¿En qué consiste la gastronomía mediterránea?
Historia

¿En qué consiste la gastronomía mediterránea?

Por Eloísa Carmona - Julio 2020
Así como la gastronomía mexicana está llena de antojitos, chile y mucha tortilla, la gastronomía mediterránea también tiene muchos ingredientes característicos de la región.

Principalmente, podríamos mencionar el pan, el aceite de oliva y el vino como sus pilares. Como su nombre lo describe, esta comida es típica de la cuenca del Mediterráneo, en especial al sur de Europa y el norte de África.

¿Cuál es la comida mediterránea?

Como la comida mediterránea se cocina prácticamente en todo el territorio europeo en el que se da el árbol de oliva, esta engloba una variedad de culturas.

Entre las comidas mediterráneas entonces tenemos la italiana, la española o la griega y ellas comparten no sólo preparaciones con pan, aceite de oliva y el vino, sino que también tienen en común guisos de carne con verdura y tomate, o pescados curados con sal.

Los pilares de la comida mediterránea se traducen también como trigo (el pan), olivas y uvas, y son ellos los recurrentes en todos los países con esta singular gastronomía, pero se adaptan con otros ingredientes como frutas, verduras y especias típicas de cada zona.

En Italia, por ejemplo, destaca el trigo en sus pizzas y pastas, siempre acompañadas de buenos vinos; en España, el pan con tomate es un clásico; Marruecos es famoso por su cous cous, hecho con sémola de trigo, verduras y garbanzos, todas con un sinfín de hortalizas y demás frutas y verduras regionales incluidas.

Por supuesto, la costa hace que el consumo de pescados y mariscos sea abundante; el arroz desempeña un papel importante; las hortalizas y las legumbres son una constante en las ensaladas y las frutas más comunes son los cítricos, como naranjas, limones o mandarinas.

Las carnes que más se utilizan en la gastronomía mediterránea son la de cordero y la de cerdo, esta última sobre todo en embutidos, como el jamón. Finalmente, para condimentar sus comidas, las especias más populares son el tomillo, orégano, albahaca, pimienta, hierbabuena; también se usa el vinagre.

Cabe mencionar que la gastronomía mediterránea es algo completamente diferente a la dieta mediterránea, cuyas principales características son reducir el consumo de carnes y carbohidratos, y aumentar el de vegetales y grasas monoinsaturadas.

Ahora que conoces un poco sobre la gastronomía de la cuenca del Mediterráneo, quizá puedas poner en práctica un poco de turismo culinario y probar todo lo que la región tiene para tu paladar, o si tienes curiosidad, mira lo que la gastronomía árabe tiene para ti.
Califica este artículo
Calificaciones (0)
Sé el primero en dar una calificación
PUBLICIDAD
Lo mas leído
El mundo moderno está en constante descubrimiento de ingredientes que aporten más a nuestra salud, por ejemplo, usar ghee para cocinar, pero ¿qué es ghee y cómo se usa esta ‘mantequilla’?Antes del ghee, vino el aceite de coco, con beneficios como que es una ‘grasa buena’, que no contiene colesterol, pero el ghee además contiene ácidos grasos Omega-3 y ácido butírico, un ácido graso de cadena corta que se considera bueno para el tracto gastrointestinal.Por otra parte, lo que hace destacar al ghee de entre todas las grasas que están disponibles es su sabor ligeramente dulce y a nuez.¿Qué es ghee?El ghee es mantequilla clarificada, es decir, es el resultado de cocinar y reducir a fuego lento mantequilla para eliminar toda el agua, hasta que los sólidos lácteos comienzan a dorarse ligeramente, lo cual le da un toque acaramelado y ligeramente a nuez. Ya que los sólidos lácteos son colados y sólo resta un aceite de cocina dorado y claro, el ghee es ideal para personas intolerantes a la lactosa.Así, esta mantequilla clarificada queda como un concentrado de grasas saturadas, cuyas propiedades incluyen ácidos grasos Omega-3m, ácido linoléico conjugado (que puede tener un efecto anticancerígeno) y ácido butírico.Además, aporta vitaminas liposolubles, en específico vitamina A, E, K2 y B12, pero esta última en una cantidad pequeña; minerales como fósforo, calcio, cinc, cobre y selenio, y ya que es un alimento graso, tiene un aporte calórico alto.El ghee ha sido utilizado desde hace mucho tiempo en países como India y tiene un papel clave en el Ayurveda, la medicina tradicional de la India en la cual es apreciado por sus propiedades antiinflamatorias, digestivas y terapéuticas.Por ejemplo, en Ayurveda se usa para aliviar el estreñimiento o incluso como remedio tópico en quemaduras o afecciones de la piel.Entre los usos más frecuentes de esta mantequilla clarificada se encuentra el de hacer panes, pero el ghee funciona tanto en recetas saladas como en recetas dulces. Por ejemplo, puedes usar ghee para un pollo estofado con cítricos, para dorar unas papas cambray, para hacer curry o para hacer la famosa receta ayurvédica de leche de luna. Puedes conseguir ghee en tiendas de productos orgánicos o incluso hacerlo tú mismo a partir de mantequilla de buena calidad, pero lo importante es que te animes a probar este tipo de grasa que puede guardarse en la alacena, sin necesidad de refrigerarse, y que aguanta temperaturas altas sin quemarse.
“Esos platones tricolores duraron muy poco tiempo: en un abrir y cerrar de ojos, los chiles desaparecieron de las charolas... Qué lejano estaba el día que Tita se había sentido como un chile que se deja por decencia para no demostrar la gula”, escribía Laura Esquivel en Como Agua para Chocolate. Yo amo este libro, pero sinceramente no concibo el tiempo en el que los chiles en nogada se dejaban olvidados en el fondo de un plato. No sé si para ustedes pero para mí, sería pecado capital ignorar las cinco horas que, por ejemplo, le tomaba a mi abuelo Toyo pelar las nueces de Castilla. Un gancho al hígado a las tres horas que a Doña Mago, la ayudante de mi amada abuela, le tomaba asar, desvenar y pelar los chiles. Ni qué pensar de las otras cinco horas que le tomaba a mi abuelita preparar la nogada, picar todos los elementos del picadillo, cocinarlos y rellenar cada chile. La recuerdo sentada, tomando con sus manos una bolita de picadillo y metiéndola, con todo cuidado, en el interior de un chile. “Si lo haces con cuchara te salen flacos”, decía ella, una persona que perdonaba todo, menos mal comer. En total le tomaba trece horas completar el platillo: ¿a alguien le queda duda de lo mucho que valían la pena?El por qué los chiles en nogada son tan importantes en la gastronomía de México tiene un poco que ver con la sobada y no comprobada historia de Agustín de Iturbide, en cuyo honor las monjas agustinas del convento poblano de Santa Mónica crearon el platillo, o al escritor Artemio de Valle Arizpe con su relato sobre las tres novias, los tres soldados y un plato para recibirlos que llevara los colores de la bandera trigarante. Tal vez el recuento de los chiles en nogada y su importancia merezca un viaje anterior. Uno de conquistas y mestizajes conjugados dentro de un platillo barroco en ingredientes, técnicas y sabores: la carne picada y especiada con sus recuerdos moriscos; los chiles, el tomate y el acitrón (procedente de la biznaga, hoy en peligro de extinción), legado del Nuevo Mundo; las nueces de Castilla y el jerez importados desde España; las especias traídas de Oriente. La importancia del chile en nogada también podría llevarlos a las elegantes cenas de Porfirio Díaz, con sus gustos afrancesados y acentos nacionales. Se dice que el oaxaqueño era un adepto al platillo y lo pedía en la celebración de su cumpleaños. Nadie lo culpa. El chile en nogada nunca deja cortos los deseos del alma.Gerardo Vázquez Lugo, amo y señor de Nicos, –el restaurante consagrado de la lista de los World’s 50 Best Restaurants– dice que la importancia del chile en nogada son sus ingredientes y su origen. Cada platillo salido de su cocina en Azcapotzalco es un mapa que traza una línea recta hacia los productos y los productores de Zacatlán, del Valle de Tehuacán o de Calpan en el estado de Puebla. Hasta sus platones de talavera hacen honor a la zona. El chile en nogada para él es un platillo que, además, “no desperdicia, es de temporada y usa todo lo que hay disponible en ese momento en una región: las manzanas panocheras, el chile poblano, la pera, la granada”. Para el chef Gerardo Vázquez Lugo no hay UNA sacrosanta receta, esa a la que le daríamos por nombre “La buena”. Existen, en cambio, un sinfín de posibilidades que se adaptan a los tiempos y a los hallazgos de cada familia hasta culminar en una receta que se hereda con más emoción que un collar de perlas. Y de ahí su verdadera relevancia: tal como la cocina tradicional mexicana declarada Patrimonio inmaterial de la humanidad por la UNESCO –un mérito en el que él y muchos otros investigadores y cocineros nacionales tuvieron que ver– “el chile en nogada es cultura ancestral, viva y colectiva de gran orgullo”. Comer un chile en nogada es devorar cultura. Prepararlo, también. Es un momento de unión, de fiesta. Es una suerte de Noche Buena a la mexicana. Para el chef Gerardo, “implica tradición, temporalidad e ingredientes”. Y mejor aún, “nos reúne alrededor de la cocina. Esa es la celebración”. En los próximos días y hasta el quince de septiembre seguiremos hablando de la importancia de los chiles en nogada. Les daremos algunos tips y sugerencias de cómo hacerlos en casa. Hablaremos de sus ingredientes y de algunas leyendas de su preparación como el chef Gerardo Vázquez Lugo y muchos otros investigadores férreos de la culinaria mexicana. Que comiencen los juegos del chile en nogada y que la caminadora nos agarre prevenidos.Recetas en nogada para iniciar la temporada:Chile en nogada capeadoChile en nogada sin capear
Cómo cuidar suculentas es una pregunta cada vez más frecuente, pues las personas han descubierto en estas adorables plantitas el aliado perfecto para tener un pedacito de naturaleza cerca de sus espacios favoritos. Las suculentas, además de ser súper bellas gracias a sus innumerables formas geométricas y variedad de colores y texturas, se han convertido en las predilectas de todos aquellos amantes de la jardinería e incluso de los que no lo son tanto, debido a que ocupan poco espacio y pueden crecer prácticamente en cualquier lugar. Si tú formas parte de este grupo de personas o te interesa adoptar una y quieres tratarla adecuadamente, entonces tienes que poner en práctica estos consejos para aprender a cuidar suculentas sin matarlas en el intento. Riega con poca agua las suculentas Para saber cada cuánto se riegan las suculentas hay que tener en cuenta que estas plantas son capaces de absorber la humedad del ambiente y retenerla en sus hojas, tallos y raíces, por lo que regarlas en exceso puede ser perjudicial; de modo que lo ideal es regarlas cada quince días en temporada de frío y una vez a la semana durante las épocas de calor. Cuida los baños de sol de las suculentas Si bien las suculentas necesitan luz para poder crecer correctamente, debes evitar que les pegue el sol directo, sobre todo en verano que la radiación es mucho más fuerte y esto las deshidrata. Así que procura colocarlas donde la luz les llegue a través de una ventana con cortinas de color claro o algún otro filtro tenue. Utiliza macetas con drenaje Es importante que las macetas donde resguardes a tus suculentas tengan un buen drenaje para evitar el exceso de agua, ya que si tu suculenta se encharca, podría morir podrida. Si colocas tus suculentas en maceta con un platito debajo, asegúrate de escurrir bien el agua después de regarla para evitar que se inunde. Planta suculentas en tierra sencilla Las suculentas son plantas bastante simples que no exigen cuidados estrictos, así que no es necesario plantarlas en sustratos llenos de minerales, al contrario, ellas son felices en suelos pobres, por lo que debes utilizar sustrato con arena o sustrato para suculentas, que es muy parecido al sustrato para cactus. Como puedes darte cuenta, las suculentas son plantitas muy fáciles de cuidar, pero no te confíes, porque como todo ser vivo, necesitan los cariños y atención suficiente para desarrollarse en un buen entorno. ¿Cuántas suculentas estás dispuesto a adoptar?
Un libro, un rollo de papel higiénico o incluso un cerebro humano podrían ser nada más y nada menos que pastel por dentro y fondant por fuera, pues algunos artistas de la repostería han probado que pueden hacer pasteles híper realistas y engañar a tus ojos.Videos de este tipo de pasteles se han vuelto virales y nos dejan incrédulos, además de que ahora dudamos de que lo que nos rodea sea real, pues internet ya ha convertido estas creaciones artísticas un meme, por supuesto.Aunque parecen ser de otro mundo, estos pasteles están hechos como cualquier otro, con pan, un poco de betún y mucho fondant. El fondant es un tipo de glaseado o icing, como el de las galletas y se usa comúnmente para esculpir o decorar pasteles, cupcakes y otros postres. Sin embargo, la textura del fondant es muy diferente a la mayoría de los glaseados y es lo que lo hace único.También conocido como pasta de azúcar, el fondant está hecho de azúcar, agua y jarabe de maíz, principalmente, pero el fondant que se usa para estos pasteles/esculturas de repostería suele tener además grenetina o glicerina añadidos.Imagen tomada de Instagram, @redrosecake_tubageckil.Entre las formas caseras de hacer fondant, hay fórmulas que incluyen azúcar glass y bombones (malvaviscos), pero definitivamente, ese tipo de fondant no es muy útil para hacer pasteles realistas.Hay muchos chefs famosos por sus pasteles realistas, algunos de los más populares son Natalie Sideserf, Luke Vincentini o Debbie Goard, cuyos videos e imágenes de pasteles con formas de objetos como vasos de café o animales, como armadillos o perros, han hecho mucho ruido en redes sociales.Imagen tomada de Instagram, @lukevincentini.Además de los memes, estos pasteles también han desencadenado el debate sobre el fondant, pues muchas personas no lo comen o creen que es un ingrediente terrible por estar hecho de azúcar. ¿Tú que opinas de estos pasteles y el fondant?
NEWSLETTER
Suscribirme al Newsletter
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD