Recetas de Chocolate para Mamá
Día de las Madres

Recetas de Chocolate para Mamá

Por Kiwilimón - Abril 2012
El día de las Madres está cerca y tendremos que ir pensando en cómo apapacharla o consentirla. El chocolate, además de sus grandes aportaciones a la salud, puede ser una gran alternativa para regalarle algo delicioso. Es por ello que aquí les hemos enlistado 10 recetas de postres de chocolate para sorprender a mamá. (te recomendamos hacer click en el título de la receta para más detalles) Muffins de Galleta de Oreo con Queso Crema y Ganache de Chocolate Deliciosos cupcakes de naranja con galleta orea en medio y ganache de chocolate con queso crema. Fondant de Chocolate con Azucar Glass Delicioso fondant de chocolate con una decoración de azucar glass ideal para una ocasión especial. Trufas de Chocolate Deliciosas trufas de chocolate, blanco u obscuro, espolvoreadas con frutas secas, coco o cocoa. Tarta de Chocolate con Pera Deliciosa Tarta de Chocolate con Pera, es muy fácil de hacer si sigues paso por paso, no dejes de prepararla para mama. Fondue de Chocolate Danette Puedes preparar este fondue de chocolate con frutas en menos de diez minutos. Lo único que necesitas son Natillas sabor Chocolate Danette® y fruta picada. Cheesecake Marmoleado Danette Delicioso cheesecake marmoleado preparado con Natilla sabor Vainilla Danette® y Natilla sabor Chocolate Danette. Crepas con Salsa de Chocolate Deliciosas crepas con salsa de chocolate preparada con frambuesas, zarzamoras, fresas y Natilla sabor Chocolate Dannette®. Otra variación que puedes hacer para estas crepas es bañarlas con una salsa de cajeta preparada con Natilla sabor Vainilla Dann. Brownies de Chocolate Esta deliciosa receta de brownies de chocolate es fácil y rápida de preparar. Las nueces son opcionales. Sandwich de Chocolate y Plátano Un rico postre, muy sencillo para esos ratos de antojo. Trufas de Ganache de Chocolate Deliciosas trufas de chocolate semi amargo con un toque de crema batida y cubiertas con cacao.
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El plato del buen comer es una guía propuesta para que todos sepamos cómo deberían estar compuestas nuestras comidas del día, es decir, qué deben llevar de entre los 3 grupos de alimentos que engloba.Cereales, frutas y verduras y leguminosas y alimentos de origen animal son los tres grupos que se muestran en el plato del buen comer y a partir de ellos puedes hacer varias combinaciones deliciosas y muy nutritivas para ti y toda tu familia.Para saber cómo hacer combinaciones del plato del buen comer, lo mejor es guiarte por los colores que usan para señalar qué debes consumir en mayor o menor porción. Por ejemplo, las frutas y verduras se encuentran representadas en la zona verde, la cual indica que las debes incluir y consumir en mayor porción.En color amarillo se clasifican los cereales y tubérculos, y estos deben ser comidos en una porción menor, de acuerdo con el plato del buen comer, deben abarcar un cuarto de un plato y lo mejor es que incluyas cereales integrales combinados con leguminosas.Finalmente, el plato del buen comer resalta en color naranja las leguminosas y en rojo, los alimentos de origen animal. Este grupo completa el plato y debe abarcar el otro cuarto para así conformar la mitad de frutas y verduras, mientras que la otra mitad debe ir compuesta por una porción de cereal combinada con leguminosas y una porción de origen animal.Ya que conoces la cantidad aproximada de la porción, estas son algunas opciones de la comida que puedes incluir en cada grupo. Primero, dentro de frutas y verduras, aprovecha las de temporada e incluye las siguientes:FrutasDurazno o melocotónFresaGuayabaJícamaLimónMangoManzana o peraMelón o sandíaNaranja o mandarinaPapayaPiñaPlátanoToronjaUvasVerdurasAguacateBrócoli o coliflorCalabacitaCebollaChayoteChile poblanoChiles secos como el morita o pasillaColEjotesEloteHojas verdes (acelgas, espinacas, quelites)JitomateLechugaNopalesPepinoVerduras congeladas como chícharo, zanahoria, brócoli, coliflor, ejotesVerduras envasadas como chícharo, zanahoria, champiñones y ejotesZanahoriaDentro del grupo de cereales y tubérculos se encuentran la tortilla, que está compuesta por maíz, la pasta, que se hace con trigo, el