Trufas de Chocolate para Regalar a Mamá
Día de las Madres

Trufas de Chocolate para Regalar a Mamá

Por Kiwilimón - Mayo 2012
Recetas de trufas de chocolate hay muchas, y muy fáciles de hacer. Su origen es francés, y para el Día de las Madres será complicado decidirse cuál receta elegir para elaborar trufas deliciosas. Recomendaciones Considera conservarlas en el congelador hasta el momento de consumirlas, así que las puedes colocar en un recipiente con tapa. Si vas a servirlas en una comida o cena con invitados es cuando las presentas con las cápsulas de papel rizado. Si no quieres guardar las trufas de chocolate en el congelador, déjalas reposar en el refrigerador hasta el momento de degustarlas para que estén más consistentes. Recetas de cocina Toma nota de las siguientes recetas para preparar trufas de chocolate y le brindes un regalo sorpresa delicioso a mamá. (te recomendamos hacer click en el título de la receta para más detalles) Trufas de Chocolate Deliciosas trufas de chocolate, blanco u obscuro, espolvoreadas con frutas secas, coco o cocoa. Trufas de Ganache de Chocolate Deliciosas trufas de chocolate semi amargo con un toque de crema batida y cubiertas con cacao. Trufas de Oreo Exquisitas trufas de queso crema, con cobertura y relleno de galleta oreo. Pastel de Trufa de Chocolate Este delicioso y decadente pastel es fácil de preparar pero se debe de refrigerar al menos 24 horas antes de servir. La receta de paste de trufa de chocolate te encantará. Trufas de Almendra Las trufas de almendra son una rica variación a la receta tradicional de la trufa de chocolate. Trufas de Naranja Esta receta de trufas de chocolate es muy rica y tiene un toque especial con la naranja y el licor Grand Marnier.
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No dejes que la etiqueta de un vino te intimide. Ahora te explicaremos cómo elegir un vino, para que al entrar a una licorería o al caminar por el pasillo de vinos en el súper mercado no te sientas con estrés con tantas opciones. Entre los nombres de los vinos, los tipos de uva y, por supuesto, los precios puede ser difícil tomar una decisión. Pero, no te preocupes, no necesitas ser un sommelier experimentado para escoger una botella. Aquí te decimos cómo puedes elegir un buen vino:Identifica los principales tipos de vino. Lo primero que debes saber es que hay cuatro tipos de vinos: tinto, blanco, rosado y espumoso. Dentro de estas categorías hay más clasificaciones, dependiendo del grado de azúcar, taninos o edad del vino. Si no estás muy familiarizado con las variedades del vino, tal vez el factor que más te interese saber es el nivel de azúcar que contiene. Para saber qué tan dulce es un vino fíjate en la etiqueta: seco, semiseco, abocado, semidulce y dulce.Considera el objetivo de la botella. Obviamente no es lo mismo comprar un vino para preparar un platillo que para brindar. Los vinos de cocina suelen ser mucho más económicos y no requieren mucha complejidad en cuerpo o sabor. Para mezclar o preparar bebidas como el clericot, tampoco se necesita una botella muy sofisticada. Un Cabernet es más que suficiente. Pero si estás pensando en comprar una botella para un evento especial, vale la pena que inviertas en un vino gran reserva (añejado) o un espumoso. Toma en cuenta la comida de la reunión. La manera más sencilla de maridar los alimentos con el vino es mediante las similitudes de sabor. Por ejemplo, los platillos ácidos van mejor con vinos con toques ácidos, mientras que los platillos o las preparaciones dulces (por ejemplo, un pastel de chocolate relleno de crema pastelera se acompañan con vinos dulces. En cuanto a los ingredientes principales de la comida puedes guiarte por la ley de toda la vida: las carnes rojas se sirven con vino tinto, y las carneas blancas, con vino blanco.Recuerda que el precio es solo orientativo. Un vino barato no es necesariamente malo, y un vino caro tampoco es garantía de que sea la mejor elección para tu comida. Por lo general, las botellas de origen chileno o argentino suelen ser de las más económicas, mientras que las que vienen de Europa (Francia o Italia, sobre todo) tienen mayores precios. No te dejes llevar por el precio de la botella y anímate a probar nuevas opciones. Recuerda que hay vinos mexicanos del Valle de Guadalupe (Baja California) y del Valle de Parras (Coahuila) de muy buena calidad que seguramente se encuentran dentro de tu presupuesto.Déjate llevar por tus gustos. No te preocupes si no logras distinguir el retrogusto al probar un vino. Lo importante es que disfrutes cada copa. Para orientarte al momento de elegir el vino que más se ajuste a tus gustos, puedes tomar en cuenta esto:Vinos blancosChardonnay: afrutado, pero seco.Riesling: muy dulce, con intenso sabor a frutas. Más ligero que el Chardonnay.Sauvignon blanc: seco y ácido con sabores tanto herbales como afrutados.Vinos tintosCabernet Sauvignon: vino con mucho cuerpo con notas herbales.Merlot: afrutado, muy suave, con menos taninos que el Cabernet.Pinot noir: delicado y fresco, con aromas afrutados.Sigue estos pasos para elegir la botella y disfruta tu vino. ¡Salud!
¿Conoces el origen de las papas a la francesa? Se dice que los norteamericanos les pusieron el nombre de “french fries” pero el país de origen se disputa entre Francia y Bélgica, te contamos por qué. Varias teorías indican que durante la Primera Guerra Mundial, por la escasez de alimentos, los belgas pescaban en el río peces pequeños y los freían en manteca y mantequilla, pero cuando el río se congelaba y no era posible pescar, freían papas cortadas en bastones para sustituir a los peces fritos. Cuando los soldados norteamericanos llegan a la región, les apodan “french fries” sin ser francesas propiamente. A lo largo de la historia, las papas francesas son conocidas bajo ese mismo nombre, incluso, hoy en día se han convertido en una guarnición de platillos internacionales, como hamburguesas, “hot-dogs”, cortes de carne, pescados e incluso como una deliciosa botana. Normalmente la forma de cocinar estas ricas papas es: quitar la cáscara, picar en bastones, remojar en agua para que suelten el almidón y finalmente freír entre 160°C y 180°C. Pero, ¿qué pensarías si te diéramos varias opciones para saltarte los tres primeros pasos y obtener tus papas fritas caseras, como si fueran de restaurante, igual de crujientes, deliciosas y además que puedas guardarlas por largo tiempo? Eso se puede lograr gracias a la gran variedad de productos que McCain, el experto en papas,  ha ideado para agilizar el procedimiento y obtener unas ricas papas francesas casi de forma instantánea.  A demás, ¿sabías que las papas congeladas tienen un gran sabor y además sí conservan nutrientes? este es el secreto de McCain. Cabe señalar que las papas congeladas absorben menos aceite que las frescas, siempre y cuando se cocinen correctamente y se frían directamente de congeladas al aceite caliente. De hecho, las papas congeladas de la gama de productos de McCain están diseñadas para conquistar cualquier paladar. Incluso, se siembran en el campo, se cosechan y después pasan por un estricto control de calidad en el que se seleccionan las mejores para así mantener un sabor de alta calidad y poder finalizar el proceso con cortes específicos. Puedes elegir entre cortes rectos, delgados, ondulados, gajos sazonados, o en forma de caritas. ¿Sabías que las papas congeladas conservan sus  nutrientes? Éstos son: hierro, vitamina C y  fibra soluble; Te damos algunas recetas que son perfectas para que acompañes con Papas a la Francesa: Mini Pastel de Carne con Tocino Hamburguesa con Queso Pollo a la Mostaza Papas Gajo a los Tres Chiles con Aderezo de Cilantro Tiras de Pollo Crujientes con Miel y Chipotle Guacamole con Camarones Adobados
Picar, licuar, mezclar. Ahora puedes hacer cualquiera de estas cosas en cuestión de segundos con solo presionar un botón. Cocinar con licuadora es tan sencillo que ahora tal vez te parezca imposible pensar en una cocina sin este electrodoméstico, pero la verdad es que este es un invento relativamente nuevo. Fue apenas hace unos 96 años (en 1922) que S. J. Poplawski inventó un electrodoméstico para preparar batidos y ésta era conocida como "aparato de cocina centrifugador". Aunque en un principio este aparato estaba diseñado solo para mezclar bebidas, con el tiempo fue cambiando hasta convertirse en la licuadora como la conocemos hoy. La licuadora es ahora una herramienta indispensable en todos los hogares. Usar este electrodoméstico ofrece un sinfín de ventajas, pero podríamos decir que estos son los principales beneficios de cocinar con licuadora: Textura La licuadora no solo mezcla los ingredientes. Dependiendo del modo en el que la utilices, puede desde picar hasta licuar. Además, con la licuadora puedes conservar los nutrientes de los alimentos, ya que a diferencia de otros electrodomésticos no separa la pulpa, la piel y el jugo de las frutas o verduras. Practicidad No tienes que comprar una colección entera de electrodomésticos para hacer maravillas en la cocina.  Una buena licuadora puede hacer de rallador, moledor o procesador sin necesidad de gastar en más aditamentos. Y lo mejor es que cabe en cualquier lado. Limpieza Aparte de que te ahorras la limpieza de cuchillos, tablas de cortar y el batidero sobre la barra de la cocina, mantener una licuadora es muy sencillo. Con un poco de jabón y agua es suficiente para limpiar los restos de comida. Consumo de electricidad La mayoría de las licuadoras funcionan con un rango de 300-350 watts, mientras que los procesadores de alimentos utilizan entre 500 y 1500 watts. Como puedes ver el consumo de energía es mucho más bajo con las licuadoras. Tiempo Con una licuadora puedes hacer lo mismo que un mortero, un metate o un buen cuchillo. La gran diferencia es que te tomará mucho menos tiempo picar o moler los ingredientes con la ayuda de la licuadora.   Aprovecha todos los beneficios de cocinar con licuadora manteniéndola en buen estado. Siempre desármala antes de limpiarla, deja que el vaso seque completamente antes de colocarlo sobre el motor.   Recetas que puedes preparar con licuadora: Pay de limón frío en licuadora Pasta con salsa de espinacas Panqué de nuez en licuadora Daiquiri de plátano   Fuentes: Curiosfera.com Gob.mx Etiquetaenergetica.com  
Mejorar tus hábitos alimenticios es una tarea mucho más sencilla de lo que algunas personas piensan. Sigue estos seis pasos y verás lo fácil que es cambiar poco a poco tu manera de comer.Lleva un diario de tus comidas. Comienza por anotar todo lo que comes: desde el desayuno, los entremeses y las bebidas hasta la cena. Pero no solo eso. También escribe la emoción o la sensación que tenías al comer algo. Por ejemplo: por la mañana podrías decir que tenías mucha prisa mientras tomabas tu taza de café, o que sentías algo de ansiedad al comer una bolsa de frituras antes de la hora de la comida.Identifica los principales problemas en tu alimentación. Cuando ya hayas registrado tu actividad alimenticia por varios días puedes comenzar a estudiar tu comportamiento. Esta es una manera muy sencilla de reconocer patrones negativos en tu alimentación. Tal vez no eres consciente de que tu trabajo te está estresando y que por eso estás comiendo en exceso, o que hay una situación particular en tu vida personal que te está generando ansiedad y te hace comer más de la cuenta.Establece metas que sean realistas. Para poder cambiar algo en tu vida tienes que sentir motivación. Y esta se adquiere cuando los objetivos son retadores, pero alcanzables. En otras palabras: no intentes hacer cambios tan pequeños que puedan considerarse  insignificantes, ni trates de revolucionar toda tu manera de vivir al cabo de unos días. Busca puntos intermedios para que puedas mejorar efectivamente tus hábitos alimenticios.Sigue al pie de la letra tu plan. Al tratar de hacer ajustes en tu estilo de vida, sobre todo en tu alimentación, es necesario que no pienses en excepciones, principalmente al inicio del proceso. Esto significa que, si has decidido desayunar todos los días, esta regla aplica de lunes a domingo, incluyendo el día de la semana más ocupado que tengas. Además de la disciplina, necesitarás mucho orden para poder cambiar tus hábitos.No te mates de hambre, ni de sed. Muchas personas creen que lo mejor que pueden hacer para bajar de peso es someterse a largos periodos de ayuno, pero ¿qué crees? Esto puede ser contraproducente. Otra cosa que también puede afectar tu proceso de cambio de hábitos alimenticios es la falta de líquidos. Como recomendación, procura comer cada cuatro horas y toma por lo menos dos litros de agua natural al día.Aprende a comer de todo. Para llevar una alimentación balanceada es necesario que comas de todo. Esto incluye verduras, frutas, carne, lácteos, pescados, etc. A menos que por cuestiones de salud u otras razones no puedas comer algunas cosas, te  recomendamos ampliar el abanico de ingredientes en tu cocina.No tienes que hacer grandes sacrificios para cambiar tus hábitos alimenticios. Solo necesitas mucha disciplina y orden. Organiza tu menú semanal con estas recetas:Caldo Tlalpeño Chilaquiles en salsa verde Tinga de Pollo Ensalada de manzana verde y lechuga 
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