Los beneficios del propóleo
Nutrición

Los beneficios del propóleo

Por Kiwilimón - Abril 2015
Espero no estés igual que yo, pero desde diciembre te promento no ha habido un día donde yo o a algún integrante de mi familia tenga gripa. Ya estoy agotada de cuidar niños, y si yo soy la enferma…peor, porque todo se complica. Además sentía que ya acabábamos con la farmacia porque mis hijos y yo llevábamos como 3 meses tomando medicinas, hasta que mi mamá me recomendó usar propoleo. Aunque no lo creas, todos ya estamos mucho mejor. Aquí te cuento qué es y cómo se toma: El propóleo es una sustancia que hacen las abejas y para nosotros los humanos tienen muchos beneficios, algunos, por ejemplo, son el prevenir enfermedades respiratorias ¡aleluya! o bien, curarlas. Se compra en cualquier tienda naturista, yo lo compré en Nutrisa y es muy fácil de usar, sólo tienes que ponerle 10 gotitas en un vaso con agua o cualquier líquido, yo a Julia, la más chica, se lo pongo en la leche, no sabe muy rico pero es buenísimo. Además no sólo cura la gripa, sirve para muchísimas cosas como éstas:
  • Te ayuda a tu panza y a regenerar las úlceras para todas las que tenemos gastritis.
  • Como antes ya te lo había dicho, es bueno para las vías respiratorias, puede ayudarnos a que no nos de gripa en estas épocas y como un antibiótico natural.
  • Para la piel también es bueno, ya que es un cicatrizante, desinfectante, antiinflamatorio natural, es como un todo en uno jajaja…
  • También es bueno para tu boca ya que hablando odontológicamente nos ayuda a cuidar el esmalte dental, para prevenir las caries y para otros problemas bucales.
¿Estas de acuerdo que si no tienes vas a correr a comprar uno como yo? Ver artículo original Artículo cortesía de 

Notas recomendadas

   
Califica este artículo
Calificaciones (0)
Sé el primero en dar una calificación
PUBLICIDAD
Lo mas leído
Esa mañana callejoneamos por las áridas calles de la capital de Veracruz. El ambiente ya no olía a mar, o sí, pero de lejos. Erik Guerrero y yo esperamos en la mesita de lámina que por mantel llevaba el logo de una cerveza. La promesa eran los mariscos que, según uno de los chefs más importante del puerto y fundador de Nuestra Pesca, no tenían competencia. “Aquí viene hasta Enrique Olvera”, me aseguró. A los quince minutos, salió de la cocina de Ay Apá un tazón de barro grueso y humeante con arroz a la tumbada. A cada meneada de la cuchara salían las papas y los mariscos suspendidos en esa suerte de océano rojo con aromas a epazote. Recuerdo que, tras la quemada de lengua, el caldo me dio información sobre el sabor del mar, sobre la justicia que le hace a sus frutos una buena preparación. Esa no fue la única vez. Esa sensación vino con los cocteles de pulpo que me presentó Jonatán Gómez Luna en Tulum, o las almejas chinas que el chef Nico Mejía nos dio a probar en la laguna de Cuyutlán, Colima. Años antes también lo sentí frente a la Quebrada en Acapulco. No tenía ni cuatro años cuando supe que los mariscos de México son para hacerles un poema en endecasílabas. Los 1,592.77 km2 que mide el litoral mexicano son espacio suficiente para hacer una fiesta interminable de platos regionales que combinan los frutos del mar de formas únicas. El norteño, el costeño o el chilango sabe que una copa bombacha desbordada en camarones o una mesa de plástico con salcitas vinagrosas al centro, son la antesala de un placer reservado para los no novatos, para los que conocen la gastronomía nacional desde sus profundidades.Hay que sentirse plenamente mexicano y en confianza para jugarse la vida en un puesto de mariscos frente al metro en la Ciudad de México –y aún así es probable el hallazgo sea exitoso–. Y si eso sucede en el centro del país, a kilómetros del mar, el viaje por los dos flancos de las costas mexicanas amerita abrocharse los cinturones para luego desabrocharlos.La primera parada sería en Mazatlán, donde hay que pedirse un burrito de marlín tupido en frijoles frente a un chiringuito playero. En Tampico el viaje se hace corto cuando de por medio hay unas jaibas rellenas de Los Curricanes, que pueden llevarse de souvenir en su versión congelada y debidamente guardada en hielerita.Los aguachiles verdes del norte despiertan el sudor y las ganas de apagarlo a fuerza de cheves tan frías como las corrientes de Humboldt mientras que los negros de Yucatán nos cautivan con los sabores cenizos de su recado. ¿Ceviches, alguien? Hay tanta variedad como cocinas tradicionales. Ya saben, no es lo mismo el ceviche de Nayarit que uno de Jalisco o de Guerrero. ¿Un mole rojo con camarones? Hay que tocar base en el istmo oaxaqueño.De ostiones los de Sonora y mejor que tengan queso Parmesano. A Rosarito hay que llegar por las langostas al vapor que luego van fritas y arropadas en tortillas de harina recién hechas. Frijolitos, salcita y mantequilla, ¡pum! Directo al mar, y también al cielo. De ahí por almejas chocolatas a La Paz o por todo tipo de conchas a la Baja: sobre unas suculentas tostadas, a la Guerrerense; sobre platos con toques Baja-Med y técnicas pulcras a Fauna, Deckman’s o Villa Torél. Erik Guerrero dice que lo más rico del Golfo es su pescado, y del Pacífico, mariscos como el camarón, las conchas, el pulpo, el caracol, los calamares y las langostas. Nos invita a aventuramos fuera del puerto para ir por una recompensa única: los mariscos de Doña Tella en Alvarado. Sospecho que le haré caso. Después de su recomendación de Ay apá le creería que la luna es de Veracruz.Si no puedes viajar este año, no importa. La Cuaresma ya inició, y con ella una temporada gastronómica en la que no deben faltar las preparaciones frescas, las recetas picositas ni los mariscos que te van a llevar a las playas mexicanas en un par de ingredientes. ¿Listo para el tour?
Las palomitas pueden tener cabida dentro de una dieta balanceada si sabes cómo prepararlas, pues contienen nutrientes importantes y ofrecen una variedad de beneficios para la salud.Las palomitas de maíz son un tipo especial de maíz que explota cuando se expone al calor; esto sucede porque en el centro de cada grano hay una pequeña cantidad de agua, que se expande cuando se calienta y eventualmente hace que el grano explote.Aunque no lo parezca porque son una botana muy popular, las palomitas de maíz son un alimento integral, lo que las hace naturalmente altas en varios nutrientes importantes y de acuerdo con varios estudios, existe una relación entre el consumo de granos integrales y beneficios para la salud como la reducción de la inflamación y la disminución del riesgo de enfermedad cardíaca, por ejemplo.Por su parte, una porción de 100 gramos de palomitas te aporta los siguientes nutrientes:Vitamina B1 (tiamina): 7% de la IDR.Vitamina B3 (Niacina): 12% de la IDR.Vitamina B6 (Piridoxina): 8% de la IDR.Hierro: 18% de la IDR.Magnesio: 36% de la IDR.Fósforo: 36% de la IDR.Potasio: 9% de la IDR.Zinc: 21% de la IDR.Cobre: 13% de la IDR.Manganeso: 56% de la IDR.Esto viene con un total de 387 calorías, 13 gramos de proteína, 78 gramos de carbohidratos, 5 gramos de grasa y 15 gramos de fibra, una cantidad extremadamente alta que convierte a esta porción de palomitas una de las mejores fuentes de fibra del mundo.Imagen tomada por Eduardo Casajús Gorostiaga, Unsplash.Hay muchas formas de preparar palomitas, quizá la más popular son aquellas preenvasada que se pueden hacer en microondas, sin embargo, la mayoría de las bolsas para microondas están revestidas con un químico llamado ácido perfluorooctanoico (PFOA), que se ha asociado con una variedad de problemas de salud.Para hacer palomitas saludables, lo mejor es hacerlas en la estufa y con sólo 3 cucharadas de aceite, que puede ser de oliva o de coco; esta cantidad de aceite bastará para hacer media taza de palomitas en grano y sólo necesitarás de media cucharadita de sal para sazonarlas.Si quieres tener un beneficio adicional, puedes espolvorearlas con levadura nutricional. La levadura nutricional tiene un sabor a nuez y queso y contiene varios nutrientes importantes, que incluyen proteínas, fibra, vitaminas B y varios minerales.
La Sierra Tarahumara forma parte de la Sierra Madre Occidental. Sus etnias en México son Pimas u O´oba, Guarijios o Makirawe, Tepehuanos u Ódami y Rarámuris. Los rarámuris, pueblo tarahumara, viven en chozas de troncos de árbol que salpican las laderas de las montañas y los arroyos, en las altas mesetas. Sus habitaciones son las mismas desde tiempos precolombinos y no se acostumbran las sillas, ni las mesas.Las fiestas son su manera de mantenerse como grupo, la base de su reproducción social. Son el kórima, donde construyen sus redes de parentesco y se ayudan. Es donde se resuelven los problemas de la comunidad y las autoridades exclaman su discurso (nawésari), en el que le recuerdan a su comunidad lo que es ser un buen rarámuri. Su lengua se conserva por tradición oral, pues se transmite de padres a hijos y en el noreste de México, es hablada por 85 mil personas. De abril a junio es la temporada de siembra de la Sierra Tarahumara Alta y Baja, y en ella cosechan alrededor de 13 tipos de maíces nativos. Aquí los cuatro principales: Maíz apachito En lengua ráramuri sunú áwasi, es semicristalino y de color rosado. Es un maíz apreciado porque su crecimiento es veloz, es el primero en producir mazorca. Se usa en tortillas (remekes), tamales, chacales, tesgüino, entre otras. Maíz complejo cristalino Chihuahua O sunú bewali, puede ser blanco, amarillo o azul-morado. Es de los maíces con más grasa y proteína de los que se cultivan en la Sierra Tarahumara. Además es de los más resistentes a la sequía. Se emplea en la preparación del pinole, tortillas, tamales, tesgüino y chacales. Maíz pepitillaEste maíz, sunú chupéame, es el maíz ceremonial. Es harinoso y se “pica” fácilmente por insectos. Es escaso en la Sierra Tarahumara. Se emplea en la preparación de: tortillas, tamales y tesgüino, entre otras.Maíz rojo El sunú sitákame es un maíz dentado que se cultiva en la Sierra Tarahumara. Aún no se ha identificado su raza. No es muy resistente a la sequía, pero se aprecia por su color rojo quemado. Es rico en grasa y proteína. También se emplea en la preparación de tortillas, tamales y tesgüino.Fuente y fotos: Ana Rosa Beltrán del Río, investigadora mexicana de gastronomía y cocina tradicional. 
Para las mañanas, hay personas que prefieren un jugo fresco para acompañar su desayuno y otras que religiosamente se preparan un licuado o smoothie en la licuadora para empezar el día con todo, pero, ¿será que una u otra técnica proporciona más beneficios?Lo cierto es que incrementar tu consumo de frutas y verduras es bueno para ti y de acuerdo con información de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición de Medio Camino 2016, “menos del 50% de la población estudiada consumió verduras diariamente”, así que aquí te contaremos un poco sobre los beneficios de hacerlo ya sea en forma de jugo o en forma de licuado o smoothie.Beneficios de consumir frutas y verduras a través de jugos y licuadosPrimero hablaremos sobre los jugos. Para hacer jugos, se lleva a cabo un proceso en el que la parte líquida de la fruta o verdura se separa de la pulpa o fibra, de esta forma se obtiene un producto líquido acuoso y concentrado que contiene vitaminas, minerales y otros fitonutrientes, que son compuestos bioactivos derivados de plantas asociados con efectos positivos para la salud. Por su parte, para hacer un licuado se usa la fruta o verdura entera, es decir, lo que pones en la licuadora es lo que consumes. El volumen de la bebida, que actualmente también se conoce como smoothie, será mayor que el de un jugo elaborado con la misma cantidad de frutas o verduras. Como en todo, ambas técnicas para hacer bebidas a base de frutas y verduras tienen ventajas y desventajas. Por ejemplo, los jugos proporcionan una bebida muy rica en nutrientes en una cantidad menor de líquido y para aquellos que necesitan una dieta baja en fibra, los jugos pueden ser una mejor opción. Sin embargo, el tamaño de la porción de jugo debe ser más pequeño que el de una bebida licuada, porque de lo contrario estarías consumiendo muchas calorías de azúcar en esa taza de jugo. Con los licuados conservas la fibra de la fruta o la verdura, lo que puede ayudarte a sentirte más lleno y mejorar tu salud digestiva. Además, puedes agregar otros tipos de alimentos a los batidos como nueces, semillas, cereales, o yogures para aumentar la ingesta de proteínas y grasas saludables. Cualquiera de los dos procesos puede ayudarlo a aumentar su consumo de frutas y verduras y generar menos desechos en la cocina, pues muchas veces compramos frutas que se echan a perder en el frutero, o verduras que se quedan rezagadas en el cajón del refri, porque no tuvimos tiempo de cocinar una comida o preparar la ensalada que estábamos planeando.Ya sea que elijas jugos o licuados, aquí te dejamos varias opciones para que comiences a intentarlo: Jugo verde clásicoJugo antigripalLicuado de fresa, plátano y amarantoLicuado de chocolate, amaranto y plátano
NEWSLETTER
Suscribirme al Newsletter
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD