Beneficios del ginseng en el cuerpo
Nutrición

Beneficios del ginseng en el cuerpo

Por Eloísa Carmona - Diciembre 2020
El ginseng ha sido popular como suplemento alimenticio, pero más allá de las cápsulas, también puedes tomarlo de manera natural, en té por ejemplo, y aprovechar sus beneficios de igual forma.

Un poco parecido al jengibre, el ginseng es la raíz de plantas del género Panax, las más cultivadas son el ginseng americano (Panax quinquefolius) y el ginseng asiático (Panax ginseng), caracterizadas típicamente por la presencia de ginsenósidos y gintonina, a los cuales debe sus propiedades medicinales.

Para qué sirve el ginseng
El ginseng americano y el asiático varían en su concentración de compuestos activos y sus efectos en el cuerpo, pero se cree que el ginseng americano actúa como un agente relajante, mientras que la variedad asiática tiene un efecto vigorizante.

Entre las propiedades del ginseng, podemos mencionar las siguientes:
Antioxidante que puede reducir la inflamación. Algunos estudios han demostrado que los extractos de ginseng y los compuestos de ginsenósido podrían inhibir la inflamación y aumentar la capacidad antioxidante de las células.

Puede beneficiar la función cerebral. El ginseng podría ayudar a mejorar las funciones cerebrales como la memoria, el comportamiento y el estado de ánimo, pues algunos estudios han mostrado que componentes como los ginsenósidos y el compuesto K, podrían proteger el cerebro contra el daño causado por los radicales libres. Además, otros estudios encontraron efectos positivos sobre la función y el comportamiento del cerebro en personas con enfermedad de Alzheimer.

Puede estimular el sistema inmunológico. Algunos estudios que exploran sus efectos sobre el sistema inmunológico se han centrado en pacientes con cáncer sometidos a cirugía o tratamiento de quimioterapia.

Aunque varios estudios muestran mejoras en los marcadores del sistema inmunológico en personas con cáncer y se ha estudiado el extracto de ginseng para mejorar el efecto de las vacunas contra enfermedades como la influenza, se necesita más investigación para demostrar su eficacia para aumentar la resistencia a las infecciones en personas sanas.

Puede combatir el cansancio y aumentar los niveles de energía. El ginseng puede ayudar a combatir la fatiga y mejorar la actividad física al reducir el daño oxidativo y aumentar la producción de energía en las células.

Té de ginseng
La raíz de ginseng se puede consumir de muchas formas, ya sea cruda o cocinada al vapor para ablandarla. La forma más fácil y común es hacer té de ginseng, simplemente agrega agua caliente al ginseng recién cortado y déjelo reposar durante varios minutos; puedes endulzar con miel, si lo deseas.

También se puede agregar a recetas de sopas, por ejemplo. En cuanto al extracto, este se puede encontrar en forma de polvo, tableta, cápsula y aceite, y lo más importante es buscar uno estándar que contenga 2 a 3% de ginsenósidos totales y tomarlo antes de las comidas para aumentar la absorción y obtener todos los beneficios.
Califica este artículo
Calificaciones (2)
Lucia Cobos
21/12/2020 18:09:49
Perfecto, ya se como hacer el te!!!
Mayuris Meza
21/12/2020 16:30:51
Gracias . Mi calificación es un 100
PUBLICIDAD
Lo mas leído
El microondas es un electrodoméstico que muchos conocemos porque está presente en casi todas las cocinas. Y aunque lo vemos como una herramienta eficiente para el día a día, sus funciones van más allá de recalentar comida, pues aunque no lo creas, también puede ser una opción práctica para hacer diferentes preparaciones, como ricos postres.Sí, los hornos de microondas además de ser prácticos, tienen muchas otras ventajas, por ejemplo, te permiten ahorrar energía al calentar alimentos porque, en comparación con los hornos o cocinas convencionales, utilizan menos. Esto se debe a que funcionan más rápido y una mayor parte de la energía se concentra directamente en los alimentos, en lugar de calentar los recipientes o el aire circundante. Así que para aprovechar al máximo tu horno de microondas, te proponemos 3 postres que quizá no sabías que puedes hacer en este electrodoméstico. Y si aún no tienes uno, te recomendamos visitar liverpool.com.mx, pues tiene los mejores de la marca Samsung.Flan En menos de 10 minutos podrás tener un clásico flan, pues solo tienes que licuar huevo, queso crema, leche condensada y leche entera. Después mete la mezcla al microondas durante 3 minutos y tendrás tu rico postre.PastelAl igual que el flan, si tienes antojo de un postre, prepara uno de manera rápida en tacita con solo mezclar harina, azúcar, polvo para hornear, leche, vainilla, aceite y un plátano machacado. Mételo en el microondas y en 2.30 minutos estará listo. GalletasEste es quizá el postre hecho en microondas menos conocido. Para esta receta solo tienes que sacar la masa congelada de galletas que tengas, meterla al horno de microondas por 30 segundos (o quizá un poco más, pues depende de lo grande de la bolita de masa).Para que pruebes estas recetas y el resultado sea rápido y delicioso, tanto el microondas Samsung de 1.1 pies cúbicos como el Samsung MS402MADXBB/AX espejo son ideales, pues no solo te ayudarán a cocinar postres deliciosos, sino que además tienen funciones que harán tu día a día más sencillo.Por ejemplo, con el Samsung de 1.1 pies podrás realizar diversas actividades mientras tu flan se está cocinando, ya que cuenta con un temporizador programable; además, con sus 10 niveles de calentamiento, podrás probar la consistencia preferida de tus galletas, pues te darán la temperatura perfecta en cada ocasión.Por su parte, el horno de microondas Samsung MS402MADXBB/AX espejo te brinda todo eso además de su función Eco Mode, que te permitirá ahorrar hasta 40% de energía. Complementado con sus funciones predeterminadas, los días de cocinar estarán bajo control. Encuéntralos ambos en Liverpool.com.mx y aprovecha las promociones vigentes. 
La historia del pan en San Cristóbal de las Casas inicia con las alforjas cargadas de trigo que viajaban, junto a rebaños y otros productos comestibles, con los castellanos que se asentaron en el Valle de Hueyzacatlán. Al asentamiento le siguieron consecuencias. Algunas evidentes, como la hegemonía del trigo en San Cristobal, indisputable hasta el siglo XIX y en relativa competencia con los tuxtlecos, que entraron en la escena en el XVII. Para entonces, las cartas estaban sobre la mesa: San Cristobal tenía ya una vocación panadera, una vocación imborrable, imperecedera.   Aunque de los molinos de la época quedan poco más que recuerdos —y una ruta que se puede hacer por la montañas en bicicleta—, en este destino chiapaneco la identidad sigue ligada al pan: al tradicional y al moderno, al coleto y al europeo. Así, el pan se asoma a la mesa del desayuno, se ofrece como colación a medio día o como cierre de la merienda. El pan está en las casas, en las cafeterías —que tampoco son pocas— y en los restaurantes. Mi primer encuentro con la panadería de la región fue fortuito —poco antes de enterarme que iba a escribir este artículo—. Fue en Sibactel y Aldama, dos de las 60 comunidades que producen café en Chiapas. Fue después de recorrer los cafetales, cerca del medio día. Fue en el patio de secado del beneficio comunitario de Sibactel, con una taza de pozol. Fue en casa del caficultor Pedro Vázquez, donde sus hijas disponen café de olla, horchata y una canasta copada de pan dulce como un gesto de hospitalidad. En esa primera ronda se me quedó impregnada la consistencia firme de los panes —muy distinta a la de los europeos con aire, suaves, esponjosos— y una nota de humo, siempre presente en las cocinas y los hornos de leña que, en este lado del mundo, todavía son comunes.  A mi vuelta al centro de San Cristóbal, y gracias a las recomendaciones de los chefs de Tierra y Cielo, llegué con más intención a la puerta de la panadería Fátima, un local de fachada bicolor —morado con blanco, reconocible a leguas— en la calle Benito Juárez, que tiene más de 30 años en operación.Los anaqueles de Fátima son una librería del amplio repertorio del pan coleto que además de lo ya dicho, es diverso en forma y fondo. Aquí verán montañas trigueñas de panes planos, enroscados o trenzados —mis favoritos—, con cortezas cubiertas de azúcar o ajonjolí, con migajones oscuros o amarillentos, preparados con piloncillo, canela y muchas veces con manteca. Los reconocerán también por su nombre de pila: cazuelejas —quizás las más famosas—, rosquillas, marquesotes, pan de yema o pan de manteca. Los amarán un poquito más porque son una ganga. A riesgo de parecer disco rayado —o la burra al trigo, en una analogía más pertinente—, quiero hacer hincapié en la textura de estos panes: esa que es firme, porosa, a veces arenosa, a veces crujiente. Si me preguntan, esa textura es pretexto, una provocación, un estado ideal que pide a gritos el ahogo de una bebida caliente —café, chocolate, atole, ustedes digan—.  Estudiosos del tema, como Edgar Zulca Báez, atribuyen esta característica a cuestiones más prácticas como la conservación, a que “su estructura compacta garantiza su integridad en el transporte y es resistente a la descomposición”, escribe el académico.Kievf y Marta —que en sus exploraciones panaderas preparan, entre otras cosas, panes de tascalate para el desayuno— me recomendaron complementar la expedición con las panaderías que siguen los pasos de la herencia danesa y francesa. Obediente, me dirigí a los hornos —de lugares como La Casa del Pan, Oh la lá y el Horno Mágico— que complementan, con bollería, croissants, empanadas de hojaldre, chocolatines y mantequilla, la escena panadera. Una historia que, por ahora, es harina de otro costal.
La feijoada, que en español tiene una traducción literal de “frijolada”, es uno de los platillos emblemáticos de la gastronomía brasileña, el cual obviamente es un platillo con frijoles, complementado con carne de cerdo generalmente seca.Como muchos otros platillos nacionales del mundo, la feijoada tenía como fin sacarle provecho a los restos de cerdo; en la actualidad, es una comida tan famosa y reconocida, que ya es más bien un platillo gourmet.Su origen viene de Europa, en específico de Portugal, y la fusión de culturas que se produjo. Entre sus primeras apariciones en textos gastronómicos, se puede mencionar el libro de Luís da Câmara Cascudo titulado História da Alimentação no Brasil (Historia de la alimentación en Brasil), donde se habla sobre los orígenes de la feijoada.Así, el origen de la feijoada está también ligado a la esclavitud y se dice que estos esclavos africanos que los portugueses llevaron a Brasil, obligados a servirlos, recogían lo que sobraba de los festines y lo mezclaban con frijoles negros. Esto dio como resultado algo así como la primera versión de la feijoada.Ya que sus ingredientes son pocos, comunes en Brasil y su preparación es sencilla, la feijoada es además un platillo económico, que hoy en día sigue siendo muy consumido por los brasileños, pero para ellos, los días tradicionales para comerlo suelen ser los miércoles y los sábados, pues esos días no faltan en los menús de los restaurantes o en las reuniones familiares.¿Has probado la feijoada? Puedes prepararla en casa con nuestra receta si te ha despertado la curiosidad y contarnos qué tal te pareció o si conoces más de su origen en los comentarios.
NEWSLETTER
Suscribirme al Newsletter
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD