7 Recetas de Mole Que Tienes que Probar
Ideas para Fiestas

7 Recetas de Mole Que Tienes que Probar

Por Kiwilimón - Julio 2012
El mole, netamente mexicano, es un platillo tradicional y delicioso. Su consumo se da todo el año y en toda ocasión, muchas veces se consume en fiestas o reuniones especiales. La preparación del mole varia de zona en zona dentro de la República Mexicana y los sabores se diversifican, lo que le permite ser un platillo multicolor y multisabor, pero siempre delicioso. Para que te animes a preparar mole o cambiar la receta que has venido preparando por años, aquí te dejamos algunas recetas interesantes. (te recomendamos hacer click en el título de la receta pare ver más detalles) Enchiladas de Mole Enchiladas de pollo y queso bañadas en una salsa de mole poblano. Esta receta de enchiladas de mole es un verdadero manjar para desayunar o disfrutar a cualquier hora. Huevos con Mole Esta receta de huevos con salsa de mole y acompañados de platano macho es una opción muy rica para un desayuno de campeones. Mole Colorado El mole colorado es parecido al mole poblano pero no tiene chocolate y contiene más especies. Esta hecho a base de chile ancho, chile guajillo y especies. Mole de Olla El mole de olla es una sopa tradicional mexicana de Oaxaca. La base de la receta es un caldo de res, jitomate y verduras. Disfruta esta sopa en un día de frio. Mole de Pistache Esta rica versión del mole tradicional está hecha con pistache, chile poblano y hojas de lechuga. Mole Verde con Pepita Este rico mole verde esta hecho a base de tomate verde y pepita molida. Una verdadera delicia. Mole Poblano Esta receta típica de Puebla se dice que fue creada en el siglo XVII y constaba de mas de 100 ingredientes. Hoy en día, existen versiones mas simplificadas pero igual de deliciosas.
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El altar de muertos es un ritual muy importante para celebrar el Día de Muertos en México, ya que es el homenaje ideal para demostrar el cariño y respeto a nuestros fieles difuntos. Para poder hacer una ofrenda sin igual, además de añadir papel picado, velas, copal y flores de cempasúchil, a continuación te mostramos los x alimentos que no pueden faltar en tu altar. Pan de muerto El pan de muerto es un elemento esencial en las ofrendas, ya que su forma circular representa el ciclo de la vida, las tiras en forma de huesitos son las lágrimas de los difuntos y así mismo, la bolita en la parte superior, representa el cráneo de los mismo. Mole con arroz Este guisado típico mexicano comúnmente se ofrece en los estados de Michoacán y Puebla, ya que la tradición dicta que los espíritus llegan con hambre y qué mejor alimento para comenzar el festín que un ícono de la cocina mexicana que a todos nos encanta. Alcohol ¡Mezcal, tequila, rompope y hasta pulque! Estas bebidas alcohólicas son las más populares entre los altares, aunque también se pueden agregar otras; lo ideal es colocar las favoritas de nuestros muertitos. Fruta de temporada Es imprescindible colocar fruta de temporada en el altar de muertos; las mandarinas no pueden faltar, así como las jícamas, naranjas, manzanas y hasta peras. Todas estas frutas, además de alegrar la visita de los fieles difuntos, ayudarán a darle más colores y contrastes a la ofrenda. Agua No olvides colocar suficientes vasos de agua en tu altar, ya que éstos calmarán la sed de los espíritus y les ayudarán a continuar su camino una vez que se hayan saciado. Calaveritas de azúcar Tal como en la época prehispánica, el Tzompantli estaba cubierto con cráneos para ofrecer a los dioses, no olvides colocar en tu altar las típicas calaveras de azúcar, amaranto o chocolate para brindar honor a tus difuntos. Dulces típicos Si entre tus fieles difuntos existen niños, no olvides dejarles una sorpresa dulce como tamarindos, palanquetas, alegrías y cocadas para alegrar su camino. Tamales Los tamales son un alimento clásico en los altares de muertos, así que no olvides dejar al menos un tamal verde, uno dulce y otro de salsa roja para satisfacer a tus fieles difuntos. Históricamente se han encontrado ofrendas con tamales desde la época prehispánica hasta la época colonial y moderna. Atole y chocolate caliente Tanto el atole como el chocolate caliente son importantes representantes de la gastronomía mexicana y ambos tienen raíces prehispánicas, ya que el atole viene del maíz y el chocolate del cacao, por lo que es común verlos en las ofrendas, además de que son las bebidas ideales para darles un gustito a nuestros fieles difuntos. Sin duda, los alimentos y las bebidas son un elemento indispensable en el altar de muertos, pero recuerda que su principal función en honrar a quienes ya no están con nosotros, por lo que, si ellos tenían un platillo favorito, no olvides agregarlo a la ofrenda. ¿Tú conoces o sueles agregar algún otro alimento a tu altar de muertos?
La comida de Michoacán, es sin duda, una de las que más destacan por su maravilloso sabor en todo México y tan es así, que en 2010 la cocina michoacana fue nombrada como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad ante la UNESCO. ¡Por eso te traemos 7 deliciosos de Michoacán para celebrar el 15 de septiembre! Pozole estilo Michoacán El pozole nunca puede faltar en las fiestas patrias, pero ¿has probado el pozole michoacano? Éste se prepara con carne y cabeza de cerdo que le da un sabor totalmente diferente. Carnitas michoacanas ¡Las carnitas michoacanas son una fiesta de sabor! Por eso, son el platillo ideal para celebrar estas fiestas de orgullo nacional. Si no las has probado, ahora es el momento indicado para hacerlo.Corundas Las corundas son ese platillo legendario que se originó desde tiempos prehispánicos y no pueden faltarte para dar el Grito de Independencia. Se trata de unos tamalitos michoacanos triangulares, rellenas de queso, chilacas, carne de cerdo, vegetales o legumbres. Uchepos A diferencia de las corundas, los uchepos son tamales hechos a base de maíz con un toque de leche y de sabor dulce que no pueden faltar casi en ninguna celebración de Michoacán. Sopa tarasca La sopa tarasca es uno de los platillos más populares en la gastronomía de Michoacán, ya que cuenta con una salsita de frijoles difícil de resistir. ¡Es la receta perfecta para celebrar el 15 de septiembre! Enchiladas michoacanas Las enchiladas placeras michoacanas están hechas con salsa de chile guajillo, chile ancho y van acompañadas por cubitos de papa y zanahoria que les brindan un sabor increíble. ¡Te encantarán! Chongos zamoranos ¿Qué es una buena fiesta sin el postre? Y para postres mexicanos, no hay como los chongos zamoranos de Michoacán, un dulce hecho con leche, azúcar y canela. Son sumamente deliciosos. ¿Cuál de estos platillos de la comida michoacana prepaparás para celebrar las fiestas patrias?
Flores de cempasúchil en vasitos de vidrio. Dos panes de muerto junto a restos de azúcar desperdigada. Una ollita, la más pequeña de la alacena, llena de mole al que ya se le hizo una capa de nata. Papel picado descolorido por las gotas de un caballito de tequila que se derramó. Hasta arriba, la foto del pariente fallecido observándolo todo: la abundancia o la escasez de la ofrenda, el faltante de huesito en el pan. Esta escena se repite cada año en el altar de muertos. Esta es una escena de tradición mestiza.No sé si fue Coco, no sé si fue James Bond. Esta costumbre mitad prehispánica, mitad española, ha resurgido con fuerza en los rincones de las salas mexicanas. Fray Bernardino de Sahagún, en la Historia general de las cosas de la Nueva España, ya relataba que los aztecas eran dados a hacer festejos a los muertos. El altar recordaba el viaje de cuatro años que el difunto debía emprender, camino a Mictlán, el reino de los muertos. Como en casi todas las religiones y creencias, no había altar sin una ofrenda, y como en casi todo ofertorio, siempre había algo de comer.Según me cuenta el licenciado José N. Iturriaga, historiador y escritor, había un ingrediente infaltable en los altares prehispánicos: los tamales envueltos en hojas de totomoxtle. También había agua para ayudar al alma del muerto a sortear el camino lleno de peligros. Luego, con la evangelización, las costumbres católicas como el rito a los santos y la fermentación del trigo se fueron mezclando con las costumbres locales. El altar es mestizaje puro. Por ejemplo, están las flores endémicas como los cempasúchiles, los frijoles, el tequila –que, aunque tiene denominación de origen, no existiría sin la destilación, originaria de Asia–. El mole es un plato barroco, resultado del intercambio con África del Norte, España, el sudeste asiático... El pan de muerto es fruto del sincretismo del pan de ánimas que se hace en Segovia o de los huesos de santo, un postre de pasta de almendra español cuya presentación recuerda a los relicarios. Así como el origen del altar es diverso, también lo es la celebración: “El 1 de noviembre, día de Todos los Santos, fue un día para celebrar a los santos que no tenían fecha y se instauró en el siglo séptimo; el Día de Muertos lo estableció el Papa Bonifacio IV en la Abadía de Cluny Odilón”, explica Iturriaga. Esto sucedió en el siglo X –claramente, mucho antes de la Conquista– con el objetivo de que los fieles hicieran oración por los muertos. Para los que injurian contra el Halloween asumiendo que es una falsificación de nuestra fiesta, Iturriaga cuenta que la palabra viene de All hallow’s eve, que es otra forma de nombrar “todos los santos”. La celebración data de épocas medievales y fueron los irlandeses quienes la llevaron a América. Lo de los Frankenstein y los dráculas, eso sí ya es regalo de Estados Unidos –y, bueno, de Mary Shelly y de Bram Stoker–.La simbología del altar es naturalmente mexicana. Una ofrenda que se respete debe tener todos sus componentes: agua, tierra, calaveritas de azúcar, flores, alimentos, vela y copal para guiar al muerto hasta el altar. Para Iturriaga tampoco debe faltar el alimento raíz que nos conecta con nuestros ancestros: el tamal. Los tamales son piezas individuales que se preservan bien y aguantan bien la intemperie –recordemos que muchos altares viven en los cementerios– y lejos de un simbolismo específico, provienen de “El grano madre que moldea una cultura. El alimento más icónico”. Nuestra creencia es única: por un día en el año tenemos de regreso a casa a ese familiar que queremos tanto, a ese ser que admiramos mucho y que nos hace falta. Olvidamos el miedo que nos dan los fantasmas, en otros días menos festivos del año, para esperar que nuestro ser amado atraviese el cielo o el mundo paralelo para comer, beber y fumar. Eso sí, no cometan el error de olvidar los cerillos. Para honrarlos, aquí comparto la sección en la que pusimos toda esa comida que les puede gustar.
Si hay algo característico de la comida argentina, eso es el chorizo. Lo conocemos en choripán y no falta en los restaurantes de cortes y aunque su sabor puede tener un ligero parecido, es muy diferente al chorizo mexicano.Estas diferencias van desde el sabor, hasta la forma de prepararlo. Ambos son deliciosos y tienen el mismo origen: la península ibérica. Cuando conozcas las características de cada uno, quizá podrás apreciarlos más cuando los pruebes.Diferencias entre el chorizo argentino y el chorizo mexicanoAmbos embutidos son relevantes en la gastronomía de cada país y en ambos lugares existe una variedad de chorizos. Por ejemplo, en Argentina está el llamado chorizo ahumado, mientras que en México, la longaniza es también muy popular.La principal diferencia entre el chorizo argentino y el mexicano es la forma en que se hacen. El chorizo mexicano se hace con carne molida y por lo general, se le añade grasa de cerdo. Por su parte, el chorizo argentino se elabora con carne de cerdo y res picada y adobada con especias.Algo que tienen en común ambos embutidos es que ninguno de los dos va curado, es decir, son embutidos frescos que requieren de cocinarse antes de comerse.El chorizo argentinoConocido también como chorizo criollo, la base para hacer este chorizo y sus variedades es la carne, las especias, el pimentón (o pimiento) y el vino. La carne puede ser de res, de cerdo o una combinación de ambas y va picada. Luego para embutir, se limpia muy bien la tripa del intestino delgado de cerdo con vinagre, agua fría y agua tibia, y se seca con un paño.El chorizo mexicanoEl chorizo mexicano se hace con carne molida y su color se logra gracias al uso de chiles rojos picantes, y se condimenta con especias y vinagre. Además, a diferencia del argentino, el chorizo mexicano se desenvuelve de la tripa al momento de cocinarse y comerse, como si fuera carne molida, aunque también se asa completo.Los dos son muy sabrosos y se comen de manera diferente, mientras que el chorizo argentino va muy bien acompañado de pan, en México, por supuesto, comemos el chorizo en tortilla. Diferentes, pero con mucha carga culinaria detrás, no dejes de probarlos.
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