Cómo cocinar un huevo duro
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Cómo cocinar un huevo duro

Por Kiwilimón - Junio 2012
  No obstante se considera una tarea fácil, preparar un huevo duro debe tener un método para lograr que éste tenga una textura adecuada. Usualmente cocemos los huevos en exceso y como resultado se obtienen yemas con bordes verdes, por ejemplo; o en otras ocasiones resulta que no se cocinaron bien. El truco está en poner los huevos en una olla con agua fría, de forma que el agua los cubra por más de dos centímetros y medio. Luego, cuando el agua alcance el punto de hervor, se baja el fuego al mínimo, el objetivo es que el agua se mantenga caliente. Los huevos se cocinan por unos diez minutos, luego de ese tiempo se apaga el fuego y se colocan los huevos en un recipiente con agua con cubos de hielo por espacio de un minuto. Después, se sacan y se aplastan ligeramente sobre una superficie dura, de forma que toda la cáscara se raje y se vuelven a colocar en el agua con hielo por cinco minutos. Finalmente se pelan los huevos y se nota la diferencia con una yema color amarillo brillante y una clara cocida pero suave. Recetas de cocina recomendadas con huevo duro (te recomendamos hacer click en el título de la receta para ver más detalles) Huevo Duro Relleno Estos ricos huevos duros están rellenos de la yema de huevo batida con aceitunas negras, perejil y mostaza. Albondigas Rellenas de Huevo Duro Estas albóndigas van rellenas de huevo duro y cocidas en una salsa de tomate. Se sirven con arroz blanco y tortillas. Esparrágos con Huevo en Aderezo Parmesano Este platillo de espárragos lleva un aderezo de queso parmesano y huevo duro en trocitos encima. Es delicioso como primer plato en una cena. Spaghetti con Salmon Ahumado y Alcaparras Sencilla receta de pasta con salmón ahumado cocinado en una salsa cremosa con alcaparras, un toque de vodka y huevo duro.
Ensalada Nicoise La ensalada nicoise es un plato típico de la región de Niza en Francia. Esta ensalada lleva jitomates, atún, aceitunas negras, huevo duro, y papas. Pan Huevo Un delicioso desayuno, que involucra pocos ingredientes y mucha diversión para prepararlo.
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Congelar tu comida puede cambiarte la vida. Eso es cierto. Sin embargo, hay algunos alimentos que no debes guardar en el congelador porque podrías afectar su consistencia. Conoce cuál es la comida que debes mantener fuera del congelador.Verduras verdesLa lechuga, kale, apio, espinaca pierden su natural textura crujiente cuando se almacenan en el congelador. Por si fuera poco, su sabor también pierde mucha intensidad cuando las hojas verdes son sometidas a temperaturas bajo cero. Además, como algunas tienen grandes cantidades de agua, pasan por el temido efecto de qudar "quemados"; que quiere decir que su consistencia se volverá un poco arrugada y escurrirán demasiado. Algunos lácteosLa leche, el queso suave, el yogurt y la crema jamás deben congelarse. Y la razón es muy sencilla. La grasa presente en estos alimentos tiende a separarse cuando se congela, entonces al entrar en temperatura ambiente el resultado es una sustancia un tanto desagradable. Aunque puedes usar los lácteos descongelados para cocinar, te aseguramos que no se te antojará comerlos solos.  