Recetas patrias, historias deliciosas
Ideas para Fiestas

Recetas patrias, historias deliciosas

Por Kiwilimón - Septiembre 2013
Se acercan las fiestas patrias, momento de degustar todos aquellos platillos típicos de nuestro país. Aquí algunas de las historias de las especialidades más afamadas de la nación.   Algunas de estas historias son realidad, otras leyenda, pero lo cierto es que en ellas se esconde el por qué y cómo de algunos de los mejores sabores mexicanos.  

Mole 

La historia del mole se remonta a la época precolombina. Se dice que los aztecas preparaban para sus dioses y sacerdotes un platillo muy complicado de hacerse llamado "mulli", que significa potaje o mezcla. Por otro lado hay una historia un poco más accidentada y divertida que va así: en una ocasión Juan de Palafox, virrey de la Nueva España y arzobispo de Puebla, visitó a sus súbditos en un convento poblano y le ofrecieron un banquete. El cocinero principal era fray Pascual, ese día estaba se presentó muy nervioso a trabajar y empezó a regañar a sus ayudantes, por un supuesto desorden en la cocina. El mismo fray empezó a acomodar en una charola todos los ingredientes que estaban tirados por ahí para guardarlos y con su prisa y torpeza tropezó justo frente a la cazuela donde unos guajolotes estaban ya casi en su punto. Allí fueron a parar los chiles, almendras, trozos de chocolate y muchas más especias, justo sobre la comida destinada al Virrey. Sobra decir que el platillo fue todo un éxito y que fray Pascual había logrado un hito histórico. Sin querer.

Receta de Mole

Ingredientes: - 4 kilos de pavo una pieza - 4 litros de agua - 4 dientes de ajo - 1/2 cebolla - 1 cucharada de sal - 150 mililitros de aceite - 220 gramos de chile ancho desvenados y sin semillas - 90 gramos de chile pasilla desvenados y sin semillas - 315 gramos de chile mulato desvenado y sin semilla - 4 chiles chipotles - 3/4 de kilo de jitomate - 1 cebolla picada - 10 dientes de ajo - 150 gramos de almendra - 100 gramos de cacahuate pelados - 8 clavos de olor - 4 granos de pimienta negra - 1 rama de raja de canela de 4 cm - 1/2 cucharadita de semilla de anís - 90 gramos de uva pasa sin semilla - 90 gramos de chocolate sin azúcar - 1 cucharada de azúcar - 2 cucharadas de sal - 1/2 taza de ajonjolí Para ver los pasos para preparar este mole da click aquí.  

Chile en nogada

El 2 de agosto de 1821 los insurgentes ganaron la guerra de independencia de México y tomaron rumbos hacia la ciudad de Córdoba, Veracruz, para firmar el Acta de Independencia liderados por su líder Agustín de Iturbide. 
Al enterarse el obispo, Antonio Joaquín Pérez Martínez, que tal personaje pasaría por sus rumbos en Puebla, decidió recibirlos preparando un gran banquete. Para esta cena tan especial se mandaron a hacer 14 platillos diferentes a diversos conventos de monjas poblanos, pidiendo a las agustinas del Convento de Santa Mónica, el platillo que ya se conocía hace tiempo como chiles rellenos bañados en salsa de nuez. Al enterarse sobre la nueva bandera de los Insurgentes, decidieron adornar el platillo con perejil y semillas de la granada, que con el blanco de la nogada lograban nuestra bandera. 
 

Receta de Chiles en Nogada Tradicionales

Ingredientes: - 250 gramos de carne de res molida - 250 gramos de carne de cerdo molida - 25 gramos de nuez en mitades - 25 gramos de uva pasa - 50 gramos de durazno en almíbar - 50 gramos de manzana golden - 1 rama de canela - 3 clavos de olor - 1 pizca de comino - 5 chiles poblanos - 50 gramos de azúcar - sal - consomé en polvo - 1 litro de crema ácida - 2 granadas - 25 gramos de azúcar - esencia de nuez - 25 gramos de nuez en trozo - 300 gramos de acitrón - 1/2 cebolla - 3 dientes de ajo - aceite Da click aquí y encuentra el procedimiento para preparar estos deliciosos chiles.  

