Alimentos ricos en vitaminas
Nutrición

Alimentos ricos en vitaminas

Por Kiwilimón - Marzo 2020
En momentos como el que se vive actualmente en el mundo debido a la pandemia del virus COVID-19, las medidas de prevención son más importantes que nunca.

Para frenar los contagios, el autoaislamiento es una forma eficaz que muchas personas y empresas han decidido practicar. Así que quizá sea un buen momento de cuidar nuestra alimentación y poner atención en nuestro consumo de vitaminas a través de frutas y verduras.

Para que tengas en mente esto al momento de comprar tus alimentos, te explicamos cómo seleccionar frutas y verduras con vitaminas y minerales que debes consumir.

Vitaminas y minerales: ¿qué son?

De acuerdo con un informe especial de salud publicado por Harvard Health Publishing, las vitaminas y minerales son nutrientes esenciales porque desempeñan cientos de funciones en el cuerpo. Aunque son primordiales, existe una delgada línea entre obtener suficientes nutrientes (lo cual es saludable) y obtener demasiados (lo que puede terminar haciéndote daño).

Llevar una dieta saludable sigue siendo la mejor manera de obtener cantidades suficientes de las vitaminas y minerales que necesitas.
Las vitaminas y minerales se consideran nutrientes esenciales, ya que actúan en sintonía y realizan cientos de funciones en el cuerpo. Por ejemplo, ayudan a sostener los huesos, sanar heridas y fortalecer el sistema inmunológico. También convierten los alimentos en energía y reparan el daño celular.

Sin embargo, son tantos que tratar de hacer un seguimiento de lo que hacen todas estas vitaminas y minerales puede ser confuso.
En este artículo, te explicamos cómo saber cuáles son los alimentos con mayor cantidad de vitaminas para cuidar tu salud frente a una propagación de un virus como el Coronavirus.

¿Cuál es la diferencia entre vitaminas y minerales?

Aunque ambos se consideran micronutrientes, las vitaminas y los minerales difieren de formas básicas. Las vitaminas son orgánicas y se pueden descomponer por calor, aire o ácido. Los minerales son inorgánicos y se aferran a su estructura química.

Esto significa que los minerales en el suelo y el agua llegan fácilmente a tu cuerpo a través de las plantas, pescados, animales y líquidos que consumes. Pero es más difícil transportar vitaminas de los alimentos y otras fuentes a tu cuerpo porque la cocción, el almacenamiento y la simple exposición al aire pueden inactivar estos compuestos más frágiles.

Vitaminas solubles en agua
Las vitaminas solubles en agua se empaquetan en las porciones acuosas de los alimentos que consumes y se absorben directamente en el torrente sanguíneo a medida que los alimentos se descomponen durante la digestión o cuando se disuelve un suplemento.

Debido a que gran parte del cuerpo consiste en agua, muchas de las vitaminas solubles en agua circulan fácilmente en tu organismo. Los riñones se encargan de regular continuamente los niveles de vitaminas solubles en agua, evitando los excesos del cuerpo en la orina.

Estas son algunas de las vitaminas solubles en agua:

- Vitaminas B
  • Biotina (vitamina B7): hígado, soya, yema de huevo, coliflor
  • Ácido Fólico (folato, vitamina B9): cebolla, espárragos, naranja, jugo de naranja, frijoles, espinaca, hígado de res
  • Niacina (vitamina B3): carne de vaca, leche, huevo, frijoles
  • Ácido pantoténico (vitamina B5): pescado, moluscos, pollo, yogur, champiñones
  • Riboflavina (vitamina B2): la mayoría de los alimentos vegetales y animales contienen al menos pequeñas cantidades de vitamina B2
  • Tiamina (vitamina B1): avena, trigo, maíz, carne de cerdo, arroz completo, semillas de ajonjolí
  • Vitamina B6: ajo, plátano, alubias, grano integral, papas, frutas que no sean cítricas
  • Vitamina B12: almejas, hígado vacuno, carne de ave, huevo, leche
- Vitamina C: frutas cítricas, brócoli, tomates, papa horneada

