Lo que debes saber para la nutrición de tu bebé
Nutrición

Lo que debes saber para la nutrición de tu bebé

Por Kiwilimón - Junio 2012
Los periodos de los recinén nacidos son importantes en cuanto al tema de la alimentación, pues esto beneficiará o afectará su desarrollo y crecimiento. Ante ello es importante conocer qué es bueno y que no para el bebé. Lactancia materna La lactancia materna es, o debe ser, la principal fuente de alimento a esta edad, exclusiva en los primeros meses, ya que la leche de mujer se adapta perfectamente a las necesidades nutricionales y las características digestivas de los lactantes hasta la introducción de la alimentación complementaria. Alimentación complementaria: Beikost La leche como alimento único a partir de los seis meses no proporciona la energía y nutrientes que precisa el lactante a partir de esta edad, y además, como sus funciones digestivas han madurado, se deben incluir nuevos alimentos en su dieta, siguiendo unas normas regladas. No está justificado introducir nuevos alimentos antes de los tres meses, aunque tampoco es aconsejable hacerlo más allá de los seis, porque la falta de diversificación es motivo frecuente de pérdida de apetito, a la vez que se desaprovecha una época muy válida para la educación del gusto y el conocimiento de los alimentos básicos que permitirán al bebé adaptarse a una alimentación equilibrada, variada y suficiente. Se ha de ir sustituyendo, de una en una, las tomas de leche que recibe el lactante por los distintos componentes de la alimentación complementaria (papilla de cereales, fruta, puré de verdura), de forma paulatina, con intervalo suficiente para que el niño vaya aceptando los nuevos alimentos, probando su tolerancia antes de introducir uno nuevo y dando tiempo a la adaptación de su organismo. En este periodo es muy importante permitir que la cantidad de alimento pueda variar de un día a otro y de una semana a otra, según el apetito. Recetas para bebés Aquí te dejamos algunas recetas cien por ciento naturales para preparar papillas y/o purés para tu bebé. Toma nota. (te recomendamos hacer click en el título de la receta para ver más detalles de la misma) Papilla de Pollo La papilla hecha en casa es mucho más saludable para los bebés gracias a que es natural y se pueden utilizar ingredientes 100% orgánicos. Esta receta es muy fácil y muy nutritiva para tu bebé. Papilla de Calabaza Perfecta comida para tu bebé, nutritiva y rica. Papilla de Elote Deliciosa papilla de elote para bebés. Papilla de Zanahoria Papilla para bebe de zanahoria. Esta receta se puede replicar con otras verduras. Papilla de Manzana Papilla para bebés de manzana, esta receta se puede hacer con otras frutas. Papilla de Frambuesa Papilla para bebé hecha con calabacin y frambuesa, un sabor delicioso. Esta receta se recomienda para bebes mayores a 1 año y 6 meses. Puré de Camote Puré de Camote amarillo y papa con un toque de curry, cebollita y ajo. Chutney de Mango El chutney de mango es un acompañamiento muy popular en la cocina india que se prepara con frutas y especies dulces y picantes. Este chutney de mango es delicioso con un platillo de curry.
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La comida mexicana es patrimonio gracias a todas las joyas de esquina que tenemos en el país. Por esos lugares que han roto paradigmas y fronteras por el simple hecho de querer compartir el mejor producto, técnica y cariño a aquél que los visite. Tal vez no están en el top de recomendaciones para listas internacionales, pero te aseguramos que son las recomendaciones de quienes son locales, expertos y amantes de la comida mexicana. Por eso en Kiwilimón decidimos compartirte los rinconcitos en donde hay que echar un taco, una tostada o un antojito digno para recordarse.En esta primera entrega, empezaremos con 3 de nuestros estados consentidos de México: Oaxaca, Mazatlán y Mexicali. ¡Acompáñanos cada fin de semana en esta aventura!El Lechoncito de Oro, Oaxaca Dicen que Oaxaca es la tierra en la que se aprende cultura y se pierde la cintura. Lo he comprobado cada vez que la visito. Y para esta primera entrega de rinconcitos imperdibles de comida en México, Arcadio Alcazar Fuentes, cocinero oaxaqueño de 38 años al frente del Asador Vasco recomienda un clásico de la capital. Se trata de El Lechoncito de Oro, donde encontrarás unos deliciosos tacos de lechón con chicharrón. Son la parada perfecta si amas los tacos y si te gusta la fiesta (empiezan servicio a las 8:00 pm y ¡hasta que se les acaben!). Tienen unas salsas picantes espectaculares. Cuando llegues a la calle de Libres, esquina con Independencia, pregunta por la Güera, quien te atenderá con toda la actitud mexicana. FB: ElLechoncitodeORO Mariscos El Cuchupetas, Mazatlán A tan sólo 10 minutos del aeropuerto de Mazatlán, Manuel Sánchez, te recibe en su hogar y en uno de los mejores secretos mazatlecos desde 1987. Es una marisquería que Don Manuel ha ido adaptando de casa a restaurante (de acuerdo a su expansión fue sumando cuartos y propiedades, por lo que parece un laberinto), para recibir a todo aquél que decida comerse unos ricos camarones de la casa o unos frescos callos de hacha. Su prestigio es tan extendido en México que en tu visita encontrarás cuadros de todas las celebridades que lo han visitado, incluyendo ex presidentes mexicanos. Esta joya de esquina es la favorita de Teresa Delgado, sommelier y tragona profesional, quien recomienda que clausures tu visita con un corico, galleta típica de Mazatlán, que venden a las afueras de El Cuchupetas.FB: MariscosElCuchupetas Tacos de La Meche, MexicaliEn el Norte de México, frente al monumento Benito Juárez, la cachanilla y reconocida repostera Bianca CastroCerio recomienda los Tacos de la Meche. Aquí la especialidad son los tacos de camarón o tripa en tortilla de harina. Ella decidió pedirlos un día combinados con camarón y tripa (doradita como chicharrón) y se quedó como clásico de la casa. Todos tus tacos te los sirven con mucho aguacate, salsa y cebollita encurtida. ¡Una delicia!FB: @Lamechemxli 
Para cerrar la semana patria hablemos del elefante verde, blanco y rojo del cuarto: la cocina nacional es insuperable. Mientras el taco roba la atención internacional hace falta ser paisano para comprender la complejidad, amplitud y delicia de nuestra gastronomía; los entrañables guisos regionales, las tradiciones patronales, las sazones cocinadas en olla de barro, bajo el calor del pib o en la incandescencia de la brasa. Ya lo dijo la UNESCO hace justamente diez años, la cocina tradicional mexicana es patrimonio del mundo, cultura que vale la pena preservar por los siglos de los siglos. Basta ver al ajonjolí de todos los moles: el mole. Su complejidad resuena en la infinidad de ingredientes que lo componen –algunos de ellos tan improbables como unas galletas de animalitos–, en sus acepciones regionales, en las sutilezas que se modifican de acuerdo con las festividades como Día de Muertos, en su amplitud cromática que abarca casi todos los colores del arcoíris. El mole, salsa densa que nos recubre tanto la memoria como la cucharada de arroz más humilde, debe su honor, más que a sus recetas, a la tradición alrededor de su preparación.Así como en el mole, el mestizaje y la cultura se mezclan como pinturas al óleo en las cocinas tradicionales de México tanto, que hace diez años la UNESCO nombró a su totalidad como un patrimonio de la humanidad. En la declaratoria no había que ser esfinge: había que presentar un caso de estudio, reunir un sinfín de requisitos e información por parte de un grupo multidisciplinario de cocineros, historiadores, antropólogos y hasta ingenieros en alimentos con el fin de perseverar. El resultado fue una condecoración como nunca se le había otorgado a otro país. La cocina tradicional mexicana es nuestra Muralla china, nuestro Machu Picchu cultural. Según el escritor e historiador de cocina mexicana José N. Iturriaga, no es que no se hayan honrado a otras cocinas antes o después. En los últimos años se han protegido otras maravillas culinarias como, por ejemplo, la etiqueta en la cocina francesa, la dieta mediterránea y la tradición japonesa en la cocina, pero no así a un país. A diez años del fallo de la declaratoria en la que se reconocen las prácticas, rituales y elaboraciones vinculadas a nuestra cocina, merece volver a celebrar el mérito. Celebrar que en México no sólo hay 32 estados, sino una infinidad de tradiciones que se preservan en el fuego de los comales, las ollas, las vasijas de barro. Celebrar por supuesto a las cocineras tradicionales que, según Iturriaga, “son el objeto mismo de la declaratoria”, el libro atemporal de los saberes culinarios de cada región. José N. Iturriaga, escritor de libros como 'Saberes y delirios' o 'Confieso que he comido', afirma que parte de la responsabilidad de tener una cocina protegida por la UNESCO es la de rescatar, salvaguardar y promocionar la tradición “más que a un platillo o a un ingrediente; preservar la cocina de nuestros pueblos, la cocina de los mercados, de las abuelas”.Para lograrlo se creó el Conservatorio de la Cultura Gastronómica Mexicana, un organismo consultor de la UNESCO que lleva a cabo reuniones nacionales anuales, foros mundiales de gastronomía mexicana, seminarios académicos y hasta encuentros de cocineras tradicionales. “A los platillos y tradiciones hay que estarles dando nuevo vigor. Preservarlos y salvaguardarlos para que no caigan en desuso y se mantengan vivos. El sentido principal de la organización es la conservación de las tradiciones”. Lo que nos toca hoy en casa es aprender y enseñar sobre cocina mexicana a las generaciones venideras. Desempolvar el tortillero y echarle leña al fuego. Poner literalmente las manos en la masa y extender los hilos de la tradición hasta el infinito. Hoy te invito a tomar alguna de nuestras recetas tradicionales y prepararla en familia. Además de cincelar recuerdos harás historia, harás cultura, serás parte de este ritual iniciático que puso a suspirar a los primeros mexicanos.
Ser intolerante a la lactosa significa que el cuerpo no puede digerir la lactosa, es decir, el azúcar de los productos lácteos y no sólo los adultos lo padecen, también hay bebés intolerantes a la lactosa y presentan síntomas comunes. En adultos, el resultado de beber leche o comer productos lácteos como queso o yogur puede causar síntomas que van desde calambres estomacales hasta diarrea y muchos de nosotros vivimos con esta intolerancia y aunque es más raro, los bebés también pueden tenerlo.Cómo saber si mi bebé es intolerante a la lactosaYa que los bebés no pueden hablar, saber si tu bebé es intolerante a la lactosa puede resultar complicado, pero si tienes dudas, puedes prestar atención a los síntomas y acudir con tu pediatra para que te dé un diagnóstico concreto.Si tu bebé parece tener problemas para digerir los lácteos, esto no necesariamente significa que sea intolerante a la lactosa y sus síntomas pueden deberse a otra causa. Sin embargo, por lo general, hay 4 síntomas comunes de intolerancia a la lactosa en los bebés:diarrea calambres estomacaleshinchazóngasComo los bebés no pueden explicar qué les molesta, no siempre es fácil saber cuándo tienen problemas estomacales, pero puedes fijarte en ciertas señales que los bebés muestran cuando tienen dolor de estómago como apretar los puños, arquear la espalda, patear o levantar las piernas, llorar mientras expulsa gases. Por otra parte, cuando se les inflama el estómago puede observarse un poco más grande de lo normal y sentirse duro al tacto.Presta atención a las señales después de las comidas, pues justo entre 30 minutos y 2 horas después de consumir leche materna, fórmula a base de leche o alimentos sólidos que contienen lácteos, los síntomas pueden presentarse.Por otra parte, es posible que tu bebé no sea intolerante a la lactosa, sino que tenga una alergia a la leche, pues los síntomas son similares a los de la intolerancia a la lactosa, pero estas condiciones no son las mismas.Una alergia a la leche ocurre cuando el sistema inmunológico reacciona de forma exagerada a los lácteos. Si tu bebé es alérgico a la leche, es posible que tenga malestar estomacal y diarrea, pero también presentará síntomas que no ocurren con una intolerancia, como sibilancias, tos, hinchazón, picor, ojos llorosos y vómito. Aunque notes estos síntomas, lo más importante es consultar al doctor especialista para que te dé un diagnóstico adecuado.Si te preguntas qué tan común es la intolerancia a la lactosa en los bebés, por fortuna, la mayoría de las personas con intolerancia a la lactosa no desarrollan síntomas hasta después, cuando la producción natural de la enzima que ayuda al cuerpo a digerir la lactosa disminuye (puede ser en la infancia, la adolescencia o la adultez), por lo que la intolerancia a la lactosa en bebés menores de 1 año es bastante rara, pero no imposible.Así que si notas los síntomas de intolerancia a la lactosa en tu bebé, no dudes en acudir con tu médico para que te ayude con recomendaciones profesionales para tratar a tu pequeño y evitarle malestares.
Tener remedios naturales para cualquier cosa es una de las mejores prácticas que puedes tener y mejor aún cuando se trata de una mascarilla para la piel con ingredientes naturales que iluminarán tu rostro.La avena es uno de los ingredientes con más beneficios para tu piel, pues no sólo es segura para usarse en el rostro, sino que tiene propiedades antioxidantes y antiinflamatorias que ayudan con la piel seca y la piel grasosa.Por su parte, el arroz está cargado de propiedades antienvejecimiento y varios agentes absorbentes de aceite. Además, es una excelente fuente de vitamina B que ayuda en la producción de nuevas células, ayuda a suavizar y reafirmar la piel, así como a cerrar los poros, y la mejor parte es que es muy fácil de usar.Para usarlos como remedio natural para la piel, puedes usar cada uno por separado en tu rutina de limpieza. Primero del arroz puedes usar tanto la harina de arroz como el agua de arroz. El agua de arroz sirve como tónico fácil y puedes usar el agua que sale del arroz cuando lo enjuagas o hervir arroz, esperar a que se enfríe y entonces usar esa agua. Para usar el agua del enjuague, lava el arroz como lo haces normalmente, pero no uses el agua de ese primer enjuague. Agregue agua otra vez y mezcla suavemente, deja reposar el arroz por unos 20 minutos y usa esa agua en tu rostro.Puedes usar el agua de arroz tanto para lavarte la cara con ella, como aplicada con algodones humedecidos en ella, luego presionarlo suavemente por toda tu cara y simplemente dejarla absorber.Mascarilla de avena y harina de arrozPara esta mascarilla fácil se hace con avena, harina de arroz, leche y miel. La avena ayuda a eliminar las células muertas de la piel y para prepararla necesitas 1 cucharada de harina de arroz, 1 cucharadita de avena, 1 cucharadita de leche y 1 cucharadita de miel. Mezcla todo hasta formar una pasta espesa, entonces aplícala en todo el rostro y dejar actuar durante unos 10 minutos, luego enjuaga con agua fría. Puedes usar esta mascarilla casera dos veces por semana para obtener mejores resultados.Ambos remedios son muy fáciles de hacer y sencillos de usar, y dejarán tu piel limpia y radiante de manera natural.
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