Una copa de vino al día
Dietas y Nutrición

Una copa de vino al día

Por Kiwilimón - Diciembre 2013
De todas las formas que hay para cuidar la salud probablemente esta sea la más fácil y placentera de todas. ¿Una copa de vino al día para cuidar el corazón? Es verdad. El alcohol, o aún más en concreto, el vino, no es algo que esperaríamos que ayude a la salud. De hecho sabemos que en exceso puede causar estragos de varias formas al cuerpo pero aquel mito de la copa el día resulta realidad pues en verdad puede reforzar el cuerpo y prevenir enfermedades próximas. Además, mientras más investigan sobre los beneficios de esta bebida mayores encuentros salen a la superficie. La noticia más reciente es que bajo el marco de cuatro a siete copas de vino a la semana se puede luchar contra la depresión. Los polifenoles que se encuentran en las cáscara de las uvas y por consecuente en el vino son animadores naturales que nos alejan de la depresión crónica  y la baja de moral. Ahora, hablando del beneficio del vino tinto específicamente para con nuestro sistema cardiovascular y en efecto, para el corazón, se comprobó en 1992 cuando se descubrió “la paradoja francesa”. Resulta que en el sur de Francia la dieta normal de los ciudadanos está llena de grasas y carbohidratos pero a diferencia de otras naciones ahí no se sufre de infartos u otras enfermedades cardiovasculares, al menos no en la cantidad que en otros países de Europa y el mundo. Se dedujo que esto se debe a su alto consumo de vino. Varios estudios consensuan en que diferentes sustancias como los polifenoles y en particular el resveratrol presentes especialmente en el vino tino, al ser antioxidantes muy potentes, tienen un efecto preventivo frente a diferentes enfermedades como el cáncer y otros padecimientos como infartos o disfunciones gástricas. Sobra decir que el abuso de este producto o de cualquier otra bebida alcohólica puede desarrollar efectos completamente contrarios y reducir la salud. En cuando a qué vinos escoger, todo depende de gustos. Claro está, como lo dijimos anteriormente, que el vino tinto tiene un mayor número de antioxidantes por lo que, de escoger, habría que elegirlo. Esto no quiere decir que el vino blanco no tenga los mismo beneficios, sino que su efecto es más discreto. Recomendamos consumir esta copita de vino unas cuatros veces a la semana durante la comida para que el cuerpo pueda asimilarla y así obtener todos sus beneficios. Además de una copa de vino, acompaña con una alimentación perfecta con recetas que Kiwilimón tiene para tí, haz click aquí y encuentra la receta que estás buscando.  

"Toma una copa del vino al día y disfruta de los beneficios."

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La gastronomía de Perú tiene un sinfín de comida deliciosa que pocos pueden resistir, sin embargo, también cuenta con diversos platillos un tanto más extravagante que sólo los más valientes se atreverían a probar. Déjate sorprender y cuéntanos si se te antojan estos 6 platillos extraños de la comida peruana. Cuy chactado Seguramente has escuchado hablar del cuy chactado, un platillo peruano bastante famoso porque su principal protagonista es un roedor frito. Para sorpresa de muchos, este plato originario de la sierra andina está lleno de nutrientes y mucho sabor. Brochetas de suri Como los chinicuiles en México, el suri de Perú son unos gusanos de la Amazonia altos en proteína que generalmente se fríen y se consumen en brocheta. Este platillo exótico peruano es muy popular para los extranjeros. Estofado de lengua El estofado de lengua es una sopa, que como bien dice su nombre, se prepara con lengua de vaca y se puede encontrar en cualquier restaurante peruano. Se rumora que es un platillo andino lleno de proteínas, ¿te atreverías a probarlo? Sangrecita La sangrecita es un platillo peruano elaborado con sangre de pollo, maíz y algunas verduras como papa, principalmente. En México se podría equiparar a la moronga, así que si lo pensamos, realmente no es tan extraño. Sopa de tortuga Aunque muchos podrían considerarlo inimaginable, muchas culturas consideran la carne de este animal como un verdadero lujo. Si tuvieras la oportunidad de probar este extravagante platillo peruano hecho con carne de tortuga, ¿lo harías? Ceviche de cañan Perú es famoso por sus deliciosos ceviches, pero ninguno como el ceviche de cañan, un reptil pequeño originario de la localidad de Virú, al norte del país. Se rumora que es un verdadero manjar. ¿Qué opinas de los platillos más extraños de Perú?
Yo ya perdí la cuenta de las veces en que una galleta –de chispas de chocolate, de avena, de lo que sea– me ha devuelto la esperanza. En un año como este la comida ha sido combustible para el cuerpo tanto como para las emociones. O si no pregúntense, ¿cuántas veces un panecito remojado en café, un caldito de verduras o el guiso burbujeante de una olla les ha salvado el día? La necesidad de ponerse los platillos de cobija seguramente no nos pasará desapercibida este otoño. El tema es físico, es mental. Nuestra hibernación animal nos baja la energía y hay que contrarrestarlo con carbohidratos y pociones calientitas que nos templen el corazón cuando el frío de afuera –el de verdad, el de la metáfora– se cuela entre la rendija. Lo casero se convierte en la moneda de cambio. Una, por economía; otra, por necesidad.Si en otros otoños los potajes densos curaban al alma, ahora serán la medicina cuántica. Eso sí, que tengan mucho verde, que sus fitonutrientes hagan su trabajo al mismo tiempo que conforten. Con mucho ánimo hay que prender las hornillas y gozar con los ingredientes de temporada que les van bien a los procesos del cuerpo. Una de mis opciones favoritas es abrirme paso ante una calabaza de Castilla, rica en vitamina A y ácidos grasos, y con unas cuantas cucharadas de mantequilla, miel, sal y pimienta hacerla el puré más terso o el complemento de una ensalada. Si su familia, como la mía, disfruta de los platos de cuchara, hay que preparar con calma un molito de olla y convertirlo en una suerte de mantra comestible que renueve las fuerzas. Ya saben, ¡a darle que es mole de olla! El otoño también es pretexto para reusar esa cacerola refundida en la alacena y dejarle caer unos higos, vino y azúcar para caramelizar. Al final ponerlo todo en una rebanada de pan con queso mientras leemos algo que nos nutra el intelecto o nos haga viajar sin despegarnos de la sala.La época nos invita a prender el horno cuando se pueda. Hay que aprovechar las manzanas más dulces del año, agregarles vainilla, azúcar, mantequilla, pan molido y envolver todo en unas hojas de hojaldre. El premio serán los olores, el crunch que suena menos, pero sabe mejor cuando lo acompaña una bola de helado. Y si se prefiere salado, hay que rosear una coliflor con aceite, aventarle unas avellanas, pistaches o nueces y algunas especias mágicas. Me gusta servirla horneada, directo de la charola, junto a una cucharada de jocoque batido con limón o una cucharada de yogurt con curry.A las noches otoñales les van bien las tartas, sobre todo esas que van retacadas con verduras salteadas y todo tipo de quesos. Su milagro es rendir para todos sin importar lo hambrientos que estén. La otra es que en cada rebanada cabe el mundo. ¿Queso Chihuahua? ¿Pimientos? ¿Carnes frías? Lo que tengas en el refri servirá. Si nunca has preparado tartas de otoño no hay mejor momento que este: es la oda a la comida confortable. Te dejo una guía iniciática para que puedas prepararlas fácilmente. Las cuatro recetas las preparó el equipo de Kiwilimón y quedaron geniales. Será difícil elegir, pero ante la duda, prepara una cada fin de semana. Pruébalas con toda atención y disfruta el aquí y el ahora. Eso es el regalo de los buenos bocados: tienen el poder de recordarnos a qué sabe estar vivos, lo placentero que es el cuerpo, lo lindo que es caminar en la Tierra en otoño o cuando sea.Quiche de CerezaQuiche de 4 Quesos MexicanosQuiche de Tocino, Gruyere y EspinacasQuiche de Peras con Queso
Chileatoles, chamorros y barbacha. En todo el país amamos comer bien y compartir nuestros favoritos. Por eso, en esta entrega de joyas de esquina, recorreremos tres paradas obligadas en Puebla, Querétaro y el Estado de México. Chileatole de El Carmen, Puebla El chileatole es un platillo a base de maíz, con chile y sazonado con epazote y limón. Se prepara por lo general al carbón y lo sirven en piezas de barro. Es un platillo simple y confortable para el clima fresco de Puebla. Para Luis Serdio, cocinero de origen poblano a cargo de Corazón de Pollo, en CDMX, el chileatole es su gran favorito. Al hablar de este platillo típico mexicano, piensa en su infancia y los días lluviosos de verano o fríos de invierno: “Recuerdo esas noches en las que estuve con mi atole picante y el olor a carbón que desprenden los comales de Chileatole El Carmen, esa pequeña vecindad en donde está el mejor chileatole poblano y que visitó desde que tengo uso de razón.” Aquí, además del chileatole, encontrarás molotes y unos sabrosos esquites. Av 16 de Septiembre 1305 colonia del Carmen.Tacos Don Chamorro, QuerétaroPara Mariano Torre, parrillero y cocinero a cargo de Pazcuala House, el imperdible queretano es los tacos Don Chamorro. Están ubicados dentro del mercado Josefa Ortiz de Domínguez "La Cruz", en el área de comida, y es un lugar al que tienes que llegar temprano porque los taquitos vuelan. Su demanda por lo general es alta, pero se distingue por un servicio impecable, rápido y atento. “¡El chamorro se deshace en tu boca y su sabor es impecable! Si los pediste en tacos, te sorprenderá lo bien servidos que te los dan. Acompáñalos con sus chilitos en vinagre y su guacamole, elaborado con aguacate, tomillo, epazote, manteca y sal”. Dirección: Garibaldi 73 Col. Centro Querétaro, Qro.La Plaza del Taco, Estado de MéxicoLa Plaza del taco, en el Estado de México, tiene muchos puestos que presumen tener la mejor barbacoa del condado. Tal vez todos tengan razón. Pero un puesto en especial fue el que le robó el corazón a la directora de contenidos gastronómicos Alina Hernández. “Al principio llamó mi atención que de todos los puestos era el único que tenía guacamole a manos llenas. Los elegí y ahora es mi favorito de los fines de semana. Su barbacoa es suave, recién sacada del hoyo. Los tacos están bien servidos sobre tortilla de maíz azul y acompañarlos con su guacamole -del que no pica mucho- es un lujo, porque con aguacate todo siempre sabe mejor.”Dirección: Avenida Juan Flores y Casas, Juchitepec de Mariano Rivapalacio, Estado de México.
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