Qué aporta el café a tus postres y tu salud
Dietas y Nutrición

Qué aporta el café a tus postres y tu salud

Por Kiwilimón - Septiembre 2011
  El café es un alimento muy controversial, considerado bueno para algunos y perjudicial para otros. Te destacaremos cuáles son los principales beneficios que el café nos aporta, de modo que podrías considerar incluirlo en algunos de tus postres. Uno de los más conocidos es su capacidad de aportarnos energía, como sabemos la cafeína es un estimulante muy poderoso que además nos ayuda a mejorar nuestro ánimo y la capacidad de concentración. Aunque, también debemos tener cuidado con el mismo si ya si es que tenemos problemas para conciliar el sueño. Por otro lado, el café también nos ayuda a reducir el dolor de cabeza, ya que suaviza la tensión de los vasos sanguíneos. Además, ayuda a las personas que sufren de migrañas. También combate otro tipo de problemas como el asma, pues hace que los bronquios se dilaten y eso sirve para mejorar el tratamiento del asma y las alergias.   Otro gran beneficio del café es que previene las caries, aunque, claro está, para eso debes beberlo sin azúcar ni leche. Si así lo haces el mismo impedirá el crecimiento de bacterias en tu boca. Entre las muchas enfermedades que ayuda a tratar y a reducir los riesgos de padecerla, se encuentran el Parkinson y el cáncer. Por último, también nos ayuda a sobrellevar la depresión. Estas son algunas razones por las que el café es un buen alimento, aunque, como decimos, siempre con moderación. Incluirlo en tus recetas de repostería, principalmente, será un gra atino para tu salud y además para el paladar. Recetas de postres recomendadas con café:Gelatina de CaféPastel de CaféPudin de Chocolate Y CaféMousse de Chocolate con un Toque de Espresso
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He estado en Nayarit dos veces. Antes de ir, el ansia pasaba por presenciar parajes de película, atardeceres aflojadores de lágrimas, el color luminiscente del mar. Ya ahí, con el sombrero de exploradora puesto, mi foco cambiaba: cada vez que un plato con masa, con mariscos, con adobo, era puesto sobre mi mesa, signos de admiración y de interrogación emanaban de ellos como el humo. Esta semana, en el viaje de votantes de la guía México Gastronómico de Culinaria Mexicana, reviví la sensación. Entre sobremesas tuve la oportunidad de platicar con la chef de El Delfín, Betty Vázquez, para que me ayudara a ponerle adjetivos y comas a las interrogantes que la comida de su estado genera en mí. A primera vista, Nayarit comparte platillos con Jalisco, pues ambos fueron parte de la misma región –el Séptimo Cantón de Jalisco– hasta que en 1917 el estado se independizó. Pero su historia comienza mucho atrás: hay vestigios de caza, pesca y agricultura de 5000 a. de C. en esa inmensa fuente de ecosistemas y microclimas. Su oferta de productos fue poblándose por la Conquista, por el comercio con Oriente. La Nao de China –el Galeón de Manila– tocaba base en el puerto de San Blas trayendo especias, frutas, arroz, seda y madera desde la lejana Filipinas. Directa o indirectamente Nayarit tuvo influencia de todos los puntos del planeta: “Trajeron ingredientes, técnicas culinarias, tradiciones y formas de comer”, según me cuenta Betty. “La cocina nayarita entonces es una fusión, pero una fusión con identidad”.Imposible dejar en vista la costa que bordea el estado por el lado oeste, con ese Pacífico efectivamente aflojador de lágrimas. Pero él no es la única fuente de riqueza natural –ni de lágrimas de felicidad–. Según lo que me cuenta Betty, Nayarit tiene cuarenta y cuatro ecosistemas de los que se cosecha coco, maíz, trigo, frijol, arroz y tabaco de excelente calidad; el plátano y la caña del azúcar se dan con gracia y facilidad por su clima mayormente cálido. Hay una gran cantidad de quelites, leche de muy buena calidad y quesos que se producen con ella. Pero, un buen producto no es nada sin una buena preparación. La cosa se hace compleja –rica, pues– cuando a la olla cultural se suman cuatro tradiciones endémicas: la cora, la huichol, la tepehuana y la mexicanera, que han creado formas únicas de consumir el producto regional. “Tenemos veinte municipios, o sea que hay veinte formas diferente de cocinar. Son veinte municipios que generan una riqueza extraordinaria”, asegura Betty. El reto que lleva por delante esta gran embajadora de la culinaria mexicana es el de generar un acervo de recetas locales con la ayuda de las universidades.A nivel general, la cocina de humo tiene un lugar especial en la culinaria: es con esta técnica y la madera del mangle que el pescado zarandeado adquiere sabores que nos hacen querer roer los huesos del pargo. También está la cocina cruda que se da el lujo de la desnudez para exhibir su frescura. “La cocina cruda viene de Oriente, de este mestizaje con Occidente. Fue de allá que llegaron los limones, así que se puede decir que el ceviche no es peruano ni mexicano, sino una fusión de técnica asiática con productos locales”. Hablando de los platos regionales, según Betty Vázquez, de San Blas no hay que perderse el pescado ahumado, el pescado tatemado, las empanadas de camarón, las chimichangas de ostión, el pozole de camarón y el pozole de pescado. Hay que probar la nieve de garrafa de Ixtlán del Río; de Jala, sus maíces endémicos, las tostadas raspadas y de postre, los roscones. De Santiago está el paté de camarón y de la Isla de Mexcaltitán, el pescado zarandeado a la leña. Hacia el norte, el guiso es el puerquito echado de Acaponeta; el agua, de cebada.En la zona sur está la exquisita sopa de boda, preparada con una base de tortillas de maíz, pan frito y pan tostado que se acomoda alternadamente sobre un refractario. Lleva pollo, plátano, huevo cocido, almendras, garbanzos. De Tepic, la marisquiza y los cocteles cura-crudas. De ahí también es el ante, un postre de la época virreinal que no es como colimote. Este va cubierto con pasas, ajonjolí y canela en polvo y generalmente se sirve en un cuenquito de barro decorado con papel de china picado.Las bebidas no son pocas. Como en Jalisco y en Colima, se produce y consume el tejuino, que refresca y el tesguino, que traiciona. La última novedad es que el estado ingresa a la lista de productores de vino con nueve variedades de uvas. “La misma empresa que está haciendo este gran esfuerzo vinícola ya está trabajando con un chamán huichol y cora para rescatar una bebida ancestral de maguey llamada tuchi”. El café es una de las maravillas del clima y de la cercanía con el Trópico de Cáncer. “Tenemos un café maravilloso desde Compostela hasta el municipio de San Blas, pasando por el municipio de Tepic, con unos estándares de calidad importantísimos”. De hecho, según lo que me confirma Betty, de esta zona se exportaba un café que ni Obama, o más bien, incluso que Obama. De aquí era originario el café de la Casa Blanca durante su reinado.Cuando la confianza y el bolsillo nos permita viajar, Nayarit es un destino para desmenuzarse y comerse doblado en una tortilla, crudo o asado a la leña. Hay que probar los restaurantes de lujo de la zona de Punta Mita o de la Rivera Nayarit; detenerse en Bucerías o Tepic para probar platillos típicos; pueblear, como antes de la nueva normalidad, para probar los mangos chilosos de la esquina, los antojitos elaborados con ese maíz que sabe a la mineralidad de la tierra. “Hay que venir a ver los lujos de la Riviera Nayarit, y cuando digo lujos no hablo de hotelería de cinco o más estrellas. Hablo de lujo de la gente que es cálida, y de los lujos de la naturaleza, de los lujos de la gastronomía, de las costumbres y de las tradiciones”. Lujo es descubrir que el mundo sigue siendo bueno, con o sin nosotros. Mejor con nosotros.
Como parte de las actividades de #KiwiTeCuida, presentamos el segundo conversatorio con Shadia Asencio, directora editorial de Kiwilimón, y Gina Rangel, chef y health coach certificada por el Integrative Institute of Nutrition, de Nueva York. El conversatorio se concentrará en los beneficios que tiene para el organismo el consumir una dieta rica en Omega 3, como parte complementaria del mixiote de mariscos elaborado por la chef Colibrí Jiménez. En esta plática se abordarán temas de relevancia como cuáles son los alimentos ricos en Omega 3, además de sus múltiples beneficios al organismo como el metabólico, pues previene la obesidad, reduce el colesterol alto (HDL) y los triglicéridos altos. Además, una dieta rica en Omega 3 reduce el riesgo de enfermedades autoinmunes como la artritis reumatóide, la colitis, la diabetes tipo 1, la esclerosis y la psoriasis. Ayuda a tener articulaciones y ligamentos saludables y fuertes; a tener un sueño reparador y a tener una excelente salud cardiovascular como lo son tener una presión arterial balanceada, triglicéridos en niveles óptimos, colesterol bueno, además de venas y arterias limpias. ¡Y no sólo eso! Una alimentación rica en Omega 3 promueve la salud de la piel y previene el envejecimiento prematuro. Si quieres preparar una receta rica en Omega 3, te invitamos a preparar este mixiote de mariscos y especialmente te esperamos en el conversatorio desde nuestra cuenta oficial de Instagram, sólo da click aquí. Recuerda que tenemos una cita cada lunes a las 18:00 horas. ¡Te esperamos en #KiwiTeCuida donde encontrarás todas las recetas -con conteos calóricos y nutricionales avalados por la USDA-, tips y consejos para que puedas llevar un estilo de vida balanceado, en armonía y saludable, sin sacrificar el sabor o restringir tu alimentación! 
Ser pionera en la cocina no es fácil. Corrijo. Ser pionero en cualquier ámbito es una rareza. Chepina Peralta fue de aquellas señaladas para abrir brechas y lo hizo prendada de las recetas: en los años sesenta fue la primera conductora mujer en liderar un programa culinario en América Latina. En los noventa años que Lucía Josefina Sánchez Quintanar vivió, nos hizo soñar con los sabores de aquello que la mirábamos hacer del otro lado del televisor. La semana pasada partió, pero está claro: Chepina Peralta es cultura popular mexicana. Su legado no se va a ningún lado.Chepina fue la conductora de programas inolvidables como La Cocina de Chepina, Chepina en tu cocina y por supuesto, Sal y Pimienta, entre muchos otros. En cada uno, siempre la enmarcaban la barra de una cocina y unos anaqueles de set, mientras parada o sentada, pelaba ingredientes, agregaba especias y salpicaba sin reparos. En ella no había poses ni rituales histriónicos. Al contrario. En sus programas nos hacía creer que la comida rica estaba al alcance de todas las manos y que lo máximo sería probar algo que viniera de las de ella. A mí personalmente me inspiró a los siete años a fantasear con mi propio programa culinario. Muy a pesar de la cocina de mis padres, yo no agregaba espinacas ni acelgas en la licuadora cuando veía Sal y Pimienta. Lo que ella evocaba en mí era crear, divertirme: “Amigos, el día de hoy prepararemos unos deliciosos bombones con papitas… y pimienta… y cátsup… y galletas… en la tostadora. ¡Van a quedar buenísimos!”. Chepina no sólo inspiró a niños y sus madres, sino a generaciones de familias que comenzaron a comer con los ojos. Gracias a ella –la señora del mandil floreado– muchas mujeres decidieron darle descanso al microondas, comer menos guisos de congelador. La cocina y la salud de las generaciones abre-fácil conocimos la esperanza de lo hecho en casa. Pero que a nadie engañe esa dulzura de tía entrañable, de abuela consentidora. Chepina Peralta supo construir su propio emporio alrededor de las recetas. Ella no estudió para cocinera. Según su descripción era una “maestra en el arte de la palabra”, por lo que la conducción de un programa televisivo parecía irle como guante de seda.  Su facilidad de palabra y carisma le valió un espacio fijo en distintas televisoras en las que grabó casi ocho mil programas. De los libros de su autoría se cuentan trece. Hay programas de radio, entrevistas, publicaciones escritas. Todo. Chepina, antes de que la cocina mexicana fuera el orgullo nacional que es ahora, la divulgó, la reincorporó al menú diario con preparaciones fáciles y accesibles para las amas de casa. La cocina de los años setenta y ochenta estuvo marcada por sus cremas de verduras, por sus mixiotes, sus atoles, sus tortitas de papa, sus pasteles salados y sus gelatinas. Sin más, definió la cocina de todos los días en el devenir de los años. En el marco del Festival Morelia en Boca de 2017, Chepina Peralta recibió un reconocimiento por el mérito de sus cuarenta años de carrera. Aún tengo el recuerdo de la chef contando emocionada que había sido a través de la cocina que había conocido México, el mundo y, sobre todo lo demás, a sí misma. Chepina seguirá siendo la inspiración de quienes pensamos que cocinar es alegría, terapia y autoconocimiento, y que un plato a la vez se puede cambiar a otros, a uno mismo.
La gastronomía de Bolivia es un diamante en bruto que definitivamente debes conocer, ya que posee deliciosos platillos con la extravagante influencia de los Andes, lo cual les otorga un característico sabor difícil de encontrar. Por eso te invitamos a conocer algunos de los mejores platillos andinos típicos de Bolivia. Silpancho El silpancho es una irresistible milanesa de carne empanizada de gran tamaño, cubierta con huevos estrellados, papas y acompañada de arroz con ensalada. El silpancho es originario de Cochabamba, en los valles de Bolivia. Anticucho Similar a las espadas brasileñas, el anticucho se trata de una brocheta de corazón de res a la parrilla. Generalmente se acompañan con papas y una tradicional salsa de cacahuate bien picosita. Sándwich de chola Uno de los platillos tradicionales de la capital bolivia, es sin duda, el sándwich de chola. Este emparedado de jamón crujiente, con chicharrón de puerco, encurtido de cebolla, ají y salsa picante es un irresistible antojito que seguro te encantará. Humintas El equivalente a los tamales mexicanos, las humintas son tamales dulces hechas con maíz rallado, que se mezcla con canela, pasas, azúcar y queso en el centro. Puede tener sus variaciones dependiendo de la región, pero siempre se come durante el desayuno o como snack durante el día. Salteñas bolivianes Las salteñas son unas empanadas originarias de la región de Salta, al norte de Bolivia. Su relleno puede variar entre jugosas carnes de ternera, pollo y otros tipos. Cuñapés Los cuñapés son unos deliciosos panecillos con quesos, ideales para acompañar con café caliente. Son bollos calientes hechos con harina de yuca que provienen de Santa Cruz, al oriente de Bolivia. ¿Qué platillos bolivianos se te antojan más?
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