Las 10 frutas más saludables para el regreso a clases

Por Kiwilimón - Agosto 2014
Parte de una alimentación sana y balanceada es el consumo de frutas, especialmente en los niños, quienes están en plena etapa de crecimiento y necesitan de todas las vitaminasminerales que puedan consumir para fortalecer su sistema. Sin embargo, los niños especialmente, principalmente en este regreso a clases, son los que más se reúsan a consumir frutas, sobre todo porque nosotros como padres no les hemos enseñado a disfrutar de sus sabores dulces y en cambio atascamos su sistema con azúcar procesada. Los expertos en nutrición recomiendan el consumo de entre 3 o 5 piezas de fruta al día para asegurar que nuestro organismo reciba las vitaminas y minerales que requiere diariamente. A pesar de que son alimentos muy fáciles de consumir, no todos tenemos el hábito de comer frutas, principalmente porque no conocemos la gran variedad que existen y todos los beneficios que proporcionan. frutas recomendadas para regreso a clases Por ellos te presentamos el top 10 de las frutas más saludables para los niños, con la intención de hacer consciencia en nosotros los padres y la próxima vez que los pequeños nos pidan una golosina lo pensemos dos veces y comencemos a crear el hábito de incorporar en nuestra alimentación este rico y colorido alimento.
  • Naranja: Proporciona fibra, potasio y vitamina C, excelente para prevenir enfermedades respiratorias.
Recomendamos: Recetas con naranja
  • Manzana: Proporciona antioxidantes, vitaminas A, B6, C, K; calcio, hierro. Además son conocidas por su capacidad de limpiar y eliminar las bacterias de los dientes.
Recomendamos: Recetas con manzana
  • Plátano: Proporciona carbohidratos, potasio, fibra, vitaminas A y B6, además de ácido fólico.
Recomendamos: Recetas con Plátano
  • Kiwi: Proporciona gran cantidad de fibra, vitaminas C y E, magnesio.
Recomendamos: Recetas con Kiwi
  • Chabacano: Proporciona potasio, vitaminas A, C y E.
Recomendamos: Recetas con Chabacano
  • Jícama: Proporciona fibra y vitamina K.
Recomendamos: Recetas con Jícama
  • Melón: Proporciona vitamina C, betacaroteno y potasio
Recomendamos: Recetas con Melón
  • Fresa: Proporciona folato, vitaminas A, B, D, C, E y K.
Recomendamos: Recetas con Fresa
  • Piña: Proporciona vitamina C, potasio y tiamina
Recomendamos: Recetas con Piña
  • Aguacate: Proporciona fibra, vitamina E, folato y ácido oleico, una grasa saludable
Recomendamos: Recetas con Aguacate   recetas de cocina saludables
Califica este artículo
Calificaciones (0)
Sé el primero en dar una calificación
PUBLICIDAD
Lo mas leído
Tlaxcala se ubica en un lugar estratégico, justo al centro de la megalópolis mexicana. Su geolocalización, cercana a la capital y a otros estados, históricamente le ha valido bendiciones y una serie de vuelcos a su destino que se tradujeron en el enriquecimiento de la cultura y un sinfín de delicias culinarias que no pasan desapercibidas.El origen de la cocina tlaxcalteca data de más de setecientos años, con el asentamiento de los primeros grupos que conformaron esta gran civilización. “Al estar cerca del eje neo volcánico Tlaxcala recibe muchas aguas de los deshielos que luego se van al subsuelo y que hacen rica y bondadosa a la tierra”, comenta Irad Santacruz, catedrático de la cocina de su entidad por la Culinary Art School. De ahí que la gastronomía emerge entre insumos inmejorables donde la tortilla es reina. No por nada, Tlaxcala significa lugar de tortillas. Para Francisco Molina, uno de los cocineros más emblemáticos del estado y cuyo restaurante Evoka es una parada imperdible en la visita, los ingredientes primordiales de la región son el maíz y el maguey. Este último es el ingrediente que más orgullo le genera: “De él se ocupa todo. Trato de utilizar la filosofía del maguey en mi restaurante”. Del agave se extrae el agua miel y la miel de agave con sus sabores herbáceos; al fermentarlo se produce el pulque; sus pencas se utilizan para cocciones como la barbacoa; hasta con la plaga del maguey, que es el gusano, se elaboran platillos de buena complejidad. Las milpas crecen por las planicies y ofrecen un puñado de ingredientes que terminarán en una buena sopa. Adicionalmente existe el llamado metepantle, un concepto proveniente de la agricultura prehispánica en el que el ecosistema se crea en torno al maguey. “Cada árbol le otorga ciertas características y ciertos nutrientes al piso, dándole una especie de equilibrio a la tierra. Para mí este es básicamente el origen de la cocina tlaxcalteca”, comenta el chef Francisco. No es un secreto que antes de la llegada de los españoles los tlaxcaltecas estaban sometidos a los aztecas. A forma de castigo por querer deslindarse de pagar impuestos a los habitantes de la región se les prohibió la compra de sal y otros insumos. De ahí que los guisos regionales ocupen pocos ingredientes, pero que aunados a la creatividad y las técnicas han hecho posible una buena variedad.“Aproximadamente se obtienen treinta y cinco ingredientes que forman parte de la culinaria tlaxcalteca, de la cocina tradicional” afirma Irad, en los que los más emblemáticos son el mole de ladrillo, el mole prieto y el atole agrio. “El mole prieto es un mole más ceremonial, un mole más líquido que espeso y que se hace con puerco. El mole de ladrillo es un mole también ceremonial de origen otomí”. Por su parte el atole agrio se elabora a partir de especies de maíz rojo y se sirve con un frijol o ayocote en el fondo.El mole que puede encontrarlo a uno en casi todo el estado es el mole de fiesta, pero claro, con ciertas sazones que van mutando en cada comunidad. Junto al estado de México e Hidalgo, comparte la tradición de la mejor barbacoa del país y la técnica del mixiote. De sopas están las tlatlapas, una sopa espesa que se preparara con frijol amarillo, el chileatole verde y la sopa de milpa común en temporada. El insumo predilecto de la época de lluvias es el hongo comestible que es proteína vegetal en guisos y moles típicos. Pero nada de eso terminaría de amalgamar sin el rey de las bebidas milenarias: el pulque. El pulque es cultura, es ingrediente en copiosos platillos, es la predilección de Quetzalcóatl y por lo que tuvo que redimirse en el exilio. En el lado dulce, Tlaxcala es un paraíso por descubrir. “Están los muéganos tradicionales de Humantla, de Santa Ana, de Santa Cruz y de la capital”; pero también están los tlaxcales –tortitas elaboradas con masa de maíz y azúcar–, los dulces de pepita, las conservas de guayaba, de camote, o de cualquier fruta de temporada. No hay que perderse tampoco los burritos –y olvida el gran envoltorio hecho con tortilla de harina–. En Tlaxcala están hechos de maíz a punto de reventar y van cubiertos por aguamiel, piloncillo o azúcar. Otros postres tradicionales son el chacualole, un postre elaborado a partir de calabaza u otras frutas y aromatizado con canela, piel de naranja y clavo, o los buñelos de rodilla y de viento. Por supuesto, en las fiestas patronales, hay que dejarse conducir hasta el aroma de unos panes de feria. Si de gastronomía callejera hay que hablar, el chef Francisco recomienda las tortas de la 2 de abril. “Son unas tortas que vienen con milanesa de cerdo, chalupa, quesadilla de huitlacoche o de queso, todo va frito. Viene con su ensalada, su jitomate y su pan”. Si se prefiere la tortilla por sobre el bolillo, hay que detenerse en una esquina por tacos de canasta, supuestamente originarios de la entidad. Irad recomienda asistir los viernes el mercado alternativo de productores agroecológicos que se instala en el parque de San Nicolás, el tianguis sabatino de Tlaxcala y el de los miércoles de la Loma: “Ahí no solamente encuentras el producto y a las personas, sino que también seguramente vas a comer delicioso en alguno de sus múltiples puestos”. Y es que sí, dar un paseo por este pequeño estado es probar tradiciones bien conservadas en un contexto de haciendas, de leyendas vivas y cruces de camino.
La tortilla es el pilar de la gastronomía mexicana, así como una pieza clave de nuestra identidad culinaria y de nuestra historia. Por si fuera poco, es un alimento versátil, nutritivo y económico, es por eso que es indispensable en todos los hogares mexicanos, ya que es una buena fuente de calcio.Si quieres conocer más sobre la historia de la tortilla, su origen y su evolución, en kiwilimón te decimos todo lo que tienes que saber sobre el alimento más mexicano de todos. Pues, aunque en México existen alrededor de 700 platillos que se pueden preparar con maíz, la tortilla es, y siempre será, la joya de la corona. ¿Qué es la tortilla? La tortilla de maíz es un pequeño disco hecho de maíz nixtamalizado o harina de maíz, el cual se puede preparar a mano o en máquinas industriales. Años más tarde surgieron las tortillas de harina, las cuales se preparan con harina de trigo y manteca o mantequilla, son más populares en el norte del país, mientras que las tortillas de maíz son imprescindibles en el centro y sur de México. El origen de la tortilla La tortilla, el pilar de la alimentación en nuestro país, es de origen prehispánico y se calcula que se creó alrededor del año 500 a.c., según el estudio titulado “Elaboración y consumo de tortillas como patrimonio cultural de San Pedro del Rosal, México”. Sin embargo, diferentes estudios han señalado que los antiguos habitantes de nuestro país habrían domesticado el maíz e inventado el proceso de nixtamalización entre el año 400 a. C. y el año 100 d. C. En la "Historia general de las cosas de Nueva España", escrito por Bernardino de Sahagún entre 1540 y 1585, el religioso español explica la gran variedad de tortillas que existían en el país: Las tortillas que cada día comían los señores se llamaban totonqui tlaxcalli tlacuelpacholli, que quiere decir “tortillas blancas y calientes dobladas” (...) comían también cada día tortillas que se llamaban ueitlaxcalli; quiere decir “tortillas grandes”, estas son muy blancas y muy delgadas y anchas, y muy blandas (.…) otras tortillas que se llaman cuahuhtlacualli; son muy blancas y grandes, y gruesas y ásperas. Otra manera de tortillas se llamaban tlaxcalpacholli; eran blancas, y algo pardillas, de muy buen comer. (…) unos panecillos, no redondos sino largos, que llaman tlaxcalmimilli; son rollizos y blancos, y del largor de un palmo. (…) Otra manera de tortillas llamaban tlacepoalli tlaxcalli, que eran ahojaldrados; Usaban también muchas maneras de tortillas para la gente común. Una manera de ellas se llaman tianquiztlacualli; quiere decir “tortilla o tamal que se vende en el tiánquez”. Otra que se llama íztac tlaxcalli ética tlaoyo, quiere decir “tortilla muy blanca que tiene dentro harina de frijoles no cocidos” (…) Comían unas ciertas tortillas hechas de las mazorcas frescas del maíz, que se llaman elotlaxcalli o xantlaxcalli; otra manera de tortillas hechas de mazorquillas nuevas de maíz, que se dice xilotlaxcalli.Cabe mencionar que el maíz, y las tortillas, eran tan importantes para los pueblos indígenas que Tlaxcala era conocido como “el lugar de tortillas o pan de maíz”. Según información publicada por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, en Tenochtitlán existían varios mercados en los que se vendían tortillas solas o con chile carne, miel, huevo, mole y otros acompañamientos.También puedes leer: ¿Cómo hacer tortillas de colores? La evolución de la tortilla Además de ser la única cuchara comestible en el mundo, la tortilla se ha convertido a un elemento imprescindible en la gastronomía mexicana porque se utiliza para preparar todo tipo de platillos: enchiladas, tacos, chilaquiles, totopos, tostadas, quesadillas, flautas, entre muchos otros. Dependiendo del maíz que se utilice para su producción, podemos encontrar tortillas blancas, amarillas, azules y moradas. La revolución de la tortilla Durante la época antigua se utilizaba el metate para moler maíz nixtamalizado, para después formar las tortillas y cocerlas en comales. Sin embargo, todo cambio durante la colonización, pues llegó el molino y años después la máquina de tortillas, un instrumento que cambió la historia de la tortilla y de la producción de alimentos en nuestro país. En nuestro país, comenzaron a inventarse y patentarse máquinas para hacer tortillas desde mediados del siglo XIX, sin embargo, la máquina tortilladora que de verdad cambió la industria alimenticia no salió a la luz hasta 1963, cuando Fausto Celorio creó y patentó una máquina con un sistema de rodillos para troquelar y transportar la tortilla, además, esta funcionaba con gas y no petróleo. Según información publicada por el Archivo General de la Nación, antes de Fausto Celorio, Julián González, presentó una patente para pulverizar todo tipo de granos en 1859. Años más tarde, Genaro Vergara presentó una máquina más moderna para la producción de tortillas.También puedes leer: Maizajo, kiwifav de la semana
NEWSLETTER
Suscribirme al Newsletter
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD