Platillos típicos mexicanos
Ideas para Fiestas

Platillos típicos mexicanos

Por Kiwilimón - Septiembre 2012
La cocina mexicana se ha convertido en un legado mundial, destacan muchos expertos de la gastronomía. Y esto se ha dado gracias a la gran variedad de opciones que aporta, mismas que forman una mezcla de culturas, sabores y olores desde hace muchos años. Existen en la gastronomía de México platillos milenarios que en la actualidad se siguen preparando (con sus respectivas variedades) y que se degustan en cualquier tipo de ocasión. En este mes patrio (Septiembre, fecha en la que se festeja la Independencia de México) estos platillos aparecen con mayor frecuencia en las cocinas mexicanas para darle un toque especial al ambiente de los festejos. Aquí, queremos dejar una lista importante de platillos típicos mexicanos que se pueden preparar en casa y degustar con toda la familia, ya sea para estos próximos festejos patrios o en cualquier día del año. (recomendamos que hagas click en el título de la receta para ver más detalles de preparación) Ate de Guayaba con Queso. Dulce típico mexicano de la fruta, comúnmente se come con queso. Arroz a la Mexicana. Un delicioso arroz hervido en salsa de jitomate. Buñuelos. Los buñuelos son un rico y crujiente postre para comer en las fiestas navideñas. Churros con Cajeta. Postre típico español de masa frita con azúcar y canela. Arroz con leche. Postre tipico mexicano. Se sirve con pasitas. Flan. Receta de flan tradicional, en base a huevo y con caramelo arriba. Sopa de Tortilla Mexicana. Tipica sopa mexicana acompanada de cebollita, cilantro y crema. Gelatina con Frutas. Una buena gelatina para toda la familia. Raspados de Fruta. Hielo triturado con un jarabe de frutas. Mole de Olla. El mole de olla es una sopa tradicional mexicana de Oaxaca. La base de la receta es un caldo de res, jitomate y verduras. Disfruta esta sopa en un día de frio. Enchiladas en Salsa Verde. Un delicioso desayuno o platillo principal, tortillas de maiz rellenas de pollo y bañadas en una salsa verde, crema y queso. Chiles en Nogada. Típica comida Mexiana. Chiles poblanos rellenos de una mezcla de carne molida con especies y frutas, bañados con una salsa cremosa de almendras conocida como Nogada. Frijoles de Olla. La tradicional receta de los frijoles de olla mexicanos. Mole Poblano. Esta receta típica de Puebla se dice que fue creada en el siglo XVII y constaba de mas de 100 ingredientes. Hoy en día, existen versiones mas simplificadas pero igual de deliciosas. Sopa de Frijol Negro. El frijol negro es típico de la comida Mexicana, especialmente de la región de Veracruz. Una sopa de frijol es una ideal entrada para empezar una comida. Fideo Seco al Guajillo. Deliciosa receta de sopa de pasta de fideos con jitomate al guajillo. Huevos a la Mexicana. Los huevos a la Mexicana son una deliciosa forma de preparar los huevos revueltos, con jitomate, chile y cebolla.  

Para conocer más recetas de la gastronomía mexicana, haz click aquí.

   
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Una buena alimentación es importante no solo por su impacto en la salud física, sino también por su resultado en las emociones. Efectivamente, nuestros hábitos alimenticios (la manera en que comemos y el tipo de alimentos que solemos consumir) influyen en nuestro estado de ánimo. Aunque el efecto de la comida en la manera en que nos sentimos es bastante complejo, esta es a grandes rasgos la relación entre la comida y tus emociones:El organismo requiere “combustible” para funcionar adecuadamente. Esta energía se obtiene a partir del consumo periódico de alimentos. Cuando dejamos que pase demasiado tiempo entre una comida y otra (por ejemplo, al brincarse el desayuno) estamos obligando al cuerpo a que funcione con poco combustible. Esto puede hacernos sentir débiles, cansados y bajos de ánimo. En los últimos años han surgido una gran cantidad de dietas que prometen grandes beneficios para la salud. El problema es que el adoptar un régimen muy estricto sin consultar previamente a un médico puede llevar a una descompensación. Un caso muy común es el de los veganos. Al dejar de consumir los nutrientes presentes en los alimentos de origen natural, el cuerpo puede experimentar la falta de ciertos nutrientes, lo que se refleja en estados de ánimo volátiles y menos energía. Si decides hacer un cambio radical a tu alimentación, consulta a un especialista para asegurarte de que seguirás consumiendo los nutrientes que tu cuerpo necesita mediante sustitutos. Nuestro cuerpo requiere de energía para funcionar correctamente, pero no cualquier tipo de energía. Mientras que los alimentos ricos en hidratos de carbono complejos, como los vegetales, cereales y legumbres, ayudan a mantener los niveles de energía estables, los alimentos altos en carbohidratos procesados producen picos de energía. El consumo frecuente de comida rápida, panes o dulces no solo se relaciona con problemas de sobrepeso, también produce subidas y bajadas en los niveles de energía, lo cual se relaciona con irritabilidad y cansancio.En muchas ocasiones nuestros estados de ánimo tienen que ver menos con nuestro entorno y más con cuestiones internas. La falta de ciertos nutrientes puede afectar la manera en que nos sentimos. Existen alimentos que pueden aumentar los niveles de serotonina, la hormona de la felicidad, ayudando mejorar el estado de ánimo. El chocolate, los frutos secos y los pescados azules aportan serotonina cuando los consumimos, por lo cual nos brindan una sensación de bienestar y felicidad. No solo la comida influye en nuestras emociones. La manera en que nos sentimos también puede afectar nuestra manera de alimentarnos. Cuando estamos cansados o no hemos dormido lo suficiente, es más probable que sintamos antojos por alimentos no saludables, como donas o refrescos. De igual manera, cuando experimentamos estrés o ansiedad es muy común que tendamos a comer compulsivamente. No desestimes la importancia de la alimentación en tu salud emocional. Consume platillos saludables todos los días para que te sientas bien, por dentro y por fuera.
