El Menú Perfecto para un Baby Shower
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El Menú Perfecto para un Baby Shower

Por Kiwilimón - Julio 2012
Los Baby Shower son una forma de festejar la llegada de un nuevo bebé, quien formará parte de la familia y que además representa una alegría para todos. Esta reunión tradicional está llena de regalos, alegrís, sorpresas y además de platillos deliciosos. Aquí te dejamos una recomendación de recetas muy aptas para festejar la llegada del bebé y para que compartas con tus amigos y familiares. (te recomendamos hacer click en el título de la receta) Pastelitos de Vainilla Estos ricos pastelitos (cupcakes) de vainilla están cubiertos con un betún de vainilla y decorados con encaje. Son ideales para un baby shower. Galletas de Azucar Glaseadas Ricas galletas de azúcar con un glaseado de azúcar glass. Ensalada de Frutas Tropicales Rica y sencilla ensalada de frutas. Un buen postre ligero y refrescante para los días de calor.
Mini quiche de champignon Una forma fácil de preparar un quiche de champignon sin tener que hacer la masa. En este caso se reemplaza con pan de molde. Palitos de ensalada caprese Un aperitivo super bonito de ensalada capresa de jitomate y queso mozarella con albahaca. Betun para Decorar Galletas No hay regalo mejor que unas galletas en forma de corazón glaseadas con un betún de azúcar decorado. Cupcakes de Red Velvet Estos cupcakes conocidos como "Red Velvet" son de color rojo fuerte y llevan un betún de queso crema. Carreola de Sandía Esta sandía en forma de carrito de bebe siempre es un éxito en los baby showers. Se ve mas complicada de lo que es, sigue los pasos y observa las fotos.
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Bienvenido al mercado que no duerme, aquel que nos espera con el aroma de las flores bajo el destello de la luz blanca neón y los diablitos con prisa retacados de huacales de fruta que van y vienen entre los pasillos. Es el paraíso de quien está en búsqueda de las más fragantes rosas y gardenias, es el abecé de quien quiere ser la próxima señora de las plantas.  Aunque la historia del mercado Jamaica tal cual lo conocemos en la actualidad data de los años 50, la actividad mercantil en este punto comenzó en la época prehispánica. Las embarcaciones que venían de Xochimilco y Tláhuac hacían una parada aquí antes de llegar a Tenochtitlán a vender en el tianguis. Los comerciantes, llamados pochtecas, surcaban el canal de agua que actualmente es Calzada la Viga, un camino que curiosamente conecta con otros dos mercados maravillosos: Sonora, famoso por las hierbas, los animales exóticos y la brujería, y La Merced.  El diseño del primer mercado fue un proyecto de tres arquitectos de renombre: Félix Candela, Pedro Ramírez Vázquez y Rafael Mijares, quienes también diseñaron mercados en las alcaldías Coyoacán, Azcapotzalco y Anáhuac. De Candela te podrás acordar porque él construyó el Palacio de los Deportes y de Ramírez Vázquez, porque él estuvo a cargo del diseño del Estadio Azteca y el Museo Nacional de Antropología. Desafortunadamente con el temblor del 85 la construcción se vino abajo y no quedaron rastros de tan interesante propuesta.  En tu próxima visita a Jamaica, esto es lo que debes de probar: 1.- Taco de carnitas En la sección de comida, busca el local de Doña Paty. Su especialidad son los tacos de carnitas acompañados de tepache. Dentro de su oferta están los de lengua, un manjar que va bien con la salsa verde de la casa. Abren a partir de las 11 de la mañana.  2.- Merengues Si escuchas el grito clásico “hay merengues”, no pierdas la oportunidad de probar uno. Están hechos con pulque, un ingrediente que le aporta una acidez especial al bocadito azucarado. Son pequeños y frágiles, por lo que si no eres muy dado a lo dulce, es la medida perfecta. Acompañados de un café son deliciosos.  3.- Huevos de rancho Es común que a las afueras del mercado o en el interior estén las señoras a nivel de piso con sus canastos de verdura de traspatio, huevos y pinole. Son la mejor opción para quien esté en la búsqueda de huevo fresco. Puede que también traigan frutas (duraznos, higos o manzanas), frijoles tiernos y chayotes.  4.- Acociles En el estacionamiento del mercado pegado a la avenida Morelos, afuera de la sección de cestería, hay un puesto de charales capeados y sin capear, chapulines, semillas para botanear y acociles. Puedes pedir una bolsita para ir comiendo, la cual preparan con limón, sal y salsa. O bien, pedirlos para llevar a casa y prepararlos en tacos con un poco de cilantro, cebolla picada y salsa.  5.- Esquites En el último pasillo de las flores, hay una isla de ollas humeantes con maíz, el cual dependerá de la temporada lo que encuentres, puede ser amarillo, azul o cacahuacintle. El sabor se lo da el epazote y el pericón. En cuanto a gustos hay para todos: naturales, con chile habanero, al comal, en chileatole, con champiñones y hasta con doritos.  Como verás, este lugar es motivo de fiesta, siempre encontrarás algo rico para comer o para llevar a casa. Aquí te compartimos una receta memorable de los antojos del mercado de Jamaica:  Esquites con salsa machaPara 5 personas Ingredientes Para los elotes: 5 mazorcas de elote tierno desgranadas. 2 l de agua 1 rama de epazote 1 rama de pipicha 1 cda. de mantequilla 2 cdtas .de sal de grano Para la salsa macha: ½ taza de aceite vegetal 1 diente de ajo finamente picado ¼ de cebolla finamente picada ⅓ de taza de chile guajillo despepitados y desvenados ⅓ taza de chile morita despepitados y desvenados ⅓ taza de chile de árbol despepitados y desvenados ⅓ de  taza de cacahuate Sal al gusto Para las guarniciones: 4 cdtas. de mayonesa 2 limones 4 cdas. de queso blanco rallado  ProcedimientosPara los elotes. En una olla profunda coloca los granos de elote con el agua y las hierbas. Cuece a fuego medio. Cuenta de 15 a 20 minutos en cuanto comience el primer hervor. Rectifica que los granos estén suaves y cocidos. Agrega mantequilla y sal.  Para la salsa macha. Calienta el aceite a fuego muy bajito. Fríe los chiles de poco en poco para que no se quemen. Fríe los cacahuates, el ajo, la cebolla y retirar. En un procesador de alimentos, pica todo procurando que la textura sea gruesa. Finaliza con sal al gusto. Reserva.  Para servir. En un vaso o taza, agrega los elotes, después la mayonesa y el queso. Exprime medio limón y finaliza con la salsa macha.  Mercado Jamaica Guillermo Prieto 45, Jamaica, Venustiano Carranza, 15800, Ciudad de México.
¡Estrenamos recetario exclusivo en KiwiPro con Alejandro Ruiz! Conoce más de la historia de este increíble cocinero. Alejandro Ruiz Olmedo es un cocinero que heredó el conocimiento rural de sus generaciones pasadas. Nació en 1970 en La Raya, Zimatlán, en Oaxaca, poblado agrícola donde la mayor parte de su siembra se reserva para el autoconsumo. Desde pequeño aprendió el valor de la tierra y ayudaba todos los días en el huerto familiar con tareas básicas del campo, como regar, cosechar y ordeñar desde el alba. Al ser el mayor de sus hermanos, ayudó siempre a su madre en la cocina a preparar los alimentos utilizando sus propios ingredientes de cultivo, según cada cosecha. Así adquirió el gusto por la cocina tradicional, entre aromas, sabores y texturas inigualables de la gastronomía oaxaqueña. Alejandro es un cocinero que ha resaltado la autenticidad de los sabores de Oaxaca y los productos endémicos de todo el estado, como ingredientes criollos e insectos. Su propuesta resalta lo mejor de las recetas tradicionales combinadas con productos selectos en cada uno de sus platillos, como venado, jabalí, cordero, pato, pescados o mariscos. Alejandro Ruiz es considerado el mayor embajador de la cocina oaxaqueña en todo el mundo. En 1997 creó el concepto gastronómico Casa Oaxaca, dentro de un hotel boutique con el mismo nombre. En el año 2003 abrió Casa Oaxaca El Restaurante y en el 2006, Casa Oaxaca Reforma, reconocidos entre los mejores de México. Después aperturó, Guzina Oaxaca en Polanco, en la Ciudad de México, Oaxacalifornia, al sur de la ciudad de Oaxaca, y recientemente presentó Portozuelo, el huerto familiar orgánico del pueblo de donde es originario.En 2009 creó y encabezó el primer festival gastronómico y cultural El Saber del Sabor en Oaxaca, una celebración en coordinación con cocineras tradicionales, chefs locales, productores, investigadores, intelectuales, artistas y maestros mezcaleros. En 2018 publicó su primer libro, Alejandro Ruiz, Cocina de Oaxaca, el cual recibió el premio García Cubas 2018.Alejandro Ruiz es considerado uno de los personajes que han transformado México por su destacada trayectoria, pero sobre todo por la personalidad y la pasión que lo definen. Este cocinero sin duda seguirá escribiendo una parte importante de la historia culinaria del sur de México. Disfruta exclusivamente para ti, suscriptor de KiwiPro, los sabores de Oaxaca de Alejandro Ruiz, uno de los chefs más Pro de México.
