Conoce todo acerca del pay de queso
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Conoce todo acerca del pay de queso

Por Kiwilimón - Enero 2012
Un pastel de queso es con queso y merengue, es un postre hecho a base de requesón o, más comúnmente, queso crema, azúcar y algunas veces otros ingredientes, tales como: huevos, crema de leche y frutas (normalmente siendo éstas bayas: fresas, moras, zarzamoras, mora azul, arándanos e, inclusive, limones o naranjas, etc.); todos estos ingredientes se colocan en una pasta hecha de galletas molidas. Ciertos tipos de saborizantes pueden ser agregados, tales como mermelada o chocolate. Ciertos tipos de pasteles de queso son más parecidos a las tartas que a los pays (del inglés, pie) y otros más parecidos a los pasteles o tortas. El requesón, conocido como "Ricotta", es grandemente utilizado en Italia y es batido con otros ingredientes para darle una cosistencia parecida a la de la crema batida. Frecuentemente, la base es más estilo repostería, horneado, y este pastel de queso es mucho más ligero que uno tradicional no cocinado. El pastel de queso es uno de los postres más comunes del mundo y, quizás, uno de los más antiguos que utilizan lácteos, diferentes de la leche. El primer registro que hace mención al pastel de queso viene desde los antiguos Juegos Olímpicos griegos. Marcus Porcius Cato (o Cato "el viejo") escribió la receta para su preparación en uno de sus tantos libros de cocina Romana, llamados "De Agricultura". (Fuente: Wikipedia) Para que prepares un pay de queso delicioso y lo compartas con tu familia, haz click en la siguiente liga para que conozcas la receta completa: Receta de Pay de Queso.

Ingredientes

  • 1 Paquete de Galletas marias
  • 1 Lata de Leche condensada
  • 1 Lata de Leche evaporada
  • 3 Huevos
  • 1 Barra de Mantequilla o margarina
  • 1 Barra de Queso philadelpia
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Como parte de las actividades de #KiwiTeCuida, quincenalmente se desarrollarán conversatorios sobre los beneficios de seguir distintos retos alimenticios, ejemplificados en la cocina de Colibrí Jiménez. Las pláticas son dirigidas por Shadia Asencio, directora editorial de Kiwilimón, y el equipo de nutriólogas profesionales que avalan la nueva sección, en la que encontrarás todas las recetas -con conteos calóricos y nutricionales avalados por la USDA-, tips y consejos para que puedas llevar un estilo de vida balanceado, en armonía y saludable, sin sacrificar el sabor o restringir tu alimentación.Para el primer reto presentamos dieta baja en grasa, que es una de las categorías de Te Cuida. En la plática se resaltó la importancia de seguir este tipo de alimentación, debido a que “un balance de grasa correcto en nuestra alimentación nos ayuda a estar en un peso saludable, evitar enfermedades cardiovasculares y mantener el correcto funcionamiento de vitaminas liposolubles como la A, E y K”, aseguró la nutrióloga Mayte Martín del Campo.Una alimentación sin grasa es imposible y no es recomendable. La recomendación de una alimentación equilibrada implica consumir de 25 a 30% de grasa. Sin embargo, esta grasa debe provenir de grasas mono y poliinsaturada, como las contenidas en las almendras o las nueces, o en pescados como el atún, el huachinango o el salmón. En este sentido, Mayte recomienda consumir pocas grasas no saturadas como las contenidas en la crema, el tocino, los embutidos y los quesos fuertes. Recuerda que la grasa es el nutrimento que mayor energía nos aporta, con una conversión en la que 1 g de grasa tiene 9 calorías aproximadamente. ¡Encuentra aquí la plática completa: #KiwiTeCuida, dieta baja en grasa, y sigue nuestras transmisiones en el Instagram oficial de Kiwilimón, todos los lunes a las 18 horas!
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A veces uno simplemente no sabe qué tomar, que si el alcohol a cierta edad deja de ser una buena opción, que un agua fresca ya no basta para saciar la sed o que un refresco contiene demasiado azúcar y es perjudicial para el organismo. Pues bien, Ginger Birra lo sabe y es por ello que el día de hoy te contamos acerca de su increíble producto: la ginger beer o cerveza de jengibre, aunque técnicamente no es una chela ni tampoco contiene alcohol.Víctor Manuel Quintero es un biólogo egresado de la Universidad de los Andes Venezuela que por razones circunstanciales bebió por primera vez una cerveza de jengibre gracias a un amigo en el año 2015. Su sabor quedó tan presente en él, que decidió crear su propia receta hasta mejorarla poco a poco. Después conoció a Mayra Gómez, diseñadora gráfica y su actual esposa, con quien finalmente creó Ginger Birra, que a casi 4 años de haberse creado, hoy distribuye en 10 ciudades diferentes.La cerveza de jengibre tiene más de 300 años, su origen se le atribuye a Inglaterra del siglo XVIII, fue una bebida que duró por muchos años en secreto hasta que el ejército comenzó a exportarlo.Siguiendo los procesos de cerveza artesanal perfecta, Ginger Birra ha logrado obtener un sabor espectacular, conservando la frescura y vida del jengibre (6.3%), limón y levaduras silvestres gracias a la utilización de productos 100% naturales y con un proceso de fermentado y gasificado tradicional.Beneficios de la cerveza de jengibreAl ser su base una infusión de raíz de jengibre es muy saludable, pues ayuda a la digestión e inflamación, alivia el dolor de garganta, es un gran aliado de la salud cardiovascular, probiótica y prebiótica y es 100% libre de gluten; por lo que es una bebida ideal no sólo para los celíacos, sino para los veganos y aquellas personas que procuran evitar el consumo de alcohol.Su sabor es picante pero pica lo justo, además que acompañado de lo cítrico del limón logra una combinación tropicalmente perfecta. Es una bebida versátil que suele utilizarse en la mixología o acompañarse con jugo de naranja o limón, nuez moscada o canela. Puedes maridar esta cerveza de jengibre con comida oriental, pastas, pizzas y ensaladas. Si estás en CDMX, puedes pedir Ginger Birra a domicilio a través de Almacén Hércules. ¡Atrévete a probar esta opción deliciosa y diferente!
Sería injusto reducir como dieta a lo macrobiótico. Tal como fue concebida, esta filosofía parte de un principio: la conciencia de que lo que nos alimenta puede prolongar la vida, pues según George Ohsawa, el teórico fundador, los alimentos influyen en la salud física, mental, emocional y espiritual.La filosofía macrobiótica camina de la mano con las leyes de vida. “Está basada en lo cero tóxico: tanto en alimentos como en productos de uso personal y del hogar”, apunta Gina Rangel. La médula teórica pasa por reconocer el todo en los alimentos: el ying (energía fría) y el yang (energía caliente) presentes en cada ingrediente. Para lo macrobiótico la armonía se localiza justo al centro de ambas energías. Que no te sorprenda, entonces, que el plato macrobiótico sea campo minado. La base de la alimentación son los cereales, las leguminosas, las frutas y las verduras, pero la lista de restricciones es larga.Para ellos, todo alimento alejado de la constitución de la sangre tardará más tiempo en digerirse. Lo vital es que la proporción alimenticia tenga cinco ying por un yang. De ahí que haya demasiados alimentos que se queden fuera al considerarlos demasiado ying o demasiado yang. Por ejemplo, “están prohibidos los tubérculos, los pimientos, el jitomate, el café, el alcohol, los alimentos procesados y empacados (como cereales, galletas, panes blancos, los refrescos, los productos endulzados, la vainilla, las frutas tropicales como el mango, la piña, la papaya y la sandía, los sazonadores y los picantes”, confirma Gina Rangel.El ying y el yang no sólo está en los ingredientes, sino también en las preparaciones. Por un lado, está la fermentación y maceración que elimina yang, mientras que salar y cocer los alimentos elimina el exceso de ying. Los preceptos generales de esta dieta pasan por comer y beber sólo cuando se tiene hambre, haciéndolo en plena conciencia. Los alimentos deben provenir de un radio lo más próximo posible y deben ser de temporada para asegurar máxima calidad. Asimismo, deben estar mínimamente manipulados y procesados, y deben masticarse lo suficiente para que el proceso de digestión sea afable con el organismo. El pescado y los lácteos se pueden consumir una vez por mes o cuando el cuerpo así lo requiera; el huevo, una vez cada diez días. Se debe moderar el consumo de moras y frutos secos, semillas y nueces, pepino, apio y lechugas. Adicionalmente, “los utensilios que se utilizan para la preparación de alimentos deben estar libres de teflón; deben ser de maderas naturales, de cerámica o de acero inoxidable; eliminar plásticos y sustituirlos por vidrio o acero inoxidable”, complementa Gina.Te preguntarás qué es lo que queda en el plato macrobiótico. Las proporciones van del cincuenta porciento de granos integrales, treinta por ciento de frutas y vegetales y veinte por ciento de leguminosas y algas. Como esta filosofía alimentaria comenzó en Japón, las algas están incluidas. Las algas marinas son un alimento altísimo en vitaminas y minerales, por lo que si estás pensando en llevar una dieta macrobiótica, lo recomendable es no saltártelas. El resultado es una dieta compuesta mayormente por proteína vegetal formulada a través de la interacción de granos y leguminosas. “Es una dieta tan limpia y basada en ingredientes tan naturales que vas a gozar de buena salud. Con ella, dejas las toxinas prácticamente fuera de tu vida. La desventaja de la dieta macrobiótica es que puedes llegar a tener ciertas deficiencias en el cuerpo al no tener casi proteínas de origen animal. Cuida tu índice de masa muscular, el consumo de vitamina B12 y la vitamina D”, concluye Gina.Como en todo, lo recomendable es confiarle tu salud a un experto y comprobar si esta dieta es la óptima para ti. Si te dieron ganas de comenzar con un probadita de la dieta macrobiótica, aquí te incluyo una de mis recetas favoritas.Tortitas de garbanzo y verduras 2 tazas de zanahorias ralladas2 tazas de calabacitas ralladas y escurridas2 tazas de harina de garbanzo2 huevosSal marinaRalladura de limónRalladura de jengibre4 cucharaditas de aceite de aguacateEn un bowl incorpora todos los ingredientes hasta lograr una masa. Forma con ella unas tortitas de unos 8 centímetros y lleva a congelar por al menos 1 hora. Calienta el aceite de aguacate y dora las tortitas por ambos lados. Acompaña con arroz integral y sopa miso.
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