arroz, el amaranto, la avena, y entre los tubérculos están la yuca, la papa y el camote, por ejemplo.Por último, las leguminosas son los frijoles (no importa si los preparas de la olla o refritos), las lentejas, el garbanzo, las habas amarillas o las alubias; mientras que en los alimentos de origen animal entran las carnes, ya sea de pollo, de res o de cerdo, por ejemplo, el pescado, pero también los lácteos, como el yogurt, el queso y la leche, además de el huevo y los embutidos.Así, una buena combinación del plato del buen comer se formaría llenando la mitad de tu plato con una ensalada que incluya frutas y verduras en abundancia, por ejemplo, una ensalada de jícama con zanahorias, pepino y piña.Como guarnición, podrías incluir un puré de papa o de papa o de camote, el cual podrías mezclar e incluir dentro del plato fuerte, como un pastel de carne, por ejemplo. Y como entrada, frijoles de la olla o una sopa de habas, así no sólo tendrías una comida de dos o tres tiempos, sino que sería una buena combinación del plato del buen comer.Otra combinación siguendo el plato del buen podría ser preparar fajitas de pollo acompañadas de una ensalda de nopales tatemados, que incluye frijoles y más verduras.No olvides hidratarte con agua simple, principalmente, y una vez que conozcas qué alimentos puedes incluir, hacer tus propias combinaciones siguiendo el plato del buen comer será fácil y tendrás como resultado comidas completas y nutritivas.
El vino no es un idioma que deba aprenderse. No es una pieza de arte conceptual que haya que comprenderse o descifrarse. Tu moño, pipa y guantes sácalos cuando pruebes otras cosas más sofisticadas. El vino se prueba y listo. Eso sí, asegúrate de que el que te lleves a la boca te guste. Para diferenciar los unos de los otros –los “sí, por favor” de los “nunca más”–, hay que degustarlos y no sólo tomarlos. Y si te llegara a quedar alguna duda, aquí te respondo lo que siempre habías querido saber sobre vino, pero nunca te habías atrevido a preguntar. Y a todo esto, ¿qué diantres es el vino? Este caldo multicolor (tinto, blanco, rosado o naranja) es el jugo fermentado de la uva. No de la que nos llena la boca cada Año Nuevo en busca de amor, salud y dinero. Hablo de la vitis vinífera o vid cuyas variedades o cepas seguramente has escuchado nombrar: cabernet sauvignon, merlot, malbec y muchos etcéteras. Sí, así como el mango y sus múltiples variedades (ataulfo, petacón, manila).Seguramente te preguntarás, ¿por qué hay que oler el vino? Para mí es la parte más especial del jugo de la vid. Los aromas son su regalo –además del sabor–, pues en ellos se revelan cuentos de castillos, lunas y familias; historias sobre el lugar donde fue cultivado, sobre la cepa, la receta con la que se elaboró. ¿Recetaaaaa? La receta en el vino no es como la de un cheesecake. El “saber hacer” o receta a la que llega un enólogo contempla desde la forma en la que la uva se siembra hasta si se combina con otras variedades para crear mezclas, o si el vino se guarda en una barrica ya usada o una nueva. Las posibilidades son infinitas. Quizás no te habías atrevido a preguntar por qué movemos la copa y luego olemos el vino. Sin duda no es para llamar la atención. El ligero movimiento circular oxigena el líquido y despierta con potencia los aromas. Haz la prueba y huele la copa quieta. Luego, agítala. Tu percepción cambiará. ¿Quieres saber por qué se dice que el vino “huele a cereza” “tiene aromas a pimienta” o “a manzana verde”? No es que añadan dichos ingredientes en su elaboración. Los aromas resultan de las reacciones químicas de la fermentación y el añejamiento. Lo que sí puede suceder es que, si en el viñedo había romero y lavanda, el vino desarrolle notas similares. Y, ¿qué hago si yo no huelo nada? Primero, no desesperarte y practicar. Aunque la gente te vea como a un loco, experimenta la vida a través de la nariz. En el mercado, acércate a las flores y grábate en la memoria cada olor. En el súper huele las frutas (sin tocarlas, por aquello de la sana distancia) y nota si hay diferencia entre un durazno y un chabacano, entre una manzana verde y una roja. En casa, amontona especias y a cierta distancia trata de reconocerlas con los ojos cerrados. Esto desarrollará tu instinto sabueso. Si conoces a un fan del vino habrás escuchado de los taninos. ¿Los tanin.. qué? La tanicidad es una característica esencial en el tinto junto a la acidez, el dulzor y el alcohol. Para hablar de ella, primero recuerda la sensación que te deja una loción astringente en la boca. Esa sequedad en las encías es la tanicidad. Los taninos son deseables en el vino, siempre y cuando estén equilibrados con las otras características. Si no están bien “pulidos” o trabajados en la receta, lo más seguro es que el vino no sea fácil de beber y te deje seca la boca.Y finalmente llegamos a la pregunta más importante de todas: ¿Un vino barato es sinónimo de “malo” y viceversa? Como en la comida, el precio no asegura la calidad ni el sabor; siempre hay hallazgos en lugares insospechados y decepciones en sitios de alcurnia. La calidad de un vino depende de los cuidados puestos en la uva desde el campo y la bodega. Además, tiene que ver con la técnica y la receta del enólogo. Si él se esmera por producir productos de calidad, te aseguro que sus vinos más baratos serán mejores que los de una bodega de mucho marketing y con prácticas a medias tintas. Hay vinos para cada momento y cada bolsillo. Anímate a probarlos con medida y a degustar en consciencia. Aterriza en el momento. Mantente presente en las sensaciones que llenan la nariz y la boca. El regalo será grande. ¿Tienes más preguntas de vino? Escríbeme y te contesto: shadia.asencio@kiwilimon.com
La armonía en tiempos de Covid-19 no es una montaña inalcanzable. Para corrientes como el Ayurveda, el yoga o la Trofología, una buena alimentación es el camino recto hacia ella. Si no pregúntense, ¿qué es la armonía de un cuerpo sino su salud? Y ¿qué es la armonía sino mantener el equilibrio, a pesar de los acontecimientos externos de los cuales no tenemos control?De ahí la importancia de la Trofología. Esta palabra rara es una rama de la nutrición natural que estudia la bioquímica del cuerpo y las reacciones que los alimentos provocan en él. Y al hablar del estrés –adivinaron, es una reacción química del organismo– es vital adentrarnos en su estudio. Según Majo Ortiz, fundadora del Colegio Mexicano de Trofología, no hay nada más real que la frase <somos lo que comemos>. “Nuestras células son un resumen, entre otras cosas, de los alimentos que consumimos”, afirma. Darle algo estresante a nuestros órganos es arrebatarle la paz al organismo.Es cierto: comer es un acto instintivo. No hay que estudiar para saber cuál es la mejor forma de atajar una buena hamburguesa. Comer sabiamente sí es un arte. Majo explica que la magia está en seleccionar correctamente nuestros alimentos; que de preferencia “estén vivos”. Y no es que salgamos a cazar ni que le metamos una mordida a una vaca, sino procurar que nuestra comida sea 100% natural: que tenga el poder de descomponerse; que no tenga componentes químicos que alteren lo que la naturaleza ya creó en perfección. Los alimentos vivos que ofrecen los supermercados, sin embargo, son los menos. A diferencia de otros tiempos ya no suena absurdo buscar “ingredientes orgánicos” porque la mayoría está modificada. Desde la selección de alimentos podemos armonizar nuestro cuerpo para por fin liberarnos de las cadenas del estrés. Los alimentos procesados nos sobreestimulan. El exceso de azúcar brinda placer momentáneo y luego, un bajón. Majo en cambio recomienda elegir alimentos altos en vitamina c como los frutos rojos, el limón, la naranja y la guayaba que desinflamarán el cuerpo. “Un órgano inflamado es un órgano estresado”, asegura. Alimentos como el jengibre y cúrcuma infusionados en agua o adicionados a la comida conseguirán un buen resultado. Las semillas de girasol le devolverán minerales al cuerpo mientras que el yogurt con búlgaros aportará B12 para darle energía y frescura a la mente. Majo explica que el arte más difícil es el de combinar los alimentos. Y no, no todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar. El Ayurveda ha explicado el tema siglos atrás. Lo difícil puede ser hacer combinaciones efectivas, de esas que el organismo pueda descomponer fácilmente y donde el desdoblamiento de carbohidratos sea sencillo. Si esto no sucede se generan toxinas y, por lo tanto, el cuerpo se estresa. Por ejemplo, Majo explica que ponerle limón a una papa hace que sus carbohidratos no se desdoblen bien. En cambio, una buena combinación de alimentos sería mezclar alimentos verdes con algo de grasas buenas como las almendras, las nueces o el aguacate e incluir carbohidratos complejos como la papa. El tercer punto para liberarnos del estrés a través de los alimentos es prepararlos correctamente. El chiste es ser consciente de que cada técnica, cada ingrediente y cada decisión a la hora de cocinar puede tener consecuencias en el organismo. Ella recomienda comer “lo más natural posible. Lo más crudo posible. Sin muchas añadiduras. Así, nos estaremos comiendo el proceso de la fotosíntesis que sucede en las plantas. Estaríamos tomando el sol, el agua y el aire que cada verdura y fruta adquirió”.La correcta selección, combinación y preparación de los elementos puede evitar la acumulación de toxinas que acaban por desarmonizar el cuerpo. El cuerpo desequilibrado es más propenso a ser irritable y a sentirse cansado en el mediano plazo, y a enfermarse a la larga. Por eso la desintoxicación regular vigilada por un experto es recomendable. Algunos alimentos que ayudan a desintoxicar el cuerpo son los fermentados, como la kombucha o el kimchi coreano, y los probióticos que producen reacciones bioquímicas buenas para el organismo. Si comemos limpio, o sea, sin exceso de ingredientes procesados, azúcares, sodios y harinas, la salud mental y física será viable.A la alimentación consciente súmale descanso, meditación, yoga y algo de cardio para oxigenar el organismo. La risa y las emociones positivas también suman. Cuando los elementos se conjugan nuestro cuerpo saca a relucir su poder autocurativo y autosanador. La armonía aparece porque lo natural del cuerpo es estar bien. No hay que obstaculizarlo nosotros.
La gastronomía típica de un país no sólo incluye sus platos fuertes, sino que también trae consigo la variedad de postres famosos característicos de una región, así que si sólo tenías conocimiento de Perú por su ceviche, ahora tendrás oportunidad de descubrir sus increíbles postres.Aunque Perú tiene una gran gama de deliciosos postres increíbles, elegimos presentarte algunos de los más populares, que también incluyen toda su historia y tradición con sus ingredientes y sabores dulces.Suspiro a la limeñaQuizá este sea el postre peruano más famoso, pues es casi un estandarte de la capital del país. Consiste en manjar de yemas hecho con huevo, leche, vainilla y azúcar, cuya base está en el manjar blanco (una crema dulce), y merengue italiano hecho con las claras de huevo, azúcar y un poco de vino oporto.PicaronesParecidos a los buñuelos, estos dulces fritos tienen forma de anillo, se hacen con masa de harina de trigo con calabaza y a veces con camote, y van bañados con miel de piloncillo. Aunque son muy representativos de la gastronomía de Perú, también se preparan en Chile.Mazamorra moradaLa mazamorra es el estandarte de los postres de Perú, pues es quizá el más famoso y suele ir acompañada de arroz con leche. La mazamorra se prepara con maíz morado concentrado con fécula. Se come sobre todo durante las fiestas del Señor de los Milagros, en octubre.SanguitoEl sanguito es parecido a un budín y se prepara con harina de maíz, miel de piloncillo, anís, clavo de olor y mantequilla. Aunque quizá ya no es un postre que se prepara en las casas, es tradicional de las ferias.CamotilloEl camote es muy popular en Perú, así que este postre, típico de la provincia de Chincha, es uno de los más famosos y consiste en sancochar el camote y luego licuarlo con leche, azúcar y una miel hecha con ralladura de limón, esa pasta después se decora con chochitos azucarados. Arroz zambitoEl arroz zambito es una variante del arroz con leche, pero su principal característica es que se le añade chancaca o piloncillo, también conocido como panela, el cual le da un color característico y diferente al que conocemos. Además, se le agregan pasas y a veces nueces.Ya sea que pruebes ir a un restaurante con comida peruana o tengas la oportunidad de viajar a este increíble país, no dejes de probar estos postres y dejarte seducir por su increíble sabor dulce y típico.
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