Top 7 razones para agregarle arroz a tu vida
Dietas y Nutrición

Top 7 razones para agregarle arroz a tu vida

Por Kiwilimón - Mayo 2014
      Razones hay muchas, pero nosotros te presentamos siete esenciales para que te convenzas de que el arroz, ya sea un su versión blanca, integral o cualquiera de las alternativas de Arroz SOS, debe estar en tu dieta diaria.  

1.- El arroz integral es tu médico

El arroz salvaje, como el Arroz Integral SOS ayudan a reducir el riesgo de enfermedades crónicas como diabetes, ciertos tipos de cáncer y padecimientos cardiovasculares. Además, si comes este tipo de arroz habitualmente puedes reducir el riesgo de tener presión arterial alta.  

2.- Amigos del gluten-free

Tanto el arroz blanco típico como el arroz integral, ambos disponibles en la línea de productos de Arroz SOS, están totalmente libres de gluten, lo que los hace una buena fuente de alimentación para aquellos con dietas más estrictas.  

3.- Adiós a la grasa

Este ingrediente, en todos sus tipos, al menos antes de prepararse, están virtualmente libres de grasa y por si fuera poco, tampoco contienen colesterol en su interior. Es por esto que se recomienda comer al vapor y conservar estos atributos.  

4.- Mucha felicidad

El arroz ayuda a que tu cerebro libere serotonina, la hormona que ayuda a mantener un buen humor, además de mantener el apetito en calma.  

5.- Satisfechos

Un estudio prueba que una sola taza de arroz, en cualquier de sus presentaciones, crea la sensación de saciedad en una persona de tamaño regular. Esto significa que con muy pocas calorías te llenas y no tienes ganas de comer más.  

6.- Para una mejor línea

Una porción de arroz (aproximadamente 30g) representa alrededor de 100 calorías por lo que su inclusión en la dieta es recomendada aún para quien quiera bajar de peso. Además, algunos estudios demuestran que adultos que prefieren arroz sobre otros acompañamientos como papas, sufren de muchos menos casos de obesidad.  

7.- Cuerpo y mente

Tanto el arroz blanco como el integral tienen beneficios para nuestros músculos y también para la correcta función cerebral. Por esta razón quienes consumen mucho arroz como en países asiáticos tienen un control corporal y mental envidiable aún en edades avanzadas.  

Recetas con Arroz

 

Risotto Italiano

Paella Rápida y Fácil

Sopa de Champiñón Jazmín

 

¿Sabías de estas razones por las cuales comer este ingrediente?

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La medicina es y está en uno. En la sanación energética actual, el camino es enseñar al paciente a sanarse a sí mismo, a encontrar medicina en lo que se escucha, en lo que se ve, se come y se decreta. Las tradiciones chinas milenarias afirman que es porque hay energía detrás de todo. Por eso, para ellos, el equilibrio significa salud y bienestar. Se habla mucho del Ayurveda indio como vía filosófica para curarse a través de la alimentación, pero como cultura madre, la china tiene mucho que aportar a la conversación. Regida por la filosofía tao, se explica que el cuerpo es unidad y no un compendio de partes autónomas, como se le aborda en la medicina occidental. Adicionalmente se dice que la teoría del ying y yang es intrínseca a la vida en general: está presente en los movimientos de la tierra, en las personas, en los alimentos.Bajo esa perspectiva todo tiene dos fuerzas: la positiva y negativa, el día y la noche, la luz y la sombra. A cada ying le corresponde un yang. Ni mucho, ni poco. Sólo el que equilibre. En una charla con el doctor del Instituto de Medicina China Osiris Triana, hace mención del columpio –un invento chino– como el mejor ejemplo de la sabiduría milenaria de aquel país: si te impulsas demasiado, saldrás volando. Con la inercia correcta, el juego es un disfrute. “La filosofía del yin yang surge de la observación de la naturaleza porque se considera que es el primer y el mejor maestro del hombre. Los antiguos comenzaron a entender que había ciclos en la naturaleza y que todos contaban con movimientos opuestos”, me explica Osiris.No todos necesitamos el mismo alimento. Hay que seleccionar la comida de acuerdo con la época del año, al clima particular del día, al estado de salud. “Nuestros órganos y sus afecciones o salud marcan el flujo de alimentos que necesitamos”, confirma Osiris. Como el tema es súper complejo, también hablé con José Adalberto Marín Ortiz, acupunturista y profesor de técnicas como Chi Kung y Kung Fu, quien asegura que no es casualidad que los chinos luzcan tan vigorosos y jóvenes a diferencia de los europeos, que desayunan pan y mermelada. Los chinos desayunan temprano, al alba, dice. Desayunan proteína y semillas que aumenten su energía vital.En la medicina china, el frío o el calor de las cosas y personas marca el paso: “los doctores se basan sobre todo en las manifestaciones de la naturaleza de la persona, incluso cuando tienen alguna enfermedad, se estudia la naturaleza de la enfermedad con la finalidad de regular la temperatura”, me confirma Adalberto. Adicionalmente me explica que en cada momento del día el cuerpo pide equilibrar la temperatura con los alimentos correctos. En la mañana, que hace frío, pide algo caliente; a medio día, algo que refresque, mientras que para la noche, lo mejor es elegir un guiso caliente y bajo en calorías. Osiris me cuenta que hay que observar las fluctuaciones de energía, de frío a calor, a lo largo del año: cuando la energía empieza a crecer es en la primavera; llega a su punto máximo en el verano. Cuando empieza a haber un retroceso en la energía Yang o energía de calor, comienza el otoño y, finalmente, cuando retrocede a su punto mínimo es el invierno. Esto determina el tipo de alimentos que necesitamos. La alimentación en la medicina tradicional china también observa la filosofía de los cinco elementos, en la que a cada estación le corresponde un elemento de la naturaleza: a la primavera le corresponde el elemento madera; al verano, el elemento fuego; al otoño, el metal, mientras que el invierno es el agua. A cada elemento le corresponde un órgano del cuerpo y un sabor frío o caliente que lo potencia. Por ejemplo, al elemento agua corresponde el riñón, por lo que hay que elegir alimentos que nutran y fortalezcan al riñón como el cordero o el frijol negro. Osiris lo explica así: al invierno le corresponde el elemento de agua que es un elemento ying, con una tendencia descendente fría, por lo que hay que balancear con alimentos de energía caliente. Asimismo, cada órgano tiene otra parte del cuerpo que lo fortalece o debilita. El órgano que potencia el riñón son los pulmones y su sabor es el picante, por lo que hay que consumir alimentos de esta naturaleza como cebolla, el jengibre o el ajo. “Poquito picante, porque si vamos al exceso, como en ejemplo del columpio, el movimiento va a ser demasiado fuerte y tendremos un desequilibrio”, concluye Osiris. Adalberto me indica que el hígado normalmente se congestiona o se “calienta” por estrés o por ira, por lo que personas con aflicciones en dicho órgano deben consumir alimentos amargos que lo refresquen. Los sabores dulces debilitan el vaso o sistema digestivo, en enfermedad habría que limitarlos, mientras que una persona con problemas de corazón debería evitar alimentos ácidos. Adicionalmente recomienda consumir alimentos lo más frescos posibles y masticar hasta lograr papillas, antes de engullir. Osiris, por su parte recomienda revisar qué es lo que requiere el cuerpo en cada momento del día y no guiarse por los antojos. En ello radica un amor real a nuestro cuerpo. El tema es recordar que la enfermedad es un desequilibrio de energía y que la recuperación de la salud está íntimamente relacionada con la armonización de aquello que entra al cuerpo: comida, pensamientos, estímulos y emociones.
La gastronomía mexicana es rica, variada y consta de sabores muy complejos, es tan maravillosa que fue nombrada como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO en 2010. Sin embargo, no debemos confundir la comida mexicana con la comida prehispánica, pues la primera se refiera a nuestra cocina actual, la cual es el resultado del mestizaje entre los nativos y los colonizadores españoles, así como la influencia de migrantes de todas partes del mundo. En el caso de la comida prehispánica, esta se refiere a recetas de comida creadas por los pueblos originarios, las cuales se consumen desde hace cientos o miles de años. Aunque parezca difícil de creer, hoy en día existen platillos prehispánicos que sobrevivieron a la colonización y al surgimiento de nuevas técnicas y recetas, aquí te contamos cuáles son.Platillos de comida prehispánica que aún disfrutamosComo seguramente ya sabes, la cocina prehispánica se basaba en tres principales ingredientes: maíz, el chile y el frijol. Estos alimentos no solo eran nutritivos y accesibles, también tienen una infinidad de beneficios y propiedades. Aunque no todos los platillos prehispánicos se preparaban con estos tres ingredientes, si eran los más populares. A continuación, te contamos sobre las recetas de comida prehispánica que aún disfrutamos hasta nuestros días, ¡te sorprenderás!También puedes leer: El pipián, un platillo prehispánico con mucha historiaChileatoleEl chileatole es un atole salado que se prepara con masa de maíz, elote, chiles verdes y epazote. Aunque este platillo data de la época prehispánica, hoy en día existen nuevas versiones, las cuales incluyen carne y verduras.PozoleEl pozole es otro de los platillos prehispánicos que sobrevivió a la colonización. La palabra proviene del náhuatl pozolli, que significa “espumoso”. Durante la época prehispánica, este caldo se preparaba con carne de itzcuintlis, un roedor que hoy conocemos como tepezcuintle. Los expertos también señalan que, en algunas ocasiones, los aztecas preparaban pozole con carne humano, aunque cabe señalar que esta no era una práctica común. Con la llegada de los colonizadores, también llegó la carne de cerdo a nuestro territorio, por lo que el pozole comenzó a prepararse con maíz cacahuacintle y este tipo de carne. Años más tarde, surgieron recetas de pozole rojo, verde y blanco, los cuales se acompañan con pollo, mariscos y carne de cerdo.TlacoyoEste delicioso antojito también data de la época prehispánica. La palabra tlacoyo proviene del náhuatl nacatlaoyo. De acuerdo con Fray Bernardino de Sahagún, “usaban también muchas maneras de tortillas para la gente común. Una manera della se llaman tianquiztlacualli; quiere decir 'tortilla o tamal que se vende en el tiánguez'. Otra manera del tiánguez, que se llama íztac tlaxcalli etica tlaoyo, quiere decir 'tortilla muy blanca que tiene de dentro harina de frijoles no cocidos'”. Hoy en día se preparan con masa de maíz azul o blanca, para luego rellenarse con requesón, frijoles, haba o chicharrón. Suele acompañarse con ensalada de nopales, queso fresco, requesón y salsa.También puedes leer: Bebidas prehispánicas: delicias de maíz y cacaoTamalesEl tamal, del náhuatl tamalli, que significa envuelto, es otro de los platillos de origen prehispánico. Según los expertos, los nativos comenzaron a preparar tamales alrededor del año 250 a. C. y solían disfrutarse durante fastuosos banquetes. En la época prehispánica, los tamales se preparaban con masa de maíz y chile, pero a veces también se rellenaban con frijoles o camarones, para luego envolverse en hojas de maíz y cocerse al vapor.Pipián¿Sabías que el pipián era uno de los platillos favoritos de Moctezuma? Esta receta de comida prehispánica se preparaba a base de pepitas de calabaza tostadas, chile y pescado o gallina. Con los años, comenzaron a añadirse especias y carne de cerdo al guiso, pero este es 100% de origen prehispánico.MemelaLa memela es otra receta de comida prehispánica que aún disfrutamos hoy en día. La palabra proviene de los términos tlaxcalmimilli y mimilli en náhuatl, lo que se traduce como tortilla larga. Según Fray Bernardino de Sahagún, las memelas prehispánicas se preparaban masa de maíz y chile. Hoy en día, las memelas se preparan con muchas maneras, aunque es común comerlas con un poco de manteca de cerdo, frijoles, salsa y queso.También puedes leer: 7 recetas fáciles de comida mestizaRecetas de comida prehispánica para preparar en casaSi quieres experimentar los sabores auténticos de nuestros ancestros, pon manos a la obra y prepara estas recetas de comida prehispánica que kiwilimón tiene para ti:Chileatole Fácil7 formas diferentes de preparar pozole3 Bebidas Prehispánicas3 Tlacoyos MexicanosTamales3 Recetas con Pipián
Las vitaminas C y D han sido las estrellas en estos años de pandemia, cuando todos hemos buscado la forma de resguardarnos de la manera más natural posible del COVID-19. Pero ¿cómo funcionan y en qué alimentos podemos encontrar vitaminas para fortalecernos contra el coronavirus?La vitamina C es un antioxidante del cual podríamos decir que desde siempre ha sido promovido como un benefactor en la función inmunológica saludable, mientras que la vitamina D saltó a la fama en años recientes, con sus posibles efectos positivos sobre la función inmunológica.Lo que la ciencia ha podido investigar hasta el momento respecto del consumo de vitaminas como suplemento y el nuevo COVID-19 es que existe la posibilidad de que los suplementos puedan ser efectivos. Por ejemplo, algunos estudios observacionales vinculan los niveles más bajos de vitaminas en la sangre con un mayor riesgo de dar positivo por el virus que causa el COVID-19, sin embargo, estudios como estos no pueden probar que la vitamina D proteja a las personas contra las infecciones.De acuerdo con información del sitio de la Universidad de Harvard, un estudio de 2021 sobre zinc y vitamina C tampoco demostró beneficios para las personas con COVID-19 leve. En este estudio, las personas cuyos síntomas no requirieron hospitalización fueron asignadas al azar para recibir sólo vitamina C, 8.000 mg/día, o sólo zinc, 50 mg/día, o ambos suplementos en las dosis anteriores o ninguno de ellos.A pesar de las dudas sobre el beneficio general de estos suplementos, muchos médicos comenzaron a recetarlos de forma rutinaria en los primeros días de la pandemia de COVID-19, probablemente por la falta de conocimiento sobre cómo tratar esta nueva infección y el historial de seguridad que tienen los suplementos de estas vitaminas.Mientras que las personas con deficiencias nutricionales sí deben recibir suplementos y las deficiencias de zinc o vitamina D son comunes y pueden contribuir a una función inmunológica deficiente, lo mejor siempre será poder adquirirlos de una dieta nutritiva y adecuada para cada persona. A continuación, te contamos más sobre las vitaminas C y D, además de en qué alimentos encontrarlas.La vitamina C, o ácido ascórbico, es una vitamina soluble en agua, un antioxidante y eliminador de radicales libres que tiene propiedades antiinflamatorias, influye en la inmunidad celular y la integridad vascular, y sirve como cofactor en la generación de sustancias que incluyen la adrenalina, la noradrenalina y la dopamina.Cuando una persona se encuentra en un estado de estrés oxidativo, como cuando está atravesando alguna enfermedad que cause incluidas infecciones graves y sepsis, por ejemplo el COVID-19, puede que requiera más vitamina C, pero aún se está estudiando el papel potencial de altas dosis para mejorar la inflamación y la lesión vascular en pacientes con este tipo de coronavirus.Las frutas y verduras son las mejores fuentes de vitamina C, en especial las frutas cítricas, los tomates, el jugo de tomate y las papas. Otras buenas fuentes de alimentos con vitamina C incluyen:pimientos rojos y verdeskiwibrócolifresascoles de Bruselasmelón Muchas de las mejores fuentes alimenticias de vitamina C, como frutas y verduras, generalmente se consumen crudas. Consumir cinco raciones variadas de frutas y verduras al día puede aportar más de 200 mg de vitamina C.Por otro lado, la vitamina D es un nutriente importante que el cuerpo necesita para construir y mantener los huesos fuertes, entre otros beneficios. La fuente principal de esta vitamina es la luz solar, pues la piel absorbe los rayos ultravioletas del sol y los convierte en vitamina D.Sin embargo, muchas personas no obtienen la suficiente y esto ocurre especialmente si eres mayor, no comes alimentos saludables o tienes un tono de piel más oscuro. Si bien la vitamina D estimula el sistema inmunológico y alivia la inflamación, los expertos señalan que se necesita más investigación sobre sus propiedades antivirales.Aunque hay varios estudios sobre la relación entre la vitamina D y el COVID-19 que señalan que los niveles bajos de ella sí pueden aumentar la probabilidad de dar positivo, otros sugieren que los niveles más altos de vitamina D no reducen el riesgo de infección viral, hospitalización o gravedad de la COVID-19. La mejor forma de adquirir vitamina D es más luz solar, de 15 a 20 minutos tres días a la semana, y alimentos como:Pescado azul (como el salmón o las sardinas)carne rojaYemas de huevoAlimentos con vitamina D añadida, como la leche
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