Los beneficios del ajo en la salud
Nutrición

Los beneficios del ajo en la salud

Por Kiwilimón - Febrero 2013
El ajo es uno de los alimentos que mucha gente evita por el mal olor que genera al consumirlo, pero éste posee muchos beneficios para la salud. Además, es muy usado en la cocina para darle un delicioso sabor a los platillos. El nombre científico del ajo es alium satiuum y pertenece a la mima familia de las cebollas, los puerros, la cebollines, etc., los cuales tienen beneficios similares al ajo. Algunos de los beneficios que aporta el ajo, son:
  • - El ajo es un antioxidante, fortalece la auto inmunidad
  • - Ayuda a la eliminación de toxinas.
  • - El ajo contiene vitaminas A, B y C, fósforo, silicio, azufre y otros.
  • - Se cree que ayuda a prevenir el alto colesterol y la hipertensión leve
  • - Es un antibiótico natural (crudo) y es anti viral.
  • - Se le atribuye que ayuda a combatir ciertos canceres como el de colon.
Para poder aprovechar los beneficios del ajo se recomienda tomar o comer el equivalente de un diente de ajo al día. Y como todo alimento, siempre existen contradicciones en su consumo excesivo. Para el caso del ajo, se considera lo siguiente:
  • - Tiene un efecto anticoagulante lo que lo hace no apropiado para personas que tienen problemas de coagulación de la sangre. Puede interferir con la sanación de heridas o tratamientos quirúrgicos o dentales.
  • - Puede producir acidez o flatulencia.
  • - El ajo es un alimento de difícil digestión por esto las personas que sufren de problemas gástricos ulcera o gastritis deben de consumirlo acompañado de otras comidas.
  • - El ajo se considera seguro durante el embarazo y la lactancia hay estudios que muestran que a los bebes les gusta más la leche materna de madres que comen ajo.

Recetas de cocina

Algunas recetas de cocina que incluyen el ajo como ingrediente te las dejamos aquí. (es recomendable hacer click en el título de la receta para ver más detalles de preparación de la misma) Linguini con Camarones, Limon y Ajo. La receta de linguini con camarones, limón y ajo es una pasta muy rica y fresca. El limón le da un toque cítrico que acompaña perfectamente a los camarones. Pollo Rostizado al Ajo. Esta rica receta combina el delicioso pollo rostizado con sabores de ajo y especies. La salsa de ajo es una salsa espectacular que puede guardar y utilizar para otros platillos. Crema de Ajo de la Casa. Deliciosa y aromática crema con ajo y cilantro como excelente acompañante para las bolitas de carne de soya. Pan de Ajo. El pan de ajo consiste en pan cubierto con una mezcla de ajo con perejil, orégano y aceite de oliva. Se usa en la cocina italiana como acompanamiento para la pasta o otros platillos. Berenjena en Vinagreta de Ajo. Esta botana te encatará si eres amante de la berenjena. Es muy fácil de hacer y la vinagreta de ajo le da un sabor delicioso. Papas a la Francesa con Ajo. Esta rica receta le da un toque a unas papas a la francesa ordinarias gracias al ajo y el perejil y es light. Brocoli con Ajo y Vinagreta. Una opción llena de sabor para el brocolí al vapor. Esta receta es muy ligera y rica. Pollo con Echallots, Ajo y Vinagre Balsámico. Piezas de pollo cocinadas en una salsa de tocino con echallots, y vinagre balsámico.  

Para conocer más recetas con ajo, haz click aquí.

       
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Yo ya perdí la cuenta de las veces en que una galleta –de chispas de chocolate, de avena, de lo que sea– me ha devuelto la esperanza. En un año como este la comida ha sido combustible para el cuerpo tanto como para las emociones. O si no pregúntense, ¿cuántas veces un panecito remojado en café, un caldito de verduras o el guiso burbujeante de una olla les ha salvado el día? La necesidad de ponerse los platillos de cobija seguramente no nos pasará desapercibida este otoño. El tema es físico, es mental. Nuestra hibernación animal nos baja la energía y hay que contrarrestarlo con carbohidratos y pociones calientitas que nos templen el corazón cuando el frío de afuera –el de verdad, el de la metáfora– se cuela entre la rendija. Lo casero se convierte en la moneda de cambio. Una, por economía; otra, por necesidad.Si en otros otoños los potajes densos curaban al alma, ahora serán la medicina cuántica. Eso sí, que tengan mucho verde, que sus fitonutrientes hagan su trabajo al mismo tiempo que conforten. Con mucho ánimo hay que prender las hornillas y gozar con los ingredientes de temporada que les van bien a los procesos del cuerpo. Una de mis opciones favoritas es abrirme paso ante una calabaza de Castilla, rica en vitamina A y ácidos grasos, y con unas cuantas cucharadas de mantequilla, miel, sal y pimienta hacerla el puré más terso o el complemento de una ensalada. Si su familia, como la mía, disfruta de los platos de cuchara, hay que preparar con calma un molito de olla y convertirlo en una suerte de mantra comestible que renueve las fuerzas. Ya saben, ¡a darle que es mole de olla! El otoño también es pretexto para reusar esa cacerola refundida en la alacena y dejarle caer unos higos, vino y azúcar para caramelizar. Al final ponerlo todo en una rebanada de pan con queso mientras leemos algo que nos nutra el intelecto o nos haga viajar sin despegarnos de la sala.La época nos invita a prender el horno cuando se pueda. Hay que aprovechar las manzanas más dulces del año, agregarles vainilla, azúcar, mantequilla, pan molido y envolver todo en unas hojas de hojaldre. El premio serán los olores, el crunch que suena menos, pero sabe mejor cuando lo acompaña una bola de helado. Y si se prefiere salado, hay que rosear una coliflor con aceite, aventarle unas avellanas, pistaches o nueces y algunas especias mágicas. Me gusta servirla horneada, directo de la charola, junto a una cucharada de jocoque batido con limón o una cucharada de yogurt con curry.A las noches otoñales les van bien las tartas, sobre todo esas que van retacadas con verduras salteadas y todo tipo de quesos. Su milagro es rendir para todos sin importar lo hambrientos que estén. La otra es que en cada rebanada cabe el mundo. ¿Queso Chihuahua? ¿Pimientos? ¿Carnes frías? Lo que tengas en el refri servirá. Si nunca has preparado tartas de otoño no hay mejor momento que este: es la oda a la comida confortable. Te dejo una guía iniciática para que puedas prepararlas fácilmente. Las cuatro recetas las preparó el equipo de Kiwilimón y quedaron geniales. Será difícil elegir, pero ante la duda, prepara una cada fin de semana. Pruébalas con toda atención y disfruta el aquí y el ahora. Eso es el regalo de los buenos bocados: tienen el poder de recordarnos a qué sabe estar vivos, lo placentero que es el cuerpo, lo lindo que es caminar en la Tierra en otoño o cuando sea.Quiche de CerezaQuiche de 4 Quesos MexicanosQuiche de Tocino, Gruyere y EspinacasQuiche de Peras con Queso
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