Consejos para decorar tu mesa en Navidad
Ideas para Fiestas

Consejos para decorar tu mesa en Navidad

Por Kiwilimón - Noviembre 2011
La decoración de la mesa en la cena de Navidad es importante y para ello debemos tener cuidado y mucha precisión en todos los detalles para que todo salga a la perfección. Manteles, servilletas, cubiertos, platos, charolas, adornos, y más, son los elementos que forman parte de una cena Navideña elegante y perfecta. Toma nota que a continuación te enlistamos algunos consejpos e ideas que deberás considerar. Manteles con motivos navideños Antes de poner el mantel deberás colocar un hule para proteger la mesa. Después el mantel. Plánchalo para quitarle todas las arrugas que se quedan por haber estado doblado. A la hora de elegirlo, intenta que sea blanco, para que resalte todo lo que pongas sobre la mesa. También puedes comprar alguno blanco con un pequeño motivo navideño. Intenta que no sea muy recargado. Si prefieres darle un toque de color a la mesa y optas por un mantel verde o rojo, intenta que los colores del resto de la mesa sean blancos. El mantel deberá colgar por los laterales no más de un tercio de la distancia que haya de la mesa al suelo. Servilletas ad hoc Las servilletas deberán ser de tela y combinarán con el mantel, no importa que sean de papel, pero de calidad. El tamaño ideal son unos 40 centímetros. Deberás colocarla en el lado izquierdo del comensal o encima del plato, pero nunca dentro de una copa. En ocasiones se considera que la servilleta sólo se coloca en el lado derecho una vez que se ha terminado de cenar. El centro de mesa El centro navideño no debe tener una altura superior a unos 30 centímetros para que no moleste a los invitados. Puedes hacer uno casero poniendo en una fuente flores secas, piñas, lazos y velas. Si la mesa es muy grande, puedes colocar dos centros. Si quieres poner velas házlo sobre unos candelabros. La vela sólo deberá estar encendida cuando la cena sea por la noche y la vela no debe tener olor, para que no moleste al paladar. Lúcete con la vajilla Lo primero, el bajoplato, después el plato llano y por último el hondo. Si la vajilla tiene algún dibujo éste deberá quedar a las doce en punto. El borde del plato mayor deberá estar alineado con el borde de la mesa. Las copas en órden Las copas hay que colocarlas en la parte derecha superior de los platos. Coloca, de izquierda a derecha, la del agua, seguida de la de vino blanco y por último la de vino tinto. Al ser Navidad puedes poner también la de champán. Normalmente se sacan al final para no cargar mucho la mesa. Colocando el pan A la izquierda de los platos deberás poner otro platito más pequeño para dejar el pan. Si vas a poner mantequilla puedes dejarla a la derecha en otro plato con un cuchillo especial para untar. El órden de los cubiertos A la derecha del plato deberá estar el cuchillo, con la parte afilada mirando hacia el plato, y la cuchara. A la izquierda, el tenedor. Los cubiertos deberán estar colocados desde el exterior hasta el interior siguiendo el orden de los platos. Si hay algún cubierto especial para el marisco (pinzas) deberán estar a la derecha. Los cubiertos del postre los puedes colocar en la parte superior del plato.
