Propiedades de las fresas
Dietas y Nutrición

Propiedades de las fresas

Por Kiwilimón - January 2013
Se considera que las fresas poseen más cantidad de vitamina C que muchos cítricos. Poseen grandes cantidades de elementos muy necesarios para nuestra salud. Sus ácidos orgánicos poseen efectos desinfectantes y anti-inflamatorios. Las fresas son ricas en agua, incorporan propiedades diuréticas, lo cual es muy bueno para personas que quieran perder peso y que tengan tendencia a retener líquidos. Este efecto diurético también beneficia a aquellos que padecen cálculos renales, hipertensión y ácido úrico. Aportan importantes cantidades de salicilatos, sales muy positivas para prevenir enfermedades cardiovasculares, degenerativas y cáncer. No podemos obviar la importante cantidad de ácido fólico que tienen: una sexta parte de la cantidad diaria recomendada por cada 200 gramos de esta fruta. Este compuesto es fundamental para las embarazadas, ya que favorece la multiplicación celular. Recordemos que las fresas constituyen una importante ayuda en las dietas de adelgazamiento. Tienen un excelente sabor y son ligeras, ya que el 85% de su composición es agua. De hecho, su aporte calórico es muy escaso: sólo 37 calorías por 100 gramos. En 100 gramos de fresas encontramos 0.7 gramos de proteínas, 7 gramos de hidratos de carbono y sólo 0.3 gramos de grasa. Su principal valor es el alto contenido en vitamina C: 100 gramos cubren la cantidad diaria recomendada.

Recetas de cocina

Una vez que hemos conocido algunas de las propiedades de las fresas podemos ir considerando su consumo en deliciosas recetas como las que a continuación les presentamos. Son fáciles de preparar en casa y deliciosas ara toda la familia. (es importante hacer click en el título de la receta para conocer los detalles de preparación de la misma) Cheesecake sin Hornear. Esta rica receta de cheesecake no requiere de un horno ya que va congelado. Queda buenísimo decorado con frambuesas y acompañado de mermelada de fresas. Tulipas de Helado con Frutos Rojos. Delicioso barquillo de masa tulip con helado de queso y frutos rojos. Fresada de Vino Blanco. Un trago fresco como aperitivo, para acompañar una comida o como postre. Elegante y deliciosa receta de fresada de vino blanco. Postre De Frutas. Esta es una receta de postre de frutas con la que podrás dar a cualquier persona porque, ¿a quién no le gustan las frutas? Crepas con Pudin y Frutas. Este postre de crepas es delicioso y realmente muy sencillo de preparar. Puedes preparar todos los ingredientes con un día de anticipación y solo hacer los rollitos de crepas antes de servirlos. Tarta de Chocolate Blanco. Deliciosa tarta de chocolate blanco con fresas. También puedes utilizar frambuesas, moras o moras azules. Gelatina de Yogurt con Coulis de Fresas. Gelatina de yogurt natural light servida con una salsa de fresas y decorada con frambuesas entera. Rico y ligero.  

Para conocer más recetas con fresas, haz click aquí.

   
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En cuestión de belleza, existe una gran variedad de productos con distintos precios, marcas y estilos; sin embargo, muchas veces la naturaleza es nuestra gran aliada, ya que muchísimos elementos extraídos del entorno proveen propiedades que son buenísimas y muy útiles tanto para la salud, como para la cosmética.Las fresas, además de ser deliciosas son muy benéficas para el organismo, ya que tienen un bajo índice de calorías, alto valor energético, altos niveles de vitamina C, ayuda a nivelar el colesterol, aportan vitamina B y son antioxidantes y antiinflamatorias natural, fortalecen los huesos, mejoran la vista y favorecen la circulación sanguínea.Sin embargo, también son muy efectivas en tratamientos de belleza y aquí te vamos a enseñar cómo puedes usarlas para mejorar la apariencia de tu piel.Como lo mencionamos anteriormente, la fresa contiene un importante nivel de vitamina C y ácido elágico, que ayuda a combatir los daños de los radicales libres, como la resequedad, las líneas de expresión y la flacidez, por lo que, incluyéndolos en tu dieta diaria, podrás contribuir a retardar los efectos de la edad desde adentro. Además, las fresas también tienen un alto contenido de ácido salicílico que es gran aliado a la hora de combatir los brotes de acné y regular la producción de grasa del rostro.Estas son algunas de las mascarillas que puedes hacer y usar en casa, son fáciles de preparar y verás que te serán de mucha ayuda para la apariencia de tu piel:- Limpieza profundaUsa media taza de fresas maduras y limpias y mézclala con ¼ de taza de fécula de maíz hasta obtener una pasta espesa. Colócala sobre tu cara previamente lavada, déjala por veinte minutos y luego enjuega.- ExfolianteIncorpora un huevo, media taza de fresas, una cucharada de miel natural y una cucharada de jugo de limón hasta obtener una mezcla que deberás aplicar sobre tu rostro evitando los ojos y los labios. Después de 10 minutos, enjuaga con agua fría. - Anti acnéPara esta mascarilla debes de mezclar ¼ de taza de fresas limpias con una cucharada de crema agria y aplícala sobre la zona afectada de tu piel limpia y seca por 10 minutos y posteriormente enjuaga. Esta mascarilla la puedes usar dos veces por semana para mejores resultados.Como ves, estos frutos no sólo son deliciosos, nutritivos, sino también nos ayudan a lucir bellas. Todo un regalo de la naturaleza ¿No crees?
¿Alguna vez te has puesto a pensar por qué comemos? ¿Cómo es el mecanismo de nuestro cuerpo que nos avisa cuando necesita comer? ¿Conoces la diferencia entre hambre y apetito? Para saber por qué comemos, es importante que tengas claro qué son el hambre y el apetito, dos conceptos diferentes y que muchas veces no sabemos diferenciar, incluso pensamos que son sinónimo y no lo son.El hambre es el instinto de supervivencia que impulsa a alimentarnos cuando el organismo lo requiere. El apetito es la sensación de comer, influenciada por aspectos psicológicos de la persona como el deseo de comer por placer, felicidad, aburrimiento, tristeza, ansiedad.Como todo en nuestro organismo, el apetito va cambiando conforme vamos creciendo y es preciso conocer sus etapas, para así aprender a comer mejor. Primer decenio, de los 0 a los 10 añosEn esta etapa es cuando se experimenta un mayor y rápido crecimiento. Es cuando los niños pueden adquirir los hábitos que, posiblemente, los acompañen toda su vida, es por eso que es muy importante que los pequeños aprendan a distinguir la comida que verdaderamente los nutre, pues lo que aprendan durante los primeros años de su vida determinará qué tan saludable será de adulto. Segundo decenio, de los 10 a los 20 añosYa en la adolescencia, con los cambios fisiológicos viene un aumento de apetito. Durante esta etapa, la relación con la comida suele ser más vulnerable, pues es cuando llega la pubertad, los jóvenes suelen estar más influenciados y son propensos a caer con comida que pueda provocar desnutrición u obesidad. Durante esta edad del apetito, las mujeres son más propensas a padecer deficiencias nutricionales por su biología reproductiva. Tercer decenio, de los 20 a los 30 añosEn la edad adulta joven, se producen cambios importantes que pueden causar un aumento de peso, por ejemplo, la vida universitaria, vivir en pareja o tener hijos; es cuando nos relajamos y no somos tan estrictos en la alimentación. También es la edad en la que podemos caer en excesos. Cuarto decenio, de los 30 a los 40 añosLa vida laboral en la edad adulta trae consigo los efectos del estrés, que según se ha demostrado, ocasiona cambios en el apetito y los hábitos alimentarios en 80% de la población. Esos efectos pueden consistir tanto en despertar un apetito voraz, como en ocasionar una pérdida de este. Quinto decenio, de los 40 a los 50 añosLa Organización Mundial de la Salud destaca que el tabaquismo, la dieta poco saludable, la falta de actividad física y el problema de la bebida son los factores del estilo de vida que más repercuten en la salud y la mortalidad. Es en estos años cuando los adultos deben cambiar su comportamiento en función de las necesidades de salud, pero con frecuencia los síntomas de la enfermedad son invisibles.Sexto decenio, de los 50 a los 60 añosEn este periodo comienza la pérdida progresiva de masa muscular y continúa de manera constante a medida que avanzamos en edad. Este fenómeno se denomina sarcopenia.Mantener una dieta saludable y variada, y practicar actividad física es fundamental para reducir los efectos del envejecimiento.Séptimo decenio, de los 60 a los 70 años y másLa vejez conlleva la falta de apetito y de hambre, lo que da lugar a una pérdida de peso involuntaria y una mayor fragilidad. La disminución del apetito también puede ser consecuencia de una afección concreta, como, por ejemplo, la enfermedad de Alzheimer.La alimentación es una experiencia social, por lo que factores como la pobreza, la pérdida de la pareja o un familiar, y el hecho de comer sin compañía, afectan la sensación de placer que se obtiene al comer.Otros efectos de la vejez, como las dificultades para tragar, los problemas dentales y la pérdida de gusto y olfato también interfieren en el deseo de comer y en los beneficios que obtenemos de esa práctica.Se dice que lo que no se conoce, no se puede mejorar, así que una vez que conoces las etapas del apetito y cómo van cambiando las situaciones y requerimientos de cada edad, puedes saber cómo llevar una vida más saludable y comer mejor.
Puede que una ensalada sea la definición de comida saludable, pero no por ello tiene que ser aburrida ni mucho menos. Hay formas en las que puedes convertir una simple ensalada en una comida deliciosa y muy completa.Además de ser una comida saludable, puede resultar en un platillo económico, muy práctico y accesible, pues basta con mezclar algunos ingredientes y listo, ¡tienes una comida completa!Para hacer una buena ensalada necesitaras algunas ingredientes básicos:Un vegetal verde como base: lechuga, espinacas, kale.Una proteína, ya sea carne o pescado: pavo, pollo, salmón ahumado, huevo cocido, atún.Un carbohidrato: pasta integral, avena, quinoa, arroz.Además, se le pueden agregar otros complementos para hacerla más completa y deliciosa.Legumbres. El garbanzo, la lenteja y los frijoles son reconocidos como fuentes de proteínas, almidón, fibra, vitaminas y minerales. Eso significa que añadirlos a nuestra ensalada nos dará un aporte extra. Frutas. Si te gustan los contrastes puedes agregarle algún tipo de fruta para darle un toque dulce. Piña, durazno, mango, fresa, manzana, o aguacate son las que mejor quedan en las ensaladas. Frutos secos. Añade a tus ensaladas un puñito de nueces, almendras, pistaches o piñones que le darán el toque crujiente y delicioso. La ensalada ya está prácticamente preparada y sólo nos queda el toque final: el aderezo. Ten mucho cuidado ,porque lo nutritivo de una ensalada puede estropearse con el abuso de aderezos.Lo que te recomendamos es preparar un aderezo casero para que puedas controlar los ingredientes y las porciones. Por ejemplo, el aceite de oliva virgen extra con un toque de vinagre blanco o rojo y una pizca de sal será un buen aporte de grasas saludables.La mostaza Dijon, una salsa de yogur natural con cilantro o hierbabuena, jugo de limón o de otras frutas o con una cucharadita de miel, combinará perfectamente con un puñado de frutos secos.Como ves, lo saludable no es sinónimo ni de aburrido ni de insípido y las posibilidad para hacer una ensalada deliciosa y nutritiva son infinitas, lo que necesitas sólo son algunos ingredientes y mucha creatividad.
Sabemos que la situación del medio ambiente es crítica, sin embargo, cada vez son más las personas que quieren tomar acciones responsables y hábitos más respetuosos que si bien están redefiniendo nuestra manera de vivir, también están contribuyendo con el mundo. Una de las tendencias más fuertes de este año, de acuerdo con Pinterest, es la del consumo responsable, pero para poder aplicarla y hacer un consumo mucho más consciente, te vamos a explicar de qué se trata. Consumo sustentable se refiere a usar cosas materiales y servicios de manera responsable para optimizar los recursos naturales, reducir las emisiones de contaminación. Es decir que compremos y usemos solo lo que verdaderamente necesitamos para evitar los desechos y el uso de materias y así frenar el deterioro del planeta. Desde hace varios años el término de consumo sustentable ha tomado mayor importancia, tanto así que forma parte de las políticas públicas hacer énfasis en la necesidad de controlar la producción y consumo para evitar en lo posible el deterioro del planeta Tierra y la vida de los seres vivos.Desde hace un tiempo se ha ido cambiando hacia un consumo más consciente. Para muchas personas, eso significa utilizar menos cosas, ser más sustentables y ser responsable con los residuos. Y pese a que se espera que tanto las grandes empresas y corporaciones y los gobiernos hagan políticas basadas en el consumo responsable, es preciso saber que podemos empezar desde nuestro hogar y enseñarle a los miembros más pequeños de la familia, pues las acciones individuales pueden impactar de gran manera y ayudar a dirigir el mundo hacia un futuro más sustentable.De manera habitual, adquirimos más cosas de las que en realidad necesitamos. El consumo responsable incide en la necesidad de adecuar nuestras compras a los recursos existentes en el planeta de manera que favorezcan tanto su disponibilidad como la igualdad social.Estos son consejos para aplicar el consumo responsable en nuestras casas:1.- Planifica tus comprasAntes de ir al súper o al mercado, haz una lista de lo que vas a necesitar. Con una lista no solo ahorrarás dinero, además evitarás comprar productos de más o que no vas a utilizar.2.- Aprende a leer etiquetasNo todos los productos contaminan lo mismo, ni en su producción ni en su uso. Fíjate en la etiqueta para que aprendas a identificar qué productos son los que causan un menor daño ambiental. 3.- Apoya el comercio justoProcura realizar tus compras en empresas que tengan una política de cuidado al medio ambiente y a un trato humano. 4.- Compra productos localesEs muy importante que tomes en cuenta que todo producto, sea comida o cualquier otro tipo de objeto, tiene una huella ecológica calculable según parámetros como su proceso de producción, su transporte y distribución, o los residuos que genera tras su uso. Por eso es importante que le des prioridad a los productos locales y a comprar en mercados tradicionales.5.- Organízate con tu comunidadHoy en día es muy fácil encontrar grupos por medio de redes sociales para apoyarse en temas de consumo responsable. También te puedes organizar con tu familia, amigos y vecinos para comprar directamente a productores que tienen mejores precios y materias primas más naturales. 6.- Reutiliza y reciclaEs mejor que compres productos que no estén empaquetados para no generar residuos pero si no es posible trata de que sean envases que puedas volver a usar, como frascos de vidrio u otros recipientes que puedas volver a usar. De ser posible compra productos a granel y lleva tus propios envases para que no generes basura.7.- Rechaza las bolsas de plásticoDe acuerdo con Greenpeace, ocho millones de toneladas de plásticos acaban en los mares y océanos anualmente, además tardan más de 50 años en descomponerse. Procura pensar en ello antes de aceptar una bolsa de plástico o productos que vengan en este material, y mejor siempre lleva contigo las tuyas reutilizables desde casa.8.-Limita el uso del automóvilEn la medida de lo posible, usa otras alternativas como caminar, usar la bicicleta o el transporte público y colectivo. Recuerda que cuidar al planeta es tarea de todos, y que con estas pequeñas acciones estaremos haciendo grandes cambios, para el medio ambiente, pero también para nuestro bolsillo.
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