Conserva las vitaminas de los alimentos
Nutrición

Conserva las vitaminas de los alimentos

Por Kiwilimón - September 2011
  Cada día que pasa somos más conscientes de la importancia de consumir alimentos frescos a diario que nos nutran proporcionándonos todas las vitaminas y minerales que necesitamos. Para no desperdiciar ni una vitamina, toma nota de los siguientes consejos:
  • - Verduras. Conserva todos sus nutrientes cortándolas en trozos grandes, lávalas bajo el chorro de agua fría, evitando así dejarlas en remojo.
  • - Frutas. Evita tomar la fruta en compota o asada, lo mejor es ingerirla cruda con piel, eso si, lavándolas antes cuidadosamente.
  • - Huevos. Comprueba que un huevo es fresco introduciéndolo en un vaso con agua, si se hunde es fresco y apto para el consumo, en caso contrario mejor no comerlos.
  • - Legumbres. Siempre ponlas a remojo en agua fría. En agua caliente perderían muchas de sus vitaminas.
Recetas de cocina recomendadas:Lengua de Res en Salsa VeracruzanaChalupas PoblanasRollo de Hojaldre con Jamon y QuesoBrocheta de Camarón con Salsa de Maracuyá
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El prestigioso cocinero mexicano Gerardo Vásquez Lugo, del restaurante Nicos, en CDMX, reinterpreta dos recetas creación de su mamá, María Elena Lugo Zemeño y su abuela, Catalina, fáciles de preparar en casa, con un maridaje muy especial, como un homenaje a las cocineras que lo inspiraron en su carrera culinaria. Para Gerardo Vázquez Lugo, la cocina tradicional mexicana es una cocina de herencia, una cocina comunitaria, que se hace en equipo, en familia, en la cual cada platillo sabe a casa. Y para rendir homenaje a esa premisa, el internacionalmente reconocido chef celebra el Día de las Madres en familia, reinterpretando un par de platillos que remiten al amor y recuerdos de nuestras madres y abuelas.Para llevar a cabo este festejo de una forma sin igual, el icónico dúo de madre e hijo, Gerardo Vázquez Lugo y Maria Elena Lugo Zermeño, decidieron compartir dos recetas icónicas en su familia, que maridan perfecto con el sake mexicano Nami, en donde cada una cuenta una historia memorable y excepcional.Memorias de la abuelaEl primer plato, “Pepián de la abuela Cata”, es una receta casera de su abuela Catalina, originaria de Aguascalientes y que vivió unos años en Chihuahua. Este plato sencillo y de sabores muy simples, lo preparaba en vigilia y se caracteriza por el uso de pepita de calabaza tostada con todo y su cáscara, pues el secreto está en el interesante sabor que ésta última le brinda, aunque de cualquier modo se cuela para eliminar su excesiva presencia. Para Gerardo, elegir este plato lo remonta a un momento sumamente especial, de compartir la cocina con su madre, María Elena. “Hace aproximadamente 25 años, le preguntamos a Catalina que le gustaría comer de especial para su Santo, y su respuesta fue: mi propia receta de pepián, acompañado con pollo. Esa noche recuerdo haber empezado a cocinar esta pepián junto a Maria Elena hasta la madrugada”, rememora Gerardo.Producto de su consumo durante las décadas de los 30s y 40s en donde los platos eran veganos en su mayoría, este pepián se sirve con papas y vegetales, por ello su popularidad al ser retomado durante periodo de vigilia, retomando a la vez la costumbre de la cocina tradicional mexicana respecto el uso de vegetales de temporada.Esta receta, además, tiene por ingrediente especial el pollo, y para cocinarlo Gerardo pone énfasis en la técnica de masajear y sabotear con un poco de ajo, aceite, sal y pimienta, para penetrar la carne con el condimento -una técnica que su mamá le enseñó, y que volvió a observar cuando estudió en Nueva Delhi, India. De acuerdo con los principios gastronómicos de Gerardo, cada producto, cada vegetal, tiene un tratamiento especial de modo que sea posible sacar lo mejor posible de cada uno: algunos vegetales deben ir asados, otros fritos, y otros simplemente blanqueados; cada vegetal tiene un tratamiento diferente.Las dulces memorias de ElenaLa segunda receta es para los amantes del dulce: “Fresas al Brandy”, una receta de su madre, María Elena. Aunque María Elena describiría sus postres como “rústicos” o “básicos”, Gerardo reconoce que estas recetas tienen una complejidad digna de reconocer, pues vienen de una época en donde el mayor pasatiempo era preparar dulces en casa, dando una vida más larga a la fruta de cada