Los pilares para combatir el sobrepeso son la alimentación adecuada y el ejercicio, los cuales deben ser supervisados por profesionales de la salud, para evitar una descompensación.Con esto en mente, uno de los ejercicios recomendados para tener un mayor desgaste calórico y reducir grasa es el llamado “cardio”, una actividad aeróbica o cardiovascular, que representa un trabajo con oxígeno enfocado a los grupos musculares grandes, como las piernas, abdomen, pecho y espalda.Los ejercicios primordiales en el cardio son la caminata, trotar, correr, nadar, andar en bicicleta, elíptica, burpees, saltar la cuerda y demás, trabajos que requieren una respiración controlada y el aumento del ritmo cardiaco, lo cual te mantiene con altos niveles de oxidación de grasas.Para tener un mejor rendimiento a la hora de realizar tu actividad aeróbica, procura consumir alimentos que te llenen de energía para soportar el desgaste físico.PlátanoEs un alimento rico en fibra y con pocas calorías debido a sus altos niveles acuosos. Esta fruta también contiene potasio que ayuda a evitar calambres en los deportistas, además nos ofrece vitamina A, carotenos, magnesio y complejo B, por lo que es apropiada para el funcionamiento del sistema nervioso y muscular, el alimento perfecto para los amantes del deporte.El plátano verde contiene almidón, que junto a la fibra ofrece energía a largo plazo, mientras el plátano maduro es fuente de azúcares naturales que brindan energía de calidad. Según un estudio publicado por la revista Diabetic Medicine, el plátano verde es apto para los diabéticos, pues posee menos azúcares y más almidón, haciéndolo un alimento de bajo índice glucémico, por lo tanto nos ayudará en nuestra pérdida de peso.Yogurt naturalEs una magnífica alternativa, pues contiene azúcares naturales, que te brindan la energía para la alta exigencia física, proteínas de calidad y minerales, que ayudan a la recuperación muscular.UvasEs una fruta con altos niveles de azúcar y que se digiere de forma lenta, lo que la hace perfecta como fuente de energía previa a tu entrenamiento, asimismo sus altos niveles de agua y potasio nos ofrecen mayor rendimiento.Arroz integralEs un cereal que es más nutritivo que el arroz tradicional. Debido a que se digiere lentamente nos brinda la energía necesaria por mayor tiempo, por lo que es el alimento perfecto para quienes realizan ejercicios de alto rendimiento.LecheA pesar de que para muchos los lácteos no son alimentos que brinden los suficientes nutrientes para el desarrollo físico de un deportista, este alimento favorece la hidratación del cuerpo que realiza un esfuerzo máximo, así que un vaso de leche previo a tu cardio ayudará a mantenerte hidratado durante tu sesión.PastaPara aprovechar al máximo este alimento tendrá que estar al ‘dente’, ya que sobre cocinarlo le quita sus propiedades. En la dieta de un deportista debe estar incluida por su forma rápida de conseguir energía, debido a la harina de trigo que contiene carbohidratos sin grasa y es de fácil digestión¡Aliméntate en serio con Santander! 
Partamos de una realidad: no existe una mala hamburguesa. Entre dos panes cualquier ingrediente simple adquiere un poder vehemente, casi sobrenatural. Y aunque las opciones pueden ser infinitas, personalmente prefiero dejar fuera la creatividad cuando se habla de ellas. Sí, las aberraciones también son infinitas. El escritor culinario y amante empedernido de las hamburguesas, –como su servidora– Anthony Bourdain, decía que ya eran perfectas, ¿por qué echarlas a perder?En una entrevista hecha a Bourdain por TechInsider, el también cocinero compartió las ocho reglas de oro para elaborarlas. Lo primero era mantenerlas clásicas, casi académicas: pan, carne, tomate, cebolla, lechuga, pepinillos encurtidos y nada más. Ricardo Campuzano, el chef del restaurante de hamburguesas Margarita, afirma que la hamburguesa perfecta es resultado de la sencillez, pero también de la calidad de los ingredientes.El pan, por supuesto, debe ser el marco que lo engloba todo. Un brioche suave y suficientemente mantequilloso –hay que ser conservadores en las cantidades de nuestra amiga láctea para evitar opacar el sabor de la carne– logra mandar una hamburguesa al infierno de lo común y corriente o al cielo de los elegidos. Joan Bagur, panadero y fundador de Sal y Dulce Artesanos, resume que el pan ideal es un pan estilo brioche de mantequilla con una consistencia que logre sostener el jugo de la carne. Eso sí, que tampoco sea demasiado grueso porque podría esconder el sabor del medallón. “La mantequilla con la que se hace el pan debe ser de calidad para que no nos deje un mal retro gusto”, completa.  Hablemos de la carne. Si partimos de que el origen de la receta podría ser el de las tribus mongolas y turcas del siglo XIV en la que picaban la carne para hacerla si quiera comestible, este ingrediente en versión machacado o molido es irremplazable. Vamos. Si lo quitamos, mejor llamémosle sándwich, bocata, entrepán, torta, emparedado. La decisión de si elaborarla de res, de cerdo o de una combinación salomónica de ambas es decisión de la conciencia, el gusto y el bolsillo. Bourdain afirmaba que incluir sirloin o algún corte demasiado exótico a la mezcla la destruía. En cambio, prefería el brisket o la costilla, algunas de las partes más grasosas. Y es que sí, la parte amarilla, esa que se derrite al calor, es lo que realmente le aporta magia. El chef Campuzano asegura que la combinación perfecta es de 80% carne, 20% grasa, y sólo sazonar con sal. Joan Bagur aconseja que hay que cocinarla a la plancha muy caliente para que se selle, se caramelice y permanezcan los jugos dentro. Recomienda terminarla al grill para que tome ese espectacular gusto asado. El escritor de Kitchen Confidential, Anthony Bourdain, afirmaba que no debía faltar el queso y éste debía derretirse. Panela, requesón, queso fresco, ustedes no juegan. En mi opinión, es a través de la combinación de los quesos, la grasa de la carne y lo mantequilloso del pan que la experiencia llamada “hamburguesa” sucede. Que a nadie se le pasen las salsas. Descansando en el pan va la mayonesa –una ligera crema balanceada en limón y grasa– y la reina de todas, la cátsup (el cátsup o el kétchup, para el resto de América Latina). Ella debe ser jitomatosa y vinagrosa, sutilmente dulce para equilibrar la grasa y aportar acidez. Para Anthony no había discusión en el tocino; siempre era la ocasión. En cambio, le parecía un exceso cuando las hamburguesas llegaba como una torre de Legos a la mesa. El tema es que si es demasiado alta es casi imposible poder reunir todos sus sabores en una mordida. De ahí sólo faltan las papas porque, ¿qué es una hamburguesa sin papas? Citando a Gloria Trevi, definitivamente es una papa sin cátsup. Que sean caseras, cortadas en tiras o en gajos. Que queden crocantes por fuera, pero suaves por dentro. De preferencia, que no nos dejen los dedos con reflejo, que no se apelmacen.Las apariencias engañan. Las hamburguesas pueden parecer un alimento burdo, quizás porque las hemos visto servidas en charolas de plástico, entre plásticos y bolsas de estraza, en cajitas de cartón para disfrutarse en el carro, con o sin juguete. Ello no las hace menos buenas. La hamburguesa es perfecta en sus componentes. Llegar a un balance es un afortunado accidente de la Matrix; es la diferencia de una comida rápida y una comida que apenas se diluye en el recuerdo con el paso del tiempo. Así me pasó hace una semana en el restaurante Nopa, de San Francisco, o cada vez que se me cruza un In and Out en cuyo aderezo naranja se disfraza cualquier imperfección, si la hubiera. Tampoco olvido las de The Spaniard, en Nueva York. En México, hay varias que me guiñen en ojo. Las que me recuerdan a mi adolescencia, como las de las Fuentes de Satélite que llevan piña, o las que solía hacer Joan Bagur en OkDF y que acompañaba con patatas bravas. Recientemente probé la de Margarita, del chef Ricardo Campuzano, en la colonia Narvarte: su combinación de carne + tocino + cheddar me pareció que resaltaba sus buenos ingredientes de forma monchosa. La hamburguesa es más que un sándwich en esteroides. El ritual nos involucra, nos pide permanecer atentos para que la carne no se recorra al fondo, para que los aderezos no terminen en la ropa. Pero quizás la mejor parte de comerla sea que por cuatro, quince o las veinte mordidas que nos sobrevive volvemos a ser niños, niños felices otra vez.
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