Pareciera imposible dejar de usar bolsas de plástico, porque nos las ofrecen en todos lados. Sin embargo, también vemos muchísimas imágenes devastadoras de montañas de bolsas de plástico que están contaminando a la tierra y a los océanos. Por lo que hacer conciencia y aplicar pequeños cambios en nuestros hábitos es necesario y pueden tener buenos resultados.De hecho, en muchos países, las bolsas de plástico están prohibidas. También existen algunas iniciativas que proponen usar materiales que se degraden más pronto que los plásticos tradicionales, o incluso se cobra algún impuesto si quieres usar bolsas. Aun así, no es suficiente y no sucede en todo el mundo.Te recomendamos Cómo desperdiciar menos comida cuando tienes niños pequeñosAdemás, existen otros plásticos de un solo uso como popotes, cubiertos y platos, a los cuales también se ha extendido la prohibición. Pero lo que complica la situación es que a pesar de que el polietileno con el que están hechas las bolsas es fácilmente reciclable, no se hace porque es difícil separarlo del resto de la basura.Considerando todo esto, la mejor solución es evitarlo. Primero hay que empezar por las compras. Hay muchas bolsas de tela muy atractivas que puedes llevar al supermercado o mercado para empacar tus productos.Si no las llevas, solicita que te den cajas, siempre les sobran en las tiendas grandes. Piensa también que no sólo en los supermercados nos dan bolsas, y mejor carga bolsas de tela siempre a la mano para todo lo que compres, o inclusive si compras comida para llevar en un restaurante.Para las frutas y verduras, puedes conseguir bolsas pequeñas de tela abierta, como malla o velo. Recuerda lavarlas de vez en cuando para evitar contaminaciones. Una bolsa de plástico tradicional puede tardar cientos de años en degradarse completamente. Y si además compras jugos en botellas de plástico, imagínate cuánto de este material consumes en una sola semana.Te recomendamos: ¿Cómo calcular las porciones para hacer el súper?Poco a poco, tiendas donde venden productos a granel tanto de limpieza como alimentos están abriendo. Lleva tus propios contenedores y reúsalos.Usa bolsas de papel o recipientes para los sándwiches del lunch. No es necesario empacarlos en bolsas. Procura usar recipientes de vidrio o acero inoxidable ya que duran mucho más tiempo y cuando ya no te sirvan, contaminan menos.Y si ya tienes las bolsas, reúsalas la mayor cantidad de veces posible, ya sea para las compras, o para forrar basureros. Convierte el tema en un proyecto familiar: organiza un reto de quién puede pasar más tiempo sin usar una bolsa de plástico, involucra a tus hijos e invítalos a sugerir ideas para reducir su uso. Recuerda que la mejor enseñanza es el ejemplo.
No es ningún secreto que una buena salsa puede transformar una preparación común en una extraordinaria creación culinaria. Y es que la elección correcta de ingredientes puede integrar texturas e intensificar al máximo las mezclas de sabores. Lo bueno es que solo basta con saber preparar ocho tipos diferentes de salsas para poder cocinar todo tipo de platillos. Estas son las salsas que debes aprender a preparar: Bechamel: esta cremosa salsa es una de las protagonistas de platillos tan famosos como los macarrones con queso o la lasaña. Para cocinarla solo tienes que mezclar “roux” (básicamente algún tipo de grasa con harina) con leche o algún otro lácteo. Su sabor es muy neutro, por lo que suele ir acompañada de ingredientes más fuertes.Tomate: un buen plato de pasta siempre debe estar bañado con una deliciosa salsa de tomate casera. El secreto de esta tradicional salsa no está precisamente en sus ingredientes (los cuales son bastante básicos: tomates, cebollas, ajo y aceite de oliva), sino en el tiempo de cocción. Tienes que dejarla a fuego medio por un largo periodo para que se reduzca lentamente hasta tener una consistencia más espesa. Holandesa: si nunca has probado esta exquisita salsa, hay una manera muy simple de describirla. La salsa holandesa es la versión gourmet de la mayonesa que usas para preparar tus sándwiches. Para prepararla solo tienes que mezclar yema de huevo con mantequilla y jugo de limón. Debido a que los huevos no entran precisamente en un proceso de cocción es muy importante que tengas cuidado al momento de conservarla.Velouté: la salsa que te ayudará a sacarle provecho hasta al caldo de tus preparaciones se llama velouté (o terciopelo, en español). Aunque su nombre suene muy sofisticado, su preparación es muy sencilla. Lo único que debes hacer es combinar mantequilla, aceite o la grasa que tú elijas con un poco de harina y el caldo de la carne, pescado o pollo que hayas cocinado. Española: otra salsa clásica es la “espagnole”. Esta salsa es de un tono café tostado y se hace mezclando zanahorias, apio y cebolla  con caldo de carne. Algunas personas añaden especias, como hojas de laurel, e incluso una copita de jerez. Barbecue: la reina de las salsas en las carnes asadas es, sin duda, la barbecue. Usualmente se usa para bañar alitas o costillas, pero en realidad puede usarse en una gran variedad de platillos. Si no tienes ni idea de cómo prepararla, aquí te decimos paso a paso cómo puedes hacer una salsa barbecue casera.Agridulce: este tipo de salsa es típica de la cocina oriental. Por lo general se prepara con un ingrediente dulce, que puede ser miel o jugo de naranja, y otros elementos salados, e incluso picantes. El jengibre, el chile rojo y la salsa de soya también son elementos comunes en estas salsas. Picante: por supuesto que no podíamos terminar esta lista sin hablar de las salsas picantes. Aunque esta variedad de salsas requiere un artículo completo para explicar todas las opciones que hay, podemos englobarlas en verdes, rojas, crudas y cocidas. Si sabes preparar una salsa verde con tomatillo o una roja, ya estás del otro lado.
Aprovecha las bondades de la naturaleza y consume frutas de temporada. Descubre cuáles son las frutas que debes comer en primavera:Piña: esta delicia aromática suele crecer naturalmente en climas cálidos húmedos, sin embargo, también puede sembrarse todo el año si se usan sistemas de riego. Además de tener muchos nutrientes, las piñas ayudan a mejorar la digestión y pueden reducir el riesgo de cáncer.Cheesecake sin horno de piña coladaKiwi: el kiwi debe ser plantado en regiones con climas templados y subtropicales. La temperatura óptima para este cultivo es entre 25 y 30° C. Las maravillas del kiwi no se limitan a su alto contenido de vitamina C, sino que además es un aliado natural en el tratamiento de la presión sanguínea y ciertos tipos de enfermedades del corazón.Mango: este fruto dulce requiere clima cálidos y secos para crecer. Los lugares en los que se cultiva naturalmente el mango se registra una precipitación promedio de 1000 a 1500 mm. Esta fruta se caracteriza por tener altos niveles de vitamina A y C, las cuales ayudan a mantener en buen estado la piel y el cabello.Camarones en salsa de mango y chipotleMelón: aunque el melón es en realidad una hortaliza, se le considera como fruta por su consumo. El cultivo de melón se desarrolla mejor en climas cálidos y no muy húmedos. Uno de los grandes beneficios de comer melón es la conservación de la salud de los huesos, gracias a sus aportes de vitamina K y magnesio.Papaya: la papaya tiene que sembrarse en lugares húmedos y cálidos. No se aconseja plantar el árbol del papayo en zonas propensas a las heladas porque se puede morir la planta. El consumo frecuente de betacaroteno (nutriente presente en la papaya) está relacionado con un menor riesgo de desarrollar asma, así como ciertos tipos de cáncer.Sandía: la sandía, al igual que el melón, es una hortaliza, pero es considerada como fruta. Al ser una fruta tropical crece mejor en zonas con temperaturas que oscilan entre los 23 y los 28° C. Los electrolitos y la gran cantidad de agua que contiene la sandía ayudan a mantener la hidratación y prevenir golpes de calor.Sandía locaFresa: el desarrollo de la planta de la fresa requiere un equilibrio entre altas y bajas temperaturas, así como entre días largos y cortos. Las fresas son una fuente natural rica en ácido fólico, por lo que su consumo es muy recomendable durante el embarazo.Mojito de fresa bajo en caloríasTamarindo: si bien se conoce comúnmente como una fruta, el tamarindo es una leguminosa carnosa con un sabor agridulce. Se produce generalmente en climas cálidos semisecos. El tamarindo tiene propiedades laxantes y ayuda a acelerar la digestión. De igual manera, al contener altos niveles de hierro combate la anemia.¿Qué fruta usarás hoy en la cocina?
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