Aunque las vitaminas solubles en agua tienen muchas tareas en el cuerpo, una de las más importantes es ayudar a liberar la energía que se encuentra en los alimentos que consumes. Otros ayudan a mantener los tejidos sanos. Aquí hay algunos ejemplos de cómo las diferentes vitaminas te ayudan a mantenerte saludable y en qué alimentos puedes encontrarlas:

Liberar energía. Varias vitaminas B son componentes clave de ciertas coenzimas (moléculas que ayudan a las enzimas) que ayudan a liberar energía de los alimentos.
Producen energía. La tiamina (ternera), la riboflavina (pollo), la niacina, el ácido pantoténico (pepitas de girasol) y la biotina (huevo) se dedican a la producción de energía.
Construye proteínas y células. Las vitaminas B6, B12 (salmón) y el ácido fólico metabolizan los aminoácidos (los componentes básicos de las proteínas) y ayudan a las células a multiplicarse.
Hacer colágeno. Una de las muchas funciones que desempeña la vitamina C es ayudar a producir colágeno, que une las heridas, apoya las paredes de los vasos sanguíneos y forma una base para los dientes y los huesos.

Vitaminas solubles en grasa

Estas son algunas vitaminas liposolubles y los alimentos en las que las encuentras:

  • Vitamina A: lácteos (leche, mantequilla, queso cheddar), pescado (salmón), hortalizas de hojas verdes y otras verduras de color verde, anaranjado y amarillo (brócoli, zanahorias y calabacines), frutas (melón, chabacano y mango)
  • Vitamina D: pescados grasos (atún o salmón), hígado vacuno, queso, yema de huevo, hongos, leche, leche de soya, leche de almendras, leche de avena.
  • Vitamina E: aceites vegetales (germen de trigo, avellana, colza, girasol y almendra), almendras, avellanas, cacahuates, piñones, pescado (angula, anguila, congrio, salmón y sardina), pistaches, aguacate, espinacas, espárragos, brócoli.
  • Vitamina K: hortalizas de hoja verde (col, espinaca, hojas de nabos, col rizada, acelga, hojas de mostaza, perejil, lechuga romana y lechuga de hoja verde), coles de Bruselas, brócoli, coliflor, repollo, pescado, hígado, carne de res, huevo y cereales (en cantidades más pequeñas).

Juntos, este cuarteto de vitaminas ayuda a mantener los ojos, piel, pulmones, tracto gastrointestinal y sistema nervioso en buen estado. Estas son algunas de las otras funciones esenciales que desempeñan estas vitaminas:

Construyen huesos. La formación de huesos sería imposible sin las vitaminas A, D y K.

Protegen la visión. La vitamina A también ayuda a mantener las células sanas y protege tu visión.

Interactúan favorablemente. Sin vitamina E, el cuerpo tendría dificultades para absorber y almacenar vitamina A.

Protegen el cuerpo. La vitamina E también actúa como antioxidante, un compuesto que ayuda a proteger el cuerpo contra el daño de las moléculas inestables.

Este tipo de vitaminas ingresan a la sangre a través de los canales linfáticos en la pared intestinal. Muchas vitaminas liposolubles viajan a través del cuerpo sólo bajo la escolta de proteínas que actúan como portadores.

Los alimentos y aceites grasos son el depósito de las cuatro vitaminas liposolubles. Dentro del cuerpo, los tejidos grasos y el hígado actúan como los principales corrales de retención de estas vitaminas y las liberan según sea necesario.

