Botanas y dips fáciles para Navidad
Ideas para Fiestas

Botanas y dips fáciles para Navidad

Por Kiwilimón - Noviembre 2011
A continuación de compartimos deliciosas botanas que puedas preparar rápidamente y que te serán de gran utilidad para las posadas, la fiesta de Noche Buena o de Fin de Año. No son complicadas de preparar y son deliciosas al paladar. Toma nota (te recomendamos hacer click en el título de la receta para ver método de preparación).
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Hay muchas formas de preparar la comida como hervir, escalfar, al vapor, freír, guisar y estofar, entre otros; pero hay una en particular que te brinda grandes ventajas para la salud: cocinar en horno.Hornear no sólo es para los panes o los postres, sino que puedes cocinar carnes, asar verduras o tostar. Y si tienes el horno adecuado, incluso puedes hornear por convección, es decir, de una forma más rápida y uniforme, o hasta freír sin usar enormes cantidades de aceite.Entre las ventajas más conocidas de cocinar tus alimentos en horno se encuentra reducir el tiempo de cocción y gastar menos gas, pero una de las más importantes es que puedes llevar una alimentación más saludable. ¡Sigue leyendo para conocer todas las ventajas que un horno te ofrece!Comida baja en grasaLos alimentos horneados se consideran más saludables debido a su bajo contenido en grasas. Cuando cocinas de esta forma, la comida sólo requiere una pequeña cantidad de aceite para iniciar el proceso de horneado.Además, dado que la cocción ocurre en un ambiente cerrado, no se pierde calor, lo que ayuda a quemar y liberar la grasa natural del interior de los alimentos mientras se cocinan, tanto así, que a veces no se requiere aceite para hornear.Conservación de nutrientes Dado que los minerales y algunas vitaminas son solubles en agua, pueden perderse o filtrarse mientras los alimentos se hierven. Hornear, por otro lado, usa calor seco que preserva minerales y vitaminas como la B y la C, o las vitaminas liposolubles, como la A, D, E y K, que de otra manera se filtrarían en el aceite de cocina al freír. Por estas razones, los alimentos horneados son más nutritivos.Te ayuda a mantener un peso saludableCuando la comida se fríe absorbe el aceite, y cuando los alimentos fritos se ingieren aumentan el contenido de grasas y calorías en el cuerpo, lo que contribuye al aumento de peso. En cambio, hornear requiere poco o nada de aceite y libera la mayor parte de la grasa natural de los alimentos.Si eres una persona que está buscando mejorar su alimentación, cocinar en horno podría ser un gran aliado para llevarlo a cabo y si consigues uno que además tenga una función para freír con aire, no sólo podrás cocinar de manera más saludable, sino que no tendrás que decirle adiós a la comida frita que tanto te gusta.El horno freidora de aire Óster, que ya está disponible en Liverpool, podría ser todo lo que necesitas para lograrlo, pues además de que en él puedes hornear, hornear por convección, asar y tostar, cuenta con una función para freír con aire con la cual utilizarás sólo una cucharada de aceite o menos para que ese antojo de papas te quede súper crujiente. Aprovecha que Delicias de la Cocina llegó a Liverpool para conseguir el tuyo y comienza a cocinar más saludable esos platillos que siempre soñaste.
La diosa del chile era Tlatlauhqui cihuatl ichilzintli o ‘Señora roja del respetable chile’. A nadie le cabía duda: al chile había qué rendirle respeto. El chile, originario de la zona andina o de la selva amazónica, ha sido el alma de muchas cocinas del mundo y sin duda, el fuego artificial de la cocina mexicana. ¿Qué sería de nosotros si faltara este fruto que lastima lo mismo que entretiene la lengua? Los españoles lo llevaron a Europa como souvenir. Allá se declararon sensibles a su picor. En cambio, los paladares árabes, asiáticos y africanos lo recibieron como revelación. Muy pronto lo incorporaron a sus cocinas y comenzaron a producirlo. Ahora el extranjero que se declare intolerante a él, padecerá su influjo en más de un tercio del mundo. En Asia se perdería de cremosos currys de la cocina india, del pad thai de la cocina tailandesa, de las barbacoas de la cocina coreana con kimchi fermentado y guindillas o de las sopas agripicantes de la cocina sichuanesa. Ni qué decir del taco mexicano. El no iniciado se llevará a la boca un sencillo amasijo de carne y maíz sin su bendición de salsa verde. Que momento tan anticlimático tendrá al comer una torta de milanesa sin una mordida intermitente a un chile en escabeche. No hay platillo local donde no se le pueda hacer un huequito. Ya Cristóbal Colón hablaba de él como “una planta tan picante como la pimienta que los nativos consumen en todas las comidas”. Al chile sólo se le deja cuando el estómago lo pide o cuando se emprende ruta a tierras más occidentalizadas. En cada ocasión se le extraña. Todo es culpa de la capsaicina, una sustancia que responde al dolor y que libera opioides y endorfinas que lo neutralizan. Por ella, el chile es motor de placer y adicción.El uso del chile es antiguo. Se cree que las culturas mesoamericanas lo comenzaron a cultivar tan pronto se volvieron sedentarias. La altura y el clima favorecieron su esparcimiento. En las culturas nacionales fue alimento sagrado y leyenda. Aún hoy es signo que aleja el “mal de ojo” a penas se pone un collar vigilante en la puerta. Es sinónimo de fiesta cuando armoniza los alimentos; es suspiro, lágrima y silencio para los que toma desprevenidos.En Perú, la otra gran gastronomía latinoamericana, es una constante. Está presente en la sazón del ceviche, en el rocoto relleno arequipeño. En el sudeste asiático aporta balance a los guisos junto a la lima kafir y el coco. En los restaurantes mexicanos –los finos, los de calle– es cortesía y el centro de mesa más bello junto a un par de bolillos o totopos.Marea porque para mitigar su calor dan ganas de inspirar y con ello se sobre oxigena el cuerpo. Calienta la garganta lo mismo que la mente, por eso es albur y jolgorio del lenguaje –un deambular entre el respeto y la burla–. El o la que aguanta mucho es ‘macho’. El o la que aguanta poco es ‘gallina’. El chile se convierte en dulce cuando se le añade azúcar; en mole, cuando se le añade magia. Hace algunos siglos era correctivo para los niños maleducados y hoy es correctivo cuando se quiere tapar una mala técnica culinaria. El chile es el éxito de muchos negocios, un objeto del deseo en la cultura pop mexicana y erotismo en la poesía urbana. Está presente en rimas leyendas y canciones, como aquella que asegura que es picante pero sabroso. ¡Gracias, chile, por existir!Para terminar de rendirle un homenaje como se debe, te dejamos este compilatorio de salsas que, sin importar del país que seas, le darán alegría a tu comida.
Disfrutar de una noche tranquila de sueño y descansar adecuadamente parecen objetivos cada vez más difíciles de alcanzar y es que los cambios extremos en las rutinas de las personas pueden tener repercusiones directas en la forma de conciliar el sueño. Por eso, si contar borreguitos o dar vueltas en la cama ya no funciona, te presentamos 4 remedios naturales contra el insomnio. Té de manzanilla para el insomnio Un remedio casero para el insomnio bastante popular, resulta ser el té de manzanilla, que, como explica un estudio publicado por el Molecular Medicine Report, gracias a sus propiedades sedantes, ayuda a calmar la ansiedad, los nervios y brinda una sensación de tranquilidad que induce al sueño. Leche tibia para dormir Si tu abuelita te daba un vaso de leche tibia antes de dormir, no debes sorprenderte. Esta excelente técnica para conciliar el sueño sirve bastante bien puesto que la leche posee un aminoácido conocido como triptófano; el cuerpo lo convierte en serotonina y la seretonina nos produce sueño. Agua de coco para el insomnio Si tuviste un día ajetreado y no puedes conciliar el sueño, sírvete un vaso de agua de coco y relájate. Verás cómo sus componentes, como magnesio y potasio, actúan rápidamente relajando tus músculos y la vitamina B podría ayudarte a reducir tus niveles de estrés para ayudarte a dormir. Té de pasiflora contra el insomnio ¿Que para qué sirve el té de pasiflora? Pues de acuerdo a un artículo de la Universidad Complutense de Madrid, entre sus muchos beneficios, podría tranquilizar los nervios al tiempo que disminuye la ansiedad, ayudando a las personas a alcanzar un efecto relajante que combatiría el insomnio. ¿Lo has probado? Recuerda que, además de probar estos remedios caseros para el insomnio, si quieres dormir fácilmente y tener una mejor calidad de sueño, debes hacer ejercicio y mantener una vida activa, mantener un horario de sueño regular y alimentarte sanamente, de lo contrario te será más complicado vencer al insomnio.
Para cerrar la semana patria hablemos del elefante verde, blanco y rojo del cuarto: la cocina nacional es insuperable. Mientras el taco roba la atención internacional hace falta ser paisano para comprender la complejidad, amplitud y delicia de nuestra gastronomía; los entrañables guisos regionales, las tradiciones patronales, las sazones cocinadas en olla de barro, bajo el calor del pib o en la incandescencia de la brasa. Ya lo dijo la UNESCO hace justamente diez años, la cocina tradicional mexicana es patrimonio del mundo, cultura que vale la pena preservar por los siglos de los siglos. Basta ver al ajonjolí de todos los moles: el mole. Su complejidad resuena en la infinidad de ingredientes que lo componen –algunos de ellos tan improbables como unas galletas de animalitos–, en sus acepciones regionales, en las sutilezas que se modifican de acuerdo con las festividades como Día de Muertos, en su amplitud cromática que abarca casi todos los colores del arcoíris. El mole, salsa densa que nos recubre tanto la memoria como la cucharada de arroz más humilde, debe su honor, más que a sus recetas, a la tradición alrededor de su preparación.Así como en el mole, el mestizaje y la cultura se mezclan como pinturas al óleo en las cocinas tradicionales de México tanto, que hace diez años la UNESCO nombró a su totalidad como un patrimonio de la humanidad. En la declaratoria no había que ser esfinge: había que presentar un caso de estudio, reunir un sinfín de requisitos e información por parte de un grupo multidisciplinario de cocineros, historiadores, antropólogos y hasta ingenieros en alimentos con el fin de perseverar. El resultado fue una condecoración como nunca se le había otorgado a otro país. La cocina tradicional mexicana es nuestra Muralla china, nuestro Machu Picchu cultural. Según el escritor e historiador de cocina mexicana José N. Iturriaga, no es que no se hayan honrado a otras cocinas antes o después. En los últimos años se han protegido otras maravillas culinarias como, por ejemplo, la etiqueta en la cocina francesa, la dieta mediterránea y la tradición japonesa en la cocina, pero no así a un país. A diez años del fallo de la declaratoria en la que se reconocen las prácticas, rituales y elaboraciones vinculadas a nuestra cocina, merece volver a celebrar el mérito. Celebrar que en México no sólo hay 32 estados, sino una infinidad de tradiciones que se preservan en el fuego de los comales, las ollas, las vasijas de barro. Celebrar por supuesto a las cocineras tradicionales que, según Iturriaga, “son el objeto mismo de la declaratoria”, el libro atemporal de los saberes culinarios de cada región. José N. Iturriaga, escritor de libros como 'Saberes y delirios' o 'Confieso que he comido', afirma que parte de la responsabilidad de tener una cocina protegida por la UNESCO es la de rescatar, salvaguardar y promocionar la tradición “más que a un platillo o a un ingrediente; preservar la cocina de nuestros pueblos, la cocina de los mercados, de las abuelas”.Para lograrlo se creó el Conservatorio de la Cultura Gastronómica Mexicana, un organismo consultor de la UNESCO que lleva a cabo reuniones nacionales anuales, foros mundiales de gastronomía mexicana, seminarios académicos y hasta encuentros de cocineras tradicionales. “A los platillos y tradiciones hay que estarles dando nuevo vigor. Preservarlos y salvaguardarlos para que no caigan en desuso y se mantengan vivos. El sentido principal de la organización es la conservación de las tradiciones”. Lo que nos toca hoy en casa es aprender y enseñar sobre cocina mexicana a las generaciones venideras. Desempolvar el tortillero y echarle leña al fuego. Poner literalmente las manos en la masa y extender los hilos de la tradición hasta el infinito. Hoy te invito a tomar alguna de nuestras recetas tradicionales y prepararla en familia. Además de cincelar recuerdos harás historia, harás cultura, serás parte de este ritual iniciático que puso a suspirar a los primeros mexicanos.
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