Platillos típicos de navidad que no pueden faltar en tu mesa
Ideas para Fiestas

Platillos típicos de navidad que no pueden faltar en tu mesa

Por Kiwilimón - December 2013
Se acercan las fiestas y mientras preparamos los regalos y la decoración también hay que pensar en la cena. Aquí te dejamos nuestro top de platillos navideños, aquellos clásicos que no pueden faltar en los hogares felices.

Si esta navidad te quieres ir por los clásicos entonces sólo dale un vistazo a esta lista y sabrás qué hacer. Aquí no se trata de innovar sino perfeccionar clásicos que han enamorado por generaciones. También te anexamos la liga donde puedes ir directamente a nuestra deliciosa receta de cada platillo.

 

Pavo relleno

Este es el rey de la noche, funciona igual como primer plato que como centro de mesa. Un pavo completo relleno grita Navidad por todo lo alto, las recetas clásicas le añaden a este gran pájaro mantequilla y vino blanco mientras que el relleno se crea a base de carne molida, frutos secos y una que otra fruta dulce como duraznos. Es una preparación que toma su tiempo por lo que hay que ser pacientes y dejar que el horno haga su trabajo. http://www.kiwilimon.com/receta/carnes-y-aves/pavo-navidad  

Bacalao

Este guisado navideño es muy mexicano, a diferencia del pavo que es una tradición casi universal, el bacalao preparado con papa, aceitunas, huevo y demás ingredientes es un fijo en las mesas de las familias de este país. http://www.kiwilimon.com/receta/navidad/home/bacalao-para-navidad/bacalao-navideno  

Romeritos

Este es otro clásico nacional, los romeritos navideños son típicos de la cocina mexicana. Se hacen con hojas de romerito, que no es lo mismo que el romero, y que junto con un mole poblano, papas y tortitas de camarón hacen una receta deliciosa para la época de Navidad. http://www.kiwilimon.com/receta/guarniciones/romeritos-para-navidad  

Panqué navideño

El postre nunca puede faltar, lo sabemos, y menos en Navidad. Por eso el panquecito navideño justo y necesario para la noche del 24. Algunas frutas, un poco de especias y un toquecito de brandy lo hacen un final dulce y especial para esta noche de celebración. http://www.kiwilimon.com/receta/postres/panque-navideno    

"¿Qué te parecierón estas recetas? Encuentra más recetas navideñas aquí."

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La arepa para los colombianos es como el pan de los europeos o la tortilla de los mexicanos. El maíz, un ingrediente prehispánico, recorre todo el continente americano como un conjuro que se transforma en cientos de formas y sabores. Empanadas, envueltos, tamales, tortillas, arepas, arepitas y hasta bebidas fermentadas tienen como columna vertebral a este humilde alimento de colores variados, que se alza altivo en los sembríos. En Colombia hay registro de más de 70 tipos de arepas que dependerán del tipo de maíz, del amasado, del tamaño, la cocción, lo que llevan por dentro y, por supuesto, de la región donde se elaboran. Las arepas son legado indígena y cada cocina regional colombiana tiene un estilo distinto. En la Guajira las hacen de maíz morado y le insertan pedacitos de queso fresco, y entre Cartagena y Barranquilla las hay fritas y rellenas de huevo, o las delicadas dulces de anís. Unas de las más conocidas y arraigadas en todo el territorio nacional son las del Eje Cafetero o paisas, las cuales están hechas de maíz blanco. También les dicen arepas de tela por su fino grosor, el cual logra que cuando se asan en la parrilla, el horno o la sartén, queden crocantes y doradas. Se les suele untar mantequilla, espolvorear sal y acompañarse con algún queso blanco. En Antioquia, usan el quesito, uno fresco que se desmorona con generosidad sobre la masa redonda. El desayuno es la comida del día en la que la demanda por arepas es grande, pero mucha gente también las consume a mitad de la tarde o como una cena ligera. Sin embargo, en Antioquia y más que en cualquier otra región, la arepa es venerada y vital. Es el producto alimenticio más importante de la cocina antioqueña omnipresente en todos los caseríos, corregimientos, valles y montañas, y sirve como acompañamiento para cualquier comida, para recoger la salsa de los frijoles o para acompañar una sopa de plátano. Si bien la arepa puede ser una comida callejera que venden en esquinas en la ciudad o producto de un fogón de leña inventado al borde de la carretera, son las estufas domésticas las asiduas de esta sencilla y deliciosa receta. Los cronistas españoles ya daban cuenta de esta preparación reconfortante que conecta inmediatamente con la tierra, la familia, la madre, la cocina de la crianza y los recuerdos. Esa redonda masa, en apariencia insípida, asada sobre las brasas o un fogón de leña, se convierte en un perfecto manjar. Algunos tipos de arepasArepa de chocolo o choclo Está hecha con maíz dulce tierno, leche y un poco de azúcar que le confiere un sabor dulce y un color amarillo marcado. Se suele rellenar o cubrir con queso blanco que derrite. Populares en toda la región antioqueña.Arepa de huevo Se elabora con masa de maíz frita y se les vierte un huevo. Son típicas de la región del Caribe colombiano cuyo origen remonta a Luruaco, Atlántico, donde casi toda la población vive de las arepas.  Arepa santandereana Están hechas con maíz amarillo pelado cocinado con cenizas disueltas en agua. Algunas masas también se entreveran con trocitos de chicharrón. ¿Dónde comerlas?En Bogotá, son famosas las arepas de chócolo de Andrés Carne de Res; el restaurante Abasto ofrece variedades de arepas en sus desayunos. En Luruaco Atlántico, cada año se celebra el festival de la arepa de huevo. Arepas Doña Eliza en Medellín, tiene envíos a todo el país. Si estás en un supermercado, te recomendamos la marca Doña Paisa.
Como parte de las actividades de #KiwiTeCuida, presentamos el segundo conversatorio con Shadia Asencio, directora editorial de Kiwilimón, y Gina Rangel, chef y health coach certificada por el Integrative Institute of Nutrition, de Nueva York. El conversatorio se concentrará en los beneficios que tiene para el organismo el consumir una dieta rica en Omega 3, como parte complementaria del mixiote de mariscos elaborado por la chef Colibrí Jiménez. En esta plática se abordarán temas de relevancia como cuáles son los alimentos ricos en Omega 3, además de sus múltiples beneficios al organismo como el metabólico, pues previene la obesidad, reduce el colesterol alto (HDL) y los triglicéridos altos. Además, una dieta rica en Omega 3 reduce el riesgo de enfermedades autoinmunes como la artritis reumatóide, la colitis, la diabetes tipo 1, la esclerosis y la psoriasis. Ayuda a tener articulaciones y ligamentos saludables y fuertes; a tener un sueño reparador y a tener una excelente salud cardiovascular como lo son tener una presión arterial balanceada, triglicéridos en niveles óptimos, colesterol bueno, además de venas y arterias limpias. ¡Y no sólo eso! Una alimentación rica en Omega 3 promueve la salud de la piel y previene el envejecimiento prematuro. Si quieres preparar una receta rica en Omega 3, te invitamos a preparar este mixiote de mariscos y especialmente te esperamos en el conversatorio desde nuestra cuenta oficial de Instagram, sólo da click aquí. Recuerda que tenemos una cita cada lunes a las 18:00 horas. ¡Te esperamos en #KiwiTeCuida donde encontrarás todas las recetas -con conteos calóricos y nutricionales avalados por la USDA-, tips y consejos para que puedas llevar un estilo de vida balanceado, en armonía y saludable, sin sacrificar el sabor o restringir tu alimentación! 
Javier Plascencia es el cocinero de origen tijuanense que llevó la cocina de Baja California,  sus productos, paisajes y sabores a todo el mundo. Él es quien inaugura la colección de recetarios que tendremos en KiwiPRO con los chefs más pros de México. Conoce un poco de su historia y descarga nuestra aplicación. Javier incursionó en el medio gastronómico por su familia. Su padre, Juan José Plascencia Féliz, conocido como Tana, tiene una trayectoria gastronómica de más de 50 años con restaurantes de gran renombre en Tijuana, como Pizzas Giuseppis y Caffé Saverios, donde Javier pudo aprender de la cocina y la operación de un restaurante. Más tarde, estudió en San Diego, California, y en 2011 abrió Misión 19, un restaurante que expresaba la riqueza de los ingredientes de Baja California.En 2012, el chef emprendió un nuevo proyecto en el Valle de Guadalupe: Finca Altozano, un restaurante-viñedo dentro de dos hectáreas de terreno, un espacio orgánico y rústico al aire libre que se extiende hacia el horizonte del valle, situando a los comensales en el esplendor de su naturaleza. Aquí, Javier anualmente realiza el Valle Food & Wine Festival, uno de los festivales de mayor relevancia en el norte del país en cuanto a vinos y gastronomía.  Javier ha sido galardonado en México y el extranjero como chef del año en diversas ocasiones, además de que sus restaurantes son reconocidos entre los mejores del país. Actualmente es chef de Finca Altozano, Jazamango, Erizo, Animalón y Animalón by the Sea.  Este último es un concepto inédito para vivir la riqueza del mar. La experiencia es la fusión perfecta entre el paisaje y el sabor. Durante tres horas tu escenario es el Mar de Cortés y el Océano Pacífico, mientras te dejas sorprender por la cocina de Javier Plascencia, chef que tributa al mar y a los pequeños productores de Baja California. ¡Una ruta de tres horas que te hará saborear el paraíso! Si no puedes esperar para probar un poco de las maravillas del chef Plascencia, recuerda que uno de los beneficios de descargar KiwiPRO es poder obtener su recetario, para así poder tener su sazón en casa.¡Explora la Cocina de la Baja en el recetario de Javier Plascencia con KiwiPRO!
¿Otra vez arroz? Las cifras lo confirman: la gramínea salvaje favorita de todos se siembra en treinta y cuatro países; sus campos cubren más del 10% de las tierras fértiles del mundo y de él se alimenta más de la mitad de la población mundial, según la FAO, por arriba del trigo o el maíz. Es rico, es práctico y con un par de ingredientes se convierte en una elegía. Literalmente, todo el mundo come arroz. El pobre, el rico, el pequeño burgués, el asiático, el centroamericano, el africano. En Europa, los españoles le han dedicado algunos de sus mejores platos. En México, hasta canciones. Él es nuestro termómetro para saber si una mujer –y un hombre converso a la igualdad– puede casarse. Se avienta en las bodas a modo de confeti como símbolo de abundancia. Está presente en los altares del mundo para atraer la prosperidad. Su cultivo en Japón forma parte de una tradición ancestral que trasciende los temas culturales: actualmente existe una guerra de precios que favorece al mercado local a través de un alza arancelaria a los importadores. Su cultivo en el sudeste asiático es oficio heredado y un bello espectáculo en sus montañas trazadas en terrazas.De arroces, no hay uno. Está el blanco, el integral, el glutinoso que es corto y dulce, el aromático como el basmati o jazmín, el moteado como el salvaje, que sabe mejor cuando se adiciona con frutos secos, menta y aceite de oliva. Su propia anatomía y su geolocalización culinaria harán más o menos común que se sirva al vapor como el gohan, frito como el yangzhou al estilo cantonés o enriquecido con mantequilla, aceite o caldos como el risotto italiano: caldo, vino blanco, queso parmesano y hongos salteados en mantequilla son el camino al cielo del umami.El arroz pasa lista a todas horas en las mesas del mundo. Al desayuno, en varios países de Asia, especialmente en China, desfila el congee: un amasijo dulce o salado de arroz con más de dos mil años de antigüedad. En México lo infusionamos con azúcar para hacer arrocenas, lo servimos en tazones de cereal inflado con su respectivo chorrito de leche. Los deportistas lo convierten en su snack predilecto pues no contiene gluten: a una galleta de arroz le dan un embarradita de hummus, otra de aguacate, cherries y aceite de olivo. A la hora de la comida, la mejor expresión del arroz se alcanza en su versión caldosa o melosa. Ahí está el que se hace con mariscos, conejo y embutidos al estilo paella valenciana, o el negro, cuyo color y sabor se lo debe a la tintura del calamar. Habría que comerlo en una terraza de la costa catalana para sentir que no hay mejor platillo. Si va caldoso, no hay que perderse el arroz a la tumbada típico de Veracruz que quema la boca como pocos, o con pollo y judías como en la cocina española del levante.En Cuba se mezcla con frijoles para representar unos moros con cristianos; en Perú el tacu-tacu se prepara con la menestra del día anterior, leguminosas como frijoles o lentejas y un sofrito de ají amarillo. En un menú chifa –como le llaman los peruanos a la gastronomía china– no faltará el arroz chaufa, frito con verduras cortadas en brunoise y salteado al wok con huevo para que amalgame. Sabe mejor con soya y con una buena dosis de grasita. En República Dominicana, otro gran productor de nuestro amado cereal, lo preparan con mariscos, con gandules o en un sofrito de verduras y tocino para la Navidad. Cargado en los barcos procedentes de España y Portugal, el arroz desembarcó en el continente. Hoy la gastronomía del Caribe no se entendería sin él. En cada país se le añade especias endémicas y embutidos populares para que tome sabor a platillo local. En Colombia está presente en su plato de desayuno por excelencia, la bandeja paisa; va también en el arroz atollado con pollo, cebolla, papa y pimientos, o con coco para acompañar un pargo frito y patacones. En Corea es un verdadero k-pop el bibimbap, un cuenco de arroz que siempre venden en las tiendas, y sirven con proteínas y vegetales mezcladas con aceite de sésamo y gochujang. En México, a nuestro arroz le damos gentilicios: “a la mexicana”, “poblano”.  El arroz es el plato infaltable de las fonditas. Que lleve huevo estrellado, que lleve plátano frito. Crema, por supuesto. No hay mejor inversión que esos $15 extra al precio del menú.El de Maxweel Food Centre en Singapur es un agasajo: sobre un plato de plástico va una montaña de arroz y encima un pollo pochado con jengibre y hecho en sus jugos. Jugos y más jugos. En bebida alcohólica, no hay que perdérselo. El sake japonés hace gritar a todos ¡kampai! no importa la técnica de preparación y sus muy intrincadas acepciones.Si alguien prefiere lo dulce, el arroz no lo decepcionará. En Japón no hay postre más socorrido que los mochis, un pastelito elaborado de arroz glutinoso que puede ir relleno de una pasta de soya, frijoles rojos o helado. Los nacionales lo hacemos en atole, o con leche y hervido con canela y azúcar. En Kiwilimón lo hemos hecho hasta en tarta con base de galleta. Lo hemos hecho de todas formas porque como con el arroz con leche, nos queremos casar… con él. ¿Crees que nos falta alguno? Por favor, dinos cuál te gustaría.
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