Pozole

El pozole como receta proviene de épocas prehispánicas. Se sabe que en la mayoría de las ocasiones se utilizaba carne de res o cerdo, pero, también existían otra proteína mucho más extraña (para decirle de algún modo) que se usaba para hacer pozole. Algunos antropólogos señalan que, tras los sacrificios humanos rituales el resto del cuerpo se cocía con maíz y era repartido entre todos los participantes en una especie de acto de comunión y celebración por la ofrenda hecha a los dioses. Se han encontrado recetas de cocina de carne humana que recogieron los frailes españoles durante su labor evangelizadora tras la conquista. Estas señalan que la carne humana nunca se tomaba asada y que era habitual añadirla al pozole. Según el testimonio de uno de estos frailes, la carne humana “sabía como la del cerdo”, de ahí que, tras ser prohibido su consumo durante la cristianización de los indígenas, fuera sustituida por el puerco.

Receta de Pozole

Ingredientes: - 1 lata de maíz enlatado para pozole - 6 chiles guajillos (depende del gusto al picante) - 1 cebolla - 1 pizca de orégano - 2 dientes de ajo - 3 pechugas de pollo - 1 taza de rábano picado - 1 taza de lechuga picada - 1 taza de cebolla picada - 4 cucharadas de orégano - 4 cucharadas de chile piquín - 20 tostadas de maíz - 8 limones Encuentra los pasos para preparar esta receta dando click aquí.   Sin embargo, en México existe una infinidad de platillos típicos, da click aquí y encuentra muchas de sus recetas.  

"¿Qué recetas vas a preparar para celebrar estas fiestas patrias?"

 
     
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La diosa del chile era Tlatlauhqui cihuatl ichilzintli o ‘Señora roja del respetable chile’. A nadie le cabía duda: al chile había qué rendirle respeto. El chile, originario de la zona andina o de la selva amazónica, ha sido el alma de muchas cocinas del mundo y sin duda, el fuego artificial de la cocina mexicana. ¿Qué sería de nosotros si faltara este fruto que lastima lo mismo que entretiene la lengua? Los españoles lo llevaron a Europa como souvenir. Allá se declararon sensibles a su picor. En cambio, los paladares árabes, asiáticos y africanos lo recibieron como revelación. Muy pronto lo incorporaron a sus cocinas y comenzaron a producirlo. Ahora el extranjero que se declare intolerante a él, padecerá su influjo en más de un tercio del mundo. En Asia se perdería de cremosos currys de la cocina india, del pad thai de la cocina tailandesa, de las barbacoas de la cocina coreana con kimchi fermentado y guindillas o de las sopas agripicantes de la cocina sichuanesa. Ni qué decir del taco mexicano. El no iniciado se llevará a la boca un sencillo amasijo de carne y maíz sin su bendición de salsa verde. Que momento tan anticlimático tendrá al comer una torta de milanesa sin una mordida intermitente a un chile en escabeche. No hay platillo local donde no se le pueda hacer un huequito. Ya Cristóbal Colón hablaba de él como “una planta tan picante como la pimienta que los nativos consumen en todas las comidas”. Al chile sólo se le deja cuando el estómago lo pide o cuando se emprende ruta a tierras más occidentalizadas. En cada ocasión se le extraña. Todo es culpa de la capsaicina, una sustancia que responde al dolor y que libera opioides y endorfinas que lo neutralizan. Por ella, el chile es motor de placer y adicción.El uso del chile es antiguo. Se cree que las culturas mesoamericanas lo comenzaron a cultivar tan pronto se volvieron sedentarias. La altura y el clima favorecieron su esparcimiento. En las culturas nacionales fue alimento sagrado y leyenda. Aún hoy es signo que aleja el “mal de ojo” a penas se pone un collar vigilante en la puerta. Es sinónimo de fiesta cuando armoniza los alimentos; es suspiro, lágrima y silencio para los que toma desprevenidos.En Perú, la otra gran gastronomía latinoamericana, es una constante. Está presente en la sazón del ceviche, en el rocoto relleno arequipeño. En el sudeste asiático aporta balance a los guisos junto a la lima kafir y el coco. En los restaurantes mexicanos –los finos, los de calle– es cortesía y el centro de mesa más bello junto a un par de bolillos o totopos.Marea porque para mitigar su calor dan ganas de inspirar y con ello se sobre oxigena el cuerpo. Calienta la garganta lo mismo que la mente, por eso es albur y jolgorio del lenguaje –un deambular entre el respeto y la burla–. El o la que aguanta mucho es ‘macho’. El o la que aguanta poco es ‘gallina’. El chile se convierte en dulce cuando se le añade azúcar; en mole, cuando se le añade magia. Hace algunos siglos era correctivo para los niños maleducados y hoy es correctivo cuando se quiere tapar una mala técnica culinaria. El chile es el éxito de muchos negocios, un objeto del deseo en la cultura pop mexicana y erotismo en la poesía urbana. Está presente en rimas leyendas y canciones, como aquella que asegura que es picante pero sabroso. ¡Gracias, chile, por existir!Para terminar de rendirle un homenaje como se debe, te dejamos este compilatorio de salsas que, sin importar del país que seas, le darán alegría a tu comida.
Pensar en comida envasada debería ser igual a pensar en calidad, practicidad y modernidad, pues muchos de los productos mexicanos que encontramos en los pasillos de los supermercados cuentan con valor nutrimental, tradición y mucha calidad detrás de cada lata.El envasado no es más que un método para preservar alimentos por más tiempo, por medio de un envasado en recipientes herméticos. El proceso puede variar de acuerdo con el producto, pero hay tres pasos principales: procesar, sellar y calentar.El primer paso es procesar la comida, es decir, pelarla, rebanarla, picarla, quitarle semillas y huesos, remover cáscaras o cocerla; el segundo es el sellado que se hace con las latas y, por último, calentar se refiere a que los envases se calientan para matar las bacterias dañinas y evitar el deterioro.Como resultado de este proceso, los productos envasados conservan propiedades y tienen varios beneficios, como los que te mencionamos a continuación.Una lata de vegetales conserva los nutrientes Una lata de vegetales es nutritiva y puede almacenarse entre 1 a 5 años o más gracias al envasado, pues de acuerdo con la Cámara Nacional de Fabricantes de Envases Metálicos (Canafem), en los procesos industrializados “las variables que influyen en la pérdida de nutrimentos están controladas” e incluso puede ser menor que cuando los preparamos en casa.El enlatado puede potenciar otros compuestos saludablesSi bien el proceso de enlatado puede dañar las vitaminas solubles en agua, también puede aumentar las cantidades de otros compuestos saludables, por ejemplo, los tomates y el maíz liberan más antioxidantes cuando se calientan, lo que hace que las variedades envasadas de estos alimentos sean una fuente aún mejor de antioxidantes.Los alimentos envasados comunes incluyen vegetales, salsas, chiles, purés y muchas empresas mexicanas se aseguran de que su línea de productos esté hecha con los alimentos naturales de mayor calidad, aporten nutrición, salud y bienestar.Por ejemplo, la línea de productos Herdez® no sólo cuenta con la calidad, sino que la respalda además una tradición de más de 100 años, que se ha ido renovando siempre en tecnología, sustentabilidad e incluso en imagen.Esta renovación de imagen es un homenaje a México como país de expresiones a través de sus colores, su gente y, claro, sus sabores, que nacen en el corazón del campo. Esta nueva imagen también refleja los valores y pilares de la línea de productos Herdez® y su orgullo de ser una marca mexicana. Ahora puedes seguir disfrutando los deliciosos productos que Herdez® selecciona cuidadosamente para que tú y muchas familias mexicanas puedan usarlos con toda confianza.
Chileatoles, chamorros y barbacha. En todo el país amamos comer bien y compartir nuestros favoritos. Por eso, en esta entrega de joyas de esquina, recorreremos tres paradas obligadas en Puebla, Querétaro y el Estado de México. Chileatole de El Carmen, Puebla El chileatole es un platillo a base de maíz, con chile y sazonado con epazote y limón. Se prepara por lo general al carbón y lo sirven en piezas de barro. Es un platillo simple y confortable para el clima fresco de Puebla. Para Luis Serdio, cocinero de origen poblano a cargo de Corazón de Pollo, en CDMX, el chileatole es su gran favorito. Al hablar de este platillo típico mexicano, piensa en su infancia y los días lluviosos de verano o fríos de invierno: “Recuerdo esas noches en las que estuve con mi atole picante y el olor a carbón que desprenden los comales de Chileatole El Carmen, esa pequeña vecindad en donde está el mejor chileatole poblano y que visitó desde que tengo uso de razón.” Aquí, además del chileatole, encontrarás molotes y unos sabrosos esquites. Av 16 de Septiembre 1305 colonia del Carmen.Tacos Don Chamorro, QuerétaroPara Mariano Torre, parrillero y cocinero a cargo de Pazcuala House, el imperdible queretano es los tacos Don Chamorro. Están ubicados dentro del mercado Josefa Ortiz de Domínguez "La Cruz", en el área de comida, y es un lugar al que tienes que llegar temprano porque los taquitos vuelan. Su demanda por lo general es alta, pero se distingue por un servicio impecable, rápido y atento. “¡El chamorro se deshace en tu boca y su sabor es impecable! Si los pediste en tacos, te sorprenderá lo bien servidos que te los dan. Acompáñalos con sus chilitos en vinagre y su guacamole, elaborado con aguacate, tomillo, epazote, manteca y sal”. Dirección: Garibaldi 73 Col. Centro Querétaro, Qro.La Plaza del Taco, Estado de MéxicoLa Plaza del taco, en el Estado de México, tiene muchos puestos que presumen tener la mejor barbacoa del condado. Tal vez todos tengan razón. Pero un puesto en especial fue el que le robó el corazón a la directora de contenidos gastronómicos Alina Hernández. “Al principio llamó mi atención que de todos los puestos era el único que tenía guacamole a manos llenas. Los elegí y ahora es mi favorito de los fines de semana. Su barbacoa es suave, recién sacada del hoyo. Los tacos están bien servidos sobre tortilla de maíz azul y acompañarlos con su guacamole -del que no pica mucho- es un lujo, porque con aguacate todo siempre sabe mejor.”Dirección: Avenida Juan Flores y Casas, Juchitepec de Mariano Rivapalacio, Estado de México.
“¿Qué hago de comer hoy?” es una de las preguntas más comunes entre las personas y es que no hay nada más pesado que tener hambre y no saber qué cocinar porque hacerlo requiere mucho tiempo y esfuerzo; pero no te preocupes, porque a continuación te presentamos 7 recetas fáciles y rápidas que puedes preparar con poco dinero. Milanesa Rellena de Rajas con Queso Comienza la semana con una rica milanesa rellena de rajas con queso, un guisado fácil de preparar que no te tomará más de 20 minutos. Pescado en Salsa Morita Si buscas un platillo delicioso y saludable, este pescado en salsa morita te encantará. Te tomará 5 minutos preparar la salsa y 10 más cocinar el pescado. Tacos de Nopales con Salsa Martajada Para una comida o cena ligera, prueba estos sabrosos tacos de nopales con salsa martajada. Además de ser fáciles de preparar, son súper rendidores. Gratín de Calabacita a la Mexicana Ya sea como guarnición o plato fuerte, déjate sorprender por este suculento gratín de calabacitas a la mexicana. La mezcla de verduras, queso gratinado y puré de tomate es increíble y muy sencilla de hacer. Tacos Dorados de Atún con Guacamole Dale un giro a los típicos tacos dorados con esta opción crujiente y rellena de atún, acompañada de una salsa de guacamole. En 20 minutos tendrás un plato digno de reyes, Sandwichón de Jamón y Queso Este delicioso sandwichón de jamón y queso cubierto con aderezo de chipotle será una opción increíble que no necesita cocción y rendirá para toda la familia. Rollos de Ensalada de Atún Estos ricos rollos de ensalada de atún son el paquete completo, un platillo saludable, fácil y rápido de hacer que además de todo, es súper económico. ¿Qué esperas para probarlo? ¡Esperamos que estas 7 recetas fáciles y rápidas de preparar te ayuden con tu menú semanal!
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