Hay algo que haces todos los días y es aún peor que fumar
Hábitos

Hay algo que haces todos los días y es aún peor que fumar

Por Kiwilimón - Noviembre 2016
Tal vez creas que llevas un estilo de vida más o menos sano. Cuidas tu alimentación, buscas productos saludables, limitas tu consumo de alcohol, no fumas y procuras tomar dos litros de agua al día. ¿Excelente, no? Bueno, no queremos ser aguafiestas, pero aunque te fijes en lo que comes, hay otro hábito que puede afectar tu salud, aún más que el consumo de tabaco. Y, lo peor de todo, es que podemos asegurarte que lo haces todos los días, durante varias horas. De acuerdo con varios estudios, la nueva amenaza para la salud de la población es el permanecer sentado por largos periodos de tiempo. Algunos investigadores han encontrado evidencia de que el estar sentado por mucho tiempo aumenta el riesgo de desarrollar algunos tipos de cáncer, enfermedades del corazón y diabetes tipo 2. Fortalece tu abdomen con estos ejercicios. El problema de todo esto es que los estragos de la vida sedentaria no son reversibles, es decir que no importa si sudas un montón en tu clase de yoga o spinning, las horas que permaneciste sentada en la oficina no se borran. Así como es imposible recuperar las horas de sueño de una desvelada, los efectos de la vida sedentaria solo pueden reducirse de una manera: disminuyendo las horas que permanecemos sentados. ¿Sabes cuáles son los mejores ejercicios para quemar grasa? ¡Te encantarán! Si aún no te convences a ponerte de pie, aquí te compartimos algunos datos sobre las consecuencias del estar sentado:
  • El cáncer de colon, endometrio y pulmón están relacionados con largos periodos en los que se está sentado. El riesgo de contraer estas enfermedades aumenta por cada dos horas más en la silla.
  • Un estudio demostró que las personas que están sentadas por más de seis horas al día mueren antes que aquellas que se limitan a sentarse tres o menos horas.
  • Una investigación australiana descubrió que por cada hora dedicada a ver la televisión se aumenta en 11% el riesgo de mortalidad.
  • Estar sentado más de cuatro horas al día aumenta la probabilidad de sufrir enfermedades relacionadas con la circulación sanguínea e incrementa hasta en 125% el riesgo de sufrir un infarto.
  Top 5: tips para rutina de ejercicios. La próxima vez que tengas ganas de tirarte a ver la televisión, recuerda que la actividad física no solo puede ahorrarte varias visitas al doctor, también puede ayudarte a controlar el estrés, mejorar la memoria y tratar la depresión. ¿Cuál es tu ejercicio favorito? Cuéntanos.

Con estos ejercicios para piernas y pompis lucirás espectacular en pocas semanas. ¡Tienes que probarlos!

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En Perú me enamoré dos veces. La primera fue con las montañas, en el camino de seis meses que tracé de Cusco a Chiclayo. La segunda, más reciente, en una visita de diez días a Lima y Nazca. El motivo era casi contrario: en esta ocasión quería comerme la capital a mordidas. A la par extrañaba el acento, los huaynos, la cerveza Cusqueña, los chifles de la calle; en fin, extrañaba mi Perú. Pasadas las primeras veinticuatro horas de mi llegada no había duda: la cocina peruana me había reconquistado. En ese entonces su gastronomía ya había explotado como bomba ante la crítica mundial: por todos lados era reconocida como una de las más complejas y, claro, como una de las mejores. Después de recorrer prácticamente todo el país entre mi primera y segunda visita, lo que más añoro de la cocina peruana son los sabores del humo de la serranía. La pachamanca (manjar de carnes y verduras cocinadas bajo la tierra) me sabe a los Andes cuando sus picos inasequibles eran la cobija de mis noches. Lo relaciono con el recuerdo de las edificaciones monumentales incas, con su energía mística y abrumadora. Ahí, a más de 2400 m de altura, la cultura podía disfrutarse en un potaje denso donde no faltaba la papa, el ají, el huacatay. Jamás me he comido una palta (aguacate) más grande o una piña más dulce que las que probé allá en las alturas.Pero las regiones en Perú dividen los hallazgos. La accidentada geografía, los asentamientos y las migraciones terminaron por agrupar sus preparaciones: las hay marinas, las hay fusión –chifa y nikkei– andinas, criollas, africanas, amazónicas... Rico por donde se le vea. La más laureada quizá sea la cocina marina:es una ceremonia rendida al inmejorable producto de las corrientes frías de Humboldt en el Pacífico y adicionada casi siempre con toques orientales. Como en todos los países lo esencial se concentra en la capital. Hay que esquivar puestos y personas en las banquetas para llegar al ceviche o la leche de tigre más fresca en el Mercado no. 1 de Surquillo. Para un buen comilón de cocina china se toma camino al centro y se llega a San Joy Lao –imperdible el arroz chaufa de charqui y chanchito–. En barrios como Miraflores y San Isidro están las joyas intelectualizadas de los grandes chefs locales como Virgilio Martínez de Central, Pía León de Kjolle o mi gran favorito, Mitsuharu Tsumura de Maido, que lleva a la cumbre los sabores nikkei (mitad peruanos, mitad japoneses). Imposible dejar de mencionar a Astrid y Gastón de Gastón Acurio, el gran caudillo de la gastronomía peruana por el mundo; los sitios relativamente nuevos como Osso o los de siempre como Fiesta.Atrás nunca se quedan los guisos de las picanterías, los picarones que se consiguen en las tiendas cuando es temporada, y los anticuchos de las esquinas que lo encuentran a uno cuando lleva puesta la madrugada. Su olor a carne especiada hecha al carbón llama lo mismo que un anuncio gigante de neones. En las picanterías convergen los saberes de la cocina popular. Me da nostalgia pensar en sus chicharrones, sus chupes (caldos)– y sus patitas de chancho. En estos pequeños locales generalmente resguardados por una matriarca se recoge el génesis de la gran gastronomía peruana y las técnicas transmitidas por generaciones. Son de tanto valor las picanterías que varios distritos las han declarado Patrimonio Cultural de la Nación. La cocina peruana no se salva de lo exótico, lo intrincado. ¿Alguna vez han probado carne de llama, alpaca o cuy? En algunas zonas de Perú son un manjar. Y es que la textura de la alpaca es inigualable, se deshace a penas se le hinca el tenedor. Para mí era todo lo que pedía –y uno o dos pisco sours– tan pronto volvía al Cusco cada viernes, después de una semana internada en las montañas. A la cuenta faltan mil guisos, decenas de bebidas, postres que hacen suspirar y las preparaciones de regiones como Chiclayo o Arequipa. Trataré de hablar de todo en otras cartas editoriales. Tal vez con palabras pueda expresar todo el amor que siento por esta cultura y su comida. Mientras tanto, les comparto con todo cariño y respeto, una receta originaria de la ciudad de Huancayo y un imperdible de los restaurantes de Lima: la papa a la huancaína. La preparación original lleva obviamente ají amarillo, aunque aquí la hicimos con pimiento amarillo para que las cocineras de casa pudieran encontrarlo fácilmente. ¿Les digo algo? ¡Quedó buenaza!
Si hay algo característico de la comida argentina, eso es el chorizo. Lo conocemos en choripán y no falta en los restaurantes de cortes y aunque su sabor puede tener un ligero parecido, es muy diferente al chorizo mexicano.Estas diferencias van desde el sabor, hasta la forma de prepararlo. Ambos son deliciosos y tienen el mismo origen: la península ibérica. Cuando conozcas las características de cada uno, quizá podrás apreciarlos más cuando los pruebes.Diferencias entre el chorizo argentino y el chorizo mexicanoAmbos embutidos son relevantes en la gastronomía de cada país y en ambos lugares existe una variedad de chorizos. Por ejemplo, en Argentina está el llamado chorizo ahumado, mientras que en México, la longaniza es también muy popular.La principal diferencia entre el chorizo argentino y el mexicano es la forma en que se hacen. El chorizo mexicano se hace con carne molida y por lo general, se le añade grasa de cerdo. Por su parte, el chorizo argentino se elabora con carne de cerdo y res picada y adobada con especias.Algo que tienen en común ambos embutidos es que ninguno de los dos va curado, es decir, son embutidos frescos que requieren de cocinarse antes de comerse.El chorizo argentinoConocido también como chorizo criollo, la base para hacer este chorizo y sus variedades es la carne, las especias, el pimentón (o pimiento) y el vino. La carne puede ser de res, de cerdo o una combinación de ambas y va picada. Luego para embutir, se limpia muy bien la tripa del intestino delgado de cerdo con vinagre, agua fría y agua tibia, y se seca con un paño.El chorizo mexicanoEl chorizo mexicano se hace con carne molida y su color se logra gracias al uso de chiles rojos picantes, y se condimenta con especias y vinagre. Además, a diferencia del argentino, el chorizo mexicano se desenvuelve de la tripa al momento de cocinarse y comerse, como si fuera carne molida, aunque también se asa completo.Los dos son muy sabrosos y se comen de manera diferente, mientras que el chorizo argentino va muy bien acompañado de pan, en México, por supuesto, comemos el chorizo en tortilla. Diferentes, pero con mucha carga culinaria detrás, no dejes de probarlos.
La comida venezolana es una fiesta de sabores exóticos, diversas especias e ingredientes deliciosos, resultado de la influencia cultural entre África Occidental, las primeras poblaciones de América y algunos países europeos como Italia, España y Francia. Por eso tienes que conocer estos 7 platillos típicos de la gastronomía de Venezuela. Arepa Las arepas son un antojito clásico en Venezuela y se tratan de unas tortitas con masa de harina de maíz que se pueden rellenar desde cualquier tipo de carne y embutidos hasta frijoles, queso o aguacate. ¡Son deliciosas! Pabellón criollo El pabellón criollo es el plato nacional de Venezuela y es un guisado con carne de res picante desmenuzada sobre arroz caliente, acompañada de frijoles negros. También puede llevar huevos fritos y rebanadas de plátano frito. Tequeños Los tequeños son como la clásica botanita de dedos de queso, pero hechos con masa de harina de trigo frita, rellena de queso gouda, queso blanco o el de tu preferencia. Hallaca La halla es un platillo típico de Venezuela que generalmente se consume en Navidad. Este platillo mitad africano y mitad indígena americano, es un rollo de harina de maíz con plátano, relleno de carne de res, aceitunas, cerdo y alcaparras. Cachapa Las cachapas o arepas de choclo, son unas tortillitas dulces hechas con maíz molido, con queso y papelón, un tipo de azúcar parecido al piloncillo. Generalmente van rellenas de queso. Asado negro Los amantes de la carne amaran el asado negro, un platillo con carne cocida en caldo de caldo de res, sazonado con cebolla, laurel, orégano y zanahorias. ¡Un platillo venezolano imperdible! Bienmesabe Los postres no pueden quedar fuera de la gastronomía venezolana y el bienmesabe es un pastel de coco esponjoso, con capas de crema y merengue que cautivará a cualquiera gracias a su delicioso sabor. ¿Listo para viajar al sur con este rico listado de platillos típicos de Venezuela?
La albahaca es una de las hierbas aromáticas más antiguas, que puede encontrarse ahora en jardines o huertos caseros, y que posee propiedades curativas y saludables tanto en la comida, como en remedios caseros, como este enjuague para fortalecer el cabello.Existen diferencias botánicas significativas en varios tipos de plantas de albahaca. Entre las muchas especies variadas de albahaca encontramos albahaca dulce, albahaca limón, albahaca italiana o rizada, albahaca santa, albahaca tailandesa y albahaca de hoja de lechuga.La albahaca suele usarse como un remedio casero para aliviar náuseas y picaduras de insectos, además de que en la medicina tradicional china, la medicina ayurvédica y otros sistemas de medicina holística es un elemento muy importante.La variedad llamada albahaca sagrada es rica en antioxidantes y ayuda a desintoxicar el cuerpo, por otra parte, estudios han mostrado que puede proteger el cuerpo contra químicos tóxicos, así que este enjuague de albahaca y hierbas funcionará muy bien en tu cabello.Este enjuague de cabello a base de hierbas nutritivas alimentará el cuero cabelludo para lograr un cabello más saludable y fuerte. El vinagre de manzana suaviza y limpia sin eliminar los aceites naturales del cuero cabelludo y con un uso regular, el cabello puede incluso crecer.Para prepararlo, usaremos hierbas como cola de caballo, la cual contiene altas cantidades de silicio para fortalecer el cabello; lavanda, que calma la inflamación en el cuero cabelludo y aumenta la circulación para un mejor crecimiento, al igual que el romero; ortiga, que hace que el cabello sea naturalmente más fuerte y vibrante.Finalmente, la albahaca juega un papel especial. Al igual que las otras hierbas, la albahaca alimenta el cuero cabelludo, pero también ayuda a eliminar toxinas y metales pesados, y promueve el crecimiento del cabello ya que se nutre con vitaminas A y C, flavonoides y ácidos polifenólicos.Para hacer el enjuague necesitarás:1/4 de taza de hoja de ortiga1/4 de taza de cola de caballo3 cucharadas de albahaca seca4 cucharadas de lavanda seca3 cucharadas de romero seco3 a 3 1/2 tazas de vinagre de manzanaEn un frasco de vidrio y con tapa, coloca y mezcla todas las hierbas secas. Llena el frasco con vinagre de sidra de manzana, pero deja un par de cm antes de que llegue al tope. Tápalo bien y agita vigorosamente. Deja la mezcla reposar en un lugar fresco y oscuro durante 2 a 4 semanas, agitándolo todos los días.Una vez transcurrido el tiempo, escurre y retira las hierbas con una gasa o una tela vieja y limpia de camiseta y pasa el líquido en un frasco de vidrio limpio. Para usarlo, después de lavarte el cabello como de costumbre, mezcla partes iguales del enjuague para el cabello a base de hierbas y agua en un frasco de vidrio vacío u otro recipiente. Si tienes el cabello corto, use un cuarto de taza de cada uno, media taza de cada uno para cabello largo hasta los hombros y 1 taza de cada uno para cabello largo. Puede usarlo una vez a la semana y dejarlo sin enjuagar o enjuagarlo brevemente con agua.
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