temporada, como en este caso, las fresas con un añadido muy sencillo de licor.Originalmente esta receta lleva una crema a base de yemas cuya preparación suele ser compleja, creación de la Tía Lupe, hermana de la abuela Catalina, quién era propietaria de una sofisticada y fina repostería, cuyas recetas han sido conservadas cariñosamente por María Elena y que ambos siguen incluyendo en el menú de Nicos. Para poder replicarlo en casa, el dúo eligió una receta más simple, mientras que en el restaurante los comensales podrán disfrutarla con una espuma especial la cual, en contrario al vino, marida perfectamente con Nami, por su sabor sutil que le permite adaptarse y mezclarse con varios licores, como si se tratara de un buen cóctel. Aquí te presentamos la receta de fresas al brandy de Elena: FRESAS AL BRANDYINGREDIENTES:500 gr de fresas300 gr de azúcar2 oz de brandyPROCEDIMIENTO:Limpiar y desinfectar las fresas quitándole sus hojasEn un coludo colocamos las fresas limpias, azúcar y un poco de agua y cocinar a fuego bajo sin dejar de mover para evitar que se hagan grumos, retirar del fuego hasta que las fresas estén suaves.Enfriar y después colocar las onzas de brandy.¡Disfruta esta receta en casa o pruébalas en Nicos este fin de semana, si llevas a tu mamá obtendrá una copa de cortesía de Nami, el primer sake hecho en México!
Existen de antojos a antojos. Uno que tiene mucho arraigo en Jalisco y estados colindantes es la birria: una receta consistente a base de carne cocida en horno, tradicionalmente de piedra o al hoyo, bañada en una salsa o adobo donde los chiles son claves.  Sobre su origen hay varias versiones, y en todas se unen los saberes en técnicas de cocción de los locales mexicanos con los ingredientes introducidos por los españoles, en especial la res, el cerdo y el chivo. Justo una de las versiones habla sobre la popularidad que tuvo el chivo a mediados de 1800, en la zona de Jalisco y Zacatecas, antes llamada Nueva Galicia, donde estos animales se multiplicaron a tal grado que los ganaderos optaron por regalarlos a sus trabajadores.  Estos hombres y mujeres decidieron no sólo aprovechar la leche, como los españoles, sino todo el animal cociéndolo bajo tierra o en horno de piedra como lo hacían con otras carnes. Para enriquecer la receta untaron un adobo enchilado que generalmente empleaban para cocinar aves, y el resultado al paso de los años es la birria como la conocemos y disfrutamos hoy.  Otra versión sobre el origen de la birria me la compartió la investigadora Maru Toledo, quien ha dedicado más de 20 años al estudio de la cocina de la zona occidente. Datos que nos llevan al municipio jalisciense de Ameca, donde gracias al registro de las jornadas laborales de los vaqueros se sabe de una preparación que hacían bajo tierra con algunas de las reses que tenían al alcance y que los caporales seleccionaban para alimentar a todas sus cuadrillas.  Maru me aclara que esta preparación sólo iba untada con grasa, de donde viene el término birriar, que para los peninsulares hacía alusión a algo sucio o embarrado, por como veían que aderezaban el animal. Sea cual sea la versión, lo popular a la birria nadie se lo quita, y por ello al extenderse su consumo por otros estados como Aguascalientes, Michoacán, Zacatecas, Nayarit y Colima, y en el mismo Jalisco, los lugareños fueron imprimiendo su toque a la carne, al adobo y ajustado sus formas de cocinar, según sus posibilidades. Ahora no sólo el chivo y la res son protagonistas, existen zonas en estos estados que la preparan con cerdo, borrego, conejo, armadillo, iguana, pollo, ternera, pescado bagre y mixtas. Perfectas proteínas que cobijan con un mundo de adobos compuestos por chiles y especias que obedecen también a los ingredientes al alcance, aunque el chile guajillo y el jengibre seco son constantes. A la colorada versión se suma la llamada birria blanca que aún sobrevive en el Occidente; generalmente es de res y se condimenta con algunas hierbas de olor para cocinarse bajo tierra o en horno, métodos tradicionales a los que se han sumado la birria al vapor o hasta hecha como carne cocida. Por último, no nos olvidemos de la birria tatemada: proceso que consiste en volver a poner la carne ya cocida al calor del horno y dejar que se haga una costrita, que al menos en Jalisco encanta, junto a unas tortillas recién hechas y un extra de caldito por un lado. Fotos: Gilberto Hernández.
La gastronomía de Bolivia es un diamante en bruto que definitivamente debes conocer, ya que posee deliciosos platillos con la extravagante influencia de los Andes, lo cual les otorga un característico sabor difícil de encontrar. Por eso te invitamos a conocer algunos de los mejores platillos andinos típicos de Bolivia. Silpancho El silpancho es una irresistible milanesa de carne empanizada de gran tamaño, cubierta con huevos estrellados, papas y acompañada de arroz con ensalada. El silpancho es originario de Cochabamba, en los valles de Bolivia. Anticucho Similar a las espadas brasileñas, el anticucho se trata de una brocheta de corazón de res a la parrilla. Generalmente se acompañan con papas y una tradicional salsa de cacahuate bien picosita. Sándwich de chola Uno de los platillos tradicionales de la capital bolivia, es sin duda, el sándwich de chola. Este emparedado de jamón crujiente, con chicharrón de puerco, encurtido de cebolla, ají y salsa picante es un irresistible antojito que seguro te encantará. Humintas El equivalente a los tamales mexicanos, las humintas son tamales dulces hechas con maíz rallado, que se mezcla con canela, pasas, azúcar y queso en el centro. Puede tener sus variaciones dependiendo de la región, pero siempre se come durante el desayuno o como snack durante el día. Salteñas bolivianes Las salteñas son unas empanadas originarias de la región de Salta, al norte de Bolivia. Su relleno puede variar entre jugosas carnes de ternera, pollo y otros tipos. Cuñapés Los cuñapés son unos deliciosos panecillos con quesos, ideales para acompañar con café caliente. Son bollos calientes hechos con harina de yuca que provienen de Santa Cruz, al oriente de Bolivia. ¿Qué platillos bolivianos se te antojan más?
Este líquido, producido por la fermentación acética de un líquido alcohólico, es uno de los más populares en las cocinas. El vinagre se utiliza para aliñar verduras, para hacer escabeches, marinados, adobos y encurtidos. En México se utilizan, principalmente, vinagres suaves que no alcanzan un alto porcentaje de acidez. Los más populares son los elaborados con sidra, manzana, cerveza de malta y otras frutas. Incluso existen vinagres de pulque, que se obtiene por la fermentación del pulque y el tequesquite, calentado y fermentado durante varios días. Sin embargo, el vinagre no sólo se usa para cocinar. Una de las cosas más maravillosas del vinagre es que es el mejor aliado para la limpieza de tu cocina. A continuación te recomendamos algunas maneras de utilizarlo para que te olvides de las manchas y la suciedad para siempre: 1. Adiós a los malos oloresElimina los malos olores de tus tuppers y otros recipientes de plástico, agregándoles un poco de vinagre y calentándolos por un par de minutos. ¡Quedarán como nuevos!2. Limpia los vegetalesTermina con gran parte de las sustancias tóxicas de tus frutas y vegetales colocándolas en agua con una cucharada de vinagre y otra de bicarbonato. 3. Lavavajillas como nuevaPara tener tu lavavajillas siempre nueva, añade al mes un vaso de vinagre al ciclo de lavado normal y tus filtros se mantendrán perfectos. 4. Esteriliza las esponjas Pon tus esponjas con vinagre y agua al microondas durante cinco minutos y quedarán como nuevas. 5. Limpieza del hornoUtiliza agua caliente con vinagre para una limpieza profunda de tu horno. Sólo rocía el horno con esta mezcla, deja actuar durante 20 minutos y hasta la grasa más adherida se quitará. ¿Tú conoces otras formas de aprovechar el vinagre en la cocina?
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