Tips para cocinar un pavo delicioso
Ideas para Fiestas

Tips para cocinar un pavo delicioso

Por Kiwilimón - Diciembre 2011
La Navidad ya está aquí, sabemos que cocinar el pavo para navidad puede ser muy intimidante. ¡No te preocupes sigue los siguientes tips y cocina un delicioso pavo! 1. ¿Cuántos invitados vas a tener en tu cena de Navidad? Calcula 1/2 kilo de pavo por persona. Si vas a tener 20 invitados compra un pavo de 10 kilos. 2. Debes de descongelar tu pavo en el refrigerador, para que quede más jugoso. Calcula 24 hrs por cada 2.5 kg. Si tu pavo es de 10 kg debes descongelarlo 4-5 días antes. 3. A la hora de inyectar el pavo es importante hacer la menor cantidad de agujeros posibles para que no se salgan los jugos. Utiliza el mismo agujero para meter la jeringa a otros lados del pavo. 4. ¿Cómo sabes cuando el pavo está cocido? La temperatura interna del pavo debe leer 75 grados (165F) en un termómetro. Los jugos deben de salir transparentes. Si no tienes un termómetro te recomendamos leer en tu pavo cuantas horas recomiendan cocinarlo, ya que cada pavo es diferente. 5. Deja que el pavo repose 30 min antes de rebanarlo para evitar que se le salgan todos los jugos. 6. Ve el video cuando estés cocinando tu pavo para que te quedes más tranquila, haz click aquí. 7. Si te gusta el relleno de pavo, te recomendamos que lo cocines aparte es más higiénico. Puedes agregar un poco de caldo de pavo para que tenga el sabor. Utiliza esta receta de Relleno de Pavo con Manzanas. Checa esta receta de Pavo al Vino Tinto, no te va a fallar, Pavo de Navidad con Vino Blanco
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Los recuerdos son un montón de ladrillos que toman forma de edificación, de castillo de Disney, apenas se les pone unos kilómetros de distancia. En la comida este kilometraje se remonta a la niñez. Los platos que nos marcaron tienen como ambientación un momento de familia, una olla grande y un gesto de cariño dirigido a nosotros. Hay un narrador –mejor si tiene voz de Morgan Freeman–, y por supuesto, una abuela, una madre o alguien con quien pudimos establecer una conexión profunda. Que si aquella comida que recordamos con las vísceras y el corazón sabía rico sólo el universo lo sabe. Aquí es donde la distancia juega su truco. En los platillos entrañables hay algo de engaño que es al mismo tiempo un mantra sanador: sabe a un momento en el que nos sentimos queridos. Nos saben a amor. Nos saben a hogar. La nostalgia parece teñir de sepia y de rosa la memoria y con ello, los sabores y las vivencias pierden su nitidez. Por supuesto, esta emoción tiene la potencia de dejarnos tatuado el nombre de ese platillo que trataremos de replicar, buscar e interpretar en lo que cocinamos, comemos y compartimos. Yo no tengo una receta entrañable y especial. Tengo varias. Está el mole verde de mi abuelita y la sopa de tomate de mi mamá. Pero en el necio ejercicio que es recordar, he descubierto que en el amor a mis platillos favoritos no pesa tanto la complejidad de la receta como el tamaño del recuerdo. El mejor ejemplo que se me ocurre es el sencillo sándwich de frijoles refritos, queso Gouda y chipotle que mi papá asaba cada mañana en una sandwichera para que yo me lo llevara a la escuela. No sonaba la campana del recreo y yo ya me había comido dos de ellos –sí, dos–. El tema es que siempre he gozado de buen apetito y simplemente uno no le alcanzaba a mis ganas. A mi papá le dije una mentira piadosa. Le conté que a mis amigas les gustaba tanto mi sándwich que, mordida a mordida, me dejaban sin comer. La verdad es que yo prefería la culpa al hambre y sinceramente sus sándwiches me sabían a gloria. Él, un padre sumamente protector, comenzó a mandarme dos. Yo simplemente me los devoraba. Si alguien me pedía una mordida, me lo pensaba. Como mi historia, las recetas más especiales tienen la fuerza de hacernos sonreír y evocar cada sabor, cada sensación, como si estuviéramos ahí. Un sabor termina siendo una Polaroid, un puente al pasado y, al mismo tiempo, un gancho que nos conecta al aquí y al ahora. En Kiwilimón queríamos celebrar eso: el hermoso poder que tiene la comida para conectarnos con lo que más queremos. Por eso creamos un concurso, La Receta del Año. Con él queremos conocer las anécdotas detrás de las recetas que amas. Compártenos tu receta favorita y escribe junto a ella el relato de por qué es tan especial para ti. Al final premiaremos las mejores con una hermosa vajilla (con valor de más de 10 mil pesos), para que puedas perpetuar los recuerdos y vivencias. No sólo eso: serás parte de nuestro recetario del año y verás en video tu receta firmada con tu nombre.Para descubrir las bases de este concurso, checa esta nota o este video y si te quedan dudas, escríbenos por favor a chefkiwilimon@gmail.com. Anímate a compartir lo que más te gusta. Estoy segura de que la Receta del Año de Kiwilmón la tienes tú. Sube tu receta y su historia especial con el hashtag #Larecetadelaño desde tu cuenta en Kiwilimón y si aún no tienes, regístrate aquí.
La Navidad es una época llena de tradición y buenos deseos; desde la celebración en sí, la comida, las decoraciones y hasta los intercambios, eso es parte de las razones por las que esta temporada nos hace tan felices, claro, además de los regalos.Y cuando de regalos se trata, a veces lo más simple y tradicional es justo el detalle perfecto con el que puedes agradecer a alguien su amistad, apoyo en el trabajo o simplemente mostrar aprecio hacia esa persona especial.¿En qué consiste una canasta navideña?Una canasta de Navidad es un regalo típico que contiene pequeños alimentos no perecederos, en particular los favoritos de temporada como pastel de frutas, chocolate, nueces, mermeladas, galletas, miel, carnes ahumadas o secas y queso. Algunas pueden contener té, café o cacao e incluso pueden traer una taza y un platillo con temáticas de temporada. Pero también hay canastas de lujo con artículos de alta gama, como botellas de vino y otros licores. La tradición de la canasta navideña probablemente viene de brindarle una comida especial a aquellas personas que de otro modo no tendrían una cena memorable para la ocasión, o para personas aisladas que no pueden reunirse con sus familias en Navidad.Encuéntrala aquíEs justo esa historia que tienen las canastas lo que las hace ideales para la realidad en la que vivimos hoy, porque este año más que nunca podemos consentir a cada integrante de la familia, amigos o compañeros de trabajo con quienes no podemos estar cerca. Si quieres celebrar la temporada con ellos, pero a distancia, te recomendamos regalar canastas navideñas con los mejores productos gourmet, vinos y licores como las que están disponibles en Liverpool.Entre las opciones que vas encontrar podrás elegir la mejor canasta que incluya todo lo que tus seres queridos necesitan para celebrar durante el invierno, como una variedad de ginebras y vodkas, así como Bailey’s y productos para preparar aperitivos, o incluso cenas completas, como pastas o mejillones.Encuéntrala aquíSi la persona a la que quieres agasajar con una canasta es amante del vino, también hay deliciosas opciones que contienen vinos de uvas fáciles de maridar, hasta tequilas, whisky o brandy con galletas listas para untar patés, salsas o botanas, sin dejar de lado el toque dulce con mermeladas, café orgánico o té.Además, las canastas de regalo no tienen por qué sentirse como detalles impersonales que alguien más preparó, pues muchas de las marcas en el mercado tienen opciones únicas, por ejemplo, este año puedes encontrar  canastas saludables y veganas, que tienen granolas orgánicas, jengibre molido, galletas sin azúcar y almendras.Encuéntrala aquíAsí es que, si esta Navidad por la situación que vivimos no puedes estar cerca de las personas que más quieres, las canastas de regalo serán una excelente alternativa para demostrar tu afecto de una forma personal y cercana, como si hubieran sido hechos a la medida para esa persona especial en tu vida, y tú por supuesto te lucirás con un regalo delicioso.Encuentra las mejores canastas navideñas en Liverpool.com.mx y pídelas con entrega a domicilio o usa el servicio Click & Collect para recogerlas en los módulos especiales, o bien adquiérelas directamente en tu tienda más cercana con la tranquilidad de que comprarás en un lugar que cumple con todas las medidas de seguridad. Consiente a los tuyos de una manera diferente pero siempre llena de cariño para pasar felices fiestas.  
Los recuerdos son un montón de ladrillos que toman forma de edificación, de castillo de Disney, apenas se les pone unos kilómetros de distancia. En la comida este kilometraje se remonta a la niñez. Los platos que nos marcaron tienen como ambientación un momento de familia, una olla grande y un gesto de cariño dirigido a nosotros. Hay un narrador –mejor si tiene voz de Morgan Freeman–, y por supuesto, una abuela, una madre o alguien con quien pudimos establecer una conexión profunda. Que si aquella comida que recordamos con las vísceras y el corazón sabía rico sólo el universo lo sabe. Aquí es donde la distancia juega su truco. En los platillos entrañables hay algo de engaño que es al mismo tiempo un mantra sanador: sabe a un momento en el que nos sentimos queridos. Nos saben a amor. Nos saben a hogar. La nostalgia parece teñir de sepia y de rosa la memoria y con ello, los sabores y las vivencias pierden su nitidez. Por supuesto, esta emoción tiene la potencia de dejarnos tatuado el nombre de ese platillo que trataremos de replicar, buscar e interpretar en lo que cocinamos, comemos y compartimos. Yo no tengo una receta entrañable y especial. Tengo varias. Está el mole verde de mi abuelita y la sopa de tomate de mi mamá. Pero en el necio ejercicio que es recordar, he descubierto que en el amor a mis platillos favoritos no pesa tanto la complejidad de la receta como el tamaño del recuerdo. El mejor ejemplo que se me ocurre es el sencillo sándwich de frijoles refritos, queso Gouda y chipotle que mi papá asaba cada mañana en una sandwichera para que yo me lo llevara a la escuela. No sonaba la campana del recreo y yo ya me había comido dos de ellos –sí, dos–. El tema es que siempre he gozado de buen apetito y simplemente uno no le alcanzaba a mis ganas. A mi papá le dije una mentira piadosa. Le conté que a mis amigas les gustaba tanto mi sándwich que, mordida a mordida, me dejaban sin comer. La verdad es que yo prefería la culpa al hambre y sinceramente sus sándwiches me sabían a gloria. Él, un padre sumamente protector, comenzó a mandarme dos. Yo simplemente me los devoraba. Si alguien me pedía una mordida, me lo pensaba. Como mi historia, las recetas más especiales tienen la fuerza de hacernos sonreír y evocar cada sabor, cada sensación, como si estuviéramos ahí. Un sabor termina siendo una Polaroid, un puente al pasado y, al mismo tiempo, un gancho que nos conecta al aquí y al ahora. En Kiwilimón queríamos celebrar eso: el hermoso poder que tiene la comida para conectarnos con lo que más queremos. Por eso creamos un concurso, La Receta del Año. Con él queremos conocer las anécdotas detrás de las recetas que amas. Compártenos tu receta favorita y escribe junto a ella el relato de por qué es tan especial para ti. Al final premiaremos las mejores con una hermosa vajilla (con valor de más de 10 mil pesos), para que puedas perpetuar los recuerdos y vivencias. No sólo eso: serás parte de nuestro recetario del año y verás en video tu receta firmada con tu nombre.Para descubrir las bases de este concurso, checa esta nota o este video y si te quedan dudas, escríbenos por favor a chefkiwilimon@gmail.com. Anímate a compartir lo que más te gusta. Estoy segura de que la Receta del Año de Kiwilmón la tienes tú. Sube tu receta y su historia especial con el hashtag #Larecetadelaño desde tu cuenta en Kiwilimón y si aún no tienes, regístrate aquí.
Las propiedades de la guayaba son tan numerosas que se ha convertido en la fruta favorita de la temporada, especialmente por sus grandes cualidades antioxidantes, antiinflamatorias, analgésicas, astringentes y antisépticas. ¡Conoce y aprovecha todos los beneficios de la guayaba! La guayaba como antioxidante Gracias a su alto contenido de vitamina C (las guayabas tienen hasta 7 veces más que las naranjas) y vitamina A, E y D12 la guayaba funcionaría como un poderoso antioxidante que ayuda a combatir los radicales libres que dañan el organismo. Comer guayaba para mejorar la vista Como mencionamos anteriormente, la guayaba posee grandes cantidades de vitamina A, la cual es de gran utilidad para prevenir el deterioro de la vista y combatir enfermedades como cataratas o degeneración macular. Guayabas para combatir el colesterol Otro de los grandes beneficios de las guayabas, de acuerdo a estudios recientes, es que gracias al componente pectina, un tipo de fibra hidrosoluble, ayudarían a desechar el colesterol malo más fácilmente y mejoran el funcionamiento intestinal. Come guayabas para cuidar tu estómago Derivado de sus propiedades astringentes, antiespasmódicas y antimicrobianas, así como el alto contenido de taninos, las guayabas podrían disminuir diarrea, dolor abdominal y estreñimiento. Las guayabas cuidarían tu corazón Dentro de las propiedades de las guayabas encontramos también que contienen ácido arjunolico, un componente utilizado para tratar la arritmia cardíaca, la coagulación y para disminuir la presión arterial. Guayabas para la piel Las guayabas son ricas en licopeno, un antioxidante que cuida la salud de la piel y ayuda a prevenir el envejecimiento de las células. ¿Qué otras razones para empezar a consumir esta deliciosa fruta? Son ideales para comer como colación, en ensaladas, ponche y postres y no te cansarás de aprovechar todos sus beneficios.
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