11 tips nutritivos para el regreso a clases

Por Kiwilimón - Agosto 2014
El sonido de la campana para el regreso a clases está a la vuelta de la esquina y con él viene de nuevo la preocupación por lograr que los niños se desarrollen adecuadamente en varios aspectos durante el curso lectivo, dentro de ellos, uno prioritario es su estado de salud. Proveer una alimentación saludable y promover la práctica regular de actividad física es esencial para el crecimiento y desarrollo de los niños, además de esto, les ayudará a crear hábitos sanos para el resto de su vida. Pero tal vez usted se preguntará: ¿cómo hacer para que los niños se mantengan interesados en comer saludablemente y realizar ejercicio? Acá tiene algunos consejos o tips para lograr hacer click entre sus hijos y un estilo de vida saludable: header
  1. Sea el ejemplo, si desea que sus hijos crezcan sanos y fuertes gracias a una buena alimentación empiece por dar el ejemplo, no puede pretender que sus hijos consuman frutas en las meriendas si usted no lo hace, o que practiquen actividades físicas luego de clases si siempre lo encuentran a usted sentado frente al televisor.
  2. Nunca permita que los niños salgan de casa sin desayunar. Muchos estudios han demostrado ya como los niños que desayunan tienen mejores records de asistencia a clase, menos problemas digestivos, prestan más atención en clase, obtienen puntuaciones más altas en las evaluaciones, resuelven problemas más fácilmente y tienen una mejor coordinación muscular. Si el principal problema es la falta de tiempo pruebe con opciones rápidas como avena instantánea con nueces o pasas, yogurt bajo en grasa con fruta cortada o tostada de pan integral con mantequilla de maní.
  3. Convierta las meriendas y el almuerzo en tiempos de comida interesantes: ¿Cómo hacerlo?:
  4. Incluya a los niños en el planeamiento de las comidas: llévelos con usted de compras e invítelos a elegir cuáles alimentos quieren ver en su lonchera y cuáles no, aproveche para educarlos en cuáles serían buenas opciones y porqué.
  5. Pruebe alimentos nuevos: incluya frutas exóticas y vegetales nuevos en la lonchera y permítale elegir en el súper cuáles quiere probar.
  6. Aproveche fechas especiales o añada pequeñas sorpresas en la lonchera: por ejemplo corte alimentos en forma de corazón con cortadores de galletas en fechas especiales como el cumpleaños o el día del niño, un chocolate pequeño también podría ser una opción ocasionalmente.
  7. Varíe la oferta: utilice diferentes fuentes de proteína como atún, huevo, leguminosas y mantequilla de maní, fuentes de fibra como cereales integrales, pan integral, galletas o tortillas, frutas y vegetales distintos y enteros o picados con formas.
  8. La presentación cuenta: el enviar a un niño un sándwich en una bolsa plástica o en un envase con sus personajes favoritos puede hacer la diferencia en que lo consuma o lo lleve de vuelta a casa. Utilice envases llamativos, cortadores para dar forma a los alimentos y una buena combinación de colores en los ingredientes de las preparaciones para llamar su atención.
  9. Revisen y planeen con anticipación: si en la escuela le proveen algunos tiempos de comida a los niños es importante que se tome el tiempo de sentarse con su hijo a revisar el menú y de esta manera darle recomendaciones sobre cuáles son las mejores opciones y porqué.
  10. La actividad física es indispensable para un adecuado desarrollo óseo y muscular de los niños, así como para mantener un peso saludable, apoyar el aprendizaje, promover el desarrollo de habilidades sociales y mejorar la autoestima. Aproveche pequeñas pausas después de las clases para jugar en el jardín, dar una caminata o un paseo en bicicleta los fines de semana, de esta manera también logrará una mayor unión familiar.
  11. Recuerden los buenos hábitos de higiene: Lávese bien las manos antes de preparar las loncheras y realice la misma práctica con ellos antes de sentarse a comer para que lo repitan en la escuela.
 

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¿Alguna vez te has puesto a pensar por qué comemos? ¿Cómo es el mecanismo de nuestro cuerpo que nos avisa cuando necesita comer? ¿Conoces la diferencia entre hambre y apetito? Para saber por qué comemos, es importante que tengas claro qué son el hambre y el apetito, dos conceptos diferentes y que muchas veces no sabemos diferenciar, incluso pensamos que son sinónimo y no lo son.El hambre es el instinto de supervivencia que impulsa a alimentarnos cuando el organismo lo requiere. El apetito es la sensación de comer, influenciada por aspectos psicológicos de la persona como el deseo de comer por placer, felicidad, aburrimiento, tristeza, ansiedad.Como todo en nuestro organismo, el apetito va cambiando conforme vamos creciendo y es preciso conocer sus etapas, para así aprender a comer mejor. Primer decenio, de los 0 a los 10 añosEn esta etapa es cuando se experimenta un mayor y rápido crecimiento. Es cuando los niños pueden adquirir los hábitos que, posiblemente, los acompañen toda su vida, es por eso que es muy importante que los pequeños aprendan a distinguir la comida que verdaderamente los nutre, pues lo que aprendan durante los primeros años de su vida determinará qué tan saludable será de adulto. Segundo decenio, de los 10 a los 20 añosYa en la adolescencia, con los cambios fisiológicos viene un aumento de apetito. Durante esta etapa, la relación con la comida suele ser más vulnerable, pues es cuando llega la pubertad, los jóvenes suelen estar más influenciados y son propensos a caer con comida que pueda provocar desnutrición u obesidad. Durante esta edad del apetito, las mujeres son más propensas a padecer deficiencias nutricionales por su biología reproductiva. Tercer decenio, de los 20 a los 30 añosEn la edad adulta joven, se producen cambios importantes que pueden causar un aumento de peso, por ejemplo, la vida universitaria, vivir en pareja o tener hijos; es cuando nos relajamos y no somos tan estrictos en la alimentación. También es la edad en la que podemos caer en excesos. Cuarto decenio, de los 30 a los 40 añosLa vida laboral en la edad adulta trae consigo los efectos del estrés, que según se ha demostrado, ocasiona cambios en el apetito y los hábitos alimentarios en 80% de la población. Esos efectos pueden consistir tanto en despertar un apetito voraz, como en ocasionar una pérdida de este. Quinto decenio, de los 40 a los 50 añosLa Organización Mundial de la Salud destaca que el tabaquismo, la dieta poco saludable, la falta de actividad física y el problema de la bebida son los factores del estilo de vida que más repercuten en la salud y la mortalidad. Es en estos años cuando los adultos deben cambiar su comportamiento en función de las necesidades de salud, pero con frecuencia los síntomas de la enfermedad son invisibles.Sexto decenio, de los 50 a los 60 añosEn este periodo comienza la pérdida progresiva de masa muscular y continúa de manera constante a medida que avanzamos en edad. Este fenómeno se denomina sarcopenia.Mantener una dieta saludable y variada, y practicar actividad física es fundamental para reducir los efectos del envejecimiento.Séptimo decenio, de los 60 a los 70 años y másLa vejez conlleva la falta de apetito y de hambre, lo que da lugar a una pérdida de peso involuntaria y una mayor fragilidad. La disminución del apetito también puede ser consecuencia de una afección concreta, como, por ejemplo, la enfermedad de Alzheimer.La alimentación es una experiencia social, por lo que factores como la pobreza, la pérdida de la pareja o un familiar, y el hecho de comer sin compañía, afectan la sensación de placer que se obtiene al comer.Otros efectos de la vejez, como las dificultades para tragar, los problemas dentales y la pérdida de gusto y olfato también interfieren en el deseo de comer y en los beneficios que obtenemos de esa práctica.Se dice que lo que no se conoce, no se puede mejorar, así que una vez que conoces las etapas del apetito y cómo van cambiando las situaciones y requerimientos de cada edad, puedes saber cómo llevar una vida más saludable y comer mejor.
Cada cierto tiempo surgen nuevas dietas y nuevas tendencias para mejorar nuestros hábitos alimenticios y bajar de peso y pese a que cada una tiene sus propio métodos, pros y contras, lo que es una constante es que todas son para ser más saludables y lucir mejor. Una de las tendencias que ha permanecido por más tiempo es el ayuno intermitente, que en realidad no es una dieta, sino una técnica implica restringir alimentos durante un tiempo determinado.¿Qué es el ayuno intermitente?El ayuno intermitente es un modelo nutricional que se basa en periodos de ayuno y periodos de ingesta de alimentos. Esta estrategia tiene múltiples beneficios para nuestro organismo y nuestra salud.Tipos de ayunoAunque existen distintos tipos de ayuno intermitente, los más populares son ayuno 16/8, ayuno 24, ayuno 48 y el 12/12.El ayuno 16/8 consiste en realizar periodos de ayuno de 16 horas, seguido de periodos de alimentación durante 8 horas. Por ejemplo, si tu primera comida fue a las 2 de la tarde, tendrías toda la ingesta de tus calorías entre las 2 de la tarde y las 10 de la noche, durante 8 horas, realizando dos comidas únicas durante el día, y al día siguiente volverías a comer tras 16 horas desde la última comida, es decir, a las 2 de la tarde de nuevo.Ell ayuno 12/12 sería lo equivalente a realizar un desayuno y una cena, distanciados entre ellos 12 horas. Por ejemplo desayunar a las 8 de la mañana y cenar a las 8 de la noche. El ayuno de 24 y el ayuno de 48 se basan en periodos de ayuno de 24 horas y 48 horas, respectivamente. Aunque el cuerpo está capacitado para realizar este tipo de prácticas, te recomendamos consultar a un especialista antes de hacerlo, para evitar algún problema de hipoglucemia, falta de energía o algo por el estilo.Beneficios del ayuno intermitenteSegún la revista Science, el ayuno intermitente ayuda a reducir los factores de riesgo de enfermedades cardiovasculares como la hipertensión arterial y también las metabólicas, entre las más comunes la obesidad y la diabetes; incluso, ayuda a revertir alguna de sus consecuencias. También se ha encontrado una menor incidencia de cáncer y enfermedades neurodegenerativas entre las personas que practican el ayuno intermitente. Entre los beneficios del ayuno, se ha encontrado que contribuye a la mejora de la sensibilidad a la insulina, una regulación de la presión sanguínea, o, incluso, reducir los síntomas de la esclerosis múltiple.Es importante destacar que el ayuno es sólo una herramienta más, con muchos beneficios, pero que lo indispensable es tener hábitos saludables, una alimentación más sana y algo actividad física en nuestro día a día.
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