Galletas navideñas para cocinar
Ideas para Fiestas

Galletas navideñas para cocinar

Por Kiwilimón - Noviembre 2011
Deliciosos postres se cocinan en las épocas de Navidad y de entre éstos las galletas surgen como uno de los más consumidos. Ya sea en una pequeña reunión, de postre o simplementa para acompañar con una deliciosa bebida caliente para combatir el frío, las galletas navideñas son la compañía ideal. Esta navidad regala a tus seres queridos unas deliciosas galletas. Unas recetas recién horneadas serán un excelente detalle en estas fiestas. Aquí te dejamos algunas recetas para preparar ricas galletas navideñas: - Galletas de Mantequilla Navideñas. Deliciosas galletas de mantequilla decoradas para navidad.. - Galletas de Azucar. Esta receta de galletas es muy fácil de preparar y una buena actividad para hacer con tus hijos. Puedes hacerlas en las formas que desees... estrellas, corazones para San Valentin, arbolitos para navidad, letras, etc.. - Galletas de Canela. Galletas de canela y otras especies para navidad. - Galletas para Navidad con Mermelada. Esta rica receta de galletas de mantequilla rellenas de mermelada llevan un poco de almendra, haciéndolas mas crujientes y deliciosas. - Galletas de Cardamomo. Ricas galletas hechas con cardamomo, la especie indú utilizada en galletas y pasteles en navidad. - Galletas de Copos de Nieve. Estas ricas galletas de azúcar y vainilla están cortadas en formas de copos de nieve y decoradas con un simple glaseado de azúcar glass. - Galletas de Jengibre Glaseadas. Estas ricas galletas de jengibre son la clásica receta con muchas especies y un glaseado de limón. - Galletas de Adorno para Arboles de Navidad. Estas ricas galletas estan hechas con jengibre, canela y clavo y son una excelente manera de disfrutar las fiestas navideñas con la familia o los niños.
Si deseas conocer más recetas para Navidad, haz click aquí.  
Califica este artículo
Calificaciones (0)
Sé el primero en dar una calificación
PUBLICIDAD
Lo mas leído
La gastritis es una de las enfermedades más comunes entre los padecimientos del sistema digestivo, pero ¿sabías que además aumenta en diciembre, debido a las comidas navideñas con mayor contenido calórico, irritante y condimentado?De acuerdo con información de la Secretaría de Salud, “las personas pueden subir hasta 5 kilos en temporada navideña y de fin de año”, y quienes ya padecen de enfermedades gastrointestinales, como la gastritis, pueden presentar síntomas más graves.El término gastritis se refiere a cualquier afección que implique inflamación del revestimiento del estómago. Comer ciertos alimentos y evitar otros puede ayudar a las personas a controlar sus síntomas de gastritis, como la indigestión, el dolor abdominal, las náuseas y la sensación de saciedad.Alimentos a evitar cuando tienes gastritisLa dieta es un factor muy importante en la salud digestiva y la salud en general. Llevar una dieta amigable con la gastritis puede ser de gran ayuda para aliviar los síntomas y ayudarlo a sentirse mejor. Así como ya te dijimos qué alimentos evitar cuando tienes colitis, se recomienda evitar los siguientes alimentos irritantes que puedan empeorar la gastritis:alcoholcafétomates y algunas frutas ácidasjugos de frutaalimentos grasoscomida fritabebidas carbonatadascomida picanteLos alimentos con alto contenido de grasa pueden empeorar la inflamación en el revestimiento del estómago. Por otra parte, algunas formas de gastritis son causadas por beber alcohol con demasiada frecuencia o beber demasiado en un periodo corto.Así, en Navidad lo mejor será medirte con las bebidas alcohólicas, con las grasas y con los refrescos; si ya tienes además identificadas ciertas comidas que te provocan o empeoran los síntomas, evítalas también.En cuanto a lo que sí debes comer cuando padeces gastritis, algunos alimentos pueden ayudar a controlarla y disminuir los síntomas, por ejemplo:alimentos ricos en fibra, como cereales integrales, frutas, verduras y frijolesalimentos bajos en grasa, como pescado, carnes magras y verdurasalimentos con baja acidez, incluidos vegetales y frijolesbebidas no carbonatadasbebidas sin cafeínaRecuerda que además de cuidar tu dieta, consultar con un doctor especialista siempre será lo mejor cuando padeces gastritis o cualquier otra enfermedad.
La temporada de mandarina está llena de color, sabor y propiedades maravillosas para la salud, ya que estos deliciosos cítricos poseen grandes cantidades de agua, fibra, antioxidantes y es de las frutas con menos azúcar. ¡Conoce más y sácale todo el jugo a estos x beneficios de la mandarina! Mandarinas para reforzar el sistema inmunológico De acuerdo a información del San Francisco Gate, una de las grandes propiedades de la mandarina es su alto contenido en vitamina C y vitamina A, las cuales estimulan la formación de anticuerpos para reforzar el sistema inmunológico, ayudando a combatir gripes, catarros y otras enfermedades infecciosas. Fortalece el sistema digestivo y la flora intestinal con mandarinaComo mencionamos al principio, la mandarina tiene grandes cantidades de fibra, especialmente en la parte blanca que recubre los gajos. Gracias a ésta, se fortalece el sistema digestivo, ayuda a limpiar la flora intestinal y combate problemas de estreñimiento. Mandarinas para el envejecimiento Las mandarinas también contienen importantes antioxidantes como los flavonoides, los cuales combaten los radicales libres que dañan las moléculas y envejecen las células. Éstos también estimulan la regeneración de las células, cuidando la piel. Ayudan a controlar la presión arterial Otra de las propiedades de las mandarinas, es que destacan al tener minerales como el potasio, que es conocido por ayudar a disminuir la presión arterial. Gracias a este componente en las mandarinas, el flujo de sangre mantiene estable, ayudando a controlar la presión arterial. Ya sea en jugo, al natural, en ensaladas o postres, no olvides consumir, disfrutar y aprovechar todos los beneficios de las mandarinas.
Los beneficios de la avena y la miel no sólo se pueden aprovechar en recetas de cocina, pues estos dos ingredientes que seguramente tienes en la alacena también tienen propiedades que ayudan a la piel de tu rostro.Mientras que la avena tiene propiedades exfoliantes y saponinas para limpiar la piel, la miel la hidrata, abre los poros de forma natural, balancea el pH y ayuda a lograr un brillo mientras combate el acné y nutre la piel envejecida. Así que además de que no tiene químicos, los beneficios de la avena y la miel en la cara son muchos y para que los pongas ya en práctica, esta mascarilla de avena y miel es muy sencilla de hacer y necesitarás:3 cucharadas de avena3 cucharaditas de mielColoca los ingredientes en un tazón y mezcla hasta que se integren bien. Entonces aplica la mezcla sobre tu rostro limpio con movimientos circulares suaves y deja actuar unos minutos hasta que se seque. Finalmente, sólo limpia la mascarilla con agua fría.Puedes usar esta mascarilla una o dos veces a la semana, antes de dormir y complementarla con tu astringente para tener mejores resultados si tienes acné. Si consigues miel cruda u orgánica, mucho mejor, pues esta miel te ayudará a equilibrar las bacterias de la piel, lo que la convierte en un excelente producto para el acné, pues acelera los procesos de curación de las células de la piel, así que será un gran aliado si tienes imperfecciones o un brote de eczema, y te ayudará a curar y reducir la inflamación. Por su parte, la avena se ha usado para el cuidado de la piel desde la antigüedad romana y en la actualidad se utilizan formulaciones especiales de avena en una variedad de productos para el cuidado de la piel, desde lociones hasta jabones de baño, así que no hay duda de sus beneficios, gracias a sus propiedades antiinflamatorias y que retienen la humedad. Prueba esta mascarilla o también puedes hacer una mezcla de arroz y avena para iluminar tu rostro, y cuéntanos cómo te funcionaron.
