¿Quieres mejorar tu salud, ayudar al planeta y ser más compasivo?
Dietas y Nutrición

¿Quieres mejorar tu salud, ayudar al planeta y ser más compasivo?

Por Kiwilimón - Febrero 2018
  Se ha comprobado que una hamburguesa al día aumenta tres veces más el riesgo de muerte (piensa en triglicéridos, presión alta y enfermedades cardiacas). No sólo eso, 10 mil millones de animales se crían para consumo humano en granjas de producción masiva en condiciones deplorables y se ha comprobado que la producción de carne emite más dióxido de carbono que todos los sistemas de transporte combinado. Además, la producción de carne utiliza 100 veces más agua que la mayoría de las verduras. si a todo esto le sumamos que comemos el doble de carne que en los años 50´s y que la población se multiplicado exponencialmente, no estaremos mintiendo al decir que urge que como sociedad, hagamos un cambio masivo en nuestros hábitos alimenticios. Por fortuna, la solución al comer para proteger al planeta no es enteramente blanca o negra. No tienes que convertirte en un vegetariano a tiempo completo para hacer una gran diferencia. Mejor que eso, puedes convertirte en un “flexitariano”, es decir, alguien que lleva una dieta semi-vegetariana y que incluye productos carnicos ocasionalmente. Desde incorporar en casa los lunes sin carne hasta comer res solamente los fines de semana, existen diversas maneras para reducir tu consumo de carne sin tener que privarte de las cosas que más te gustan. A menos de que muchas personas hagamos un cambio en nuestra dieta, los gobiernos tendrán que aumentar sus políticas con respecto al cambio climático de manera que la percepción cultural cambie. Así que te invitamos, en este año que comienza a que adoptes un consumo moderado de alimentos de origen animal. Puede ser que lo limites a ciertos días o que comas carne roja (la más contaminante) solamente una vez por semana o cada quince días. Las posibilidades son ilimitadas. El planeta, tu cartera, tu corazón, tu báscula y las generaciones más jóvenes te lo van a agradecer.  
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Lo que comenzó como un nuevo tipo de coronavirus en la ciudad de Wuhan, China, en diciembre del 2019, actualmente se ha convertido en una de las pandemias más peligrosas a nivel mundial. Hasta la tercera semana de marzo del 2020, el coronavirus COVID19 ha infectado a más de 340,000 personas en 178 países del mundo. Aunque en México apenas se han confirmado 475 casos y 6 decesos hasta el 26 de marzo, los contagios siguen a la alza, razón por la cual, los gobernantes de cada estado han dado indicaciones específicas para guardar cuarentena en casa y evitar salir a la calle en medida de lo posible. Incluso en la Ciudad de México ya se ha emitido un comunicado para mantener cerrados hasta el 20 de abril cines, gimnasios, museos, iglesias y otros lugares donde se aglomeraba la gente. Gracias a estas acciones, miles de personas se encuentran trabajando desde casa o cuidando a sus hijos, quienes también se encuentran en cuarentena debido a las indicaciones de la Secretaría de Educación Pública (SEP), la cual mandó suspender las actividades de todos los centros educativos en todos los niveles. Ahora estando todos en casa es importante no confiarse y mantener las medidas de prevención activas. Esto significa que la higiene debe de ser un eje primordial en todo el hogar, principalmente en la cocina, el espacio común que todos habitan y en el que cualquier virus podría transmitirse con facilidad a través de los utensilios o alimentos. Por ello, a continuación, te presentamos una serie de consejos para cuidar la higiene de tu cocina y alimentos y así proteger a toda tu familia. Medidas de higiene para la persona que cocina Lávate las manos antes de comenzar a cocinar.Evita toser o estornudar sobre los alimentos.Si saliste a la calle, cámbiate y utiliza una muda de ropa limpia antes de ingresar a la cocina.Si tienes heridas en las manos o brazos, cúbrelas adecuadamente.Al terminar de cocinar, lava los trastes con guantes de goma que utilizarás únicamente para el área de cocina.Orden en las áreas de cocina Procura mantener tu despensa en un lugar fresco y ventilado, donde los alimentos se mantengan alejados de la luz y de las fuentes de calor, idealmente a 17ºC.Lava tu refrigerador con agua y con jabón antes de meter nuevos alimentos, preferentemente cada semana. Tira aquellos que ya se encuentren en mal estado y no olvides limpiar a profundidad cada fin de mes.Destina un área especial para la basura donde puedas guardar más de un bote que te permita separar los desechos, este lugar debe estar lejos de los alimentos y del refrigerador. Idealmente debes sacar la basura cada 3 días o menos, dependiendo del llenado de tus botes. No olvides lavar tus manos después de hacerlo.Limpia la estufa y fregadero cada que termines de cocinar. Independientemente si quedaron manchas o residuos de comida, es importante lavar dichas áreas para evitar la proliferación de microorganismos.Aseo en los utensilios Utiliza un trapo para cada uso, por ejemplo, uno para limpiar las superficies, otro para secar los trastes y uno más para secarse las manos. Recuerda que debes lavarlos con jabón, un poco de vinagre y bicarbonato de sodio y de preferencia secarlos al sol después de utilizarlos.La esponja con la que se tallan los trastes debe permanecer en un lugar seco después de haberla usado.Los utensilios como cuchillos, pala, ralladores o peladores deben ser de acero inoxidable o de otros materiales lisos e impermeables. Si son de otros materiales, remójalos en agua 10 minutos antes de lavarlos con jabón.Es preferible que las tablas para cortar los alimentos crudos sean de poliuretano, ya que las de madera contienen poros que propician la acumulación de gérmenes. Lávalas con agua, jabón y un cepillo de cerdas gruesas.Limpieza de los alimentos Lava y desinfecta con jabón o microbicida hierbas, frutas y verduras antes de cocinarlas.Utiliza ingredientes frescos, especialmente si se trata de carne roja, mariscos y pescado.Cocina la carne cruda en seguida, de lo contrario, congélala para evitar que se eche a perder.Evita ingerir comida recalentada, puesto que además de arriesgarte a comerla en mal estado, también pierde sus nutrientes.¿Le sumarías alguna otra acción a esta lista?
Siempre comenzar un nuevo ciclo da esperanza y trae consigo una energía que nos impulsa a realizar cosas nuevas y mejores. Definitivamente, el año nuevo es una época para hacer propósitos y comenzar con planes, mejorar hábitos para ser y estar mejor, tanto por dentro como por fuera.Desgraciadamente la euforia del año nuevo dura muy poco y nos ponemos tantas metas y tan drásticas, que cumplirlas resulta un poco complicado. Fallar con esos objetivos seguramente te llevará a sentirte mal y desilusionado, sin embargo, no eres tú, son esas metas tan difíciles y alocadas que son poco probables de realizar. Ir al gimnasio, encontrar el amor, comer más sano, viajar por el mundo o empezar tu propio negocio son algunos de los propósitos que todos se hacen y que terminan rompiendo conforme transcurre el año. Por eso te recomendamos que a la hora de elegir tus propósitos, elijas tus metas correctamente: cosas, acciones y pequeños cambios que sean realistas para tu estilo y ritmo de vida, y que no requieran de un esfuerzo inmenso. Lo que necesitas tener en mente es que debes cambiar tus hábitos y para eso, es necesario que hagas pequeños cambios que darán grandes resultados, aquí te dejamos algunos propósitos realistas que sí puedes cumplir a corto plazo:Caminar más Se dice que tenemos que dar por lo menos 10 mil pasos al día, pero ese no tiene que ser tu límite. Intentar caminar a todos lados será bueno para ti y tu condición física.Tomar más aguaCambia los refrescos y jugos por agua no sólo te quitará la sed, también te aportará muchos beneficios que verás reflejados en tu piel o en tu apetito. Recuerda que la base para tener una buena salud e incluso apariencia es estar bien hidratado.Ser más puntualLa puntualidad es algo que a casi todos nos falla y lo único que requiere es organización, tanto para levantarse temprano, salir con tiempo suficiente de casa, así como tener todo arreglado para evitar contratiempos de última hora. Dejar de quejarte por todoTodos los días suceden cosas que no están en tu zona de control y eso puede causarte malestar. Pero tus quejas constantes no ayudan en nada, de hecho sólo sirven para contagiarle tu mal humor a los demás. Así que deberías intentar tomarte todo con filosofía y no dejar que todas las cosas que te pasen sean un problema.Comer más sanoUn gran tip para lograrlo es no pensar que estás a dieta, pues eso puede causar que te sientas restringido y que que todo se te antoje. Antes de que fracases eliminando todo lo que te gusta y siendo demasiado estricto, intenta comer un poco más sano durante la semana, añadiendo frutas y verduras diferentes a las que siempre comes. Proponte aprender a cocinar, incorporar ingredientes más sanos, más verduras y llevar tu propia comida a la oficina, de esa manera te asegurarás de que vas a comer bien. Sea cual sea tu objetivo, te recomendamos empezar por pequeñas acciones a un corto o mediano plazo para que cuando los logres, sea una palomita más en tu lista y puedas pasar a lo siguiente.
Los caldos son un platillo muy común en las cocinas mexicanas, no importa si hace frío o calor, un caldito no sólo nos alimenta y nos apapacha el alma, también le brinda beneficios increíbles a nuestro organismo.A pesar de su popularidad, los pros de comer caldos no son muy conocidos, por eso te los vamos a explicar:No es casualidad que nuestras abuelas y mamás nos preparaban un caldito cuando teníamos un mal día o estábamos enfermas, ya que tomarlo caliente proporciona bienestar y confort, le dará calor a nuestro cuerpo y también a nuestra mente, proporcionándonos una inmensa sensación reparadora.Los caldos, por lo general tienen muy pocas calorías y son ricos en proteínas, además por tener una base de agua, mantiene la hidratación en el cuerpo para el correcto funcionamiento de todos tus órganos. Además, dependiendo de los ingredientes que se hagan para prepararlos, otorgan diferentes nutrientes. Estos son algunos de los caldos más populares:Verduras: Este caldo además de saludable y delicioso, es una manera muy práctica de aprovechar los restos de los vegetales que usas normalmente en tu cocina y así no desperdiciar nada. El caldo de verduras lo puedes preparar con cualquier cáscara y restos de vegetales que tengas, usualmente se usan cáscaras de zanahorias, de papa, de chayote, los extremos de la calabaza, los tallos del brócoli y hasta las capas externas de la cebolla. Los que no son tan recomendables son los que puedan cambiar cambiar el color del caldo como el betabel o los que lo puedan fermentarlo como el jitomate o los tomates. Los ingredientes del caldo de verduras son ricos en fibra y agua; aportan vitamina A , en el caso de la zanahoria y, de acuerdo con la Fundación Española de la Nutrición, carotenoides que ayudan a la visión y al cuidado de la piel. Si le pones papa y brócoli del caldo, se puede fortalecer el sistema nervioso y el muscular; ya que aporta al cuerpo potasio.Pollo: Este tipo de caldo es uno de los más comunes y más deliciosos. Puedes servirlo solo con la pieza de pollo o también le puedes agregar verduras, arroz o hasta garbanzos.Con el pollo, el caldo adquiere vitamina B que ayuda al sistema nervioso. Además de aportar fósforo que ayuda a la formación de huesos y dientes.Res: Las carnes rojas son una rica fuente de proteínas, vitaminas y minerales. Comer carne aporta hierro, zinc y selenio, así como vitaminas del grupo B, que en combinación con otras verduras aumentará el valor nutrimental del caldo, pues se le añadirá fibra que ayude a mejorar la digestión.Pescado: El pescado es uno de los alimentos que más nutrientes aportan, de acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación FAO este alimento contiene proteínas, vitaminas y minerales. Algunas de las vitaminas que contiene son la A y la D; además de minerales como fósforo magnesio, selenio y yodo.Algunas regiones de México tienen sus propios caldos característicos.Caldo de papa y queso: Este platillo es una receta tradicional hecha con Queso Chiapas, que le da un toque ácido y el sabor picante del chile chilaca.Caldo de haba: Su textura espesa y su particular sabor lo hacen un plato delicioso y lleno de nutrientes. Caldo de hongos con epazote: muy tradicional mexicana de hongos y setas, aromatizada con epazote fresco. Es ideal para empezar una buena comida, servida con queso panela y cubitos de aguacateOtros usos del caldoNo sólo como platillo los caldos son nuestra salvación, también son un gran auxiliar en la cocina. Puedes usarlos como base de arroz para que quede con más sabor, también puedes usarlo para poner a cocer carne o diluir una salsa que ha quedado muy espesa.Como ves, los caldos son todo menos básicos, están llenos de beneficios, son prácticos, siempre caen bien y son tus aliados en la cocina. Prepara el que mejor se adapte a lo que necesitas y disfruta.
Sabemos que la situación del medio ambiente es crítica, sin embargo, cada vez son más las personas que quieren tomar acciones responsables y hábitos más respetuosos que si bien están redefiniendo nuestra manera de vivir, también están contribuyendo con el mundo. Una de las tendencias más fuertes de este año, de acuerdo con Pinterest, es la del consumo responsable, pero para poder aplicarla y hacer un consumo mucho más consciente, te vamos a explicar de qué se trata. Consumo sustentable se refiere a usar cosas materiales y servicios de manera responsable para optimizar los recursos naturales, reducir las emisiones de contaminación. Es decir que compremos y usemos solo lo que verdaderamente necesitamos para evitar los desechos y el uso de materias y así frenar el deterioro del planeta. Desde hace varios años el término de consumo sustentable ha tomado mayor importancia, tanto así que forma parte de las políticas públicas hacer énfasis en la necesidad de controlar la producción y consumo para evitar en lo posible el deterioro del planeta Tierra y la vida de los seres vivos.Desde hace un tiempo se ha ido cambiando hacia un consumo más consciente. Para muchas personas, eso significa utilizar menos cosas, ser más sustentables y ser responsable con los residuos. Y pese a que se espera que tanto las grandes empresas y corporaciones y los gobiernos hagan políticas basadas en el consumo responsable, es preciso saber que podemos empezar desde nuestro hogar y enseñarle a los miembros más pequeños de la familia, pues las acciones individuales pueden impactar de gran manera y ayudar a dirigir el mundo hacia un futuro más sustentable.De manera habitual, adquirimos más cosas de las que en realidad necesitamos. El consumo responsable incide en la necesidad de adecuar nuestras compras a los recursos existentes en el planeta de manera que favorezcan tanto su disponibilidad como la igualdad social.Estos son consejos para aplicar el consumo responsable en nuestras casas:1.- Planifica tus comprasAntes de ir al súper o al mercado, haz una lista de lo que vas a necesitar. Con una lista no solo ahorrarás dinero, además evitarás comprar productos de más o que no vas a utilizar.2.- Aprende a leer etiquetasNo todos los productos contaminan lo mismo, ni en su producción ni en su uso. Fíjate en la etiqueta para que aprendas a identificar qué productos son los que causan un menor daño ambiental. 3.- Apoya el comercio justoProcura realizar tus compras en empresas que tengan una política de cuidado al medio ambiente y a un trato humano. 4.- Compra productos localesEs muy importante que tomes en cuenta que todo producto, sea comida o cualquier otro tipo de objeto, tiene una huella ecológica calculable según parámetros como su proceso de producción, su transporte y distribución, o los residuos que genera tras su uso. Por eso es importante que le des prioridad a los productos locales y a comprar en mercados tradicionales.5.- Organízate con tu comunidadHoy en día es muy fácil encontrar grupos por medio de redes sociales para apoyarse en temas de consumo responsable. También te puedes organizar con tu familia, amigos y vecinos para comprar directamente a productores que tienen mejores precios y materias primas más naturales. 6.- Reutiliza y reciclaEs mejor que compres productos que no estén empaquetados para no generar residuos pero si no es posible trata de que sean envases que puedas volver a usar, como frascos de vidrio u otros recipientes que puedas volver a usar. De ser posible compra productos a granel y lleva tus propios envases para que no generes basura.7.- Rechaza las bolsas de plásticoDe acuerdo con Greenpeace, ocho millones de toneladas de plásticos acaban en los mares y océanos anualmente, además tardan más de 50 años en descomponerse. Procura pensar en ello antes de aceptar una bolsa de plástico o productos que vengan en este material, y mejor siempre lleva contigo las tuyas reutilizables desde casa.8.-Limita el uso del automóvilEn la medida de lo posible, usa otras alternativas como caminar, usar la bicicleta o el transporte público y colectivo. Recuerda que cuidar al planeta es tarea de todos, y que con estas pequeñas acciones estaremos haciendo grandes cambios, para el medio ambiente, pero también para nuestro bolsillo.
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