Alimentos fritosLas papas a la francesa o el pollo frito jamás deben meterse al congelador. Las bajas temperaturas hacen que la textura crujiente se convierta en una consistencia suave y aguada. Además, este proceso hace que el aceite se impregne aún más en los alimentos, por lo que será más difícil quitar el exceso de grasa con toallas de papel.HuevosUn gran error que se comete muy seguido es el congelar los huevos cuando están aún dentro del cascarón. Recuerda que los líquidos se expanden al congelarse, por lo que los huevos pueden explotar y estar expuestos a las bacterias. En caso de que necesites guardar huevos en el congelador, rómpelos y ponlos dentro de recipientes herméticos.PapasAl igual que las hojas verdes, las papas pierden mucha textura cuando se congelan. Si quieres preparar papas fritas, nunca las congelen antes de hacerlas. En caso de que vayas a hacer sopas o caldos, no importa mucho el cambio en la consistencia de las papas.Frutas y verduras crudasEl alto contenido de líquido que tienen las frutas y verduras sin cocer hace que sean alimentos prácticamente prohibidos en el congelador. Solamente te recomendamos que congeles las frutas cuando vayas a preparar un licuado o un smoothie.Arroz y pasta No arruines un delicioso plato de arroz o pasta al guardarlo en el congelador. A menos que quieras recalentar un platillo de consistencia aguada, mejor mantén alejados el arroz y la pasta de esta parte del refrigerador.Estas recetas te podrían interesar:Pasta cremosa al cilantroPescado con papas a la cremaPapa al horno con champiñones Deliciosos huevos divorciados
Los aguacates son una de las frutas más nutritivas y deliciosas. Su pulpa suave y cremosa tiene ácido fólico, hierro, magnesio, vitamina B, fibra, entre muchos otros nutrientes. También son una fruta saludable para el corazón ya que contienen grasas buenas, son bajas en grasas saturadas y no contienen colesterol ni sodio.  Los aguacates frescos pueden ser parte de una dieta y un estilo de vida saludables para el corazón y puedes aprovechar el hueso del aguacate para crecer una linda planta en tu hogar.   Descubre aquí como puedes crecer una planta de aguacates a partir de su hueso. ¿Qué necesitas? Un hueso de aguacate limpio y seco Un tarro con agua Palillos de dientes  ¿Qué tienes que hacer? Lava bien el hueso de aguacate. Coloca tres palillos de dientes en cada costado del hueso y uno en la parte superior. Esto evitará que el hueso se hunda. Coloca el hueso en un vaso o frasco con agua, puedes usar uno de boquilla ancha. Sólo deberás colocar en agua la parte más ancha del hueso. Lo mejor es que uses un frasco o vaso de vidrio para que puedas revisar cuando las raíces comiencen a brotar.  Pon el vaso o frasco en un lugar cálido y luminoso. Recuerda que no debe estar expuesto directamente a la luz del sol. Cambia el agua cada cinco días para evitar que crezcan moho y hongos. Las raíces deberán brotar del hueso en un lapso de dos a seis semanas, después de haberlo puesto en el agua. (Si después de ocho semanas aún no ves avances, verifica tu proceso y comienza con otro hueso). Revisa el nivel del agua constantemente, así podrás asegurarte que el hueso siempre estará sumergido unos 2 cm o un poco más de ¾ de pulgada.  Cuando los tallos que brotan del hueso de aguacate alcancen 15 cm, deberás cortarlos.  Una vez que las raíces estén más fuertes, el retoño haya crecido y tenga hojas, pasa la plantita a una maceta. La mitad del hueso debe quedar fuera de la tierra.  ¿Cómo debes cuidar tu planta?  La planta debe estar en un lugar cálido y soleado. Riega la planta entre dos y tres veces a la semana.  Lo mejor será que traspases la planta a una maceta más grande, entre marzo y junio. Cuando plantas un aguacate a partir de un hueso, toma más tiempo que el árbol dé frutos. Se calcula que una planta de aguacate que nació de un hueso puede dar frutos entre cinco y 13 años después de haber sido plantada. Así que sé paciente, disfruta de tu linda planta y continúa disfrutando de los Aguacates de México, llenos de vitaminas, minerales, nutrientes y sabor.  
La salud y el fortalecimiento de tus hijos comienza desde la casa. El inculcar en ellos prácticas saludables, como desayunar todos los días, hacer ejercicio y llevar una alimentación adecuada contribuye al buen desarrollo de tus pequeños. Por esta razón, es muy importante que les des sólo alimentos de la mejor calidad.Una manera sencilla de asegurarte de que tus hijos están recibiendo todos los nutrientes que necesitan, es darles un vaso de leche al día, porque recuerda que con el poder de la leche y leche alpura, puedes tener la tranquilidad de que tus pequeños se están alimentando bien y sin tantas complicaciones, gracias a los beneficios de la leche entera.¿Te gustaría saber qué está tomando tu hijo cada vez que bebe un vaso de leche? Descubre todos los beneficios que hay en 500 ml de leche al día:Calcio: este es un mineral esencial para el buen desarrollo de los niños, ya que ayuda a la formación de dientes definitivos y favorece los brotes de crecimiento.Proteínas lácteas: son necesarias para reconstituir músculos y tejidos, además de que fortalecen el sistema inmunológico.Carbohidratos: son una fuente de energía saludable para los pequeños. Al combinarse con las proteínas lácteas, controlan el índice glucémico.Lípidos: las grasas son indispensables en el desarrollo de un niño debido a que lo protegen contra el frío y lo ayudan a absorber las vitaminas A, D, E y K.Vitaminas: la leche contiene vitamina A y E, las cuales promueven la eliminación de sustancias tóxicas del organismo y mejoran la memoria.Triptófano: este aminoácido tiene un impacto directo en la producción de serotonina, la cual provoca una sensación de bienestar.Gracias a las múltiples propiedades de la leche de vaca, como el poder de la leche y leche alpura, es considerada un súper alimento. Al incluirla en la dieta de tu familia no sólo estarás cuidando la salud de tus pequeños, sino que también los estarás apapachando con un alimento delicioso y natural.Nutre a tus hijos con la leche de mejor calidad. En alpura contamos con los mejores métodos para llevar hasta tu mesa la mejor leche. Disfruta junto a tu familia todas las propiedades de este súper alimento bebiendo un vaso de leche alpura al día.Estas recetas harán aún más fácil que tus hijos consuman su porción diaria de leche:Tarta de Arroz con leche y Galleta MaríaPastel Imposibole de Tres lechesTradicionales Chongos Zamoranos
No es ningún secreto que una buena salsa puede transformar una preparación común en una extraordinaria creación culinaria. Y es que la elección correcta de ingredientes puede integrar texturas e intensificar al máximo las mezclas de sabores. Lo bueno es que solo basta con saber preparar ocho tipos diferentes de salsas para poder cocinar todo tipo de platillos. Estas son las salsas que debes aprender a preparar: Bechamel: esta cremosa salsa es una de las protagonistas de platillos tan famosos como los macarrones con queso o la lasaña. Para cocinarla solo tienes que mezclar “roux” (básicamente algún tipo de grasa con harina) con leche o algún otro lácteo. Su sabor es muy neutro, por lo que suele ir acompañada de ingredientes más fuertes.Tomate: un buen plato de pasta siempre debe estar bañado con una deliciosa salsa de tomate casera. El secreto de esta tradicional salsa no está precisamente en sus ingredientes (los cuales son bastante básicos: tomates, cebollas, ajo y aceite de oliva), sino en el tiempo de cocción. Tienes que dejarla a fuego medio por un largo periodo para que se reduzca lentamente hasta tener una consistencia más espesa. Holandesa: si nunca has probado esta exquisita salsa, hay una manera muy simple de describirla. La salsa holandesa es la versión gourmet de la mayonesa que usas para preparar tus sándwiches. Para prepararla solo tienes que mezclar yema de huevo con mantequilla y jugo de limón. Debido a que los huevos no entran precisamente en un proceso de cocción es muy importante que tengas cuidado al momento de conservarla.Velouté: la salsa que te ayudará a sacarle provecho hasta al caldo de tus preparaciones se llama velouté (o terciopelo, en español). Aunque su nombre suene muy sofisticado, su preparación es muy sencilla. Lo único que debes hacer es combinar mantequilla, aceite o la grasa que tú elijas con un poco de harina y el caldo de la carne, pescado o pollo que hayas cocinado. Española: otra salsa clásica es la “espagnole”. Esta salsa es de un tono café tostado y se hace mezclando zanahorias, apio y cebolla  con caldo de carne. Algunas personas añaden especias, como hojas de laurel, e incluso una copita de jerez. Barbecue: la reina de las salsas en las carnes asadas es, sin duda, la barbecue. Usualmente se usa para bañar alitas o costillas, pero en realidad puede usarse en una gran variedad de platillos. Si no tienes ni idea de cómo prepararla, aquí te decimos paso a paso cómo puedes hacer una salsa barbecue casera.Agridulce: este tipo de salsa es típica de la cocina oriental. Por lo general se prepara con un ingrediente dulce, que puede ser miel o jugo de naranja, y otros elementos salados, e incluso picantes. El jengibre, el chile rojo y la salsa de soya también son elementos comunes en estas salsas. Picante: por supuesto que no podíamos terminar esta lista sin hablar de las salsas picantes. Aunque esta variedad de salsas requiere un artículo completo para explicar todas las opciones que hay, podemos englobarlas en verdes, rojas, crudas y cocidas. Si sabes preparar una salsa verde con tomatillo o una roja, ya estás del otro lado.
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