Recomendaciones de compras en Navidad
Ideas para Fiestas

Recomendaciones de compras en Navidad

Por Kiwilimón - Noviembre 2012
Regalos u obsequios, rebajas, promociones, y mucho más es lo que se presenta en las fechas de Navidad. Muchas personas reciben su aguinaldo, mismo que usan para gastarlo en compras, obsequios o para liquidar deudas. La buena planeación de nuestros ingresos en las compras de Navidad es importante para evitar sorpresas a futuro y posteriormente vernos en la necesidad de vender o empeñar cosas, o simplemente comprometernos a pagar durante meses y meses algo que bien puede comprarse de inmediato si se realizó un ahorro previo. Dentro de esa buena planeación también se debe considerar la realización de una lista de cosas prioritarias para comprar, pagar o regalar. Esto nos permitirá saber con cuánto dinero contamos para estas inversiones y qué cosas realmente son de importancia en nuestras compras. Recuerda no gastar todo tu dinero, ahorra, guarda un poco para cosas en el futuro. Se recomienda que pienses en abrir una cuenta de ahorro o que lo guardes en un fondo de inversión (consulta a un especialista). Con esto verás que ese dinero podrá dejarte buenos rendimientos y además te servirá para pagar cosas que en el futuro surgirán, ya sea para la escuela de tus hijos, cambiar tu auto, pagar la hipoteca de una casa nueva, etc. Finalmente, dentro de las recomendaciones de ahorro no podemos dejar de lado los gastos que se generan por la preparación de los alimentos de Navidad, ya sea del día a día o en la cena, las reuniones que se organizan previo a la Navidad o al Fin de Año. Dichos gastos deberán ser planeados y deben organizarse con los familiares y/o amigos para que así se genere un ahorro considerable y la pasen de lo mejor.

Recetas de cocina

A continuación te dejamos algunas recetas de cocina que forman parte de un menú Navideño económico, mismo que te será de utilidad al momento de planear tu cena de Navidad y posadas. (es importante hacer click en el título de la receta para ver más detalles de preparación de la misma) Gratin de Papas de Jean Louis. Este gratín de papas es perfecto acompañante para carnes. Muy fácil de hacer. Panqué Navideño. Una receta deliciosa y fácil para hacer un panqué navideño con mucho sabor a frutas secas y nueces. Arroz Salvaje. Un rico arroz salvaje para acompañar sus platillos. Dip de Espinaca. Un dip hecho con espinacas, mayonesa, queso y chiles, excelente para botana y muy sencillo de preparar. Una Receta Rica y Fácil para Pavo Navideño. Esta receta es una manera fácil de servir un pavo espectacular.  

Para más recetas de Navidad fáciles y rápidas, haz click aquí.

   
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La gastronomía de Venezuela es una de las más populares en Latinoamérica y es que está llena de sabores, texturas y aromas imposibles de resistir. De hecho, los antojitos venezolanos son de las comidas más ricas que podemos encontrar y aquí te vamos a contar un poco más de ellos. ¡Descubre 5 antojitos típicos de Venezuela que debes conocer! Arepas Las arepas son un antojito venezolano muy similar a las gorditas mexicanas, pero éstas están hechas a base de masa de maíz seco molido o de harina de maíz precocida, su forma circular y aplanada les permite ir rellenas de diferentes guisados, desde queso hasta carne mechada. ¿Se te antojaron? ¡Aquí tienes una receta para preparar arepas! Cachapas Las cachapas son un antojito típico de Venezuela equivalente a los hot cakes pero hechos con con maíz dulce. Generalmente van rellenos de queso aunque pueden acompañarse con diferentes guisados y comerse durante el desayuno o almuerzo. Tequeños Los tequeños son uno de los antojitos venezolanos favoritos, ya que se trata de unos irresistibles palitos de queso con masa de arepa que se acompañan con aderezo de ajo. Así que si te gustan los dedos de queso, aquí te mostramos una receta de tequeños fácil y deliciosa. Hallacas Las hallacas son unos tamalitos típicos de Venezuela hechos con masa de harina de maíz sazonada con caldo de gallina o de pollo y pigmentada con achiote. Las hallacas generalmente van rellenas de carne de res, cerdo o pollo. Empanadas criollas Los antojitos de Venezuela que nunca pueden faltar son las sabrosas empanadas criollas, hechas con harina de maíz que pueden ir rellenas de carne molida, atún o frijoles y generalmente van fritas. ¡Son una verdadera delicia! Ahora que conoces los antojitos típicos de Venezuela, ¿cuál se te antoja probar primero?
