Haz un desayuno energético y saludable
Nutrición

Haz un desayuno energético y saludable

Por Kiwilimón - September 2011
  Un delicioso desayuno para comenzar el día lleno de energía. El omelet y el yogurt son una base de proteinas que te llenarán y las frutas del bosque completarán tus vitaminas y minerales.

Omelet Caprese

El omelet caprese es una receta muy rica y nutritiva para comenzar el día. El omelet está relleno de una ensalada caprese con un toque de hierbas.

Yogurt, Granola y Frutas del Bosque

Este desayuno es delicioso e ideal para comenzar un buen día. También se puede servir esta receta como postre cambiando la granola por merengues.

Café frío

Una rica bebida refrescante para esas tardes calurosas. Más recetas para desayunar las puedes encontrar aquí
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Se fue la mitad del año y parece que la comfort food –tan necesaria para el apapacho del alma cuando las cosas no van del todo bien– llegó para quedarse. En 2020 vimos llegar harto pollo frito, comida thai, sandos japoneses, galletas de todos colores y sabores, smash burgers, omnipresentes conejitos Turín, entre otros bocados monchosos. Entre ellos está uno 100% mexicano que, curiosamente empezó a hacer mucho ruido hace un par de años en Estados Unidos antes de estar en boca de todos al sur del Río Bravo: la birria. Generalmente asociada con la comida típica de Jalisco, es en el municipio de Cocula donde se han preservado recetas de birria que se preparan, desde el siglo XVII, en la región occidental. Se dice que con los españoles llegó un buen cargamento de ganado caprino, alimento nada bien visto por la aristocracia y los conquistadores por su fuerte olor e intenso sabor cárnico. Era, desde luego, comida destinada a los pueblos originarios. Sin embargo, tan audaces cocineros como siempre demostraron ser los habitantes de nuestro territorio –sobre todo sus mujeres–, consiguieron arropar esta carne con especias que para entonces ya se usaban en la región: laurel, clavo, canela, orégano, comino, chiles asados… para después hornearla lentamente bajo tierra. El resultado: un platillo de carne suave, aromático, un tanto picosito y con un caldo sustancioso, bellísimo para comer con cuchara y acompañado de tortillas. Es en Guadalajara donde la birria afianza su popularidad entre lugareños y visitantes. Maravillosos exponentes se encuentran en el Mercado Alcalde –preguntar por la de Don David–; la de La Victoria en el mítico barrio de Santa Tere; Las nueve esquinas, favorita de los turistas del Centro; la de El Chololo, con rumbo a Chapala; la birria del Chino, donde se come la tradicional de chivo, pero también de res; el taco de gordito en la birriería Aceves, dentro del Mercado de Abastos; y un larguísimo etcétera. Pero a la birria no se le encuentra exclusivamente en Guadalajara, Tijuana tiene también una gran tradición de carretas de tacos de birria con su consomé, como los que se encuentran en los linderos del Mercado Hidalgo. Desde hace no más de tres años, la birria reventó en Estados Unidos, específicamente en Los Ángeles, Chicago y Nueva York. Tan sólo en la reconocida guía Eater de Nueva York hay una lista de 19 lugares imprescindibles para probar birria en la Gran Manzana. Y, claro, Instagram hizo su chamba: millones de usuarios han salivado ante el plato y uno de sus derivados: la quesabirria, una portentosa quesadilla de tortilla grande con carne de birria de res, lista para chopearse en un caldito bien espeso con limón, cebollita y cilantro. A partir del fenómeno birriamen –fideos de ramen en caldo de birria, de la autoría del chef Toño De Livier–, su constante presencia en Instagram y el auge de las dark kitchens, es que la birria se está haciendo un lugar en la Ciudad de México. Lo que resta de 2021 la vamos a seguir viendo y, con suerte, otras versiones se adueñarán de más esquinas de la capital. Mi consejo sería intentarla en casa. No muy lejos de aquí encontrarán una buena receta de birria de res, ideal para perfeccionarla con nuestro toque personal y así presumirla como si lleváramos años cocinándola. Manos a la obra.
A la hora de la comida la pregunta siempre es ¿qué vamos a comer? Cuando la comida se convierte en un acto sagrado, el cómo, con quién, haciendo qué y por qué se ponen a la mesa junto al tenedor y al plato de sopa, porque ameritan una respuesta lúcida. Hace algunos días tuve la oportunidad de platicar con Beantpal Singh Khalsa, fundador de Conciencia Creativa y del podcast OM Vibraciones-Visiones, quien adicionalmente es experto en cocina ayurveda. Para él, el cuerpo es un templo sagrado en el que comer debería ser una decisión consciente, una acción en la que hay que poner atención al todo para armonizar y mantener la salud del cuerpo. Según Beantpal, el ayurveda, ciencia de la vida, es una filosofía que abarca multidisciplinariamente el bienestar del ser desde un punto de vista holístico. Particularmente en la cocina, el ayurveda propone un complejo sistema de alimentos que curan y equilibran al cuerpo pero que deben regularse acorde con las energías que se disponen al nacer: “Nacemos con una condición determinada por karmas anteriores derivados de las acciones de nuestra alma. Por experiencias anteriores es que tenemos un cuerpo con determinado karma físico”, apunta Beantpal. De ahí que el ayurveda hable del concepto de constitución individual o doshas. Las tres doshas que rigen el cuerpo, la mente y la conciencia se componen de los elementos de la naturaleza –de todo lo que es–: aire, fuego, agua, tierra y éter. Vatta representa aire y éter; pitta representa fuego y agua; kapha, representa agua y tierra. Aquí el meollo: el ayurveda explica que no se nace con estas energías en armonía –excepto por algunos unos cuantos de karma favorable– por lo que todas nuestras acciones, incluida la de alimentarse, deberían estar encaminadas a resarcir las aristas. Existe otro factor adicional: el agni o fuego digestivo. Beantpal dice que “todo tiene que ver con la digestión. Según los doctores y la ciencia, es en el intestino que se encuentra un segundo cerebro; ahí existen terminaciones neuronales con mucha información. Una persona feliz tiene un intestino feliz”, añade.Partamos de que el sol es fuego, entonces según el libro Cocina Ayuerveda para la autocuración de Usha Lad y Dr. Vasant Lad, “la comida contiene energía solar que el cuerpo sólo puede utilizar a través de la digestión”. De ahí que los alimentos se clasifiquen conforme a su relación de cercanía o lejanía al sol. Los alimentos que viven debajo de la tierra y que adormecen la mente son los tamásicos, como el jengibre, las raíces, la cebolla, aquellos a los que no les da el sol. Los alimentos rajásicos, como los granos y los vegetales, crecen a un metro de la tierra y absorben una cantidad moderada de sol por lo que aumentan las pasiones en los individuos. Los alimentos que se encuentran a un metro de la tierra o más son los sáttvicos y es a través de ellos que se puede llegar a la calma y lograr la salud, como con las nueces o algunas frutas tropicales. Estas observaciones permiten comprender las energías que juegan intrínsecamente en los ingredientes que ponemos dentro de la olla o la sartén.Hay más. Los sabores o rasas. Cada alimento debería tener las seis cualidades del sabor en armonía –la dulce, la agria, la salada, la picante, la amarga y la astringente–. Justo en este malabar sápido es que nace la cocina ayurvédica: en el acto de combinar los sabores de tal suerte que equilibre las doshas y, claro, que le haga un guiño a los sentidos desde una perspectiva más elevada que simplemente la sensorial: “la alimentación ayurvédica transforma la forma de ver las cosas porque uno establece una relación sagrada con los alimentos”, asegura Beantpal.Para iniciar una dieta ayurvédica es imprescindible reconocer el elemento que rige a cada individuo. Beantpal afirma que no sólo uno sino hasta dos doshas pueden ser las dominantes. La persona pitta es aquella expansiva y móvil, de temperatura corporal elevada, rostro en forma de corazón, estructura entre ligera y media; los reconocerás por sus ojos brillantes, su sed excesiva. Son irritables, suelen tener una mente ágil, inquisitiva. Son líderes natos.  La persona vatta es de complexión delgada, menuda, pequeña; generalmente odia el frío y ama el calor. Aquella es una persona de mente dispersa, ansiosa, atacada por sus inseguridades; suele permanecer en acción, actuar impulsivamente y amar el cambio; lleva los pies fríos, el cutis, el cabello y los ojos oscuros.El individuo kapha, en cambio, tiene los huesos pesados, una estructura corporal gruesa, una piel suave y lozana. Su naturaleza pacífica le precede; es bonachón, con buen sentido del humor; tiene vigor y su parte favorita de la comida es el postre. Una vez comprendido que existe un elemento dominante que rige a cada ser y a cada alimento, hay que tomar las decisiones correctas para neutralizar las energías. Los sabores en la combinación idónea equilibran los sistemas corporales y más aún, pueden ser un factor de felicidad. Por ejemplo, es favorable que un kapha (tierra y agua) consuma algo de picante (fuego) en sus comidas, mientras que a un vatta (fuego y agua) le van bien los agentes dulces extraídos de la naturaleza como los dátiles. La dieta ayurvédica nos enseña a tomar conciencia de lo que nos hace bien y soltar los apegos de lo que obstaculiza la armonía. Conocer y escuchar al cuerpo es camino y no vereda hacia un amor verdadero a quienes somos. Todo comienza con aceptarnos y reconocernos. Para Beantpal, todo es cuestión de en qué frecuencia se quiere vibrar de forma consciente: “Una comida nos da la oportunidad de amarnos en otros sentidos: darnos salud, armonía, bienestar. Para poder sentirme más cómodo con mi esencia, ahora es más lo que me quito que lo que me pongo. Es una forma de honrar nuestra naturaleza y salud. Simple is beautifiul”.Arroz de la cocina india para las tridoshas3 tazas de arroz basmati1/3 de taza de aceite de semilla de girasol1 cdta. de mostaza negra en grano1 cdta. de comino tostado1 cdta. de gran masala½ cdta. de sal de mar½ taza de cilantro, picado1 cebolla amarilla pequeña, picada1 guindilla verde, picadaEnjuaga el arroz dos veces o hasta que salga el agua clara. Sofríe el aceite y añade los granos de mostaza, el comino y el gran masala. Sazona con la sal. Agrega el cilantro, las cebollas y la guindilla. Una vez dorados, incorpora el arroz y fríelo. Agrega agua y deja cocinar hasta que el agua se evapore. Este arroz de la cocina india equilibra las tres doshas. Si tienes más preguntas te dejo la página de Facebook de Beantpal. 
Entre los beneficios de la piña podemos encontrar que es fuente de vitaminas A, C, B6, E, calcio, potasio, magnesio y ácido fólico. No por nada es una de las frutas exóticas más populares pero, ¿sabías que la cáscara de piña es buena para la salud? Cuando te enteres de todos los beneficios de consumir té de cáscara de piña, ya no querrás volver a tirarla. Beneficios del té de cáscara de piña Té de cáscara de piña para la digestión El té de cáscara de piña es un excelente remedio para cuidar la salud digestiva, pues ayuda a digerir las pesadas proteínas de origen animal, reduce la producción de gases y evitan el estreñimiento. Elimina colesterol malo con cáscara de piña Tomar té de cáscara de piña ayuda a reducir los niveles del colesterol LDL, también conocido como colesterol malo y beneficia la circulación sanguínea para prevenir enfermedades cardiovasculares. El té de cáscara de piña como diurético natural Una de las principales funciones de esta bebida es que sirve como diurético natural, ayuda a eliminar toxinas del cuerpo y limpiará tus riñones para evitar enfermedades e infecciones. También depura la grasa corporal, por lo que te podría ayudar a perder peso. Es un excelente antiinflamatorio La bromelina, propiedad principal de la cáscara de piña, es un componente que fomenta la eliminación de toxinas en el cuerpo, ayudando a desinflamar el organismo. Mezclarla con agua y tomarla en ayunas te ayudará a absorber mejor los nutrientes de tus comidas posteriores. Disminuye el estrés con té de cáscara de piña Las enzimas del té de cáscara de piña producen una sensación tranquilizante que ayuda a disminuir la tensión y los síntomas del estrés. Té de cáscara de piña para los huesos El té de cáscara de piña fortalece el sistema óseo gracias a su alto contenido de manganeso. De acuerdo a información de MedlinePlus, este mineral ayuda a mejorar la calidad de los huesos. ¿Cómo preparar té de cáscara de piña? En un litro de agua, agrega la cáscara previamente lavada y deja hervir. Reposa 5 minutos, cuela y de preferencia sirve sin endulzar. Recuerda consultar a tu especialista antes de añadirlo a tu dieta, ya que puede causar efectos secundarios en algunas personas. ¿Listo para gozar de los beneficios del té de cáscara de piña?
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