La evolución de la tortilla de maíz, de la época antigua a la actualidad
Historia

La evolución de la tortilla de maíz, de la época antigua a la actualidad

Por Gretel Morales - Septiembre 2021
La tortilla es el pilar de la gastronomía mexicana, así como una pieza clave de nuestra identidad culinaria y de nuestra historia. Por si fuera poco, es un alimento versátil, nutritivo y económico, es por eso que es indispensable en todos los hogares mexicanos, ya que es una buena fuente de calcio.

Si quieres conocer más sobre la historia de la tortilla, su origen y su evolución, en kiwilimón te decimos todo lo que tienes que saber sobre el alimento más mexicano de todos. Pues, aunque en México existen alrededor de 700 platillos que se pueden preparar con maíz, la tortilla es, y siempre será, la joya de la corona.

¿Qué es la tortilla?

La tortilla de maíz es un pequeño disco hecho de maíz nixtamalizado o harina de maíz, el cual se puede preparar a mano o en máquinas industriales. Años más tarde surgieron las tortillas de harina, las cuales se preparan con harina de trigo y manteca o mantequilla, son más populares en el norte del país, mientras que las tortillas de maíz son imprescindibles en el centro y sur de México.

El origen de la tortilla

La tortilla, el pilar de la alimentación en nuestro país, es de origen prehispánico y se calcula que se creó alrededor del año 500 a.c., según el estudio titulado “Elaboración y consumo de tortillas como patrimonio cultural de San Pedro del Rosal, México”. Sin embargo, diferentes estudios han señalado que los antiguos habitantes de nuestro país habrían domesticado el maíz e inventado el proceso de nixtamalización entre el año 400 a. C. y el año 100 d. C.

En la "Historia general de las cosas de Nueva España", escrito por Bernardino de Sahagún entre 1540 y 1585, el religioso español explica la gran variedad de tortillas que existían en el país:

Las tortillas que cada día comían los señores se llamaban totonqui tlaxcalli tlacuelpacholli, que quiere decir “tortillas blancas y calientes dobladas” (...) comían también cada día tortillas que se llamaban ueitlaxcalli; quiere decir “tortillas grandes”, estas son muy blancas y muy delgadas y anchas, y muy blandas (.…) otras tortillas que se llaman cuahuhtlacualli; son muy blancas y grandes, y gruesas y ásperas. Otra manera de tortillas se llamaban tlaxcalpacholli; eran blancas, y algo pardillas, de muy buen comer. (…) unos panecillos, no redondos sino largos, que llaman tlaxcalmimilli; son rollizos y blancos, y del largor de un palmo. (…) Otra manera de tortillas llamaban tlacepoalli tlaxcalli, que eran ahojaldrados; Usaban también muchas maneras de tortillas para la gente común. Una manera de ellas se llaman tianquiztlacualli; quiere decir “tortilla o tamal que se vende en el tiánquez”. Otra que se llama íztac tlaxcalli ética tlaoyo, quiere decir “tortilla muy blanca que tiene dentro harina de frijoles no cocidos” (…) Comían unas ciertas tortillas hechas de las mazorcas frescas del maíz, que se llaman elotlaxcalli o xantlaxcalli; otra manera de tortillas hechas de mazorquillas nuevas de maíz, que se dice xilotlaxcalli.

Cabe mencionar que el maíz, y las tortillas, eran tan importantes para los pueblos indígenas que Tlaxcala era conocido como “el lugar de tortillas o pan de maíz”.

Según información publicada por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, en Tenochtitlán existían varios mercados en los que se vendían tortillas solas o con chile carne, miel, huevo, mole y otros acompañamientos.

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La evolución de la tortilla

Además de ser la única cuchara comestible en el mundo, la tortilla se ha convertido a un elemento imprescindible en la gastronomía mexicana porque se utiliza para preparar todo tipo de platillos: enchiladas, tacos, chilaquiles, totopos, tostadas, quesadillas, flautas, entre muchos otros.

Dependiendo del maíz que se utilice para su producción, podemos encontrar tortillas blancas, amarillas, azules y moradas.

La revolución de la tortilla

Durante la época antigua se utilizaba el metate para moler maíz nixtamalizado, para después formar las tortillas y cocerlas en comales. Sin embargo, todo cambio durante la colonización, pues llegó el molino y años después la máquina de tortillas, un instrumento que cambió la historia de la tortilla y de la producción de alimentos en nuestro país.

En nuestro país, comenzaron a inventarse y patentarse máquinas para hacer tortillas desde mediados del siglo XIX, sin embargo, la máquina tortilladora que de verdad cambió la industria alimenticia no salió a la luz hasta 1963, cuando Fausto Celorio creó y patentó una máquina con un sistema de rodillos para troquelar y transportar la tortilla, además, esta funcionaba con gas y no petróleo.

Según información publicada por el Archivo General de la Nación, antes de Fausto Celorio, Julián González, presentó una patente para pulverizar todo tipo de granos en 1859. Años más tarde, Genaro Vergara presentó una máquina más moderna para la producción de tortillas.

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“Todo cura y todo sana”, asegura una canción de tradición. La Tierra entera es medicina: crece entre las milpas, se abre camino en la inmensidad de las fuentes acuíferas, sopla en el cálido aire de los desiertos, descansa en la profundidad de los llanos y las cuevas. En plantas y árboles, el alimento se llama sol. De él y del intrincado proceso de fotosíntesis es que sus beneficios se van tejiendo entre las hojas, raíces, tallos o cortezas.El primer registro de la flora medicinal mexicana, el códice De la Cruz-Badiano, data de 1522. El compendio detallaba el uso medicinal que los indígenas daban a las hierbas, su saber transmitido ancestralmente y luego aplicado a su labor como curanderos. La Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO) asegura que de las 4 mil especies de plantas de las que se tiene registro en el territorio nacional, al menos 3 mil podrían tener efectos medicinales. No queda duda que son ellas quienes, previo a la medicina occidental, sanaron y salvaron a los nuestros. La abuela de tradición tolteca y autora del libro Soy mujer medicina, Eva Cecilia Solís Arroyo, me explicó en entrevista que una de las curaciones prehispánicas más importantes ha sido temazcal –un ritual ceremonial en el que piedras calientes son rociadas con agua y adicionadas con hierbas medicinales–. Gracias a él, nuestros ancestros permanecían sanos. Aunque lo pareciera, la medicina tradicional no está en el olvido. Culturas madre como la china y la india han incluido los saberes de la herbolaria en los planes de salud gubernamentales extendidos entre la población. Según comenta la abuela, en México los pueblos indígenas originarios siguen combinando la medicina tradicional en conjunto con la alópata. “El mundo vegetal está a nuestro servicio, es por esto que podemos darle una intención de sanación a cada planta”, asegura. Además, nos explica que, así como en el Ayurveda, cada planta posee un espíritu con una vibración o fuerza particular: la ardiente y la sutil, la masculina y la femenina. “Las primeras son plantas de vibración fuerte. Las ocupamos en los círculos de protección, purificaciones, limpias energéticas, etcétera… Las femeninas son las que se utilizan para atraer la belleza, las que ocupamos en las cremas para el rejuvenecimiento, para sanar”, concluye la abuela. Para extraer la esencia de la planta se realizan técnicas específicas como las vaporizaciones, infusiones, destilados y cocimientos con los que se crean tés, ungüentos, aguas de uso, emplastes, fomentos, macerados, lavados y baños, tinturas y cataplasmas. Sin embargo, con tan sólo incluirlas crudas o cocidas en los alimentos de todos los días, nos brindan todos sus beneficios. Los ingredientes mexicanos favoritos de la abuela medicinaEn la botica del hogar no deben faltar las gotitas de miel melipona, provenientes de una abeja sin aguijón, fundamentales para las civilizaciones mayas. Chamanes y curanderos de todas las épocas la han ocupado como expectorante, cicatrizante, antiséptico natural y contra enfermedades de los ojos y oídos. El momo u hoja santa, por su parte, constituye el aroma y el sabor de un sinfín de guisos en el suroeste del país. El nombre místico de esta planta no es casualidad: es el resultado de su gran poder sanador. Ha sido ampliamente usado como digestivo, pues ayuda al correcto funcionamiento intestinal y disminuye el dolor abdominal; disminuye la fiebre, alivia el insomnio y relaja los nervios.El muicle, que crece en los trópicos mexicanos, es efectivo para limpiar la sangre, desintoxicar el cuerpo. Para los mixes zapotecos y totonacos cura el empacho y, en recientes investigaciones, se ha comprobado su poder antidepresivo. La corteza de cuachalalate, nativa del sur nacional, se hierve en agua para tratar el cáncer, prevenir el linfoma, ayudar en problemas gástricos y de matriz, así como desinflamar el organismo. La chaya, también de origen mexicano, se usa para tratar la diabetes, para reducir peso y para prevenir la descalcificación en niños y adultos.Para la abuela, el epazote no falta en su olla de cocción por su sabor y sus propiedades antibióticas, bactericidas e insecticidas. “Hay que tomarlo cuando existe vomito, inflamación, comezón e incluso para ayudar a expulsar la placenta después de concebir”.Aunque no son mexicanas, la abuela asegura que las buganvilias son un gran expectorante para la broquitis, por lo que las incluye en sus temazcales y hasta crudas, en las ensaladas. El ajo es otro de sus favoritos porque “es desinfectante, desparasitante y diurético”, mientras que al laurel lo prepara en tés para promover el apetito en los niños. “Tenemos que ser conscientes de que el reino vegetal es un ser vivo. Hay que volver a conectarnos con los alimentos y las plantas que utilizamos al cocinar. Al estar vivos reciben la intención y la energía que nosotros les pongamos. La invitación es a reconectar con lo que nos alimenta, a hacer de la comida nuestra medicina”, finaliza la abuela Eva.
El tejocote es un fruto pequeño, de color amarillo y naranja, el cual tiene un sabor bastante ácido. En México, es uno de los principales ingredientes del tradicional ponche de fruta, una bebida caliente que suele disfrutarse durante las fiestas decembrinas. Además de aportar acidez a las bebidas, esta fruta también se usa para preparar dulces, mermeladas y té. Por otro lado, este pequeño fruto no solo tiene un sabor fresco, también se le atribuyen muchos beneficios para la salud, pues diversos estudios científicos señalan que el tejocote mejora la circulación y disminuye los niveles de colesterol. En kiwilimón te invitamos a aprovechar la temporada de esta fruta y a preparar un rico té de tejocote para aliviar muchos males.¿El té de tejocote contiene vitaminas y minerales?Los expertos indican que el tejocote es rico en vitaminas y minerales, aquí te decimos cuáles.Complejo BVitamina CCalcioHierroTambién puedes leer: Los beneficios del ponche de frutasBeneficios de tomar té de tejocoteDurante mucho tiempo, en tejocote ha sido utilizado para tratar todo tipo de malestares, desde la tos hasta la retención de líquidos y hasta la presión arterial. Aunque este fruto es una buena opción para mejorar tu salud, recuerda que no es un sustituto de tratamientos médicos, por lo que siempre debes consultar a un especialista en caso de presentar síntomas de alguna enfermedad. Para preparar un té de tejocote, puedes emplear las hojas o fruta, las cuales debes hervir con suficiente agua.Medicina tradicionalSegún el Diccionario Enciclopédico de la Medicina Tradicional Mexicana, publicado por la Universidad Nacional Autónoma de México, el té de tejocote se ha usado con fines medicinales desde hace muchos años. Aquí te contamos cómo puedes aprovechar este té. Los expertos señalan que el té de tejocote se puede beber para tratar padecimientos respiratorios como los siguientes: tos, bronquitis, resfriado, bronquitis y dolor de pulmón. Sin embargo, en el caso de la tos crónica, el té de este fruto se combina con canela, flor de saúco, chirimoya y cáscara de lima para obtener mejores resultados. Mientras que para tratar el asma, algunas comunidades preparan el té de tejocote con un toque de eucalipto, gordolobo, flor de sauco y flor de bugambilia. Además de las enfermedades respiratorias, esta maravillosa infusión se ingiere para combatir padecimientos estomacales tales como la diarrea, dolo de estómago, disentería y amibas. Aunque no se ha comprobado la existencia de la “chipilez” en los niños, una etapa en la que los niños se sienten tristes durante el embarazo de sus madres, en Michoacán es común que las familias preparen té de tejocote para los niños, pues supuestamente mejora su ánimo y les mejora el apetito. Por otro lado, esta infusión natural también se consume como diurético, para mejorar la circulación y para moderar el ritmo cardiaco.También puedes leer: Conoce los beneficios de comer tejocoteMedicina modernaSegún el hospital Monte Sinaí, el tejocote se usa en el tratamiento de enfermedades cardiacas desde el siglo I y, por si fuera poco, los doctores lo utilizaban como tratamiento de problemas en la circulación y respiratorios desde el año 1800. En años recientes se han llevado a cabo estudios en animales, los cuales indican que el tejocote es un fruto rico en antioxidantes, una sustancia que se encarga de combatir los radicales libres. Cabe mencionar que los radicales libres están detrás del envejecimiento, la aparición de arrugas y el desarrollo de enfermedades cardiacas y hasta el cáncer.Disminuye los niveles de colesterolParece difícil de creer, pero el tejocote es un gran aliado a la hora de combatir el colesterol alto, así lo indican algunos estudios científicos. Recuerda que si no reduces los niveles de colesterol, podrías sufrir un ataque cardiaco.También puedes leer: 4 razones para comerte el tejocote del poncheTejocote contra la insuficiencia cardíacaLos profesionales de la salud indican que el tejocote mejora el funcionamiento del corazón y mejora los síntomas presentes en las personas que sufren de insuficiencia cardíaca. Aunque tomar un té de tejocote es una gran idea si padeces del corazón, recuerda que debes seguir las instrucciones de tu médico.HipertensiónHoy en día, millones de personas sufren de presión arterial alta debido a una dieta poco sana y un estilo de vida poco saludable. Una investigación indicó que el extracto de tejocote tenía beneficios para las personas que sufrían de diabetes tipo 2 e hipertensión, sin embargo, aún se necesitan más estudios para confirmar estos resultados. Recuerda que antes de tomar cualquier remedio natural, debes consultar a tu médico de cabecera. Ya lo sabes, la fruta, hojas y flores del tejocote se usan con fines medicinales, ya que contienen muchas propiedades, es por esto que es la mejor opción para preparar un té saludable cada mañana.¿El tejocote ayuda a combatir la ansiedad?Actualmente, el número de personas que padece ansiedad va en aumento. Aunque es importante acudir con un profesional de la salud en caso de presentar síntomas relacionados con este padecimiento, también puedes aprovechar las propiedades de esta fruta y prepararte un té, ya que, de acuerdo con un estudio publicado en 1997, el tejocote tiene un efecto sedante, el cual ayudaría a calmar los síntomas de la ansiedad.
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