Hasta cierto punto, estas vitaminas pueden considerarse como micronutrientes de liberación prolongada. Es posible consumirlos de vez en cuando, tal vez en dosis con semanas o meses de diferencia en lugar de diariamente, y aun así obtener suficientes. El cuerpo elimina el exceso y lo distribuye gradualmente para satisfacer sus necesidades.
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Lo que comenzó como un nuevo tipo de coronavirus en la ciudad de Wuhan, China, en diciembre del 2019, actualmente se ha convertido en una de las pandemias más peligrosas a nivel mundial. Hasta la tercera semana de marzo del 2020, el coronavirus COVID19 ha infectado a más de 340,000 personas en 178 países del mundo. Aunque en México apenas se han confirmado 475 casos y 6 decesos hasta el 26 de marzo, los contagios siguen a la alza, razón por la cual, los gobernantes de cada estado han dado indicaciones específicas para guardar cuarentena en casa y evitar salir a la calle en medida de lo posible. Incluso en la Ciudad de México ya se ha emitido un comunicado para mantener cerrados hasta el 20 de abril cines, gimnasios, museos, iglesias y otros lugares donde se aglomeraba la gente. Gracias a estas acciones, miles de personas se encuentran trabajando desde casa o cuidando a sus hijos, quienes también se encuentran en cuarentena debido a las indicaciones de la Secretaría de Educación Pública (SEP), la cual mandó suspender las actividades de todos los centros educativos en todos los niveles. Ahora estando todos en casa es importante no confiarse y mantener las medidas de prevención activas. Esto significa que la higiene debe de ser un eje primordial en todo el hogar, principalmente en la cocina, el espacio común que todos habitan y en el que cualquier virus podría transmitirse con facilidad a través de los utensilios o alimentos. Por ello, a continuación, te presentamos una serie de consejos para cuidar la higiene de tu cocina y alimentos y así proteger a toda tu familia. Medidas de higiene para la persona que cocina Lávate las manos antes de comenzar a cocinar.Evita toser o estornudar sobre los alimentos.Si saliste a la calle, cámbiate y utiliza una muda de ropa limpia antes de ingresar a la cocina.Si tienes heridas en las manos o brazos, cúbrelas adecuadamente.Al terminar de cocinar, lava los trastes con guantes de goma que utilizarás únicamente para el área de cocina.Orden en las áreas de cocina Procura mantener tu despensa en un lugar fresco y ventilado, donde los alimentos se mantengan alejados de la luz y de las fuentes de calor, idealmente a 17ºC.Lava tu refrigerador con agua y con jabón antes de meter nuevos alimentos, preferentemente cada semana. Tira aquellos que ya se encuentren en mal estado y no olvides limpiar a profundidad cada fin de mes.Destina un área especial para la basura donde puedas guardar más de un bote que te permita separar los desechos, este lugar debe estar lejos de los alimentos y del refrigerador. Idealmente debes sacar la basura cada 3 días o menos, dependiendo del llenado de tus botes. No olvides lavar tus manos después de hacerlo.Limpia la estufa y fregadero cada que termines de cocinar. Independientemente si quedaron manchas o residuos de comida, es importante lavar dichas áreas para evitar la proliferación de microorganismos.Aseo en los utensilios Utiliza un trapo para cada uso, por ejemplo, uno para limpiar las superficies, otro para secar los trastes y uno más para secarse las manos. Recuerda que debes lavarlos con jabón, un poco de vinagre y bicarbonato de sodio y de preferencia secarlos al sol después de utilizarlos.La esponja con la que se tallan los trastes debe permanecer en un lugar seco después de haberla usado.Los utensilios como cuchillos, pala, ralladores o peladores deben ser de acero inoxidable o de otros materiales lisos e impermeables. Si son de otros materiales, remójalos en agua 10 minutos antes de lavarlos con jabón.Es preferible que las tablas para cortar los alimentos crudos sean de poliuretano, ya que las de madera contienen poros que propician la acumulación de gérmenes. Lávalas con agua, jabón y un cepillo de cerdas gruesas.Limpieza de los alimentos Lava y desinfecta con jabón o microbicida hierbas, frutas y verduras antes de cocinarlas.Utiliza ingredientes frescos, especialmente si se trata de carne roja, mariscos y pescado.Cocina la carne cruda en seguida, de lo contrario, congélala para evitar que se eche a perder.Evita ingerir comida recalentada, puesto que además de arriesgarte a comerla en mal estado, también pierde sus nutrientes.¿Le sumarías alguna otra acción a esta lista?
Siempre comenzar un nuevo ciclo da esperanza y trae consigo una energía que nos impulsa a realizar cosas nuevas y mejores. Definitivamente, el año nuevo es una época para hacer propósitos y comenzar con planes, mejorar hábitos para ser y estar mejor, tanto por dentro como por fuera.Desgraciadamente la euforia del año nuevo dura muy poco y nos ponemos tantas metas y tan drásticas, que cumplirlas resulta un poco complicado. Fallar con esos objetivos seguramente te llevará a sentirte mal y desilusionado, sin embargo, no eres tú, son esas metas tan difíciles y alocadas que son poco probables de realizar. Ir al gimnasio, encontrar el amor, comer más sano, viajar por el mundo o empezar tu propio negocio son algunos de los propósitos que todos se hacen y que terminan rompiendo conforme transcurre el año. Por eso te recomendamos que a la hora de elegir tus propósitos, elijas tus metas correctamente: cosas, acciones y pequeños cambios que sean realistas para tu estilo y ritmo de vida, y que no requieran de un esfuerzo inmenso. Lo que necesitas tener en mente es que debes cambiar tus hábitos y para eso, es necesario que hagas pequeños cambios que darán grandes resultados, aquí te dejamos algunos propósitos realistas que sí puedes cumplir a corto plazo:Caminar más Se dice que tenemos que dar por lo menos 10 mil pasos al día, pero ese no tiene que ser tu límite. Intentar caminar a todos lados será bueno para ti y tu condición física.Tomar más aguaCambia los refrescos y jugos por agua no sólo te quitará la sed, también te aportará muchos beneficios que verás reflejados en tu piel o en tu apetito. Recuerda que la base para tener una buena salud e incluso apariencia es estar bien hidratado.Ser más puntualLa puntualidad es algo que a casi todos nos falla y lo único que requiere es organización, tanto para levantarse temprano, salir con tiempo suficiente de casa, así como tener todo arreglado para evitar contratiempos de última hora. Dejar de quejarte por todoTodos los días suceden cosas que no están en tu zona de control y eso puede causarte malestar. Pero tus quejas constantes no ayudan en nada, de hecho sólo sirven para contagiarle tu mal humor a los demás. Así que deberías intentar tomarte todo con filosofía y no dejar que todas las cosas que te pasen sean un problema.Comer más sanoUn gran tip para lograrlo es no pensar que estás a dieta, pues eso puede causar que te sientas restringido y que que todo se te antoje. Antes de que fracases eliminando todo lo que te gusta y siendo demasiado estricto, intenta comer un poco más sano durante la semana, añadiendo frutas y verduras diferentes a las que siempre comes. Proponte aprender a cocinar, incorporar ingredientes más sanos, más verduras y llevar tu propia comida a la oficina, de esa manera te asegurarás de que vas a comer bien. Sea cual sea tu objetivo, te recomendamos empezar por pequeñas acciones a un corto o mediano plazo para que cuando los logres, sea una palomita más en tu lista y puedas pasar a lo siguiente.
Cocinar suele ser una actividad relajante y divertida, pero limpiar no lo es tanto, sobre todo cuando hay una pila de trastes sucios, sustancias pegadas, y superficies que han sido manchadas; sin embargo dentro de la misma cocina puedes encontrar a los mejores aliados para acabar con el desastre. A pesar de que hoy en día existe una gran diversidad de productos para eliminar la grasa y las marcas que quedan en una cocina, debes tener cuidado, pues algunos pueden ser tóxicos, contrario a que si usamos productos naturales, además de ser amigables con nuestro organismo, son económicos e igual de efectivos.Aquí te dejamos una lista de ingredientes de cocina que puedes utilizar para limpiar, seguramente algunos ya los conocías pero otros te sorprenderán.VinagreUno de los ingredientes más usados para limpiar es el vinagre en cualquiera de sus presentaciones, aunque el de manzana y el blanco son los más efectivos. Según Jorge Roldán, químico de profesión para BBC Mundo, el vinagre tiene propiedades antisépticas, eso lo hace muy eficiente para desinfectar tanto alimentos, como utensilios y superficies. Además el vinagre produce sales solubles en el agua a partir de restos de carbonatos de calcio, como los que se acumulan en cocinas, desincrustación y limpieza. Bicarbonato de sodioEl bicarbonato de sodio es un gran aliado para despegar la grasa de ollas y sartenes, por sus propiedades abrasivas. Además, también es un ingrediente antibacteriano, por lo que puede también funciona como un gran desinfectante. Haz una pasta con bicarbonato y limón o agua y te sorprenderás de su efectividad. CaféLos restos de café molido son todo menos deshechos, pues uno de sus usos es que pueden ayudarte a acabar con la grasa de los trastes sucios como ollas y sartenes. Aparte, otra de sus propiedad provoca que elimine los malos olores, por lo que te recomendamos colocar un puño de restos de café dentro del refrigerador para evitar el olor a comida. Sal Si tienes el problema de un fregadero tapado, la sal combinada con agua caliente te puede ayudar; de igual manera, también sirve para remover la grasa en los utensilios de cocina y es muy eficaz para quitar manchas de vino en telas. ArrozUna de las cosas más difíciles de limpiar dentro de una cocina son los vidrios tanto de superficies como de vasos e incluso de algún florero o cualquier recipiente que tenga un cuello alto y que se dificulte limpiar por dentro. Para limpiar botellas y envases de vidrio agrega arroz seco, un poco de agua jabonosa y agita.¿Cómo ves? Con estos ingredientes naturales, limpiar la cocina puede ser mucho más fácil de lo que crees. ¿Lista para usarlos?
Aguantar un antojo debe ser una de las cosas más duras de la vida, porque una vez que llega el impulso a tu cerebro, todo lo demás se pone en marcha para desear con todo el cuerpo ese dulce.Es como si el chocolate pudiera hablar y pronunciar tu nombre justo a las 2 de la tarde, o después de comer. ¿Por qué nos pasa esto? Pues bien, los antojos se deben tanto a una razón fisiológica, como psicológica, pero también tiene que ver todo aquello que nos rodea.Esto es aún más terrible cuando ya estamos verdaderamente comprometidos y encaminados en una alimentación equilibrada, intentando evitar caer en la tentación.A veces logramos domar al cerebro y acallar esa voz, sin embargo, esta podría estarnos indicando que no estamos comiendo lo suficiente, o que estamos dejando pasar mucho tiempo entre comidas.Así que, aunque puedas engañar al cerebro, tu estómago no entenderá de razones y necesitará comer un snack, pero no cualquiera, pues seguramente querrás algo dulce, pero uno con un buen aporte nutricional. Por ejemplo, un delicioso brownie. Sí, un snack tipo brownie pero alto en proteína, bajo en calorías y bajo en carbohidratos. Suena como un sueño hecho realidad y ¡lo es! Lo mejor es que ya está disponible en México: Eat Me Guilt Free (EMGF) es una historia de cocina casera que se volvió global. Se trata de una línea de productos creada por una enfermera y nutricionista certificada del deporte en Estados Unidos, que buscaba soluciones para satisfacer las necesidades de aquellos clientes que deseaban mantenerse saludable, pero a la vez luchaban con los antojos por algo dulce.Gracias a EMGF podrás comer un brownie de chocolate con 22 gramos de proteína por porción, menos de 200 calorías y sólo 4% de azúcares, así que adiós a la culpa.No importa la hora del día en la que se te antoje, podrás darte ese antojo en el desayuno, el almuerzo, la cena o la merienda, como postre, antes o después de un entrenamiento físico y en México puedes encontrar 4 sabores: Chocolate, Chocolate con crema de maní, Chocolate con chispas de colores y Pastel de Cumpleaños.Consulta su página web y sus redes sociales para saber todo de ellos.Instagram: @eatmeguiltfreemxFacebook: Eat Me Guilt Free MX
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