En cada niñito Dios de plástico se esconde un futuro ineludible: el de hacer una tanda de tamales de chile, de dulce o de manteca… tamales oaxaqueños, tamales calientitos. Eso sí. No se admite pagar la manda adquirida en la rosca de Reyes con los de chivo, porque hacerle los tamales de chivo a alguien, según afirma el historiador y escritor José N. Iturriaga, es querer salirse con la suya: “En México tenemos un sinfín de variedades de tamales. Hay de cerdo, de pollo, de pavo, de conejo, de iguana, de camarones como en Sinaloa… de todo menos de chivo. Esos no existen”.Los tamales son quintaesencia de la Candelaria, una fiesta que hace alusión a los cuarenta días del nacimiento de Jesús, y que fue el momento en el que María y José presentaron a su hijo en el templo. Fue hasta la Edad Media, a partir del siglo V, que “se hacía el encendido de velas o candelas en las capillas como señal de que Jesús es luz. De ahí que exista una virgen con advocación de la candelaria”. Para uno de los tamaleros más famosos de la ciudad, Don Víctor Gumersindo Zárate Cuevas, esta fiesta amerita un cambio de locación. Un día normal, la olla de sus tamales despide los vapores inconfundibles del adobo de cerdo, del verde con pollo y del de queso con rajas en la entrada del Mercado de Granaditas. Pero para la Candelaria, su hijo Víctor Zárate –chef del restaurante Madre Café–, lo llevará hasta un spot de la Roma, en la Ciudad de México, donde el tamalero con más de cuarenta años de oficio podrá vender sus tamales a un público que los considera de culto.Los de Don Víctor son gigantes; sus guisos, jugosos. Pero su mística trasciende a nuestro tamalero favorito. Y es que el tamalli, vocablo náhuatl que significa envuelto, es más que la suma de sus partes: más que la masa de maíz molido, que su relleno dulce o salado o que la hoja que lo cobija todo. El tamal es leyenda, es técnica de origen prehispánico, pero también de Conquista y de productos que, como el cerdo y el pollo, cruzaron el Atlántico. El tamal es signo de vida –es el festín en bodas y bautizos– y de muerte –es pilar en los altares del 2 de noviembre–. Es el manjar de los ricos, el placer de la clase media y el sustento de los pobres. Democrático, variado y único, el tamal es un ecosistema que muta entre la distancia de un pueblo a otro. Según afirma José N. Iturriaga, “A nivel nacional podría haber hasta un millar de ellos”.No hay muchos alimentos con tantas tradiciones, cábalas y rituales. “Algunos de ellos tienen que ver con la Virgen y su pureza”, como cuando las señoras del pueblo dejan de producir tamales en los días de su menstruación porque “se cree que no les van a salir bien o se les van a agriar”, dice Iturriaga. Otro es que con el bote listo y desbordado en pequeños envueltos de maíz es vital persignarse y persignarlos antes de ponerlos ante el fuego. Depende del tamalero. Don Víctor, por ejemplo, recita las frases que su padre y su madre le enseñaron a pronunciar frente a la olla. Adicionalmente le pide a la Virgen que sus tamales tengan la suficiente demanda y que, al comerlos, la gente se vaya contenta. Por último, traza una “V” sobre ellos con ramas de laurel, epazote y naranjo en señal de victoria y de la inicial de su nombre. Sólo después de haber cumplido cada pase mágico esos tamales estarán listos para triunfar.Hay quienes repetidamente hacen la señal de la Santa Cruz sobre la olla o “fabrican una cruz con masa en el exterior del bote”, según me cuenta Iturriaga. Por su parte, Brenda Villagómez, chef de Kiwilimón, me cuenta que en su pueblo de Oaxaca, esa cruz se dibuja al fondo de la olla con chiles guajillo.Los tamales son lo mismo un trozo de cielo que un producto de la tierra por lo que la física y la química no les pasan de largo. Don Víctor dice que un buen tamal se distingue por la higiene de cada elemento que lo integra y por la selección de cada ingrediente: “Hay que darles amor para ir descubriendo sus secretos”, confiesa.Lo que yo confieso es que no sé si ir a comprarle a Don Víctor o cocinar algunas de las recetas más ricas de tamales que tenemos. Tal vez haga las dos cosas, qué más da. Para asegurarme que valdrá la pena cocinarlos en casa haré todos los consejos que me dieron mi mamá, mi abuela y las chefs de Kiwilimón. “Para tener unos tamales buenísimos utiliza harina de maíz recién molida. Si quieres que te duren más tiempo utiliza agua en lugar de caldo de pollo o res. Si el problema es que te quedan secos, asegúrate que la masa quede húmeda, de una consistencia cremosita y pastosa. Utiliza manteca de cerdo de buena calidad ya que esto le dará mucho sabor a tu tamal.” Yamilette González, coordinadora de chefs de Kiwilimón. “Para esponjar los tamales utiliza el agua de cocción de la cáscara de tomate y el tequesquite. Así me enseño mi abuelo.” Mayte Rueda, chef de Kiwilimón. “El acomodo de los tamales es importante. La mejor forma de hacerlo, si estás empezando, es acomodarlos de manera vertical con la colita hacia arriba, para asegurar que la masa no se te salga. No aprietes demasiado la hoja de tamal para que con el calor y la cocción te queden más esponjositos.” Brenda Villagómez, chef de Kiwilimón. “Lo más fácil es hacer una bolita de masa de tamal y aplastarla en una tortillera.” Alexandra Romero, chef de Kiwilimón.“Si haces una rosca de tamal báñala por completo con la salsa para que te quede húmeda y picosita.” Marielle Henanine, chef de Kiwilimón.El de mi familia es sencillo: si tienes batidora bate por unos quince minutos. Si lo haces a puño y letra, bate unos veinticinco minutos, y de preferencia –como decía mi abuelita– que el que lo empiece sea el que lo termine para que “no se corte” la masa. Mi mamá prefiere el sabor de la manteca vegetal que les aporta textura y sólo deja de batri hasta que la masa esponje.¿Cuál es tu secreto?Tamal norteñoTamal relleno de chile con quesoTamales de requesón y rajasChile relleno de tamal
Nicaragua es tierra de playas e islas paradisíacas, montañas, reservas naturales y recintos patrimoniales. Conformada por tres grandes regiones geográficas: Pacífico, Central y Caribe, Nicaragua tiene una gastronomía diversa en cada una de sus zonas, con exquisitos platillos típicos. Su denominador en común con Centroamérica y México es el maíz como base de su alimentación. Aquí te presentamos 10 platillos emblemáticos de Nicaragua: NacatamalEs un tamal elaborado de masa con maíz molido y manteca, relleno con carne de cerdo o gallina adobada, arroz, papa, tomate, cebolla y chiltoma, cocido en hoja de plátano. Una delicia de fin de semana cuyo origen se remonta a la gastronomía de los mayas, quienes preparaban este tipo de comida en sus días de fiesta y ceremonias.  Sopa de mondongo Es la sopa típica de Masaya, al sureste de Managua, y la estrella de los mercados, restaurantes y puestos de comida callejera. Se prepara con mondongo de res, llamado “toalla”, repollo, ayote (calabaza), yuca, quequisque, chayote, elote, hierbas aromáticas y especias. Carne en vahoEs una receta tradicional de Nicaragua, muy popular en León, y consiste en carne de res, yuca y plátano verde cocinado en hoja de plátano. Se suele acompañar con ensalada de tomate, aderezada con vinagre y jugo de limón. Es un platillo mestizo resultado del encuentro con las gastronomías mestiza y afroamericanaSopa borracha Es un postre tradicional de Navidad. Se elabora con marquesote de pinol, pastel nicaragüense, preparado con huevo, pinol, azúcar y ralladura de cáscara de limón, almíbar, pasas y ciruela. AjiacoAunque es un platillo tradicional de latinoamérica, el de Nicaragua se elabora con carne de res y cerdo. Es un platillo agridulce que lleva hojas de quelite, masa de maíz, arroz quebrado, piña y jocote. Tamal pisque Es un tamal de maíz nixtamalizado, con sal y manteca, cocido en hoja de plátano,el cual acompañan con queso, frijoles y cuajada. Fritanga nicargüenseSon la comida económica que encontrarás en  los puestos callejeros donde sirven alimentos fritos. Entre los platillos más populares de las fritangas están la tajada de plátano verde con queso, los tacos, el gallo pinto y las enchiladas de pollo y cerdo asado. Quesillo nicaragüense Es un platillo típico y popular de la comida callejera de Nicaragua. Se elabora con una tortilla de maíz, quesillo (queso blanco y suave), cebolla en escabeche y crema agria. Tajadas Son como los plátanos machos fritos en México. En Nicaragua lo acompañan con queso y suelen comerlo en el desayuno o como guarnición en la comida. También es un snack popular que venden empacado en las tiendas. Pebre Es la sopa tradicional de Catrina, localidad de Masaya, que elaboran con cabeza de cerdo y otras partes del puerco como lengua, hígado y otras menudencias. Lleva arroz, ajo, cebolla y achiote. ¿Conoces más platillos típicos de Nicaragua? Escríbenos en los comentarios. 
La jericalla es un postre tapatío típico. Su origen se remonta al siglo XVIII, cuando las monjas del Hospicio Cabañas idearon un postre nutritivo y de sabor llamativo para los niños huérfanos que cuidaban. Elaboraron la receta con leche, canela, azúcar, huevo y vainilla, con un sabor similar al de la natilla española pero de consistencia ligera. Actualmente la jericalla es uno de los postres típicos favoritos de los hogares jaliscienses. Sin embargo, muchos podemos llegar a confundir la jericalla con el flan o el crème brûlée, pues comparten los mismos ingredientes y tienen muchas similitudes en su modo de preparación. Por eso te presentamos las diferencias entre estos postres para que puedas identificar la auténtica jericalla jalisciense. Flan y crème brûlée  El flan es un postre muy popular en México y el mundo. Con una rica tradición histórica, el flan llegó a México tras la conquista con una receta que mezclaba leche, huevo, azúcar, vainilla y un baño de caramelo líquido, mientras que el crème brûlée es un clásico de la repostería francesa que consiste en una crema dulce suave, cuya superficie tiene una fina capa de caramelo crujiente. La jericalla Si bien los tres postres se elaboran con una base de huevo, vainilla, azúcar y leche, se diferencian por su preparación y algunos detalles en el uso de ingredientes. Por ejemplo, el flan usa las yemas y las claras de los huevos; mientras que la jericalla sólo utiliza las yemas de huevo; o bien, el crème brûlée tiene una consistencia de la crema parecida a la de la jericalla, pero su técnica es un poco más elaborada para conseguir la capa crujiente del azúcar quemada, que aporta un contraste de textura.Para preparar la jericalla se hierve la leche con la canela y la vainilla. Por otro lado, se baten las yemas con el azúcar y al final se combina con la leche infusionada, para luego colar y hornear a baño María. Al final, en la superficie casi siempre queda una costra dorada y un poco quemada. La textura se parece al flan, pero es mucho más ligera y untuosa. La jericalla se presenta en el mismo recipiente en el que se hornea, para respetar y mostrar su costra, que tiene una consistencia más sólida y añade profundidad al sabor con ese toque de leche quemada.¡Ya sabes qué postre tienes que probar en tu siguiente parada por la Perla Tapatía! Fotografías: Antonio Flores 
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