Top 5: recetas fáciles y sanas para ponerle chocolate a tu día
Nutrición

Top 5: recetas fáciles y sanas para ponerle chocolate a tu día

Por Kiwilimón - Noviembre 2015
El chocolate, hoy en día, tiene muy mala reputación. Se le conoce como un ingrediente rico, sí, pero que engorda mucho y que sólo se debe comer en pocas ocasiones para no perder la figura. La realidad es que el cacao es bastante sano si se come en moderación, y aún más, cuando lo disfrutamos en preparaciones saludables y nutritivas. Hoy te dejamos cinco así, que te dejan disfrutar del chocolate sin culpas. Pastel de chocolate glaseado con chocolate Si te decimos rosca de chocolate puede que no te imagines una receta demasiado sana, pero te prometemos que lo es. Esta receta está hecha con avena, arándanos, no llevada nada de  azúcar y además es integral. ¡Incluso es una receta ideal para diabéticos! Cuando busques un postre chocolatoso para toda la familia que no vaya a empalagar de más, ésta es la alternativa. Licuado de chocolate y plátano Un licuado de chocolate y plátano tiene todo el sabor del chocolate que a los niños les encanta y además le agregamos la parte nutritiva del plátano para que se llenen de potasio y vitaminas esenciales. Tú puedes elegir a cantidad de azúcar que usas, o también incluir avena u otro cereal con fibra para hacer un smoothie súper rico que incluso te puede ayudar a ti a empezar bien el día. Chocolate caliente navideño Esta deliciosa bebida otoñal es bastante más light de lo que parece. Lleva chocolate oscuro, que es el más sano de todos los tipos de chocolate por su falta de azúcar, un poco de leche, que puede ser de soya o almendra y agua. Es así de fácil, no necesitas ni diez minutos para tener un chocolate caliente que, sin duda, le alegrará la tarde a toda tu familia. Fresas cubiertas con chocolate No hay manera más fácil de crear un postre con chocolate que con esta receta. Sólo debes hundir las fresas, u otras frutas de tu preferencia, en el chocolate líquido y listo. Lo bueno es que aunque estés usando chocolate, también estás comiendo todas las vitaminas y nutrientes de la fruta por lo que es un balance perfecto y fácil de preparar para cenas y comidas en casa. Palomitas de chocolate amargo Las palomitas son la botana más light, son pura fibra y si no les pones mantequilla ni sal de hecho son beneficiosas para la salud. Por otro lado el chocolate amargo está lleno de antioxidantes que ayudan a que tu cuerpo se mantenga alerta. La combinación de ambos ingredientes no sólo es sana, sino también fácil de hacer y una botana para tardes de película.  
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La comida es un elemento universal en todas las culturas del mundo pero, ¿alguna vez te habías preguntado de dónde vienen los ingredientes que utilizas para cocinar? En este Mes de la Herencia Hispana queremos aprovechar para mostrarte estos 7 ingredientes de origen hispano que seguro tienes en tu cocina. La papa Pastel de papas, tortilla de papas o puré de papas, este importante alimento es consumido a nivel mundial y curiosamente hallamos su origen hace más de 8,000 años en la cordillera de los Andes. ¿Sabías que la papa viene de Perú? El aguacate En Estados Unidos y Canadá el aguacate se ha convertido en el alimento favorito de muchos y no hay que olvidar que es orgullosamente mexicano, aunque también se ha cultivado en otros países de América Central. La piña Durante la época de la conquista, se encontró a la piña cuando los indígenas del Caribe las colgaban en las entradas de sus bohios para recibir a los conquistadores españoles en señal de hospitalidad. Ahora nadie puede resistir su delicioso sabor. El chocolate ¿Qué sería de la repostería sin el chocolate? Este imprescindible ingrediente viene del cacao, planta cultivada desde hace 3000 años en el sur de México y Guatemala. El maíz El maíz es, por supuesto, el corazón de prácticamente toda la gastronomía latinoamericana, ya que nunca falta en platillos como tacos, tamales, bebidas prehispánicas y mucho más. Este ingrediente de herencia hispana nos llena de orgullo y de sabor. El jitomate El jitomate, también conocido como tomate en algunos países, es indispensable para cocinar entradas, guisados y ensaladas. Algunos localizan su origen en el litoral peruano y otros al sur de México, pero de cualquier modo le debemos mucho por su sabor y diversos nutrientes. La vainilla La esencia de vainilla es un ingrediente de origen hispano que no puede faltar en tu cocina para darle un toque dulce al pan, a los pasteles y hasta a los licuados. Pues resulta que esta maravillosa plantita, es la única orquídea que produce un fruto comestible y es nativa de las selvas tropicales de México y Centroamérica. Recuerda reflexionar la próxima vez que prepares tu platillo favorito en cómo estos ingredientes hispanos han impactado la manera en que cocinas.
La albahaca es una de las hierbas aromáticas más antiguas, que puede encontrarse ahora en jardines o huertos caseros, y que posee propiedades curativas y saludables tanto en la comida, como en remedios caseros, como este enjuague para fortalecer el cabello.Existen diferencias botánicas significativas en varios tipos de plantas de albahaca. Entre las muchas especies variadas de albahaca encontramos albahaca dulce, albahaca limón, albahaca italiana o rizada, albahaca santa, albahaca tailandesa y albahaca de hoja de lechuga.La albahaca suele usarse como un remedio casero para aliviar náuseas y picaduras de insectos, además de que en la medicina tradicional china, la medicina ayurvédica y otros sistemas de medicina holística es un elemento muy importante.La variedad llamada albahaca sagrada es rica en antioxidantes y ayuda a desintoxicar el cuerpo, por otra parte, estudios han mostrado que puede proteger el cuerpo contra químicos tóxicos, así que este enjuague de albahaca y hierbas funcionará muy bien en tu cabello.Este enjuague de cabello a base de hierbas nutritivas alimentará el cuero cabelludo para lograr un cabello más saludable y fuerte. El vinagre de manzana suaviza y limpia sin eliminar los aceites naturales del cuero cabelludo y con un uso regular, el cabello puede incluso crecer.Para prepararlo, usaremos hierbas como cola de caballo, la cual contiene altas cantidades de silicio para fortalecer el cabello; lavanda, que calma la inflamación en el cuero cabelludo y aumenta la circulación para un mejor crecimiento, al igual que el romero; ortiga, que hace que el cabello sea naturalmente más fuerte y vibrante.Finalmente, la albahaca juega un papel especial. Al igual que las otras hierbas, la albahaca alimenta el cuero cabelludo, pero también ayuda a eliminar toxinas y metales pesados, y promueve el crecimiento del cabello ya que se nutre con vitaminas A y C, flavonoides y ácidos polifenólicos.Para hacer el enjuague necesitarás:1/4 de taza de hoja de ortiga1/4 de taza de cola de caballo3 cucharadas de albahaca seca4 cucharadas de lavanda seca3 cucharadas de romero seco3 a 3 1/2 tazas de vinagre de manzanaEn un frasco de vidrio y con tapa, coloca y mezcla todas las hierbas secas. Llena el frasco con vinagre de sidra de manzana, pero deja un par de cm antes de que llegue al tope. Tápalo bien y agita vigorosamente. Deja la mezcla reposar en un lugar fresco y oscuro durante 2 a 4 semanas, agitándolo todos los días.Una vez transcurrido el tiempo, escurre y retira las hierbas con una gasa o una tela vieja y limpia de camiseta y pasa el líquido en un frasco de vidrio limpio. Para usarlo, después de lavarte el cabello como de costumbre, mezcla partes iguales del enjuague para el cabello a base de hierbas y agua en un frasco de vidrio vacío u otro recipiente. Si tienes el cabello corto, use un cuarto de taza de cada uno, media taza de cada uno para cabello largo hasta los hombros y 1 taza de cada uno para cabello largo. Puede usarlo una vez a la semana y dejarlo sin enjuagar o enjuagarlo brevemente con agua.
En Perú me enamoré dos veces. La primera fue con las montañas, en el camino de seis meses que tracé de Cusco a Chiclayo. La segunda, más reciente, en una visita de diez días a Lima y Nazca. El motivo era casi contrario: en esta ocasión quería comerme la capital a mordidas. A la par extrañaba el acento, los huaynos, la cerveza Cusqueña, los chifles de la calle; en fin, extrañaba mi Perú. Pasadas las primeras veinticuatro horas de mi llegada no había duda: la cocina peruana me había reconquistado. En ese entonces su gastronomía ya había explotado como bomba ante la crítica mundial: por todos lados era reconocida como una de las más complejas y, claro, como una de las mejores. Después de recorrer prácticamente todo el país entre mi primera y segunda visita, lo que más añoro de la cocina peruana son los sabores del humo de la serranía. La pachamanca (manjar de carnes y verduras cocinadas bajo la tierra) me sabe a los Andes cuando sus picos inasequibles eran la cobija de mis noches. Lo relaciono con el recuerdo de las edificaciones monumentales incas, con su energía mística y abrumadora. Ahí, a más de 2400 m de altura, la cultura podía disfrutarse en un potaje denso donde no faltaba la papa, el ají, el huacatay. Jamás me he comido una palta (aguacate) más grande o una piña más dulce que las que probé allá en las alturas.Pero las regiones en Perú dividen los hallazgos. La accidentada geografía, los asentamientos y las migraciones terminaron por agrupar sus preparaciones: las hay marinas, las hay fusión –chifa y nikkei– andinas, criollas, africanas, amazónicas... Rico por donde se le vea. La más laureada quizá sea la cocina marina:es una ceremonia rendida al inmejorable producto de las corrientes frías de Humboldt en el Pacífico y adicionada casi siempre con toques orientales. Como en todos los países lo esencial se concentra en la capital. Hay que esquivar puestos y personas en las banquetas para llegar al ceviche o la leche de tigre más fresca en el Mercado no. 1 de Surquillo. Para un buen comilón de cocina china se toma camino al centro y se llega a San Joy Lao –imperdible el arroz chaufa de charqui y chanchito–. En barrios como Miraflores y San Isidro están las joyas intelectualizadas de los grandes chefs locales como Virgilio Martínez de Central, Pía León de Kjolle o mi gran favorito, Mitsuharu Tsumura de Maido, que lleva a la cumbre los sabores nikkei (mitad peruanos, mitad japoneses). Imposible dejar de mencionar a Astrid y Gastón de Gastón Acurio, el gran caudillo de la gastronomía peruana por el mundo; los sitios relativamente nuevos como Osso o los de siempre como Fiesta.Atrás nunca se quedan los guisos de las picanterías, los picarones que se consiguen en las tiendas cuando es temporada, y los anticuchos de las esquinas que lo encuentran a uno cuando lleva puesta la madrugada. Su olor a carne especiada hecha al carbón llama lo mismo que un anuncio gigante de neones. En las picanterías convergen los saberes de la cocina popular. Me da nostalgia pensar en sus chicharrones, sus chupes (caldos)– y sus patitas de chancho. En estos pequeños locales generalmente resguardados por una matriarca se recoge el génesis de la gran gastronomía peruana y las técnicas transmitidas por generaciones. Son de tanto valor las picanterías que varios distritos las han declarado Patrimonio Cultural de la Nación. La cocina peruana no se salva de lo exótico, lo intrincado. ¿Alguna vez han probado carne de llama, alpaca o cuy? En algunas zonas de Perú son un manjar. Y es que la textura de la alpaca es inigualable, se deshace a penas se le hinca el tenedor. Para mí era todo lo que pedía –y uno o dos pisco sours– tan pronto volvía al Cusco cada viernes, después de una semana internada en las montañas. A la cuenta faltan mil guisos, decenas de bebidas, postres que hacen suspirar y las preparaciones de regiones como Chiclayo o Arequipa. Trataré de hablar de todo en otras cartas editoriales. Tal vez con palabras pueda expresar todo el amor que siento por esta cultura y su comida. Mientras tanto, les comparto con todo cariño y respeto, una receta originaria de la ciudad de Huancayo y un imperdible de los restaurantes de Lima: la papa a la huancaína. La preparación original lleva obviamente ají amarillo, aunque aquí la hicimos con pimiento amarillo para que las cocineras de casa pudieran encontrarlo fácilmente. ¿Les digo algo? ¡Quedó buenaza!
¡Todos amamos el norte de México! Por eso, en esta entrega de joyas de esquina, viajaremos y compartiremos los favoritos de Chihuahua, Monterrey y Guadalajara. Descubre cuál es la mejor barbacoa, los tacos de bistec y cabrito obligados y las tortas ahogadas que nunca olvidarás de estos tres estados. Tienes una cita en estas paradas llenas de sabor y tradición. Barbacoa Estilo Parral, Chihuahua En esta recomendación semanal, viajaremos de la mano de Oscar Cortazar, chef de La Cocinería, en Chihuahua. Su favorito es la Barbacoa Estilo Parral. Elaborada con cabeza de res, puedes probarla en lonche (en telera), en tacos, en burrito y, por supuesto, en consomé. Cualquiera que elijas va acompañada de cilantro, cebollita, limón y dos salsas especiales para levantar a cualquier crudo: la roja, de chile de árbol, y la de jalapeño martajada. Oscar recomienda probarla con ambas. ¡Es la barbacoa legendaria de Chihuahua! Dirección: Hda. de los Morales 2008, Chihuahua.Tacos Primo, MonterreyLa filosofía de Monterrey es que la carnita asada siempre se hace en fin de semana, casi religiosamente. Es uno de los estados del país con mayor pasión por la carne y el asado. Para recomendar los mejores tacos callejeros, Sebastián de Alba Lozano, el fire master más joven del país, recomienda los Tacos Primo, ubicados en el centro de Monterrey. Aquí encontrarás uno de los mejores tacos de bistec, de machito y de cabrito de la región, que podrás acompañar con una variedad de salsas increíbles: la verde cremosita de jalapeño, una naranjita de chile de árbol con cacahuate y una más molcajeteada. “Me encantan por su sabor y tradición, yo desde niño he ido a estos tacos”, comenta Sebas. Dirección: Martin de Zavala 107, Colonia Centro, Monterrey.Tortas José el de la Bicicleta, las ahogadas de Guadalajara Clausuramos esta entrega de joyas de esquina con la recomendación de la editora gastronómica Wendy Pérez, fundadora del mezcal Aguas Mansas, quien asegura que cuando se trata de tortas ahogadas, todo tapatío no tiene una, sino al menos tres opciones como indispensables de esta preparación que se cuenta surgió en los años 40 gracias al ingenio de Ignacio Saldaña "El Güerito”. Esta torta con birote (obligatoriamente jalisciense), carne de cerdo, una untadita de frijol, salsa de jitomate y otra más picante, generalmente de chile Yahualica, más unos trozos de cebolla desflemada y col, es imperdible. “Aquí te va mi recomendación: Tortas José el de la Bicicleta (Mexicaltzingo 27), que desde 1960 sirve esta especialidad donde, además, debes pedir sus tacos dorados con carne. Agrego aquí mis otras dos básicas: Las del Príncipe Heredero (conocidas como las Sears en Epigmenio González y Manzano), y Las Enrique (Camarena 76). Ojo te preguntarán: ¿media o pura salsita?”. Encuéntralas en: @Tortas José el de la bicicleta Dirección: Calle Mexicaltzingo 27, Mexicaltzingo, 44180 Guadalajara, Jal.
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