¿Cómo elegir el nutriólogo adecuado?
Nutrición

¿Cómo elegir el nutriólogo adecuado?

Por Kiwilimón - June 2014
La decisión de visitar al nutriólogo es muy importante, ya que muchas mujeres lo consideran un gasto innecesario, pues ellas solas lo pueden hacer una dieta por su cuenta y buscando alguna en Internet o tomando los consejos de algún libro, lo que vieron en la televisión, o por alguna recomendación de amigos o familiares. Es muy común que las dietas recomendadas o porque se escucharon en alguna parte no siempre sean buenas, ya que realmente desconocemos de dónde vienen o qué tipo de doctor las recomendó. Además, debemos entender que cada persona es muy diferente, y las dietas aplican de acuerdo a muchas variantes que cada persona tenga. Ahora, todo esto se puede complicar si eres de las personas que inventan las dietas, no las buscan, lo cual es más grave, puesto que aunque estemos muy enteradas de cómo funcionan las dietas, las calorías, los grupos alimenticios, y otros aspectos alrededor del tema, no somos profesionales. Por ello existen los nutriólogos o profesionales de la nutrición. Visitar al nutriólogo es lo mejor que se puede hacer si es que lo que buscas es bajar unos kilos que tienes demás, pues es el nutriólogo quien te revisará, analizará y te estará checando constantemente para que bajes de peso y tengas una muy buena salud y alimentación. Para elegir al nutriólogo adecuado debes tener mucho cuidado, ya que existen algunos que con tal de hacer que bajes de peso te pueden recomendar medicamentos que sean dañinos para el cuerpo, o llevarte a extremos de hambre o de carencia de nutrientes. Debes fijarte que el nutriólogo se enfoque en primera inctancia en tu salud y bienestar, y se enfoque en ayudarte a bajar de peso sin descuidar el buen funcionamiento de tu cuerpo. Es importante que sepas que las mejores dietas siempre son las que no descuidan algún grupo alimenticio, sino que los incluyen para darte una dieta balanceada. Si el nutriólogo te manda algunas medicinas para bajar de peso, inmediatamente averigua de qué se tratan, porque las que te ayudan a quitar el hambre son muy dañinas, pero todo depende de lo que contengan así que mejor infórmate bien antes de tomar cualquier cosa. Analiza de dónde salió el nutriólogo, si te lo recomendó alguien de confianza, y dónde estudió su carrera. Es muy importante que tengas una buena comunicación con el doctor y que le hagas todas tus preguntas sobre los alimentos o sobre cualquier duda que tengas. Esas dietas extremas que te ayudan a bajar rápidamente no son buenas ya que provocan un desajuste impresionante y obviamente al poco tiempo recuperas el peso, así que tampoco confíes en los nutriólogos que te ofrecen hacerte bajar en muy poco tiempo. Por desgracia hay doctores poco confiables que sólo querrán lograr objetivos bajo cualquier riesgo, pero tú eres la única encargada de ver por tu salud y de no permitir dietas que dañen a tu cuerpo, porque bajar de peso no debe ser traumático para tu metabolismo sino un cambio alimenticio que le ayude a funcionar mejor. Recetas bajas en grasa A continuación te recomendamos algunas recetas de cocina bajas en grasa, mismas que te pueden ayudar a tu objetivo para bajar esos kilos demás. Toma nota.
Omelete de Claras con Espinacas Rollitos de Verduras Palitos de ensalada caprese

Tacos ligeros de verduras

Sushi California

Sopa Fría de Melón

 
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El Día del Niño es un momento para honrar a aquellos cuya fresca línea del tiempo está enmarcada por los aprendizajes y por el derecho a sentirse cuidados y protegidos. Pero, ¿qué es para un niño sentirse seguro? No es vaciar en ellos el compendio de necesidades maslowianas. Es hacerlos sentir amor, cercanía y sí, ponerles algunas reglas. A la hora de la comida, los límites no se salvan. Más allá de las medidas de convivencia, importa más el qué que el cómo. Lo que aprenden sobre la alimentación en sus primeros años es una suerte de herencia. La cosa está así: si los educamos a comer sano muy probablemente les regalaremos salud en el futuro. Y eso no es poca cosa. Eso sí, sin privarles el derecho a ser niños: no hay pizza mala si aparece mágicamente en la sala de la tele de vez en cuando. El tema de ser padre no es fácil. Imagino el dilema de muchos que desean lograr que sus hijos coman sano sin que los miren feo. Al final la mejor lección es el ejemplo. Ya lo decía Juan Gabriel: lo que se ve no se pregunta. En ese sentido hablarles de comer saludable no será tan poderoso como que te vean disfrutando de un plato desbordado en verduras. Jennifer Asencio, una de las nutriólogas de Kiwi Te cuida, numeró algunos consejos que te ayudarán en esa titánica y elemental tarea: la de crear buenos hábitos alimenticios en los niños para regalarles salud.1. El mejor desayuno, comida o cena es el que contiene los tres grupos de alimentos: carbohidratos, proteínas y lípidos. De los cereales hay que usar de preferencia los que son de bajo índice glucémico, como las tortillas. “Acostumbra a tus hijos a comer tortillas, a comer tostadas horneadas; evita que coman harinas procesadas como pan porque además son adictivas”, comenta Jennifer. Un buen desayuno sería un huevito estrellado sobre una tortilla al comal y decorado con rebanadas de aguacate y jitomate en forma de palmera. Rico y vistoso. 2. Los niños siempre nos pedirán comida chatarra y postres. Todo depende de la cantidad que les demos. Hazles las porciones más pequeñas, raciona para la semana. Invítalos a cuidarse y a comerlos una o dos veces por semana. 3. Enséñales a tener otro tipo de postres: una fruta es un postre, unos cacahuates, unas nueces, almendras o pistaches, también lo son. “Tenemos que cambiar la mentalidad de nuestros hijos. No por nada México ocupa el primer lugar en obesidad infantil”.4. Crea buenos hábitos alimenticios y horarios: que desayunen antes de empezar sus clases. Dales un refrigerio a media mañana, una comida completa por la tarde, un pequeño snack a la mitad de la tarde y la cena. Así estarán saciados antes de que se les ocurra pensar en comida chatarra. “Opta por snacks saludables: puedes picarles jícama entre comidas, preparar palomitas naturales sin mantequilla”, recomienda Jennifer. 5. La dieta de un niño es más que deditos empanizados y nuggets 24/7. Después de los tres años un niño puede comer de todo. “Si no los acostumbras desde pequeños, los niños no querrán comer, por ejemplo, un pescado a las finas hierbas”. 6. Inventa formas de comer. Hazles divertido el momento. Permite que toquen sus alimentos, los huelan. Dale forma y color a los platillos. “Hay que enseñarles que no le tengan miedo a la comida, que la disfruten, que la saboreen, que la tomen entre sus dedos para que empiecen a tener una relación amable y amistosa con ella”.7. Invita a tu hijo a la cocina. Entablar una comunión entre tu hijo y la comida lo hará acercarse a ella positivamente. “Dense oportunidad de comer un poco de chocolate mientras cocinan, disfruten el momento”. Ponles tareas fáciles que además los ayuden en su coordinación motora como revolver el huevo, hacer las bolitas en unas tortitas de atún o unas albóndigas. 8. Sé prudente con los alimentos azucarados. Un pan con leche no es un desayuno sano para todos los días. 9. Elige alimentos reales. No bases tu dieta ni la de tus hijos en alimentos procesados. “No está mal darles pizza de vez en cuando. Nada mejor que prepararla en casa haciendo tú misma la masa mientras ellos hacen el mismo procedimiento en su mesita. Pongan juntos los ingredientes y disfruten. Así crearán un lindo momento y comerán menos calorías”.10. Enséñales a relacionarse sanamente con los alimentos: de preferencia no establezcas con ella premios o castigos. Es importante que sepan que los dulces son pequeños lujos que les darás a veces, porque deseas cuidar de ellos. Si ya te dio ganas de cocinar junto a tus hijos, aquí te dejo algunas ideas divertidas. No te preocupes. El resto de la semana ya les prepararás recetas saludables que seguro les van a encantar. 
Lavar las verduras puede parecer una tarea sencilla y sin muchas complicaciones, pero limpiar adecuadamente algunas de las más complicadas es algo que nos lleva a buscar cómo lavar el brócoli para no enfermarnos.Hay muchas formas en las que las verduras pueden contaminarse, pues conforme crecen, entran en contacto con animales, suelo, agua y trabajadores agrícolas, todos los cuales pueden introducir sustancias nocivas. Además, una vez que se cosechan las verduras, pasan por varios pares de manos (a medida que se empacan, envían, compran, preparan y almacenan), lo cual también tiene el potencial de contaminar los alimentos con bacterias y gérmenes dañinos.A pesar de que muchas verduras se pueden lavar con agua fría y no es necesario usar jabones ni detergentes, hay algunas que requieren especial atención a la hora de limpiarlas, como el brócoli, por ejemplo.Cómo lavar el brócoliComo primer paso para antes de lavar brócoli (o cualquier otra verdura), lava primero tus manos con agua y jabón, antes y después de preparar verduras frescas, en general, así evitarás contaminarlas tú mismo.Otra recomendación útil es que no laves el brócoli hasta justo antes de prepararlo. Cuando estés listo para usarlos, entonces recorta la parte dura del tallo aproximadamente a dos centímetros de la parte inferior y enjuágalo con agua corriente fría. El brócoli, como la coliflor, tiene muchos lugares donde los gérmenes pueden esconderse, así que para asegurarte de eliminarlos por completo, remójalo después de enjuagarlo en un recipiente con agua fría durante dos minutos y posteriormente, enjuaga bajo el chorro de agua fría nuevamente.También puedes remojar el brócoli en una mezcla de 4 partes de agua por 1 de vinagre blanco por 20 minutos, para después enjuagarlo bajo el chorro de agua, de esta manera, puedes reducir los residuos de pesticidas en las verduras.Aunque parece complicado, lavar el brócoli correctamente tampoco tiene mucha ciencia, pero es importante que lo hagas, para evitar bacterias y gérmenes en tus comidas.
El coco es una deliciosa fruta tropical que además de servir para decorar postres, preparar piñas coladas o utilizarse para hacer aceite, manteca, leche y hasta harina, tiene múltiples beneficios para la salud; no por nada el coco va ganando más y más popularidad entre las personas. ¡Atrévete a conocer y aprovechar todas las propiedades del coco! Propiedades del coco Puede que la pulpa de coco contenga gran cantidad de calorías, pero la OMS la recomienda para chicos y grandes, en cantidades moderadas, por supuesto, debido a que entre las propiedades del coco encontramos que es rico en fibras y minerales como potasio, fósforo, magnesio, hierro y vitaminas E, C, y B. Además, el coco también funciona como bactericida, antioxidante y protege a nuestro hígado, sistema inmunológico y corazón, tal como informa la Fundación Española del Corazón. ¿Cuáles son los beneficios del coco? El coco es un alimento ideal para ayudar a tratar la osteoporosis y reforzar los músculos gracias a propiedades como el potasio, el calcio y el hierro.Los beneficios del agua de coco incluyen fibra, proteínas, antioxidantes, vitaminas y minerales. Además, de acuerdo a investigadores de la Universidad Southeast, en Nueva Albany, es ideal para rehidratar el cuerpo y restaurarlo después de hacer ejercicio.Por su parte, las propiedades del aceite de coco ayudan a mantener el cabello saludable y la piel hidratada.El coco también funciona para limpiar los riñones, así como para aliviar molestias en el sistema digestivo, como náuseas, vómito, gases y en ocasiones, hasta problemas urinarios.¿Ya conocías las propiedades y beneficios del coco?
La pasta es uno de los platillos favoritos de muchos porque es sencilla y tiene muchas combinaciones. Su preparación puede tomarte sólo 30 minutos, aunque si se trata de una pasta clásica, como de la que hoy te vamos a contar, tal vez necesites buscar cómo se hace el espagueti a la boloñesa.El espagueti a la boloñesa es en realidad un derivado del ragù, una salsa italiana a base de carne, y la característica del ragù a la boloñesa es que lleva tomate y se prepara con pastas gruesas, como tallarines, tortellini o ñoquis, y nunca con espaguetis, pues las pastas gruesas sostienen mejor la carne.El ragù alla bolognese, o salsa boloñesa, es solo una de las muchas formas en que se puede preparar una salsa de carne, llamada ragù, en Italia, es decir, este es un término general que se utiliza para indicar cualquier salsa de carne cocinada a fuego lento durante muchas horas. Cada ragù se compone de numerosos ingredientes, que varían según cada región, de ahí que “alla Bolognese” signifique que pertenece al estilo de la ciudad de Bolonia.Historia, ingredientes y receta italianaSegún Livio Cerini, uno de los más grandes escritores de libros de cocina italianos del siglo XX, la base de este apetitoso estilo de preparar salsas con carne se la debemos a los romanos, sin embargo, el término ragù viene de la palabra francesa ragôuter, un verbo que puede traducirse en como “agregar sabor a algo”. El ragú deriva del periodo de la invasión romana, pues los galos reelaboraron la receta romana, transformándola en el ragú, muy similar a las salsas que conocemos hoy.Inicialmente, las salsas ragú eran una especie de guiso que se comía como plato principal, pero luego comenzaron a comerse untadas sobre pan tostado, y todos estos primeros platos de ragú se hicieron sin tomates, ya que los tomates no llegaron a Europa hasta el siglo XVI, por supuesto, desde el Nuevo Mundo y gracias a Hernán Cortés y los conquistadores.Se cree que el nacimiento de la receta original de Ragù alla Bolognese se remonta a finales del siglo XVIII, cuando Alberto Alvisi, el chef del Cardial de Imola, cocinó la primera auténtica salsa de carne a base de tomate, que se sirvió con un plato de pasta de macarrones.A principios del siglo XIX, las recetas de ragú a base de tomate comienzan a aparecer en algunos libros de cocina de la región de Emilia-Romagna. En esta época era un plato que, por lo general, estaba reservado para fiestas u ocasiones especiales.Fue hasta 1982 que la receta oficial fue registrada por Academia Italiana de Cocina en la Cámara de Comercio de Bolonia. En ella se encuentran el tocino y la leche entre los ingredientes habituales. Pero ya sea que ahora le pongas leche a tu boloñesa o no, sin tomates, nos referiríamos a estas salsas simplemente como ragú. Así que los tomates son uno de los ingredientes característicos del espagueti a la boloñesa.En la actualidad, existen muchas formas de hacer espagueti a la boloñesa, por ejemplo, vegano o en presentación de lasaña, ¿cuál es tu favorito?
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