Califica este artículo
Calificaciones (0)
Sé el primero en dar una calificación
PUBLICIDAD
Lo mas leído
El té verde es una legendaria bebida que se consume en todo el mundo, pues se dice que está llena de propiedades benéficas para la salud. En Kiwilimón te contamos un poco más sobre los beneficios de este maravilloso té y cómo cuidar tu piel de los puntos negros y el acné sin salir de casa. ¿Cuáles son los beneficios del té verde? De acuerdo con un artículo científico publicado en 2010, el té verde se exportó de la India a Japón durante el siglo XVII. A través de los años, este té ha ganado gran popularidad entre los consumidores gracias a sus muchos beneficios, a tal punto de que se producen alrededor de 2.5 millones de toneladas de hojas de té al año para cubrir la demanda mundial. En cuanto a sus muchos beneficios para la salud, los expertos señalan que el té verde ayuda a bajar los niveles de colesterol y mejora el flujo de la sangre. Por si fuera poco, este maravilloso té es un gran aliado a la hora de cuidar tu corazón, pues previene la hipertensión y otros problemas cardiacos. Por otro lado, algunos estudios han encontrado que el té verde es excelente para mantener tu cerebro saludable, así como para prevenir el Alzheimer. Por si fuera poco, esta bebida también ayuda a mantener los niveles de azúcar en la sangre estable, por lo que es una gran opción para aquellas personas que padecen diabetes. ¿Cuáles son los beneficios del té verde en la piel? Este maravilloso té es una gran opción para evitar la irritación y el enrojecimiento de la piel debido a que contiene una gran cantidad de polifenol, una sustancia llena de antioxidantes. Por su parte, los antioxidantes son de mucha ayuda, pues te harán lucir una piel sana. Por otro lado, gracias a todos los antioxidantes que contiene este té, se vuelve un gran aliado para prevenir el envejecimiento prematuro, pues un estudio publicado en 2003 encontró que esta increíble bebida ayuda a rejuvenecer las células de la piel, por lo tanto, consumir té verde puede ser muy útil para combatir los signos del envejecimiento y para que tu piel luzca radiante. En el caso de la vitamina B2, presente en el té verde, esta sustancia ayuda a lucir una piel más joven. Según los Institutos Nacionales de Salud de EE. UU., esta vitamina, también conocida como riboflavina, es esencial para el crecimiento, desarrollo y funcionamiento de las células del organismo. Por si fuera poco, esta bebida podría ayudar a tratar el acné gracias a sus propiedades antimicrobianas, antiinflamatorias y antioxidantes. Un estudio científico publicado en 2017 señala que cuando el polifenol se aplica en la piel, esta sustancia ayuda a reducir la producción de grasa, la cual suele tapar los poros y causar la aparición de barritos y puntos negros. Ya lo sabes, lucir una piel radiante y joven es una cuestión de salud, pues entre más saludable y nutritiva sea tu dieta, mejor lucirá tu piel. ¿Cómo preparar una mascarilla de té verde? Para preparar una mascarilla de té verde para puntos negros y barritos, lo único que tienes que hacer es mezclar el té con otros ingredientes naturales que ya tengas en casa: miel, aloe vera, avena, yogur natural, aguacate, entre muchos otros ingredientes. Recuerda que, en caso de presentar un caso severo de acné, lo ideal es consultar a un especialista.
A la hora de la comida la pregunta siempre es ¿qué vamos a comer? Cuando la comida se convierte en un acto sagrado, el cómo, con quién, haciendo qué y por qué se ponen a la mesa junto al tenedor y al plato de sopa, porque ameritan una respuesta lúcida. Hace algunos días tuve la oportunidad de platicar con Beantpal Singh Khalsa, fundador de Conciencia Creativa y del podcast OM Vibraciones-Visiones, quien adicionalmente es experto en cocina ayurveda. Para él, el cuerpo es un templo sagrado en el que comer debería ser una decisión consciente, una acción en la que hay que poner atención al todo para armonizar y mantener la salud del cuerpo. Según Beantpal, el ayurveda, ciencia de la vida, es una filosofía que abarca multidisciplinariamente el bienestar del ser desde un punto de vista holístico. Particularmente en la cocina, el ayurveda propone un complejo sistema de alimentos que curan y equilibran al cuerpo pero que deben regularse acorde con las energías que se disponen al nacer: “Nacemos con una condición determinada por karmas anteriores derivados de las acciones de nuestra alma. Por experiencias anteriores es que tenemos un cuerpo con determinado karma físico”, apunta Beantpal. De ahí que el ayurveda hable del concepto de constitución individual o doshas. Las tres doshas que rigen el cuerpo, la mente y la conciencia se componen de los elementos de la naturaleza –de todo lo que es–: aire, fuego, agua, tierra y éter. Vatta representa aire y éter; pitta representa fuego y agua; kapha, representa agua y tierra. Aquí el meollo: el ayurveda explica que no se nace con estas energías en armonía –excepto por algunos unos cuantos de karma favorable– por lo que todas nuestras acciones, incluida la de alimentarse, deberían estar encaminadas a resarcir las aristas. Existe otro factor adicional: el agni o fuego digestivo. Beantpal dice que “todo tiene que ver con la digestión. Según los doctores y la ciencia, es en el intestino que se encuentra un segundo cerebro; ahí existen terminaciones neuronales con mucha información. Una persona feliz tiene un intestino feliz”, añade.Partamos de que el sol es fuego, entonces según el libro Cocina Ayuerveda para la autocuración de Usha Lad y Dr. Vasant Lad, “la comida contiene energía solar que el cuerpo sólo puede utilizar a través de la digestión”. De ahí que los alimentos se clasifiquen conforme a su relación de cercanía o lejanía al sol. Los alimentos que viven debajo de la tierra y que adormecen la mente son los tamásicos, como el jengibre, las raíces, la cebolla, aquellos a los que no les da el sol. Los alimentos rajásicos, como los granos y los vegetales, crecen a un metro de la tierra y absorben una cantidad moderada de sol por lo que aumentan las pasiones en los individuos. Los alimentos que se encuentran a un metro de la tierra o más son los sáttvicos y es a través de ellos que se puede llegar a la calma y lograr la salud, como con las nueces o algunas frutas tropicales. Estas observaciones permiten comprender las energías que juegan intrínsecamente en los ingredientes que ponemos dentro de la olla o la sartén.Hay más. Los sabores o rasas. Cada alimento debería tener las seis cualidades del sabor en armonía –la dulce, la agria, la salada, la picante, la amarga y la astringente–. Justo en este malabar sápido es que nace la cocina ayurvédica: en el acto de combinar los sabores de tal suerte que equilibre las doshas y, claro, que le haga un guiño a los sentidos desde una perspectiva más elevada que simplemente la sensorial: “la alimentación ayurvédica transforma la forma de ver las cosas porque uno establece una relación sagrada con los alimentos”, asegura Beantpal.Para iniciar una dieta ayurvédica es imprescindible reconocer el elemento que rige a cada individuo. Beantpal afirma que no sólo uno sino hasta dos doshas pueden ser las dominantes. La persona pitta es aquella expansiva y móvil, de temperatura corporal elevada, rostro en forma de corazón, estructura entre ligera y media; los reconocerás por sus ojos brillantes, su sed excesiva. Son irritables, suelen tener una mente ágil, inquisitiva. Son líderes natos.  La persona vatta es de complexión delgada, menuda, pequeña; generalmente odia el frío y ama el calor. Aquella es una persona de mente dispersa, ansiosa, atacada por sus inseguridades; suele permanecer en acción, actuar impulsivamente y amar el cambio; lleva los pies fríos, el cutis, el cabello y los ojos oscuros.El individuo kapha, en cambio, tiene los huesos pesados, una estructura corporal gruesa, una piel suave y lozana. Su naturaleza pacífica le precede; es bonachón, con buen sentido del humor; tiene vigor y su parte favorita de la comida es el postre. Una vez comprendido que existe un elemento dominante que rige a cada ser y a cada alimento, hay que tomar las decisiones correctas para neutralizar las energías. Los sabores en la combinación idónea equilibran los sistemas corporales y más aún, pueden ser un factor de felicidad. Por ejemplo, es favorable que un kapha (tierra y agua) consuma algo de picante (fuego) en sus comidas, mientras que a un vatta (fuego y agua) le van bien los agentes dulces extraídos de la naturaleza como los dátiles. La dieta ayurvédica nos enseña a tomar conciencia de lo que nos hace bien y soltar los apegos de lo que obstaculiza la armonía. Conocer y escuchar al cuerpo es camino y no vereda hacia un amor verdadero a quienes somos. Todo comienza con aceptarnos y reconocernos. Para Beantpal, todo es cuestión de en qué frecuencia se quiere vibrar de forma consciente: “Una comida nos da la oportunidad de amarnos en otros sentidos: darnos salud, armonía, bienestar. Para poder sentirme más cómodo con mi esencia, ahora es más lo que me quito que lo que me pongo. Es una forma de honrar nuestra naturaleza y salud. Simple is beautifiul”.Arroz de la cocina india para las tridoshas3 tazas de arroz basmati1/3 de taza de aceite de semilla de girasol1 cdta. de mostaza negra en grano1 cdta. de comino tostado1 cdta. de gran masala½ cdta. de sal de mar½ taza de cilantro, picado1 cebolla amarilla pequeña, picada1 guindilla verde, picadaEnjuaga el arroz dos veces o hasta que salga el agua clara. Sofríe el aceite y añade los granos de mostaza, el comino y el gran masala. Sazona con la sal. Agrega el cilantro, las cebollas y la guindilla. Una vez dorados, incorpora el arroz y fríelo. Agrega agua y deja cocinar hasta que el agua se evapore. Este arroz de la cocina india equilibra las tres doshas. Si tienes más preguntas te dejo la página de Facebook de Beantpal. 
A la hora de la comida la pregunta siempre es ¿qué vamos a comer? Cuando la comida se convierte en un acto sagrado, el cómo, con quién, haciendo qué y por qué se ponen a la mesa junto al tenedor y al plato de sopa, porque ameritan una respuesta lúcida. Hace algunos días tuve la oportunidad de platicar con Beantpal Singh Khalsa, fundador de Conciencia Creativa y del podcast OM Vibraciones-Visiones, quien adicionalmente es experto en cocina ayurveda. Para él, el cuerpo es un templo sagrado en el que comer debería ser una decisión consciente, una acción en la que hay que poner atención al todo para armonizar y mantener la salud del cuerpo. Según Beantpal, el ayurveda, ciencia de la vida, es una filosofía que abarca multidisciplinariamente el bienestar del ser desde un punto de vista holístico. Particularmente en la cocina, el ayurveda propone un complejo sistema de alimentos que curan y equilibran al cuerpo pero que deben regularse acorde con las energías que se disponen al nacer: “Nacemos con una condición determinada por karmas anteriores derivados de las acciones de nuestra alma. Por experiencias anteriores es que tenemos un cuerpo con determinado karma físico”, apunta Beantpal. De ahí que el ayurveda hable del concepto de constitución individual o doshas. Las tres doshas que rigen el cuerpo, la mente y la conciencia se componen de los elementos de la naturaleza –de todo lo que es–: aire, fuego, agua, tierra y éter. Vatta representa aire y éter; pitta representa fuego y agua; kapha, representa agua y tierra. Aquí el meollo: el ayurveda explica que no se nace con estas energías en armonía –excepto por algunos unos cuantos de karma favorable– por lo que todas nuestras acciones, incluida la de alimentarse, deberían estar encaminadas a resarcir las aristas. Existe otro factor adicional: el agni o fuego digestivo. Beantpal dice que “todo tiene que ver con la digestión. Según los doctores y la ciencia, es en el intestino que se encuentra un segundo cerebro; ahí existen terminaciones neuronales con mucha información. Una persona feliz tiene un intestino feliz”, añade.Partamos de que el sol es fuego, entonces según el libro Cocina Ayuerveda para la autocuración de Usha Lad y Dr. Vasant Lad, “la comida contiene energía solar que el cuerpo sólo puede utilizar a través de la digestión”. De ahí que los alimentos se clasifiquen conforme a su relación de cercanía o lejanía al sol. Los alimentos que viven debajo de la tierra y que adormecen la mente son los tamásicos, como el jengibre, las raíces, la cebolla, aquellos a los que no les da el sol. Los alimentos rajásicos, como los granos y los vegetales, crecen a un metro de la tierra y absorben una cantidad moderada de sol por lo que aumentan las pasiones en los individuos. Los alimentos que se encuentran a un metro de la tierra o más son los sáttvicos y es a través de ellos que se puede llegar a la calma y lograr la salud, como con las nueces o algunas frutas tropicales. Estas observaciones permiten comprender las energías que juegan intrínsecamente en los ingredientes que ponemos dentro de la olla o la sartén.Hay más. Los sabores o rasas. Cada alimento debería tener las seis cualidades del sabor en armonía –la dulce, la agria, la salada, la picante, la amarga y la astringente–. Justo en este malabar sápido es que nace la cocina ayurvédica: en el acto de combinar los sabores de tal suerte que equilibre las doshas y, claro, que le haga un guiño a los sentidos desde una perspectiva más elevada que simplemente la sensorial: “la alimentación ayurvédica transforma la forma de ver las cosas porque uno establece una relación sagrada con los alimentos”, asegura Beantpal.Para iniciar una dieta ayurvédica es imprescindible reconocer el elemento que rige a cada individuo. Beantpal afirma que no sólo uno sino hasta dos doshas pueden ser las dominantes. La persona pitta es aquella expansiva y móvil, de temperatura corporal elevada, rostro en forma de corazón, estructura entre ligera y media; los reconocerás por sus ojos brillantes, su sed excesiva. Son irritables, suelen tener una mente ágil, inquisitiva. Son líderes natos.  La persona vatta es de complexión delgada, menuda, pequeña; generalmente odia el frío y ama el calor. Aquella es una persona de mente dispersa, ansiosa, atacada por sus inseguridades; suele permanecer en acción, actuar impulsivamente y amar el cambio; lleva los pies fríos, el cutis, el cabello y los ojos oscuros.El individuo kapha, en cambio, tiene los huesos pesados, una estructura corporal gruesa, una piel suave y lozana. Su naturaleza pacífica le precede; es bonachón, con buen sentido del humor; tiene vigor y su parte favorita de la comida es el postre. Una vez comprendido que existe un elemento dominante que rige a cada ser y a cada alimento, hay que tomar las decisiones correctas para neutralizar las energías. Los sabores en la combinación idónea equilibran los sistemas corporales y más aún, pueden ser un factor de felicidad. Por ejemplo, es favorable que un kapha (tierra y agua) consuma algo de picante (fuego) en sus comidas, mientras que a un vatta (fuego y agua) le van bien los agentes dulces extraídos de la naturaleza como los dátiles. La dieta ayurvédica nos enseña a tomar conciencia de lo que nos hace bien y soltar los apegos de lo que obstaculiza la armonía. Conocer y escuchar al cuerpo es camino y no vereda hacia un amor verdadero a quienes somos. Todo comienza con aceptarnos y reconocernos. Para Beantpal, todo es cuestión de en qué frecuencia se quiere vibrar de forma consciente: “Una comida nos da la oportunidad de amarnos en otros sentidos: darnos salud, armonía, bienestar. Para poder sentirme más cómodo con mi esencia, ahora es más lo que me quito que lo que me pongo. Es una forma de honrar nuestra naturaleza y salud. Simple is beautifiul”.Arroz de la cocina india para las tridoshas3 tazas de arroz basmati1/3 de taza de aceite de semilla de girasol1 cdta. de mostaza negra en grano1 cdta. de comino tostado1 cdta. de gran masala½ cdta. de sal de mar½ taza de cilantro, picado1 cebolla amarilla pequeña, picada1 guindilla verde, picadaEnjuaga el arroz dos veces o hasta que salga el agua clara. Sofríe el aceite y añade los granos de mostaza, el comino y el gran masala. Sazona con la sal. Agrega el cilantro, las cebollas y la guindilla. Una vez dorados, incorpora el arroz y fríelo. Agrega agua y deja cocinar hasta que el agua se evapore. Este arroz de la cocina india equilibra las tres doshas. Si tienes más preguntas te dejo la página de Facebook de Beantpal. 
NEWSLETTER
Suscribirme al Newsletter
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD