las energías que les ponemos a través de la intención.Quizás parezca la formulación de un pase mágico –es más, probablemente lo sea– pero hay un arte en eso de convertir los ingredientes más sencillos en manjares para el alma. Explicado de otra forma, el ritual es similar al que hacemos cuando le cantamos o le hablamos bonito a una planta: crece más y crece mejor. La Abuela explica que las palabras y la intención transforman un platillo en una medicina poderosa. ¿Salsa para estimular la felicidad? ¿Sopa de chícharo para lograr la quietud? Así, tal cual. El rezo comienza al cocinar: se agradece a cada integrante de la receta, así como a las personas que tuvieron que ver con ellos –agricultores, distribuidores, vendedores– desde el campo hasta el momento de cocinarlos. Al final, “la importancia de ofrecer una comida que cura es que podemos elevar la vibración energética y el estado de ánimo de nuestras familias”. Eso sí. Hay que ser sabios ante nuestro marchante de confianza. “La selección de los ingredientes en un platillo que lleva la intención de sanar comienza con la compra de alimentos vivos y productos no procesados como materias primas”. Luego es importante lograr las combinaciones correctas. Aquí no aplica eso de que todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar. Para la Abuela –tal como también lo dicta la tradición Ayurvédica– hay que aprender sobre la química que se despierta en los alimentos al unirlos. “Combinar los alimentos de manera adecuada permite una mejor digestión, una adecuada evacuación y una desintoxicación continua. Lo contrario produce enfermedad”, afirma la Abuela en su libro.Laura Esquivel en ‘Como agua para chocolate’ hace uso de hipérboles para explicar cómo los sentimientos de la cocinera –de la entrañable Tita– se trasladan al platillo y a los comensales: desde a unas codornices con pétalos de rosas hasta a una rosca de reyes. Para la Abuela no es una exageración: “Quienes cocinamos debemos tomar consciencia de cómo estamos al momento de estar frente al fogón. Si estoy triste, enojada o con prisa, eso mismo daré de comer a mi familia”. Para ella, la vibración que tenemos le confiere al plato una emoción, así que más vale estar conscientes al momento de cocinar. Luego viene la degustación consciente. La Abuela recomienda estar en silencio y con los ojos vendados. Retomar el uso de las manos para ponernos en contacto directo con los ingredientes; percibir sus texturas, formas, tamaños y temperaturas. Así, en total atención investigar con la nariz y la boca los insumos que tenemos frente a nosotros. Probar, disfrutar, detenerse en ese dulce momento. El ejercicio meditativo tendrá una ventaja adicional: “Al degustar conscientemente, la orden de saciedad llega más pronto al cerebro y, por tanto, requeriremos comer menos. Lo contrario sucede cuando comemos leyendo, chateando o pensando en lo que tengo que hacer”. Por último, para que tu comida se convierta en un medio para curarte, purificarte y renovarte, la Abuela recomienda bendecir y agradecer por eso que terminó en un plato precisamente para ti. Esas acciones que parecen insignificantes “son los pilares que sustentan la abundancia, el flujo equilibrado entre el dar y el recibir”. Comer así, en total conexión, nutrirá más que solo tu cuerpo físico.
NEWSLETTER
Suscribirme al Newsletter
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD