Las 10 mejores ensaladas para corredores

Por Kiwilimón - Julio 2014
Uno de los principales beneficios de comer es que los alimentos nos suministran energia para nuestras actividades y correr es una de las que requiere más energía si la comparamos con otros deportes. Así, si praticas el deporte de correr es muy importante conocer cuánto debes comer y cuáles nutrientes son más necesarios. Seguramente habrás escuchado hablar del ATP (Adenosin Tri Fosfato), que es una molécula de energía que usamos en el cuerpo para muchas actividades, el problema es que las reservas de ATP son muy pocas para una carrera y éstas alcanzan sólo para algunos segundos, es por ello que el cuerpo comienza a utilizar los depósitos de nutrientes, básicamente los carbohidratos y las grasas para poder llegar a la meta. Cuando vas corriendo, tus músculos emplean una mezcla de grasas y carbohidratos para producir ATP, pero a medida que el ejercicio se vuelve más intenso la fuente de energía depende cada vez mas de los carbohidratos y el gran problema es que tenemos reservas limitadas de los mismos (en los músculos y el hígado). Además, reponer esas reservas gastadas tras cada sesión de entrenamiento no es tarea fácil, requiere de horas e inclusive días, especialmente si corres y haces varias sesiones al día. Por otro lado, también tenemos que los músculos que intervinieron en el ejercicio necesitan repararse o formarse para adaptarse a las cargas de trabajo. Aquí es donde participan las proteínas. Todo esto parece muy complejo, pero nada alejado de la realidad. De hecho con una alimentación balanceada y acorde a tus necesidades calóricas todo esto es posible. Si bien, es recomendable acudir a un especialista en nutrición, hay algunas recomendaciones generales que puedes seguir:
  • Incluye en tu dieta diaria abundantes frutas las cuales son una inmejorable fuente de vitaminas, minerales, energía y fibra.
  • Consume proteínas de alta calidad como la leche, pollo, pescados y carnes rojas.
  • Asegúra consumir una cantidad adecuada de carbohidratos complejos como arroz, pasta, y tubérculos.
  • Elimina el consumo de frituras.
  • Recuerda que los frutos secos como el maní, las avellanas, las almendras son muy buenos.
  • ¡No entrenes sin desayunar! Consume alimentos de fácil absorción como un jugo de frutas, galletas o pan con mermelada.

Recetas de ensaladas

Como parte de la alimentación o dieta que un corredor debe llevar, las ensaladas son parte de la misma y por ello queremos recomendarte 10 recetas de ensaladas muy buenas y saludables para quienes optan por el deporte de correr. Toma nota. receta de ensalada de pollo en cama de lechuga Esta es una ensalada deliciosa, nutritiva y fácil de hacer, es fácil de transportar y por eso es ideal para llevarla de lunch al trabajo, escuela o incluso a un día de campo. Prueba ésta deliciosa receta de ensalada de pollo en cama de lechuga! Ver la receta completa. receta de ensalada de arroz con vegetales Deliciosa e inigualable ensalada de arroz integral con vegetales. Pruébala y disfruta de esta ensalada creativa con arroz. Ver receta completa aquí. receta de ensalada con frutas Para que disfrutes de una ensalada fresca, natural y nutritiva, prepara esta receta de ensalada de frutas, lo mejor es que sea fruta fresca. Ver receta completa aquí. receta de ensalada de sandia con quesos y tocino Una ensalada que tiene la combinación ideal para cualquier paladar. Aparte que es atractiva para todos los sentidos, empezando con la vista, siguiendo con variedad de olores y terminas con los diferentes sabores de diferentes hojas, la dulzura de la sandia, suavidad y contraste de quesos, lo crocante de la nuez y tocino. ¡La disfrutarás! Ver receta completa aquí. receta de Ensalada caprese Ensalada de tomates y queso mozarella con albahaca. Rico y fresco. Ver receta completa aquí. receta de Ensalada de Atun Fresco Esta receta es ideal para degustar en fiestas y reuniones. Es perfecta también para rellenar canapés. La vinagreta le da un sabor delicioso. Si nunca has probado el lomo de atún fresco te invito a que lo hagas, es perfecto. Ver receta completa aquí. receta de Ensalada con Queso de Cabra y Duraznos Esta ensalada es una receta típica francesa pero con un toque de fusión con los duraznos. El queso de cabra se dora en aceite de oliva y se pone sobre una cama de lechugas con duraznos. Ver receta completa aquí. receta de Ensalada de Pepino y Salmon Una ensalada fresca de pepino y salmón con un emplatado para impresionar. Ver receta completa aquí. receta de Ensalada de Manzana y Arandanos Prepara una sabrosa y dulce ensalada de manzana con arándanos y disfruta te todos los antioxidantes que estas frutas te ofrecen. Ver receta completa aquí. receta de Huevitos con Atun a la Mexicana Estos huevitos son una alternativa de botana muy sana para toda tu familia ya que estan llenos de proteína. Son también una muy buena y deliciosa opción vegetariana para todos. Ver receta completa aquí.  
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El romero, esa maravillosa plantita que utilizaban las abuelitas para arreglar cualquier malestar, resulta ser un poderoso aliado para salud, además de poseer un rico sabor que ayuda a sazonar los alimentos y sus propiedades también aportan a los artículos de belleza. ¡Conoce todos los beneficios del romero!Propiedades del romero De acuerdo a la editorial científica Elsevier, el romero posee alto contenido de glucósidos flavónicos, diterpenos y alcaloides que lo convierten en un excelente carminativo, digestivo y antiespasmódico, además de destacar por sus propiedades diuréticas, antiinflamatorias y antioxidantes. Beneficios del romeroGracias a sus maravillosas propiedades, el romero tiene grandes beneficios, tal como:Alivia los síntomas de las enfermedades respiratorias y malestares estomacales.Su efecto carminativo ayuda a disminuir los gases intestinales y cólicos menstruales.Gracias a sus propiedades antioxidantes, combate los radicales libres y es sumamente útil en tratamientos rejuvenecedores de belleza.Su alto contenido en hierro puede ayudar a tratar la anemia.Posee un poderoso efecto antibactericida, antiséptico, fungicida y balsámico.Para uso externo, el romero puede ayudar a dolores musculares y calambres, así como para desinflamar piernas y pies.Los masajes con aceite de romero en el cuero cabelludo mejoran la circulación y propician el crecimiento del cabello.Refuerza las uñas y evita que se quiebren y se maltraten.¿Cómo se consume el romero? Además de ser un excelente condimento que ayuda a potenciar el sabor de los alimentos, éste se puede consumir en té de romero, cápsulas, aceite esencial o extracto fluido, dependiendo el uso para el que esté destinado. Recuerda que el uso excesivo de esta plantita te podría llevar a una intoxicación o traerte consecuencias más severas, así que ya sabes, consulta a un experto antes de aprovechar todos los beneficios del romero.
La Sierra Tarahumara forma parte de la Sierra Madre Occidental. Sus etnias en México son Pimas u O´oba, Guarijios o Makirawe, Tepehuanos u Ódami y Rarámuris. Los rarámuris, pueblo tarahumara, viven en chozas de troncos de árbol que salpican las laderas de las montañas y los arroyos, en las altas mesetas. Sus habitaciones son las mismas desde tiempos precolombinos y no se acostumbran las sillas, ni las mesas.Las fiestas son su manera de mantenerse como grupo, la base de su reproducción social. Son el kórima, donde construyen sus redes de parentesco y se ayudan. Es donde se resuelven los problemas de la comunidad y las autoridades exclaman su discurso (nawésari), en el que le recuerdan a su comunidad lo que es ser un buen rarámuri. Su lengua se conserva por tradición oral, pues se transmite de padres a hijos y en el noreste de México, es hablada por 85 mil personas. De abril a junio es la temporada de siembra de la Sierra Tarahumara Alta y Baja, y en ella cosechan alrededor de 13 tipos de maíces nativos. Aquí los cuatro principales: Maíz apachito En lengua ráramuri sunú áwasi, es semicristalino y de color rosado. Es un maíz apreciado porque su crecimiento es veloz, es el primero en producir mazorca. Se usa en tortillas (remekes), tamales, chacales, tesgüino, entre otras. Maíz complejo cristalino Chihuahua O sunú bewali, puede ser blanco, amarillo o azul-morado. Es de los maíces con más grasa y proteína de los que se cultivan en la Sierra Tarahumara. Además es de los más resistentes a la sequía. Se emplea en la preparación del pinole, tortillas, tamales, tesgüino y chacales. Maíz pepitillaEste maíz, sunú chupéame, es el maíz ceremonial. Es harinoso y se “pica” fácilmente por insectos. Es escaso en la Sierra Tarahumara. Se emplea en la preparación de: tortillas, tamales y tesgüino, entre otras.Maíz rojo El sunú sitákame es un maíz dentado que se cultiva en la Sierra Tarahumara. Aún no se ha identificado su raza. No es muy resistente a la sequía, pero se aprecia por su color rojo quemado. Es rico en grasa y proteína. También se emplea en la preparación de tortillas, tamales y tesgüino.Fuente y fotos: Ana Rosa Beltrán del Río, investigadora mexicana de gastronomía y cocina tradicional. 
Entrar a la tienda. Enfrentarse a un tótem de anaqueles. Las botellas apiladas, una sobre otra, producen vértigo. Las hay rosas, blancas, negras, verdes… ¿en serio, verdes? Las hay paradas, las hay acostadas. Las etiquetas que las nombran son aburridas, la mayoría. No importa. Con castillos o con diseños hípster: ninguna parece develar el sabor que resguardan. “¿Por qué, nadie me viene a ayudar?”, te preguntas. “No, mejor que nadie venga”, te respondes.Sí, todos hemos estado ahí, en ese momento incómodo en el que debemos escoger un vino que nos va a costar y que, o puede ser un chasco o la proeza más grande de la cena. La moneda gira en el aire. Tenemos miedo o nos sentimos avergonzados como si saber de vinos fuera nuestra obligación.No diré que escoger una botella, aun para alguien letrado en el tema, sea algo sencillo. A veces simplemente uno no puede escaparse de San Google antes de tomar a un vino por los cuernos. Pero no todo está perdido. Hay algunos indicadores que te pueden guiar razonablemente en esa rara decisión de compra. 1. El precio. Cierto, no siempre es un indicador de calidad. Apuntaría, sin embargo, que aquí hay una cuestión numérica. Considera los impuestos, los gastos del viaje, los kilómetros: si viene de lejos y cuesta barato, no me fiaría. En vinos mexicanos la cosa cambia porque mayormente las bodegas que ofrecen vinos baratos son empresas de buen volumen que se toman la hechura con respeto. Por aquí puede haber buenas opciones: Monte Xanic, Santo Tomás, L.A. Cetto.2. La región. Aprender las minucias de las regiones vitivinícolas te tomaría varios años de estudio, sin embargo, existen denominaciones de origen que son bastante estrictas en sus regulaciones de calidad. Tal es el caso de Ribera del Duero, el Friuli, Montepulciano d’Abruzzo, Rueda, Albariño, los vinhos verdes de Portugal, Sonoma, por mencionar algunas. A mí personalmente me encanta lo que se hace en Parras, Coahuila. Pocas veces he fallado. 3. La uva. Un sabio dijo: “hay de todo en la viña del Señor”. En las viñas del mundo sucede lo mismo. La opción de bajo riesgo es que, cuando pruebes un vino que te guste, anotes el nombre de la uva (y de la etiqueta, claro). Así en la tienda tendrás un punto de partida. Si te inclinas por explorar opciones de tu cepa favorita, recuerda que cada varietal se desarrolla mejor en una región que en otra. ¿Ejemplos? La pinot noir en Burdeos o Sonoma. La tempranillo, en Ribera del Duero; la syrah, en Australia (mejor si es del valle de Barossa); la malbec, de Mendoza en Argentina; la riesling, en Austria y Alemania; la pinot gris, en el Friuli; la nebbiolo, en el Valle de Guadalupe, y la semillón, en Aguascalientes. Todo con sus excepciones y reservas.4. Los premios.Odio decir que los premios importan porque, cuántas veces nos hemos decepcionado en los Óscar. En los vinos sucede igual, sin embargo, puede ser un punto de partida interesante. Allá fuera existe una serie de listas hechas por conocedores que catan a ciegas. Diría que a las que hay que prestar atención son el Concours Mondial de Bruxelles, Decanter World Wine Awards, la Guía Peñín, las puntuaciones Parker y Wine Spectator. En el caso de México, a mí me gusta la selección que hace Rodolfo Gerschman en su guía Catadores del vino mexicano. Que cómo te vas a enterar que un vino tiene premios, generalmente las botellas cuentan con un distintivo o calcomanía de la medalla que ganaron. 5. Sigue nuestras recomendaciones mensuales. En Kiwilimón te damos a conocer sobre nuestras cepas favoritas, sobre los vinos que ya hemos probado y que nos encantan. Un rosado sutil y de buena acidez es el Izadi Larrosa de la Rioja; si te quieres inclinar por algo nuevo de Parras, Coahuila, vete por el cabernet-shiraz de Hacienda Florida con sus notas a frutos negros. El malbec mendocino y especiado de Trumpeter nunca falla y, si lo que buscas es un Ribera del Duero de perfil fresco, Flores de Callejo y sus notas a confitería te gustarán.6. Experimenta.Nada como el hermoso aprendizaje Montessori vinícola de probar y fallar, de probar y acertar. ¿La viste y te vibró? Inténtalo. De un mal sorbo nadie pasará y al final, si la comida fue buena, tu experiencia también lo será. 
Hasta mi casa se colaba el aroma de unos bollos cociéndose en el horno. Inexorablemente, mi olfato se encendía como radar náutico e identificaba el origen del estímulo tan placentero. El hilo de fragancia, además de pan, susurraba especias –zaatar, para ser precisos– lo suficientemente remojadas en aceite de oliva como para que la receta completa se dibujara en mi cabeza. En menos de cinco minutos ya estaba escalando la pequeña reja verde que dividía la terraza de mis papás de la de los vecinos. Había que llegar a tiempo a la repartición de los talami zaatar mientras estaban humeantes. Desconozco las causas, pero mi calle era el hogar de una pequeña comunidad árabe que me acercó a temprana edad a la gloria de la gastronomía de Medio Oriente. Mis padrinos –además de vecinos– eran libaneses y, como la mitad de mi infancia la pasé imaginando que las escaleras de su casa eran el Monte Everest y su sala, el jardín de mis aventuras paleontológicas, la comida árabe me sabe a infancia. Entender esta cultura es más fácil si se parte de dos de sus pilares: la hospitalidad y la comunidad. Ya saben, no hay hospitalidad sin una letanía gastronómica y, sin embargo, los libaneses nos dicen hold my beer cuando hay que desvivirse por los invitados. “Visitas” para la comunidad es el sinónimo de “vacía tu alacena, compra todo el súper y cocina cuanto puedas”. ¿Quién es capaz de negarse a tal muestra de amor? Yo tampoco.De pequeña pensé que el hábito de súper alimentar a las visitas era propiedad de mis padrinos –a quienes llamaba tíos– y de sus hijos –a quienes llamo hermanos–. Cuando pisé algunos países de Medio Oriente y cuando la añoranza me llevó a restaurantes como Al Andalús o al Adonis, me di cuenta de que esa práctica es regla y que el mezze –variedad de aperitivos de la cocina árabe– define la hora de comer. El mezze es el resumen máximo de la cultura: al centro se estila poner hasta treinta platillos pequeños para la comunidad. Compartir lo que está dispuesto en la mesa es ley. Acá hay un platito con jocoque, el hummus está servido por allá. El kofte (carne picada y especiada) se pasa de mano a mano en una bandeja decorada con lechugas y rábano por si alguien quiere hacerse un taquito. Al extremo de la mesa alguien intenta pescar una bolita de kibbeh (carne molida especiada y frita) con el tenedor, y si no lo logra no importa: al centro gravita un refractario con kibbeh charola. Todos nos servimos tabbouleh (abajo la receta) o fattoush (ensalada verde con trozos de pan) y un par hojas de parra para ponerle verde al plato y para que la casualidad lo embarre con los restos del baba ganush (puré de berenjenas). Uno se podría perder en la bienvenida –de hecho, requiere mucha voluntad no hacerlo– pero, hay que esquivar esta trampa para primerizos. El plato fuerte, que casi siempre tiene que ver con cordero o alguna otra proteína cocinada en especias, aguarda. Habrá arroz o lentejas. Y sí o sí, hay que llegar al postre. Detengámonos un poco en este punto. Son pocas las culturas –como la francesa o la americana– fértiles en la elaboración de buenos postres. La árabe, influida por la cocina francesa y la del mediterráneo, hace maravillas con el dulce. Generalmente sus postres vienen en porciones pequeñas para que el acto de escoger no sea un problema. La reina es la miel, el azahar, la esencia de jazmín y los pistaches, como en una noche que huele a Sherezade. La pasta filo es el ángel que lo custodia todo. Los kanafeh (pastel de semolina con queso), los dedos de novia, los baklava (pastel con pasta de pistaches) completan el sueño. Como era de esperarse, mi hermano del alma heredó la sazón de mi madrina. Cuando lo visito, la tradición de sus ancestros continúa: saca todo su refri para atendernos. Su tabbouleh en especial tiene el poder de agasajar al más incrédulo. Mejor cuando se combina con un hummus recién hecho y lentejas como de relato bíblico. No los dejo con el antojo. Le pude sacar la receta y aquí la comparto. Aunque no les sepa a recuerdo, espero la disfruten con esa intensidad.Tabbouleh de Amir Balut (Kitchen Noob):4 jitomates bola, grandes1 cebolla blanca, grande3 manojos de perejil½ manojo de hierbabuena¾ de taza de trigo quebrado fino (bulgur)8 limones jugosos (yo le pongo dos limones menos, pero a Amir le gusta más cítrico)½ taza de aceite de oliva extra virgen1 ½ cucharadas de sal1 cucharada de pimientaEn una olla mediana pon suficiente agua y remoja el trigo bulgur durante 20 minutos hasta que se ablande. Luego, pica finamente todos los ingredientes. Aquí no hay atajos, todo debe quedar muy pequeño. Mezcla en un bowl lo suficientemente grande. Agrega la pimienta y la sal. Añade el jugo de limón y el aceite de oliva. Revuelve todo y rectifica sazón si requiere. Tapa con plástico y deja refrigerar durante media hora. ¡Disfruta!
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