5 platillos típicos mexicanos
Ideas para Fiestas

5 platillos típicos mexicanos

Por Kiwilimón - Septiembre 2012
Septiembre es el mes patrio en México. La fecha en donde se festeja la independencia de nuestro país es el 15 de Septiembre por la noche para amanecer el día 16, el cual es el que marca una diferencia en la historia. Este mes es en el cual se enmarca en patriotismo y donde los platillos cien por ciento mexicanos se preparan en los hogares. Para ayudarte en tener una idea clara en qué preparar en este mes patrio, aquí te sugerimos 5 recetas netamente mexicanas que son deliciosas. (te recomendamos hacer click en el título de la receta o la imagen respectiva para ver más detalles de preparación) Ate de Guayaba con Queso. Dulce típico mexicano de la fruta, comúnmente se come con queso. Arroz con Frijoles. Los clásicos moros con cristianos, arroz con frijoles negros. Tostadas de Pollo. Las tostadas mexicanas con pollo, crema, frijoles y salsa, hechas con Tostadas Milpa Real. Arroz a la Mexicana. Un delicioso arroz hervido en salsa de jitomate. Buñuelos. Los buñuelos son un rico y crujiente postre para comer en las fiestas mexicanas.  

Para ver más recetas de cocina mexicanas, haz click aquí.

   
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¿Alguna vez te has puesto a pensar por qué comemos? ¿Cómo es el mecanismo de nuestro cuerpo que nos avisa cuando necesita comer? ¿Conoces la diferencia entre hambre y apetito? Para saber por qué comemos, es importante que tengas claro qué son el hambre y el apetito, dos conceptos diferentes y que muchas veces no sabemos diferenciar, incluso pensamos que son sinónimo y no lo son.El hambre es el instinto de supervivencia que impulsa a alimentarnos cuando el organismo lo requiere. El apetito es la sensación de comer, influenciada por aspectos psicológicos de la persona como el deseo de comer por placer, felicidad, aburrimiento, tristeza, ansiedad.Como todo en nuestro organismo, el apetito va cambiando conforme vamos creciendo y es preciso conocer sus etapas, para así aprender a comer mejor. Primer decenio, de los 0 a los 10 añosEn esta etapa es cuando se experimenta un mayor y rápido crecimiento. Es cuando los niños pueden adquirir los hábitos que, posiblemente, los acompañen toda su vida, es por eso que es muy importante que los pequeños aprendan a distinguir la comida que verdaderamente los nutre, pues lo que aprendan durante los primeros años de su vida determinará qué tan saludable será de adulto. Segundo decenio, de los 10 a los 20 añosYa en la adolescencia, con los cambios fisiológicos viene un aumento de apetito. Durante esta etapa, la relación con la comida suele ser más vulnerable, pues es cuando llega la pubertad, los jóvenes suelen estar más influenciados y son propensos a caer con comida que pueda provocar desnutrición u obesidad. Durante esta edad del apetito, las mujeres son más propensas a padecer deficiencias nutricionales por su biología reproductiva. Tercer decenio, de los 20 a los 30 añosEn la edad adulta joven, se producen cambios importantes que pueden causar un aumento de peso, por ejemplo, la vida universitaria, vivir en pareja o tener hijos; es cuando nos relajamos y no somos tan estrictos en la alimentación. También es la edad en la que podemos caer en excesos. Cuarto decenio, de los 30 a los 40 añosLa vida laboral en la edad adulta trae consigo los efectos del estrés, que según se ha demostrado, ocasiona cambios en el apetito y los hábitos alimentarios en 80% de la población. Esos efectos pueden consistir tanto en despertar un apetito voraz, como en ocasionar una pérdida de este. Quinto decenio, de los 40 a los 50 añosLa Organización Mundial de la Salud destaca que el tabaquismo, la dieta poco saludable, la falta de actividad física y el problema de la bebida son los factores del estilo de vida que más repercuten en la salud y la mortalidad. Es en estos años cuando los adultos deben cambiar su comportamiento en función de las necesidades de salud, pero con frecuencia los síntomas de la enfermedad son invisibles.Sexto decenio, de los 50 a los 60 añosEn este periodo comienza la pérdida progresiva de masa muscular y continúa de manera constante a medida que avanzamos en edad. Este fenómeno se denomina sarcopenia.Mantener una dieta saludable y variada, y practicar actividad física es fundamental para reducir los efectos del envejecimiento.Séptimo decenio, de los 60 a los 70 años y másLa vejez conlleva la falta de apetito y de hambre, lo que da lugar a una pérdida de peso involuntaria y una mayor fragilidad. La disminución del apetito también puede ser consecuencia de una afección concreta, como, por ejemplo, la enfermedad de Alzheimer.La alimentación es una experiencia social, por lo que factores como la pobreza, la pérdida de la pareja o un familiar, y el hecho de comer sin compañía, afectan la sensación de placer que se obtiene al comer.Otros efectos de la vejez, como las dificultades para tragar, los problemas dentales y la pérdida de gusto y olfato también interfieren en el deseo de comer y en los beneficios que obtenemos de esa práctica.Se dice que lo que no se conoce, no se puede mejorar, así que una vez que conoces las etapas del apetito y cómo van cambiando las situaciones y requerimientos de cada edad, puedes saber cómo llevar una vida más saludable y comer mejor.
Pensar en cómo evitar que salgan arrugas o cómo escapar de las líneas de expresión es casi como creer que el tiempo se puede detener o que existe alguna solución mágica que ayudará a que siempre te veas joven. Y claro, aunque nada es magia, una realidad es que con buena alimentación, mejores hábitos y algunos secretos de belleza, podrías aplazar esos innegables signos de la edad. Aunque mucho se sabe sobre los múltiples beneficios de comer antioxidantes, vitaminas e incluir Omegas en la dieta diaria, una increíble fuente de nutrientes para tratar de evitar que salgan las tan temidas líneas de expresión a determinada edad puede ser comer un puño de almendras todos los días como parte de tus colaciones. Sí, suena demasiado bueno para ser verdad, pero en investigaciones recientes, Raja Sivamani, MD MS AP, dermatólogo integral e investigador principal de un estudio realizado por el Almond Board of California, señala: “las almendras son un alimento prometedor que puede incluirse como parte de una dieta sana para el envejecimiento, especialmente para las mujeres posmenopáusicas.”Dicho estudio fue una prueba corta y sencilla, pero tuvo resultados bastante positivos, ya que se puso especial atención en distintos tipos de piel, edades e incluso de factores alimenticios de cada participante. Las arrugas fáciles se evaluaron con imagenología facial de alta resolución y se validaron con medición y modelado facial 3D al inicio y final del estudio. Así que, después de un lapso de aproximadamente 16 semanas con cambios en alimentación y consumo de almendras como colación, se demostró que la piel de las participantes tuvo una disminución significativa en la gravedad y en el ancho de las arrugas de 9 % y 10 %, respectivamente.Y no era para menos, pues entre la gran variedad de beneficios de comer almendras también podemos destacar que gracias a la cantidad de vitamina E que contienen, pueden ayudar a que la piel no sufra tantos daños por la exposición solar. Por lo tanto, posiblemente no necesites hacer grandes cambios en tu alimentación para evitar que salgan líneas de expresión a temprana edad, simplemente trata de modificar tus colaciones y recuerda que entre todos los nutrientes que tienen las almendras, podemos mencionar que son una gran fuente de fibra y proteína; tienen vitamina E, selenio, zinc, calcio, magnesio y vitamina B, especialmente folato y biotina (vitamina B7).
Desde diciembre de 2019, un nuevo virus conocido como coronavirus COVID19 se propagó desde la ciudad de Wuhan, China, hacia el resto del mundo contagiando a más de 115,000 personas y cobrando la vida de 4,000 víctimas en 114 países. Es por esta razón que en diversos países como España, Estados Unidos, Argentina y recientemente en México, se han implementado medidas de seguridad como la cuarentena, para evitar que los contagios continúen incrementando. De hecho, en marzo del 2020 se dieron indicaciones para que las escuelas y universidades suspendan clases hasta finales de abril y también algunas empresas se han sumado a la estrategia, implementado el home office (trabajo desde casa) para salvaguardar la salud de sus trabajadores, instando a todas las personas a mantener el aislamiento social en la mayor medida de lo posible. Ahora, tomando en cuenta que los cambios radicales dentro de la rutina y la falta de actividad física pueden tener graves repercusiones para nuestro sistema digestivo, es necesario cuidar nuestra alimentación para equilibrar la flora intestinal. La mejor manera para cuidar de nuestra digestión y evitar problemas como la inflamación, el estreñimiento y la pesadez en el estómago, es reducir el consumo de alimentos procesados, con altos niveles de azúcar, hidratarse constantemente y consumir frutas y verduras pero, ¿cuáles son los mejores alimentos para una buena digestión? De acuerdo a la Organización Mundial de Gastroenterología (WGO), la ingesta constante de agua y alimentos altos en fibra favorecen la flora intestinal, por ello, a continuación te presentamos algunas frutas y verduras que no pueden faltar en tu dieta. Plátanos Los plátanos son frutas altas en fibra, que además contienen fructooligosacáridos, un componente que permite mejorar la flora intestinal y propicia la buena digestión. Procura comer uno al día y notarás como tu sistema comienza a funcionar mejor. Frutos rojos Los frutos rojos como las fresas, frambuesas y arándanos, además de ser excelentes antioxidantes, contienen sustancias que ayudan a prevenir el estreñimiento. Estos se pueden combinar con diferentes cereales como la avena y el amaranto, que mezclados hacen una excelente combinación para cuidar del sistema digestivo. Papaya Esta fruta es rica en antioxidantes, vitaminas, minerales y enzimas digestivas para la salud, por lo que cuida tanto de tu estómago como de tus intestinos. La puedes comer al natural, en jugos, licuados y hasta en ensalada y siempre tendrá grandes beneficios para tu digestión. Verduras crucíferas Las verduras como la col rizada, la coliflor y las coles de Bruselas poseen altos contenidos de fibra dietética y folato, por lo que ofrecen propiedades antiinflamatorias y depurativas que ayudan a tener una mejor digestión. Lo ideal es cocerlas al vapor o saltearlas para facilitar el proceso digestivo. Agua Es imperante comprender que no importa la cantidad de fibra que se consuma, si no se toma agua suficiente, la digestión, la absorción y la circulación de nutrientes en el cuerpo, no se logrará de manera correcta. Existen algunos alimentos como pepinos, melones y jitomates que también pueden ayudarte a mantenerte hidratado. Recuerda que en esta época de cuarentena no solo debes protegerte de las enfermedades respiratorias, sino cuidar de tu salud en general, balanceando tu dieta y manteniendo una higiene impecable en tu hogar.
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