Receta de rajas con crema
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Receta de rajas con crema

Por Kiwilimón - Diciembre 2011
Ricas rajas de chile poblano con crema y cebolla. Para ver más imágenes y detalles de la receta, haz click aquí.

Ingredientes

  • 1 Kilo de Chile poblano
  • 1 Pieza de Cebolla blanca
  • 2 Tazas de Crema entera
  • 1 Cucharada de Caldo de pollo
  • Sal al gusto
  • Vinagre blanco
Para ver el método de preparación, haz click aquí.
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Más allá de lo placentero que resultan los sabores de la comida, hay algunos alimentos que además te ayudan a mantenerte feliz, pues son nutritivos, ligeros, te ayudan a mantenerte activo todo el día y también a alejar la tristeza.A continuación, te mencionamos 7 ingredientes para mantenerte feliz y seguir la dieta de la felicidad todos los días.Chocolate oscuroLo que hace mágico al chocolate oscuro o amargo no sólo es su delicioso sabor, los antioxidantes del chocolate amargo pueden ser muy útiles para reducir los niveles de la hormona del estrés en el cuerpo, induciendo así una sensación de felicidad.Café Además de ser el combustible perfecto para las mañanas, el café, si se toma con moderación, puede tener una serie de beneficios para la salud además de mantenerte feliz, pues las investigaciones muestran que reduce el riesgo de depresión, tanto en hombres como en mujeres.BayasUna taza de bayas como las frambuesas, las zarzamoras, fresas o moras puede que no sea muy común en tu mesa, pero sí son el snack perfecto para la dieta de la felicidad. De acuerdo con las investigaciones, la antocianina en las bayas (un antioxidante) puede reducir la inflamación relacionada con la depresión.OstrasLas ostras tienen fama de aumentar la libido, pero también pueden ser beneficiosos para su bienestar emocional. Estos moluscos son una gran fuente de zinc y vitamina B12, los cuales mejoran el estado de ánimo y la memoria. Té verdeEl té verde es una de las bebidas más saludables del mundo, porque no sólo tiene beneficios para tu cuerpo, sino que también para tu salud mental. Las investigaciones realizadas sobre este ingrediente muestran que las personas que beben de tres a cinco tazas de té verde en un día probablemente tengan niveles de estrés más bajos en comparación con aquellas que no beben té verde con regularidad. Puedes incluir té verde de varias formas, por ejemplo, en tus smoothies o en tus bowls de fruta.
Para las mañanas, hay personas que prefieren un jugo fresco para acompañar su desayuno y otras que religiosamente se preparan un licuado o smoothie en la licuadora para empezar el día con todo, pero, ¿será que una u otra técnica proporciona más beneficios?Lo cierto es que incrementar tu consumo de frutas y verduras es bueno para ti y de acuerdo con información de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición de Medio Camino 2016, “menos del 50% de la población estudiada consumió verduras diariamente”, así que aquí te contaremos un poco sobre los beneficios de hacerlo ya sea en forma de jugo o en forma de licuado o smoothie.Beneficios de consumir frutas y verduras a través de jugos y licuadosPrimero hablaremos sobre los jugos. Para hacer jugos, se lleva a cabo un proceso en el que la parte líquida de la fruta o verdura se separa de la pulpa o fibra, de esta forma se obtiene un producto líquido acuoso y concentrado que contiene vitaminas, minerales y otros fitonutrientes, que son compuestos bioactivos derivados de plantas asociados con efectos positivos para la salud. Por su parte, para hacer un licuado se usa la fruta o verdura entera, es decir, lo que pones en la licuadora es lo que consumes. El volumen de la bebida, que actualmente también se conoce como smoothie, será mayor que el de un jugo elaborado con la misma cantidad de frutas o verduras. Como en todo, ambas técnicas para hacer bebidas a base de frutas y verduras tienen ventajas y desventajas. Por ejemplo, los jugos proporcionan una bebida muy rica en nutrientes en una cantidad menor de líquido y para aquellos que necesitan una dieta baja en fibra, los jugos pueden ser una mejor opción. Sin embargo, el tamaño de la porción de jugo debe ser más pequeño que el de una bebida licuada, porque de lo contrario estarías consumiendo muchas calorías de azúcar en esa taza de jugo. Con los licuados conservas la fibra de la fruta o la verdura, lo que puede ayudarte a sentirte más lleno y mejorar tu salud digestiva. Además, puedes agregar otros tipos de alimentos a los batidos como nueces, semillas, cereales, o yogures para aumentar la ingesta de proteínas y grasas saludables. Cualquiera de los dos procesos puede ayudarlo a aumentar su consumo de frutas y verduras y generar menos desechos en la cocina, pues muchas veces compramos frutas que se echan a perder en el frutero, o verduras que se quedan rezagadas en el cajón del refri, porque no tuvimos tiempo de cocinar una comida o preparar la ensalada que estábamos planeando.Ya sea que elijas jugos o licuados, aquí te dejamos varias opciones para que comiences a intentarlo: Jugo verde clásicoJugo antigripalLicuado de fresa, plátano y amarantoLicuado de chocolate, amaranto y plátano
Las palomitas pueden tener cabida dentro de una dieta balanceada si sabes cómo prepararlas, pues contienen nutrientes importantes y ofrecen una variedad de beneficios para la salud.Las palomitas de maíz son un tipo especial de maíz que explota cuando se expone al calor; esto sucede porque en el centro de cada grano hay una pequeña cantidad de agua, que se expande cuando se calienta y eventualmente hace que el grano explote.Aunque no lo parezca porque son una botana muy popular, las palomitas de maíz son un alimento integral, lo que las hace naturalmente altas en varios nutrientes importantes y de acuerdo con varios estudios, existe una relación entre el consumo de granos integrales y beneficios para la salud como la reducción de la inflamación y la disminución del riesgo de enfermedad cardíaca, por ejemplo.Por su parte, una porción de 100 gramos de palomitas te aporta los siguientes nutrientes:Vitamina B1 (tiamina): 7% de la IDR.Vitamina B3 (Niacina): 12% de la IDR.Vitamina B6 (Piridoxina): 8% de la IDR.Hierro: 18% de la IDR.Magnesio: 36% de la IDR.Fósforo: 36% de la IDR.Potasio: 9% de la IDR.Zinc: 21% de la IDR.Cobre: 13% de la IDR.Manganeso: 56% de la IDR.Esto viene con un total de 387 calorías, 13 gramos de proteína, 78 gramos de carbohidratos, 5 gramos de grasa y 15 gramos de fibra, una cantidad extremadamente alta que convierte a esta porción de palomitas una de las mejores fuentes de fibra del mundo.Imagen tomada por Eduardo Casajús Gorostiaga, Unsplash.Hay muchas formas de preparar palomitas, quizá la más popular son aquellas preenvasada que se pueden hacer en microondas, sin embargo, la mayoría de las bolsas para microondas están revestidas con un químico llamado ácido perfluorooctanoico (PFOA), que se ha asociado con una variedad de problemas de salud.Para hacer palomitas saludables, lo mejor es hacerlas en la estufa y con sólo 3 cucharadas de aceite, que puede ser de oliva o de coco; esta cantidad de aceite bastará para hacer media taza de palomitas en grano y sólo necesitarás de media cucharadita de sal para sazonarlas.Si quieres tener un beneficio adicional, puedes espolvorearlas con levadura nutricional. La levadura nutricional tiene un sabor a nuez y queso y contiene varios nutrientes importantes, que incluyen proteínas, fibra, vitaminas B y varios minerales.
Mi papá dejó de comer carne hace treinta y ocho años. Según como lo cuenta mi mamá, un domingo en una comida familiar, y después de devorarse media vaca, mi papá se secó el sudor de la frente y dijo algo como: “Última vez que como carne”. Todos se rieron del comentario que consideraron un chiste; algo como el “no lo vuelvo a hacer” que suele acompañar la resaca. Para él fue una promesa. Hoy en su lista de razones por las que se volvió vegetariano resuenan palabras como “compromiso”, “karma”, “respeto por la naturaleza”. Ser vegetariano no es algo que aparece por generación espontánea; la decisión tiene que ver con las convicciones, con la filosofía personal. ¿Y qué más personal que la forma de comer? La alimentación casi siempre está ligada a la cultura, a la leche materna, a la comida de casa. En la mía –la de ustedes, pues–, el menú era un subibaja incluyente y casi siempre quesocéntrico: flautas de papa con queso y de pollo, pozole de hongos y de carne, mole con y sin carne. Pero para la mayoría, el vegetarianismo sigue siendo un tabú. ¿Una vida sin carne? ¿Ni pollito, ni huevito, ni pescadito? Una de las nutriólogas de casa, Mayte Martín del Campo, nos dice que existen distintos niveles de restricción en las dietas sin carne: “Los vegetarianos normalmente sí consumen ciertos productos de origen animal como leche, yogurt, huevo, pescado (si comen estos dos últimos se les denomina ovo o pescetarianos). Lo que generalmente suprimen son las carnes rojas y las aves. Por otro lado, los veganos no consumen productos de origen animal”. La cuestión es, ¿por qué alguien quisiera vivir sin carne? Existen cocineros como el máster Dan Barber del restaurante Blue Hill at Stone Barns que afirman que disminuir la porción de la carne en nuestro plato semanal es la única forma sustentable de enfrentar el cambio climático, de disminuir la contaminación de nitrógeno en la tierra y de frenar el deterioro de los suelos. En algunas vertientes del budismo, el vegetarianismo está indicado como precepto del ahimsa, que quiere decir “la no violencia”, pues afirman que comer carne animal, además de dañar directamente a los seres vivos, constituye una fuente de karma que vendrá por ti en la siguiente vida –para los que creen en las reencarnaciones–. Otros optan por una dieta vegetariana simplemente por un sincero amor a la naturaleza o como un acto incendiario contra la crueldad animal. Hay un punto medio. Autores como Mike Bittman optan por este estilo de vida sin labrarlo sobre piedra: el afamado escritor gastronómico del New York Times acuñó el término flexitarianismo para la dieta que deambula entre la vegetariana (o vegana) y la carnívora alternándola a distintas horas del día o de la semana. Dos comidas sin carne, una con.Personalmente creo que lo que entra al cuerpo es un diálogo que le corresponde a cada corazón y mente. Una decisión propia como llevar el pelo de cierta forma, creer en Santa Claus o elegir la maternidad. Lo cierto es que un trozo de carne tiene una gran cantidad de ácido úrico, fosfórico y sulfúrico; así como colesterol, antibióticos y hormonas, en el caso de la carne que no es orgánica.La tendencia ecológica y saludable del momento es comer carne tan solo una vez por semana. Si se opta por dejarla para siempre, nuestra nutrióloga de casa, Gina Rangel, recomienda suplementarse con vitamina B12, comer hojas verdes y vegetales todos los días, intentar no consumir carbohidratos simples y consumir fuentes de proteína vegetal: quinoa, frijoles, tofu, semillas, nueces, además de huevo y queso.Nuestra nutrióloga Jennifer Asencio afirma que los beneficios que puede aportar una dieta vegetariana son “un bajo aporte de grasas saturadas, bajo aporte de colesterol y, si se sabe combinar los cereales con las leguminosas, se obtendrá una proteína de muy buena calidad sin necesidad de recurrir a los suplementos”. Eso sí, ella afirma que entre más restrictiva sea una dieta sin carne, mayor será el riesgo de quedarse sin micronutrientes, Omega3, vitamina B12, calcio, hierro y vitamina D, por lo que hay que estar atentos al cuerpo y consultar a un especialista. Lo importante, como siempre, es aprender a combinar adecuadamente los alimentos y recordar que no por llevar una dieta vegetariana o vegana se es más saludable. Hay que evitar llenarnos los vacíos con kilos de pasta, comida grasosa o chatarra y consumir ingredientes de buena calidad nutricional.Si quieres algunas ideas que te ayuden a seguir una dieta vegetariana aquí hay una sección completa con recetas que te van a encantar.
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