¿Por qué es tan dañina el azúcar?
Nutrición

¿Por qué es tan dañina el azúcar?

Por Kiwilimón - Enero 2015
El azúcar es uno de los alimentos más consumidos por el ser humano, ya que libera serotonina en nuestros cerebros haciéndonos sentir bien, animados y hasta eufóricos; los expertos dicen que puede llegar a ser tan adictiva como una droga. Siglos atrás era un lujo que pocos podían tener, hoy es sumamente barata y se encuentra en la mayoría de los productos procesados; desde los mas obvios, como chocolates y caramelos, hasta los menos pensados como el puré de jitomate. Recientemente la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomendó reducir el consumo de azúcar ante el incremento de 300% en su consumo durante los últimos 50 años. El alto consumo de azúcar está asociado a múltiples enfermedades modernas como las diabetes, la obesidad y el cáncer, así como a padecimientos cardiovasculares, del hígado y dentales como las caries. Los azúcares no sólo se encuentran en alimentos procesados, también están presentes en frutas, cereales, leche, etcétera. Sin embargo, las consecuencias dañinas para nuestra salud radican en los azúcares industrializados, ya que al no estar acompañados de otros nutrientes se convierten en “calorías vacías”, las cuales son absorbidas rápidamente por el torrente sanguíneo aumentando drásticamente los niveles de glucosa y triglicéridos en la sangre. Al comprar alimentos procesados es importante leer las etiquetas ya que ahí encontraremos toda la información necesaria sobre lo que contienen, pero ¡cuidado!, que no te vean la cara pues llaman al azúcar con nombres diferentes, la llaman: Glucosa, Dextrosa, Sacarosa, Fructuosa, Jarabe de Maíz, Jarabe de Maíz de Alta Fructuosa, Levulosa, Lactosa y Maltosa. Así que siempre que veas las etiquetas y leas esos nombres extraños que no tienes idea que son, intenta investigar de que se trata. Como regla general, recomendamos que al comprar productos procesados estos no contengan más de cinco ingredientes y ten cuidado si los nombres de estos parecen trabalenguas, mejor compra productos con ingredientes que reconozcas y sepas que son sanos. Para no consumir tanta azúcar hay otras opciones en el mercado que son naturales y que no tienen tantas repercusiones en la salud. Por ejemplo: Stevia Sin duda es el sustito al azúcar más buscado actualmente por las personas que cuidan de su salud. Esta planta que endulza nuestras preparaciones no contiene calorías, por lo tanto no sube los niveles de glucosa en la sangre y llega a endulzar hasta 300 veces más que el azúcar común. Miel Este endulzante está en nuestras mesas desde hace siglos atrás y fue sumamente importante en Europa hasta el siglo XVI, cuando el azúcar se volvió mas accesible. Esta aporta un gusto único a los platillos que endulza y puedes conseguirla de diferentes sabores. Ojo, ésta si contiene calorías pero endulza 1.5 veces más, por lo que necesitarás menor cantidad. Jarabe de agave Este tiene un índice glucémico bajo, es decir el nivel de glucosa que tenemos en la sangre después de haber consumido un alimento, lo que convierte al jarabe en una opción más saludable. Miel de maple Este es un extracto concentrado de la savia del árbol de maple, tiene un sabor extraordinario yendulza 1.5 veces más que el azúcar regular. Cuidado al comprarlo pues normalmente venden jarabe de maíz y colorante, así que asegúrate que sea 100% miel de maple. Piloncillo Aunque es un derivado de la caña, al igual que el azúcar de mesa, el piloncillo tiene menos refinamiento y contiene vitaminas y minerales. Se podría decir que es una especie de azúcar integral. El sabor dulce en los alimentos es algo que siempre nos ha atraído, pero en el caso del azúcar es mejor consumirla en moderación ya el exceso en su consumo trae consecuencias muy graves, una de ellas la obesidad. Dicho sea de paso, recientemente nuestro país arrebató el primer lugar de países con mayores índices de obesidad a Estados Unidos, un estudio realizado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura. Ver nota original aquí.

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Visitar a mamá casi siempre es sinónimo de tener comida deliciosa toda la semana, sin embargo, muchas veces también significa cargar muchos tuppers que, o pueden resultar peligrosos y no proteger la comida del todo, o peor aún, pueden maltratarse o perderse y causarte la peor afrenta con tu madre.No llevarte comida sería mucho peor, así que quizá sea momento de que consideres alternativas prácticas y sencillas, que no impliquen derrames ni cargar de más, pero que al mismo tiempo sean una ganancia para ti y para tu mamá.La solución es muy sencilla y probablemente ya la conocías, pero no la habías considerado para este cometido: las bolsas resellables. Si ya las has usado para empacar tu sándwich o incluso tu madre las usaba para tu lunch, necesitas probarlas para llevar tu itacate, lo cual no sólo te ayudará a no perder las pertenencias de mamá, sino que tendrá varios beneficios más que a continuación desglosamos.Mantendrás la comida fresca por más tiempo. El cierre de las bolsas Ziploc -como seguramente las conoces- evita que entre aire, por lo que la comida se mantiene como si estuviera recién servida por más tiempo.Evitarás derrames. Ese envase reciclado de yogurt nunca cierra bien y es poco confiable si guardas tu porción de lomo con gravy, pero con una bolsa resellable te aseguras de que nada de esa deliciosa salsa escape.Podrás separar la comida en porciones. Si separar desde un inicio la comida en porciones parecía poco productivo con los tuppers, hacerlo en bolsas resellables es todo lo contrario, pues son mucho más fáciles de transportar y podrás ubicar la comida fácilmente.Son reutilizables. El plástico de las bolsas Ziploc es muy resistente, por lo que sin problema puedes simplemente limpiarla y reutilizarla, además de que no contiene BPA, químico relacionado con mayores alergias y otras enfermedades.Perfectas para congelar la comida. Al usar una bolsa ziploc te aseguras de que tu comida congelada no se queme con el frío y lo mejor de todo, que no tenga olor a congelador.Si necesitas más razones para volverte fanático de las bolsas Ziploc, entonces tienes que saber que están hechas con energía eólica, no sólo te sirven para transportar tu itacate de forma más práctica, sino que además te ayudan con el orden del refri pues puedes identificar su contenido fácilmente, y son perfectas para racionar la comida de la semana.Lo más probable es que a tu mamá también le encanten las bolsas Ziploc, así que prueba esta forma de evitar cargar o perder tuppers sin sacrificar la deliciosa comida de que te comparte tu mamá la próxima vez que vayas a su casa o en cualquier reunión que requiera de delicioso itacate.
Tomar agua y tomar el sol son dos cosas que no sólo las plantas necesitan para vivir, pues como el meme refiere, nosotros prácticamente somos plantas también, pero con emociones complicadas y, por ejemplo, necesitamos de los rayos ultravioleta (UV) del sol para generar nuestra propia vitamina D, pero cuando no lo hacemos, necesitamos consumir alimentos que la contengan.La vitamina D, conocida como calciferol, es una vitamina liposoluble presente de forma natural en algunos alimentos, pero que también se produce cuando los rayos UV de la luz solar inciden en la piel y desencadenan la síntesis de vitamina D.Entre sus funciones, la vitamina D promueve la absorción de calcio en el intestino, ayuda en el proceso que permite la mineralización ósea normal y previene la contracción involuntaria de los músculos que provoca calambres y espasmos. Cuando no cuentas con suficiente vitamina D, los huesos pueden volverse delgados, quebradizos o deformados, y junto con el calcio, la vitamina D también ayuda a proteger a los adultos mayores de la osteoporosis.¿Qué alimentos contienen vitamina D?Entre las demás funciones de la vitamina D en el cuerpo se incluye la reducción de la inflamación y la modulación de procesos como el crecimiento celular, el metabolismo de la glucosa y la función neuromuscular e inmunitaria, por lo que consumir alimentos ricos en vitamina D ayudará a reforzar tus defensas. Puedes encontrar vitamina D de manera natural en los siguientes alimentos:pescado azul, como salmón, sardinas, arenque y caballa o verdelcarne rojahígadoyemas de huevoalimentos fortificados, como algunos cereales para el desayunoTambién existen suplementos alimenticios con vitamina D, pero para saber si necesitas consumir uno, lo mejor es acudir con un especialista. Procura consumir estos alimentos ricos en vitamina D entre octubre y principios de marzo, pues en esta temporada no obtenemos suficiente vitamina D de la luz solar.De acuerdo con el Servicio Nacional de Salud de Reino Unido (NHS UK), en 2020 es más importante tomar vitamina D, “ya que es posible que este año hayas estado en interiores más de lo habitual”. Según información en su página, debes tomar 10 microgramos de vitamina D al día entre octubre y principios de marzo para mantener sus huesos y músculos sanos.Por otra parte, aunque algunos informes sobre la vitamina D señalan que reduce el riesgo de coronavirus (COVID-19), actualmente no hay suficiente evidencia que respalde la ingesta de vitamina D para prevenir o tratarlo.Para ayudar regular la cantidad de calcio y fosfato en el cuerpo, y mantener los huesos, dientes y músculos sanos, no olvides consumir alimentos que contengan vitamina D y tomar el sol para producirla.Anímate a comer salmón para obtener vitamina D con estas recetas:Tortitas de salmón a la mexicana con salsa de aguacateEnsalada de pasta cremosa con salmónSalmón con salsa dulce y ensalada tropical
Los retiros de silencio son una experiencia curiosa. A la hora de la comida no hay lugar para los “qué rica sopa”, los “me pasas la sal” o los “ay, esa salsa pica mucho”. Aunque parezca una obviedad no queda otra que ponerle atención al alimento. Recuerdo que mi primera vez tenía al frente una sopa de espinacas con trocitos de papa y una diminuta brunoise de zanahorias. Las instrucciones de mi guía de meditación eran claras, había que observarlo todo: la forma de cada verdura, la caprichosa distribución en la que los ingredientes se acomodaban en el plato. Los olores no se salvaban. Había que concentrarse en las notas de la espinaca cocinada, el aroma del tiempo. Y por supuesto, ya en la boca, sentir cada ingrediente, cada combinación lograda en el asar de una cucharada. La experiencia fue iniciática. Hace unos días pude repetir la emoción. Esta vez fue en un centro de medicina ancestral en el que había que comer en conciencia. Ana, la chef, lleva años confeccionando combinaciones de recetas que luego prepara de forma consciente y sirve para placer de los visitantes. Eva Solís, la Abuela, es la fundadora de este espacio y la creadora del libro ‘Comida que cura’. Y es que ya lo dice una cita bíblica en Proverbios, “las palabras amables son como la miel: dulces al alma, saludables para el cuerpo”. Para la Abuela, las plantas, las frutas, y todo lo que procede del reino vegetal tiene el poder de reaccionar frente a las energías que les ponemos a través de la intención.Quizás parezca la formulación de un pase mágico –es más, probablemente lo sea– pero hay un arte en eso de convertir los ingredientes más sencillos en manjares para el alma. Explicado de otra forma, el ritual es similar al que hacemos cuando le cantamos o le hablamos bonito a una planta: crece más y crece mejor. La Abuela explica que las palabras y la intención transforman un platillo en una medicina poderosa. ¿Salsa para estimular la felicidad? ¿Sopa de chícharo para lograr la quietud? Así, tal cual. El rezo comienza al cocinar: se agradece a cada integrante de la receta, así como a las personas que tuvieron que ver con ellos –agricultores, distribuidores, vendedores– desde el campo hasta el momento de cocinarlos. Al final, “la importancia de ofrecer una comida que cura es que podemos elevar la vibración energética y el estado de ánimo de nuestras familias”. Eso sí. Hay que ser sabios ante nuestro marchante de confianza. “La selección de los ingredientes en un platillo que lleva la intención de sanar comienza con la compra de alimentos vivos y productos no procesados como materias primas”. Luego es importante lograr las combinaciones correctas. Aquí no aplica eso de que todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar. Para la Abuela –tal como también lo dicta la tradición Ayurvédica– hay que aprender sobre la química que se despierta en los alimentos al unirlos. “Combinar los alimentos de manera adecuada permite una mejor digestión, una adecuada evacuación y una desintoxicación continua. Lo contrario produce enfermedad”, afirma la Abuela en su libro.Laura Esquivel en ‘Como agua para chocolate’ hace uso de hipérboles para explicar cómo los sentimientos de la cocinera –de la entrañable Tita– se trasladan al platillo y a los comensales: desde a unas codornices con pétalos de rosas hasta a una rosca de reyes. Para la Abuela no es una exageración: “Quienes cocinamos debemos tomar consciencia de cómo estamos al momento de estar frente al fogón. Si estoy triste, enojada o con prisa, eso mismo daré de comer a mi familia”. Para ella, la vibración que tenemos le confiere al plato una emoción, así que más vale estar conscientes al momento de cocinar. Luego viene la degustación consciente. La Abuela recomienda estar en silencio y con los ojos vendados. Retomar el uso de las manos para ponernos en contacto directo con los ingredientes; percibir sus texturas, formas, tamaños y temperaturas. Así, en total atención investigar con la nariz y la boca los insumos que tenemos frente a nosotros. Probar, disfrutar, detenerse en ese dulce momento. El ejercicio meditativo tendrá una ventaja adicional: “Al degustar conscientemente, la orden de saciedad llega más pronto al cerebro y, por tanto, requeriremos comer menos. Lo contrario sucede cuando comemos leyendo, chateando o pensando en lo que tengo que hacer”. Por último, para que tu comida se convierta en un medio para curarte, purificarte y renovarte, la Abuela recomienda bendecir y agradecer por eso que terminó en un plato precisamente para ti. Esas acciones que parecen insignificantes “son los pilares que sustentan la abundancia, el flujo equilibrado entre el dar y el recibir”. Comer así, en total conexión, nutrirá más que solo tu cuerpo físico.
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