Así puedes incluir colágeno a tu dieta diaria
Nutrición

Así puedes incluir colágeno a tu dieta diaria

Por Kiwilimón - Mayo 2019
El colágeno es una proteína presente en articulaciones, piel, músculos, y tendones. Su consumo es importante ya que no solo ayuda a combatir la flacidez del rostro y a mejorar el estado del cabello y las uñas, sino que también mejora la masa muscular y fortalece las fibras alrededor de las articulaciones.

Si quieres asegurarte de estar consumiendo la dosis diaria recomendada de colágeno (10 g), te recomendamos incluir estos alimentos en tu dieta.

Caldo de hueso: Este es uno de los pocos alimentos que contiene colágeno listo para que tu cuerpo pueda usarlo. La mayoría de los ingredientes ayudan a sintetizar el colágeno, mientras que el caldo de hueso en sí mismo ya es rico en colágeno.

Salmón :El zinc presente en el salmón ayuda a activar las proteínas que se necesitan para sintetizar el colágeno. Solo recuerda que es mejor consumir salmón salvaje y no el que es criado en piscifactorías. 

Alga espirulina: Esta alga es una fuente rica en amino ácidos, como la glicina. Se ha descubierto que la glicina es un componente esencial para la producción de colágeno, así que consumir alga espirulina regularmente puede aumentar el nivel de esta proteína.

Cítricos: Como todos sabemos, las naranjas, limones, toronjas y mandarinas son alimentos ricos en vitamina C. Este componente es esencial en la producción de colágeno, ya que ayuda a que los amino ácidos se unan para formar la proteína.

Huevos: Los altos niveles de amino ácidos presentes en los huevos, principalmente en las claras, hacen que este alimento sea uno de los más importantes en la producción de colágeno.

Semillas de calabaza: Esta es una de las fuentes más ricas en zinc. Su consumo es muy importante debido a que favorece la producción de colágeno sin la necesidad de ingerir alimentos de origen animal.

Gelatina: La mayor concentración de colágeno se encuentra en los tendones, ligamentos, cartílago, piel y huesos de un animal. Considerando que la gelatina está hecha a base de estas partes, su consumo asegura una buena dosis de colágeno.

Vegetales de hoja verde: Estos alimentos tienen mucha vitamina C, la cual es necesaria para producir colágeno tipo 1, la variedad más abundante de colágeno en el cuerpo.

¿Te gustaría mejorar la apariencia de tu piel o recuperar la salud de tus articulaciones? Puedes comenzar por comer mejor y preparar estas deliciosas recetas y llena tu cuerpo de colágeno de manera natural:

Gelatina Mosaico de Carlota de Limón

Tacos de Salmón enchilado

Ensalada de Papa con Huevo
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La leche materna es el mejor alimento para los recién nacidos, pero también durante la lactancia las mamás tienen necesidades nutricionales especiales, debido a la pérdida de nutrientes que sufre a través de la leche materna.Además, los nutrientes presentes en la leche proceden de la dieta de la madre, por lo que para que tanto bebé como mamá tengan la mejor salud y bienestar, la mujer tiene que aumentar la ingesta de nutrientes.¿Qué frutas son buenas durante la lactancia?En principio, puedes comer todo tipo de frutas ya que ninguna es mala durante la lactancia, aunque es cierto que algunas frutas más ácidas o cítricas le pueden caer mal al bebé y causarle gases o diarrea, por lo que debes estar bastante atenta. También debes tomar en cuenta que algunas frutas como la piña, el kiwi y los cítricos pueden cambiar el sabor de la leche y esto podría provocar que la rechace. En cuanto a qué frutas son las mejores, aunque todas son beneficiosas ya que aportan gran cantidad de nutrientes al bebé, se recomiendan las más dulces y fáciles de digerir, como el mango, la pera, el plátano, el melón o la manzana dulce.Además, puedes consumirlas tanto crudas y enteras, como cocidas o al horno. Y si no te gustan mucho las frutas y te cuesta comerlas, opta por hacerte smoothies o jugos con fruta o mezclarlas en las ensaladas, con yogur. Sea de la manera que sea, recuerda que es importante que consumas unas 3 piezas de fruta al día para que tu dieta durante la lactancia y una vez acabe esta sea sana. Además, deberás beber mucha agua , por lo menos unos 2 litros al día, comer verduras, cereales integrales, legumbres, carnes magras, lácteos, pescado o frutos secos para que tanto tú como el bebé puedan estar en las mejores condiciones.
Seguramente entre tu colección de sartenes y ollas que tienes en la cocina, se encuentran varios refractarios de vidrio, los cuales utilizas muy de vez en cuando única y exclusivamente para hacer postres o hacer uno que otro platillo que se introduzca en el horno.Sin embargo, existen algunos que soportan el fuego directo de la estufa y con ellos podrías cocinar tus alimentos y darles un mejor sabor.Las ventajas que ofrece cocinar en un refractario de vidrio es que este material no contiene metales pesados como el níquel, cromo o teflón, que a la larga perjudican nuestra salud; además ahorra tiempo y dinero, pues los alimentos se cuecen con mayor rapidez y no gastas tanta energía (eléctrica o gas), asimismo, no se rayan y se limpian muy fácil, no absorben olores ni sabores.Gratín de berenjenas en refractarioLas desventajas que nosotros encontramos al cocinar con este tipo de refractarios es que el calor con el que se cuecen los alimentos se pierde muy rápido, por lo que la comida se enfría antes de servirla. De igual forma, hay comestibles que no quedan igual, como el arroz o alimentos para freír.Con esta información te dejamos algunos tips para que saques tus refractarios de vidrio y te aventures a cocinar de una forma más rápida, económica y saludable.En caso de cocinar verduras, deberás añadirle agua o algún caldo al refractario, para que cuando se estén cociendo no se peguen en el fondo del recipiente. El líquido deberás agregarlo antes de ponerlo al fuego, pues si lo añades una vez que está caliente podría romperse debido al choque de temperaturas.Para cocinar carne, pollo, pescado o mariscos, añade una capa de mantequilla en todos los rincones de la base del refractario, esto le dará un gran sabor a tus alimentos; además servirá para que no se peguen a la hora de cocerse.Muchos de los refractarios vienen con tapas de plástico, los cuales no utilizarás mientras se cocina, pues el calor las derretiría. Estas tapas únicamente se utilizan para guardar alimentos o cuando calientes un platillo en el horno de microondas.Para cocinar a fuego directo o en el horno con la necesidad de cubrir los alimentos deberás usar papel aluminio.Espagueti tricolor en refractarioPara manipular el refractario mientras cocinas, deberás hacerlo con mucho cuidado utilizando guantes para evitar una quemadura, pues estos utensilios alcanzan una temperatura muy alta de forma rápida.Al momento de quitarlo del fuego pon tu refractario sobre una superficie de una toalla, de prioridad húmeda, pues el contacto con otro material podría hacer que se rompa. No olvides verificar que pueden usarse dentro del horno o en la estufa, y pon en práctica estos consejos para darle otro sabor a tus comidas.
¿Alguna vez te has puesto a pensar por qué comemos? ¿Cómo es el mecanismo de nuestro cuerpo que nos avisa cuando necesita comer? ¿Conoces la diferencia entre hambre y apetito? Para saber por qué comemos, es importante que tengas claro qué son el hambre y el apetito, dos conceptos diferentes y que muchas veces no sabemos diferenciar, incluso pensamos que son sinónimo y no lo son.El hambre es el instinto de supervivencia que impulsa a alimentarnos cuando el organismo lo requiere. El apetito es la sensación de comer, influenciada por aspectos psicológicos de la persona como el deseo de comer por placer, felicidad, aburrimiento, tristeza, ansiedad.Como todo en nuestro organismo, el apetito va cambiando conforme vamos creciendo y es preciso conocer sus etapas, para así aprender a comer mejor. Primer decenio, de los 0 a los 10 añosEn esta etapa es cuando se experimenta un mayor y rápido crecimiento. Es cuando los niños pueden adquirir los hábitos que, posiblemente, los acompañen toda su vida, es por eso que es muy importante que los pequeños aprendan a distinguir la comida que verdaderamente los nutre, pues lo que aprendan durante los primeros años de su vida determinará qué tan saludable será de adulto. Segundo decenio, de los 10 a los 20 añosYa en la adolescencia, con los cambios fisiológicos viene un aumento de apetito. Durante esta etapa, la relación con la comida suele ser más vulnerable, pues es cuando llega la pubertad, los jóvenes suelen estar más influenciados y son propensos a caer con comida que pueda provocar desnutrición u obesidad. Durante esta edad del apetito, las mujeres son más propensas a padecer deficiencias nutricionales por su biología reproductiva. Tercer decenio, de los 20 a los 30 añosEn la edad adulta joven, se producen cambios importantes que pueden causar un aumento de peso, por ejemplo, la vida universitaria, vivir en pareja o tener hijos; es cuando nos relajamos y no somos tan estrictos en la alimentación. También es la edad en la que podemos caer en excesos. Cuarto decenio, de los 30 a los 40 añosLa vida laboral en la edad adulta trae consigo los efectos del estrés, que según se ha demostrado, ocasiona cambios en el apetito y los hábitos alimentarios en 80% de la población. Esos efectos pueden consistir tanto en despertar un apetito voraz, como en ocasionar una pérdida de este. Quinto decenio, de los 40 a los 50 añosLa Organización Mundial de la Salud destaca que el tabaquismo, la dieta poco saludable, la falta de actividad física y el problema de la bebida son los factores del estilo de vida que más repercuten en la salud y la mortalidad. Es en estos años cuando los adultos deben cambiar su comportamiento en función de las necesidades de salud, pero con frecuencia los síntomas de la enfermedad son invisibles.Sexto decenio, de los 50 a los 60 añosEn este periodo comienza la pérdida progresiva de masa muscular y continúa de manera constante a medida que avanzamos en edad. Este fenómeno se denomina sarcopenia.Mantener una dieta saludable y variada, y practicar actividad física es fundamental para reducir los efectos del envejecimiento.Séptimo decenio, de los 60 a los 70 años y másLa vejez conlleva la falta de apetito y de hambre, lo que da lugar a una pérdida de peso involuntaria y una mayor fragilidad. La disminución del apetito también puede ser consecuencia de una afección concreta, como, por ejemplo, la enfermedad de Alzheimer.La alimentación es una experiencia social, por lo que factores como la pobreza, la pérdida de la pareja o un familiar, y el hecho de comer sin compañía, afectan la sensación de placer que se obtiene al comer.Otros efectos de la vejez, como las dificultades para tragar, los problemas dentales y la pérdida de gusto y olfato también interfieren en el deseo de comer y en los beneficios que obtenemos de esa práctica.Se dice que lo que no se conoce, no se puede mejorar, así que una vez que conoces las etapas del apetito y cómo van cambiando las situaciones y requerimientos de cada edad, puedes saber cómo llevar una vida más saludable y comer mejor.
Desde diciembre de 2019, un nuevo virus conocido como coronavirus COVID19 se propagó desde la ciudad de Wuhan, China, hacia el resto del mundo contagiando a más de 115,000 personas y cobrando la vida de 4,000 víctimas en 114 países. Es por esta razón que en diversos países como España, Estados Unidos, Argentina y recientemente en México, se han implementado medidas de seguridad como la cuarentena, para evitar que los contagios continúen incrementando. De hecho, en marzo del 2020 se dieron indicaciones para que las escuelas y universidades suspendan clases hasta finales de abril y también algunas empresas se han sumado a la estrategia, implementado el home office (trabajo desde casa) para salvaguardar la salud de sus trabajadores, instando a todas las personas a mantener el aislamiento social en la mayor medida de lo posible. Ahora, tomando en cuenta que los cambios radicales dentro de la rutina y la falta de actividad física pueden tener graves repercusiones para nuestro sistema digestivo, es necesario cuidar nuestra alimentación para equilibrar la flora intestinal. La mejor manera para cuidar de nuestra digestión y evitar problemas como la inflamación, el estreñimiento y la pesadez en el estómago, es reducir el consumo de alimentos procesados, con altos niveles de azúcar, hidratarse constantemente y consumir frutas y verduras pero, ¿cuáles son los mejores alimentos para una buena digestión? De acuerdo a la Organización Mundial de Gastroenterología (WGO), la ingesta constante de agua y alimentos altos en fibra favorecen la flora intestinal, por ello, a continuación te presentamos algunas frutas y verduras que no pueden faltar en tu dieta. Plátanos Los plátanos son frutas altas en fibra, que además contienen fructooligosacáridos, un componente que permite mejorar la flora intestinal y propicia la buena digestión. Procura comer uno al día y notarás como tu sistema comienza a funcionar mejor. Frutos rojos Los frutos rojos como las fresas, frambuesas y arándanos, además de ser excelentes antioxidantes, contienen sustancias que ayudan a prevenir el estreñimiento. Estos se pueden combinar con diferentes cereales como la avena y el amaranto, que mezclados hacen una excelente combinación para cuidar del sistema digestivo. Papaya Esta fruta es rica en antioxidantes, vitaminas, minerales y enzimas digestivas para la salud, por lo que cuida tanto de tu estómago como de tus intestinos. La puedes comer al natural, en jugos, licuados y hasta en ensalada y siempre tendrá grandes beneficios para tu digestión. Verduras crucíferas Las verduras como la col rizada, la coliflor y las coles de Bruselas poseen altos contenidos de fibra dietética y folato, por lo que ofrecen propiedades antiinflamatorias y depurativas que ayudan a tener una mejor digestión. Lo ideal es cocerlas al vapor o saltearlas para facilitar el proceso digestivo. Agua Es imperante comprender que no importa la cantidad de fibra que se consuma, si no se toma agua suficiente, la digestión, la absorción y la circulación de nutrientes en el cuerpo, no se logrará de manera correcta. Existen algunos alimentos como pepinos, melones y jitomates que también pueden ayudarte a mantenerte hidratado. Recuerda que en esta época de cuarentena no solo debes protegerte de las enfermedades respiratorias, sino cuidar de tu salud en general, balanceando tu dieta y manteniendo una higiene impecable en tu hogar.
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