Yo ya perdí la cuenta de las veces en que una galleta –de chispas de chocolate, de avena, de lo que sea– me ha devuelto la esperanza. En un año como este la comida ha sido combustible para el cuerpo tanto como para las emociones. O si no pregúntense, ¿cuántas veces un panecito remojado en café, un caldito de verduras o el guiso burbujeante de una olla les ha salvado el día? La necesidad de ponerse los platillos de cobija seguramente no nos pasará desapercibida este otoño. El tema es físico, es mental. Nuestra hibernación animal nos baja la energía y hay que contrarrestarlo con carbohidratos y pociones calientitas que nos templen el corazón cuando el frío de afuera –el de verdad, el de la metáfora– se cuela entre la rendija. Lo casero se convierte en la moneda de cambio. Una, por economía; otra, por necesidad.Si en otros otoños los potajes densos curaban al alma, ahora serán la medicina cuántica. Eso sí, que tengan mucho verde, que sus fitonutrientes hagan su trabajo al mismo tiempo que conforten. Con mucho ánimo hay que prender las hornillas y gozar con los ingredientes de temporada que les van bien a los procesos del cuerpo. Una de mis opciones favoritas es abrirme paso ante una calabaza de Castilla, rica en vitamina A y ácidos grasos, y con unas cuantas cucharadas de mantequilla, miel, sal y pimienta hacerla el puré más terso o el complemento de una ensalada. Si su familia, como la mía, disfruta de los platos de cuchara, hay que preparar con calma un molito de olla y convertirlo en una suerte de mantra comestible que renueve las fuerzas. Ya saben, ¡a darle que es mole de olla! El otoño también es pretexto para reusar esa cacerola refundida en la alacena y dejarle caer unos higos, vino y azúcar para caramelizar. Al final ponerlo todo en una rebanada de pan con queso mientras leemos algo que nos nutra el intelecto o nos haga viajar sin despegarnos de la sala.La época nos invita a prender el horno cuando se pueda. Hay que aprovechar las manzanas más dulces del año, agregarles vainilla, azúcar, mantequilla, pan molido y envolver todo en unas hojas de hojaldre. El premio serán los olores, el crunch que suena menos, pero sabe mejor cuando lo acompaña una bola de helado. Y si se prefiere salado, hay que rosear una coliflor con aceite, aventarle unas avellanas, pistaches o nueces y algunas especias mágicas. Me gusta servirla horneada, directo de la charola, junto a una cucharada de jocoque batido con limón o una cucharada de yogurt con curry.A las noches otoñales les van bien las tartas, sobre todo esas que van retacadas con verduras salteadas y todo tipo de quesos. Su milagro es rendir para todos sin importar lo hambrientos que estén. La otra es que en cada rebanada cabe el mundo. ¿Queso Chihuahua? ¿Pimientos? ¿Carnes frías? Lo que tengas en el refri servirá. Si nunca has preparado tartas de otoño no hay mejor momento que este: es la oda a la comida confortable. Te dejo una guía iniciática para que puedas prepararlas fácilmente. Las cuatro recetas las preparó el equipo de Kiwilimón y quedaron geniales. Será difícil elegir, pero ante la duda, prepara una cada fin de semana. Pruébalas con toda atención y disfruta el aquí y el ahora. Eso es el regalo de los buenos bocados: tienen el poder de recordarnos a qué sabe estar vivos, lo placentero que es el cuerpo, lo lindo que es caminar en la Tierra en otoño o cuando sea.Quiche de CerezaQuiche de 4 Quesos MexicanosQuiche de Tocino, Gruyere y EspinacasQuiche de Peras con Queso
NEWSLETTER
Suscribirme al Newsletter
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD