Cocinando con Mango, beneficios y recetas
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Cocinando con Mango, beneficios y recetas

Por Kiwilimón - Mayo 2012
El mango es un fruto que además de tener un sabor muy rico, ofrece una amplitud de propiedades propiedades que benefician al cuerpo humano. La incorporación del mango en el régimen alimenticio cotidiano aporta al organismo elementos como calcio, hidratos de carbono, fósforo, grasas, proteínas, magnesio, potasio, magnesio y vitamina C entre otros. Podrás hacerlo solo o en forma de jugos, ensaladas, helados y mermeladas entre otras cosas. Toma en cuenta esta recetas que te dejamos para preparar platillos o postres deliciosos con el mango. Nieve de Mango Una rica nieva de mango que se sirve con trozos de mango y hojas de menta. Chutney de Mango El chutney de mango es un acompañamiento muy popular en la cocina india que se prepara con frutas y especies dulces y picantes. Este chutney de mango es delicioso con un platillo de curry. Camarones al mango Camarones con una salsa oriental de mango con toques de jengibre, vino blanco y cebollita. Salmón con Pico de Gallo de Mango Una forma deliciosa de preparar el salmón con un pico de gallo tropical con jícama, mango, cilantro, limón, y jitomates. Salmón con Salsa de Mango y Cebollín Una receta light con mucho sabor. El salmón hace una deliciosa combinación con el sabor del mango y del limón. Pescado a la Parrilla con Mango Esta receta de pescado se cocina en la parrilla y se sirve con una salsa de mango con pina, chile, y un toque de naranja.
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Es bien sabido que los mexicanos tenemos especial vocación por los mercados. Difícilmente nos negaremos a probar algún negocio de alimentos que se haya posicionado en estos maravillosos espacios en los que confluye toda clase de vendimias. En Guadalajara nos pintamos solos para presumir lo bien que se come en cualquiera de ellos y, recientemente, revisité un clásico del barrio de la Capilla de Jesús: el Mercado del IV Centenario (Calle Garibaldi 824) que se inauguró en 1942 en conmemoración del 400 aniversario de la fundación de la capital de Jalisco. Aunque es muy complejo sólo seleccionar tres de sus negocios, aquí les comparto tres imprescindibles: Yunaites menjurjes pueblerinos Fabián Delgado es un cocinero jalisciense orgulloso de sus raíces, de sus rumbos, de sus recuerdos familiares entorno a la cocina, y recientemente concretó en este mercado un comedor llamado Yunaites. Las recetas heredadas por sus tías y papá, más el talento culinario que ha acumulado al paso de los años con otros proyectos como Caligari y PalReal, hicieron surgir un menú con insumos de sus colegas del mercado o procedentes de productores de Jalisco. Aunque mi sugerencia es probar de todo, así de simple y llano, vienen a mi cabeza el taco de menguiche, las encotijadas, el mole cosechero y la torta de chorizo y jocoque de Arenal con frijoles y encurtidos de Pajarito.A pocos meses de su apertura, la larga mesa que atiende desde muy temprano no para de estar “llena” de vecinos y comelones que de todas partes llegamos. Encuéntralo por la entrada de la Calle Garibaldi; atiende de martes a domingo desde las 9:00 horas hasta mediodía.Birriería Tlaquepaque Otra verdad incuestionable es que en Jalisco la birria es una receta que dominamos tanto en hechura como en consumo. Todos tenemos al menos una o dos que topan en la lista de opciones, y ésta ubicada desde hace 20 años en el corazón del Mercado del IV Centenario es una ruda contrincante. En el local trabaja toda una familia que diariamente prepara con chivo y res sus caldosos platos, que atentamente son servidos por personajes como Don Javier, o el joven Adrián, a quien da gusto ver tomar la batuta de esta tradición culinaria.Se vende la birria por orden y por tacos con tortillas recién hechas, y debo aclararles que vuelan, así que entre más temprano pases por tu tanda asegurarás que no te quedes con las ganas. Un consejo, repite del caldito o consomé que está perfectamente sazonado.Encuéntralos por la entrada de la Calle Jesús, sólo cierran los miércoles, y como ya mencioné llega temprano.Hamburguesas SunyAunque su nombre presume estas preparaciones venidas del país del norte, en esta ocasión yo les sugiero otra receta muy popular en Guadalajara: los lonches. La razón es muy concreta, desde 1986 Don Humberto los sirve con el famoso birote fleiman y pierna bien cocinada en su parrilla. Aunque también hay de lomo y hasta de panela para aquellos que no coman carne, todas llevan aguacate, jitomatito, rajas de jalapeño, su untada de mostaza y crema.Entre sus lonches hay otro que es tentador, el de la casa o Suny que es con pierna de cerdo, queso manchego y salchicha, perfecto para que lo comas ahí o a la usanza local, caminando entre mordisco y mordisco.Encuéntralo por la entrada de la Calle Cruz Verde, y abren de lunes a sábado, de 8:30 a 15:30 horas. Su menú incluye dogos y hasta sándwiches “ligeros”.Texto y fotos de Wendy Pérez, periodista gastronómica y fundadora del Mezcal Aguas Mansas.
¿A qué sabe la comida tailandesa? ¿Cuáles son los ingredientes que más usan en este país que siempre se pinta como el destino más exótico que podrías conocer? En realidad, entre su gastronomía hay varios elementos reconocibles, como el arroz, los camarones o los fideos, pero también te sorprenderá la forma en la que mezclan lo salado, lo ácido, lo picante y lo dulce en sus comidas.Con platillos muy popularizados, como el pad thai, y el uso de jengibre azul, esta es una probadita de los ingredientes y platillos populares de la comida tailandesa.ArrozUsado en sopas o servido como plato secundario, el arroz nunca falta en la oferta de la comida de Tailandia. Puede ser que simplemente venga cocido, pero también se come frito o en sopas.GalangalConocido también como jengibre azul, el galangal o galangala es una especia muy utilizada en la comida tailandesa, que tiene un sabor y aroma similar al del jengibre. Añadido al arroz o en sopas, aporta un sabor picante y aromático.Curry verdePrincipalmente usado en la cocina tailandesa, el curry verde es una variedad de curry hecho a base de leche de coco, berenjena, azúcar, jengibre azul o galangal, salsa de pescado y albahaca tailandesa, entre otros. El curry verde con pollo es una de las formas más comunes de comerlo.Pad thaiEl pad thai es la comida tailandesa más famosa, su nombre significa “fideos salteados al estilo tailandés” y lleva una combinación de ingredientes como huevo, tofu, cacahuate y germen de soya. En su sabor se encuentra la salsa de pescado y los camarones secos, la acidez de la pasta de tamarindo fresco y jugo de limón, lo dulce del azúcar de palma y es ligeramente picante, pues la comida tailandesa también usa chiles.Tom Yum Esta es una sopa hecha con hierba de limón, raíz de galanga, hoja de lima kaffir, chiles ojo de pájaro y otros ingredientes, pues hay muchas variaciones de esta sopa, que puede llevar camarones (Tom Yum Goong), pollo (Tom Yum Gai), pescado (Tom Yum Pla) o mariscos mixtos (Tom Yum Taleh) y champiñones.Tom Kha GaiOtra sopa popular entre los tailandeses, esta se prepara con la especia galanga (kha) y leche de coco, como sus sabores principales y base.Som TamEste platillo es una ensalada de papaya picante, que se come en el noreste de Tailandia. Lleva una combinación de sabores: el picante del chile rojo, un toque salado de la salsa de pescado, la acidez del limón o el tamarindo, y la dulzura del azúcar de palma. Se puede mezclar con cangrejo, cacahuate, camarones secos y fideos de arroz, y el ingrediente principal pueden ser mangos, pepinos u otras verduras en lugar de papaya verde.
Mi papá dejó de comer carne hace treinta y ocho años. Según como lo cuenta mi mamá, un domingo en una comida familiar, y después de devorarse media vaca, mi papá se secó el sudor de la frente y dijo algo como: “Última vez que como carne”. Todos se rieron del comentario que consideraron un chiste; algo como el “no lo vuelvo a hacer” que suele acompañar la resaca. Para él fue una promesa. Hoy en su lista de razones por las que se volvió vegetariano resuenan palabras como “compromiso”, “karma”, “respeto por la naturaleza”. Ser vegetariano no es algo que aparece por generación espontánea; la decisión tiene que ver con las convicciones, con la filosofía personal. ¿Y qué más personal que la forma de comer? La alimentación casi siempre está ligada a la cultura, a la leche materna, a la comida de casa. En la mía –la de ustedes, pues–, el menú era un subibaja incluyente y casi siempre quesocéntrico: flautas de papa con queso y de pollo, pozole de hongos y de carne, mole con y sin carne. Pero para la mayoría, el vegetarianismo sigue siendo un tabú. ¿Una vida sin carne? ¿Ni pollito, ni huevito, ni pescadito? Una de las nutriólogas de casa, Mayte Martín del Campo, nos dice que existen distintos niveles de restricción en las dietas sin carne: “Los vegetarianos normalmente sí consumen ciertos productos de origen animal como leche, yogurt, huevo, pescado (si comen estos dos últimos se les denomina ovo o pescetarianos). Lo que generalmente suprimen son las carnes rojas y las aves. Por otro lado, los veganos no consumen productos de origen animal”. La cuestión es, ¿por qué alguien quisiera vivir sin carne? Existen cocineros como el máster Dan Barber del restaurante Blue Hill at Stone Barns que afirman que disminuir la porción de la carne en nuestro plato semanal es la única forma sustentable de enfrentar el cambio climático, de disminuir la contaminación de nitrógeno en la tierra y de frenar el deterioro de los suelos. En algunas vertientes del budismo, el vegetarianismo está indicado como precepto del ahimsa, que quiere decir “la no violencia”, pues afirman que comer carne animal, además de dañar directamente a los seres vivos, constituye una fuente de karma que vendrá por ti en la siguiente vida –para los que creen en las reencarnaciones–. Otros optan por una dieta vegetariana simplemente por un sincero amor a la naturaleza o como un acto incendiario contra la crueldad animal. Hay un punto medio. Autores como Mike Bittman optan por este estilo de vida sin labrarlo sobre piedra: el afamado escritor gastronómico del New York Times acuñó el término flexitarianismo para la dieta que deambula entre la vegetariana (o vegana) y la carnívora alternándola a distintas horas del día o de la semana. Dos comidas sin carne, una con.Personalmente creo que lo que entra al cuerpo es un diálogo que le corresponde a cada corazón y mente. Una decisión propia como llevar el pelo de cierta forma, creer en Santa Claus o elegir la maternidad. Lo cierto es que un trozo de carne tiene una gran cantidad de ácido úrico, fosfórico y sulfúrico; así como colesterol, antibióticos y hormonas, en el caso de la carne que no es orgánica.La tendencia ecológica y saludable del momento es comer carne tan solo una vez por semana. Si se opta por dejarla para siempre, nuestra nutrióloga de casa, Gina Rangel, recomienda suplementarse con vitamina B12, comer hojas verdes y vegetales todos los días, intentar no consumir carbohidratos simples y consumir fuentes de proteína vegetal: quinoa, frijoles, tofu, semillas, nueces, además de huevo y queso.Nuestra nutrióloga Jennifer Asencio afirma que los beneficios que puede aportar una dieta vegetariana son “un bajo aporte de grasas saturadas, bajo aporte de colesterol y, si se sabe combinar los cereales con las leguminosas, se obtendrá una proteína de muy buena calidad sin necesidad de recurrir a los suplementos”. Eso sí, ella afirma que entre más restrictiva sea una dieta sin carne, mayor será el riesgo de quedarse sin micronutrientes, Omega3, vitamina B12, calcio, hierro y vitamina D, por lo que hay que estar atentos al cuerpo y consultar a un especialista. Lo importante, como siempre, es aprender a combinar adecuadamente los alimentos y recordar que no por llevar una dieta vegetariana o vegana se es más saludable. Hay que evitar llenarnos los vacíos con kilos de pasta, comida grasosa o chatarra y consumir ingredientes de buena calidad nutricional.Si quieres algunas ideas que te ayuden a seguir una dieta vegetariana aquí hay una sección completa con recetas que te van a encantar.
La linaza tiene muchos beneficios nutricionales, pues además de vitaminas y minerales, contiene   fibra dietética (particularmente fibra soluble) y lignano fitoquímico, por lo que se considera una gran aliada contra el estreñimiento, pero además de eso, la linaza sirve para el pelo también.Ricas en vitamina E, vitaminas B, proteínas y omega-3, las semillas de linaza ayudan a nutrir los folículos y hacen que las hebras de cabello sean suaves y sedosas, además de que pueden ayudarte para el crecimiento de un cabello más grueso. Este gel de linaza es muy popular entre las personas que siguen el método curly hair y para las personas de pelo rizado, funciona muy bien para marcar los rizos y evitar el frizz, además de que este gel es un producto natural que no deja acumulación de residuos en el cabello y estimula su crecimiento.Cómo hacer gel de linaza para el peloEste gel de linaza se puede guardar en el refrigerador, para que se conserve bien. Además de los ingredientes básicos que te dejamos a continuación, puedes añadirle romero, café, canela o Jamaica:¼ de taza de semillas de linaza2 tazas de agua1 cucharada de jugo de limónPrimero tienes que poner a hervir a fuego medio-alto el agua con las semillas, hasta que el líquido se comience a espesar; entonces agrega el jugo de limón y mezcla perfectamente. Retira del fuego y deja enfriar. Una vez frío, cuela el gel dentro de un recipiente con tapa, de preferencia de vidrio y listo. Además de usarlo para peinar el cabello, este gel también lo puedes usar como tratamiento tópico para el cuero cabelludo, para estimular el crecimiento del cabello.Imagen tomada del grupo Rizos latinos, en FacebookTambién puedes usar aceite de semilla de linaza para estimular el crecimiento de tu pelo, sólo tienes que calentar 2 cucharadas de aceite de linaza en un bowl durante unos segundos, hasta que esté ligeramente tibio y masajearlo en tu cuero cabelludo durante unos 15 minutos. Luego aplícalo a lo largo de tu cabello, envuélvelo con una toalla caliente (puedes calentar la toalla en el horno, sumergirla en agua caliente o usar una secadora de pelo para hacerlo) y espera 30 minutos.Después sólo tienes que lavar tu cabello con un shampoo suave y de preferencia, sin sulfatos, y tu melena quedará suave y acondicionado para crecer fuerte, puedes repetir este tratamiento2 a 3 veces a la semana para notar los resultados.¿Has usado estos remedios caseros para hacer crecer el pelo o conoces otros? Cuéntanos en los comentarios.
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