Panqué Navideño
Ideas para Fiestas

Panqué Navideño

Por Kiwilimón - Diciembre 2011
  De nuestra chef Lorenza Avila, aquí te dejamos una gran receta y fácil para hacer un panqué navideño con mucho sabor a frutas secas y nueces. No dejes de probarlo y compartirlo con toda tu familia, amigos y conocidos en estas fechas. Haz click a continuación para desplegar la receta completa: Receta de Panqué Navideño.
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No hay nada más triste que intentar comerse un pan duro cuando apenas tienes un día de haberlo comprado, pero la clave para saber cómo mantener el pan fresco durante más tiempo está en la humedad, ya que ésta es la que mantiene a tu pancito con textura suave y esponjosa. Así que no te puedes perder estos tips para poder disfrutar de tu pan como si fuera el primer día. Escoge correctamente tu pan Asegúrate de elegir un pan recién hecho en el momento en que llegues a la panadería, ya que si tiene más de un día, será imposible conservarlo en buen estado por mucho tiempo. Toma en cuenta que el pan elaborado con algún tipo de grasa, como mantequilla o aceite, durará más tiempo fresco. Deja enfriar el pan Si fuiste por pan temprano en la mañana, pero te lo comerás hasta la noche, lo ideal es que lo dejes al aire hasta que se haya enfriado, porque si guardas pan recién horneado en una bolsa, el calor lo humedecerá, se arruinará y podrás olvidarte de tu pancito con leche para cenar. Elige lo que te comerás Si compraste pan de caja, corta las rebanadas exactas que te comerás, ya que el pan cortado se seca mucho más rápido. Lo mismo sucede con el pan dulce, procura comerte tus piezas enteras y no dejar pedacitos sobrantes. Almacena el pan en bolsas de papel o tela Cuando sea momento de guardar el pan sobrante, lo mejor es hacerlo dentro de una bolsa de tela de algodón o lino, o incluso, en la misma bolsa de papel que te dan en las panaderías; si tienes, puedes colocarlo también dentro de la clásica caja de madera. Estos materiales le permiten respirar correctamente y conservar la humedad en su interior, en cambio, si lo conservas en una bolsa de plástico se endurecerá más rápido. Utiliza el horno para traerlo a la vida Si olvidaste cerrar adecuadamente la bolsa de pan y amaneció duro o aguado, puedes calentarlo unos minutos en el horno para que su consistencia se vuelva crujiente y sea más fácil devolverle la frescura. No hay nada como comer pan recién horneado, pero si te sobra un poco, siempre puedes acudir a estos consejos para mantener el pan fresco durante más tiempo. Generalmente podrás conservarlo en buen estado entre 2 a 7 días, dependiendo del tipo de masa e ingredientes, pero asegúrate de revisarlo bien antes de consumirlo. ¿Conoces algún otro truco para mantener el pan fresco que le falte a esta lista? ¡Compártenos tus secretos!
La gastronomía argentina es un ejemplo perfecto cuando hablamos de sabores inolvidables y es que está repleta de recetas que mezclan ingredientes de los pueblos originarios de América, con la cocina de España en la época colonial y unos toques de la cultura africana. Así que si quieres probar el delicioso resultado de la combinación de varias culturas en tu hogar, no te pierdas estos platillos típicos de Argentina. Choripán El choripán es uno de los platos tradicionales más populares de Argentina debido a su inigualable sabor y fácil preparación. Como lo dice su nombre, está compuesto por chorizo asado a la parrilla en medio de un pan, con un toque de chimichurri. El choripán está catalogado como un antojito callejero y es como una tortita asada que podemos encontrar en las esquinas de México. Empanadas argentinas Las empanadas argentinas, a diferencia de los pastes o las empanadas tradicionales mexicanas, están hechas con una masa delgada a base de harina de trigo y van rellenas de carne sazonada con comino y cebolla aunque también pueden ser de jamón, queso, verduras o pollo. Existen diferentes estilos, pero las favoritas son las empanadas tucumanas, las de Buenos Aires y las jujeñas. Preparar empanadas argentinas en casa es uno de los gustos más ricos que te puedes dar. Asado argentino La carne argentina es de excelente sabor y calidad, razón por la que no debe sorprendernos que los asados de carne o barbacoas, sean típicos del país. En el asado se preparan diferentes tipos de carne como chorizos, morcillas, chinchulines, matambre de vaca o de cerdo y costillas. Éstos se asan a fuego muy bajo para que los cortes queden más tiernos. ¡Atrévete a hacer una reunión diferente con un asado argentino en familia! Locro Otro de los platillos típicos de Argentina que puedes hacer en casa es el locro, un tipo de sopa espesa hecha de maíz, frijoles, papas, calabazas y carne, sazonada con comino, laurel, ajo y perejil, entre otras hierbas. Para prepararlo debes tener paciencia, ya que debe durar unas cuatro horas a fuego bajo para su cocción. Además, la carne se cocina por separado para luego agregarla cuando esté blanda al resto del caldo. Alfajores Por su puesto no podían faltar los alfajores, ese dulce típico de Argentina que secretamente se originó en Andalucía, España pero se introdujo a América durante la época colonial. Los alfajores básicamente son dos galletas de forma redonda, hechas a base de harina, maicena, azúcar, mantequilla, vainilla, y huevo, que van rellenas de crema de leche en forma de sándwich. ¡Tienes que probarlos! Estos 5 platillos típicos de Argentina que debes preparar en casa son ideales para armar un menú diferente y disfrutarlo con la familia un fin de semana. ¿Conoces algún otro plato argentino que te gustaría agregar a la lista?
Son las doce del día y para el chef de casa podría ser un momento de angustia. ¿Qué voy a cocinar hoy? El dilema no se resuelve lanzando una moneda al aire, sobre todo si la familia pide renovar y, si a la par, hay un reporte qué entregar en el trabajo o una junta a la cual asistir. Las ideas se nos secan. El tiempo nos vigila. El refri espera. No te preocupes y sigue leyendo.Abre tu mente.Inspírate, inspírate, inspírate. Para saber qué cocinar hoy sobrevuela la página de tu súper favorito y entérate cuáles son los ingredientes de la temporada. Ellos te darán ideas sobre lo más fresco disponible. La otra –la infalible– es adentrarse en plataformas de cocina como Kiwilimón para explorar entre recetas y antojos. Nosotros renovamos nuestras sugerencias continuamente para que tu foco culinario permanezca prendido. Ya sabes, lo que no se te ocurre a ti, se le pudo ocurrir a alguien más. Checa tu guarida. Comienza por explorar tu congelador. ¿Todavía guardas el mole de tu tía desde su cumpleaños? ¿Tienes el chicharrón en salsa que te quedó de una comida familiar? Sácalos. Eso sí, no los presentes igual. Compleméntalos o dales una nueva forma para que nadie sospeche su procedencia bajo cero. Procura descongelar en la mañanita, a penas salga el sol. El tema es que si descongelas de golpe algunos alimentos –como el salmón o el pollo– podrían tomar olor a refrigerador y hacerse fibrosos. Si en el congelador no hubo material de inspiración, continúa con el refri. Siempre hay algo al límite de caducar: esa será la señal divina que te hará saber qué cocinarás hoy. ¿Sólo tienes huevos? Todo cuenta. Una tortilla de patatas o una frittata de verduras son una comida entera si las complementas con una ensalada y rebanadas de pan a la parrilla.Lo último para explorar es la alacena. Una proteína –vegetal o animal, enlatada o en conserva– será suficiente. No la prepares desprovista de diversión. ¿Qué tal en un atún a la vizcaína o en unas tostadas de salpicón de atún? No olvides a las leguminosas como los frijoles, las lentejas y los garbanzos: ellas constituyen una fuente ideal de proteínas. Hay mil formas de convertirlas de guarnición a plato fuerte. ¿Nos comemos una hamburguesa de lentejas?Planea tu menú con anticipación. Mi recomendación: no te llenes de pensamientos logísticos el domingo por la noche. El sábado a medio día, con toda calma, planea qué cocinarás. Una buena forma de hacerlo es seguir un modelo de alimentación por días de la semana. Por ejemplo, lunes, platillos sin carne (usando proteínas vegetales); martes, comida tradicional; miércoles, proteína asada y ensaladas; jueves; cocina del mundo; y viernes, comida divertida. Así comenzarás el proceso creativo desde un punto de partida y con un buen balance nutricional. Un producto, mil formasUn ingrediente es un lienzo infinito. Él puede ser tu salvador en los capítulos diarios de “¿Y qué cocino hoy?”. Si tienes pollo y debes descongelar toda la pieza, piensa en las posibilidades de la misma cocción. Por ejemplo, el caldo del pollo te servirá de base para sopas, cremas y salsas. El pollo se puede dividir en tres partes. La primera, picado en cubos para preparar una ensalada cremosa; la segunda, desmenuzado y como relleno de unas enchiladas de chile cascabel; la tercera, como relleno de un chile poblano junto a un caldillo de tomate. A las verduras del caldo, drénalas y añádeles queso manchego y un poco de requesón para gratinarlas o bien, córtalas en cubos para preparar una ensalada con tocino. Si cociste calabacitas, una opción es rellenarlas con rajas y queso, hacerlas lasaña o bien, cortarlas a lo largo y grillearlas para sustituir un huarache de masa.ImprovisaNo te dio tiempo de inspirarte. No te dio tiempo de pasar al súper. No te sientas mal. A todos nos pasa. Aquí viene el tip: saltea todo lo que tengas de verduras en una olla, agrega una proteína y termina con una salsa para pasta. No tienes proteínas, pero tienes huevo. Unas tortitas de vegetales serán tus salvadoras. ¿Tienes pechugas de pollo y verduras? Júntalo todo y haz una nueva versión de discada para taquear. Recuerda que todo –sí, todo– cabe en una olla o en un taquito.
La comida tradicional mexicana es tan maravillosa que en 2010 fue declarada como Patrimonio de la Humanidad y es que además de ser exquisita, es un reflejo de la historia por la que ha atravesado México, desde la época prehispánica hasta la conquista española, de donde surgieron maravillosas combinaciones conocidas como platillos mestizos. Es por eso que hoy vamos a hablar de los mejores platillos mexicanos con influencia española. Estos platillos mestizos tienen sus raíces en las culturas prehispánicas, que utilizaban ingredientes típicos como el maíz, la calabaza, el epazote, los aguacates, los chiles o los nopales y se mezclaron con productos españoles como el ajo, algunas especias o la carne de cerdo, formando así una sinergia culinaria llena de sabor y cultura. Chiles en nogada La comida tradicional mexicana de las fiestas patrias, es sin duda, el sabroso chile en nogada, hecho con ingredientes mexicanos como el chile poblano, pero combinado con ingredientes españoles, tal como las nueces de Castilla y la carne de puerco, traída por los conquistadores a nuestras tierras. Pozole No debe sorprendernos que el pozole mexicano también tenga influencia española, ya que a pesar de que el maíz cacahuazintle era un manjar para los gobernantes y sacerdotes en la época prehispánica, la carne de cerdo de los españoles llegó para sustituir otros ingredientes, dando como resultado este maravilloso potaje que se popularizó en todos los estados de México. Mole rojo El mole es uno de los más grandes ejemplos de comida mestiza, porque, aunque sus ingredientes más importantes son los chiles y el cacao, está hecho con almendras, ajonjolí, especias y otros elementos traídos desde España. Barbacoa La llegada de ingredientes del Viejo Mundo trajo consigo la importación de algunos vacunos, cabras, cerdo y corderos, que específicamente la cultura tlaxcalteca supo aprovechar bastante bien al aprender a envolverlos en pencas asadas de maguey y cocerlos en hoyos bajo la tierra, dándonos como resultado la deliciosa barbacoa que nadie se puede resistir. Enchiladas Otro platillo con influencia española versátil y muy rico, son las enchiladas, hechas con maíz y salsa de chiles endémicos y rellena de carnita o queso, cuyas raíces vienen de las guarniciones hispanas que trajeron los conquistadores. Con estos platillos mestizos definitivamente podemos afirmar que la gastronomía mexicana no sería igual sin la herencia culinaria de España, ¿estás de acuerdo?
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