12 toppings para llevar tu ensalada a otro nivel. ¡Olvidarás que estás comiendo ensalada!
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12 toppings para llevar tu ensalada a otro nivel. ¡Olvidarás que estás comiendo ensalada!

Por Kiwilimón - Octubre 2016

Aceptémoslo, las ensaladas pueden ser muy aburridas, ¡pero no tienen por qué serlo! Hay varias cosas que puedas hacer para hacerlas más sabrosas, divertidas y vibrantes, una de las alternativas es ponerles un topping diferente.

Nos referimos a un ingrediente que cambia el color, el sabor o la textura de tu ensalada para darle un toque diferente que no deje que te aburras ni en el primer bocado ni en el último.

Jitomate deshidratado

Si quieres agregar un toque de acidez y dulzura a una ensalada típica, no puedes fallar con este ingrediente lleno de sabor y antioxidantes.

Ajonjolí

Si lo que prefieres es un sabor terrino y mediterráneo entonces un poco de ajonjolí tostado le cambiará la cara a tu receta.

Tocino

Así es, todo sabe mejor con tocino, y no te preocupes por las calorías, compra el tocino de pavo que es mucho más bajo en grasa pero igual de rico.

Aguacate

El aguacate va casi con todo, le da una textura sedosa a tu ensalada y además te llena de grasas buenas para eliminar el colesterol.

Cacahuates

Pueden ser en crudo o garapiñados, pero ese crunch que le dan a tu ensalada es inigualable para lograr una textura interesante.

Parmesano

El queso es amigo de las ensaladas y aún más un parmesano fuerte, con cuerpo, textura arenosa y aroma muy presente.

Arándanos

Lo dulce y acidito de los arándanos no están peleados con la lechuga y espinaca. De hecho si usas un aderezo agridulce como el de miel y mostaza, quedan perfecto.

Pollo rostizado

Claro que sí, deja a un lado el pollo hervido y sirve un poco de ese pollo crujiente y jugoso con todo y piel a tu ensalada. Este tip te cambiará la vida.

Betabel

Si lo que buscas es mejor sabor, mejor textura y mejor color para tu ensalada no puedes equivocarte con un poco del saludable, vibrante y delicioso betabel.

Edamame

Estos chícharos asiáticos tienen mucha “carnita” además de que son 100% saludables y libres de calorías. Aprovéchalos para hacer una ensalada más llenadora y sana.

Coco

El coco funciona mejor en una ensalada que lleve frutas como gajos de mandarina o uvas, pero de cualquier manera es una forma ideal de añadir algo crujiente con sabor tropical.

Semillas de granada

Así como las ves sobre el chile en nogada se verán en tus ensaladas. Esas pequeñas semillas rojo carmesí resaltan más cuando también se usa un poco de queso de cabra en la receta.

Ahora, si también necesitas inspiración para decidirte en una ensalada de inicio entonces te dejamos cinco recetas para que dejes volar tu imaginación:

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Una mesa oaxaqueña se caracteriza por sus aromas, texturas y sabores. Hay moles y estofados, chapulines y chicatanas, tlayudas, mezcal y tejate. Oaxaca es también tierra de barro negro, de textiles, de alebrijes y mucha fiesta.La comida es parte de sus celebraciones típicas, incluso hay fiestas dedicadas a los alimentos como lo son el festival de los 7 moles, las ferias del mezcal y del tejate, así como fiestas patronales que siempre clausuran con una buena comida. Porque Oaxaca es la Tierra del sol (y del sabor), como asegura la Canción Mixteca. Visitar Oaxaca es construir recuerdos memorables en cada bocado, es apreciar la generosidad de su tierra y sus anfitriones, quienes conservan y comparten con amor un legado gastronómico heredado por generaciones. Por eso, ir a Oaxaca implica celebrar cada día en la mesa. La cocina de Oaxaca es tan variada como sus ocho regiones, en las que hay una increíble oferta gastronómica que incluye productos derivados del maíz, frutos del mar, chiles, hierbas, plantas e insectos endémicos. Te presentamos algunos de los platillos típicos oaxaqueños que tienes que probar en este estado: Chocolate de agua y tejate Son bebidas fáciles de encontrar en sus mercados, como el 20 de noviembre. Es una combinación memorable el chocolate de agua en compañía de un pan de yema, originario de los Valles Centrales, que elaboran sin líquidos más que las yemas y el huevo entero. Otra bebida obligada es el tejate, bebida de origen prehispánico que se prepara a base de maíz y cacao. Tlayudas y taquitos de lechón Nada te faltará si inicias el día con una tlayuda. Se trata de una tortilla de maíz de aproximadamente 30 centímetros, dorada sobre comal, típica de Oaxaca. Suelen prepararla con manteca, quesillo, frijoles, tasajo, aguacate y salsa. Para las noches de mezcal, unos tacos de lechón debes probar, puedes encontrarlo en puestitos emblemáticos como el Lechoncito de Oro, donde los preparan con chicharrón.Insectos Un clásico de los mercados son los chapulines naturales o con limón y chile, que son una delicia. Los encontrarás sueltos en mercados, donde te los venden a granel, o en restaurantes para botanear con un buen guacamole. La chicatana es otro insecto endémico de Oaxaca, es una hormiga que se prepara en salsas e incluso en moles y tamales. Sin embargo, la chicatana es difícil de conseguir y se recomienda sólo consumirla en temporada, que corresponde al periodo de lluvias. Moles oaxaqueños Los siete moles emblemáticos de Oaxaca son el  negro, el rojo, el coloradito, el amarillito, el verde, de chichilo y el manchamanteles. Todos son deliciosos y se elaboran con ingredientes y técnicas particulares que les dan una personalidad única. Emplean diferentes chiles, especias y proteínas, dependiendo la región en la que te encuentres. Mis favoritos son el amarillito, elaborado con chile ancho y costeño amarillo, jitomate, cebolla, ajo, comino, hierba santa, clavo, pimienta y tortilla, el cual sirven con chochoyotes (bolitas de masa de maíz), y el mole negro oaxaqueño, cuyo ingrediente principal es el chile chilhuacle. ¡No esperes más y prepara este rico plato oaxaqueño!  
Existen de antojos a antojos. Uno que tiene mucho arraigo en Jalisco y estados colindantes es la birria: una receta consistente a base de carne cocida en horno, tradicionalmente de piedra o al hoyo, bañada en una salsa o adobo donde los chiles son claves.  Sobre su origen hay varias versiones, y en todas se unen los saberes en técnicas de cocción de los locales mexicanos con los ingredientes introducidos por los españoles, en especial la res, el cerdo y el chivo. Justo una de las versiones habla sobre la popularidad que tuvo el chivo a mediados de 1800, en la zona de Jalisco y Zacatecas, antes llamada Nueva Galicia, donde estos animales se multiplicaron a tal grado que los ganaderos optaron por regalarlos a sus trabajadores.  Estos hombres y mujeres decidieron no sólo aprovechar la leche, como los españoles, sino todo el animal cociéndolo bajo tierra o en horno de piedra como lo hacían con otras carnes. Para enriquecer la receta untaron un adobo enchilado que generalmente empleaban para cocinar aves, y el resultado al paso de los años es la birria como la conocemos y disfrutamos hoy.  Otra versión sobre el origen de la birria me la compartió la investigadora Maru Toledo, quien ha dedicado más de 20 años al estudio de la cocina de la zona occidente. Datos que nos llevan al municipio jalisciense de Ameca, donde gracias al registro de las jornadas laborales de los vaqueros se sabe de una preparación que hacían bajo tierra con algunas de las reses que tenían al alcance y que los caporales seleccionaban para alimentar a todas sus cuadrillas.  Maru me aclara que esta preparación sólo iba untada con grasa, de donde viene el término birriar, que para los peninsulares hacía alusión a algo sucio o embarrado, por como veían que aderezaban el animal. Sea cual sea la versión, lo popular a la birria nadie se lo quita, y por ello al extenderse su consumo por otros estados como Aguascalientes, Michoacán, Zacatecas, Nayarit y Colima, y en el mismo Jalisco, los lugareños fueron imprimiendo su toque a la carne, al adobo y ajustado sus formas de cocinar, según sus posibilidades. Ahora no sólo el chivo y la res son protagonistas, existen zonas en estos estados que la preparan con cerdo, borrego, conejo, armadillo, iguana, pollo, ternera, pescado bagre y mixtas. Perfectas proteínas que cobijan con un mundo de adobos compuestos por chiles y especias que obedecen también a los ingredientes al alcance, aunque el chile guajillo y el jengibre seco son constantes. A la colorada versión se suma la llamada birria blanca que aún sobrevive en el Occidente; generalmente es de res y se condimenta con algunas hierbas de olor para cocinarse bajo tierra o en horno, métodos tradicionales a los que se han sumado la birria al vapor o hasta hecha como carne cocida. Por último, no nos olvidemos de la birria tatemada: proceso que consiste en volver a poner la carne ya cocida al calor del horno y dejar que se haga una costrita, que al menos en Jalisco encanta, junto a unas tortillas recién hechas y un extra de caldito por un lado. Fotos: Gilberto Hernández.
La dieta cetogénica, o dieta keto, consiste en bajar tu consumo de hidratos de carbono en tu alimentación diaria y sustituirlos por grasas buenas para poder generar un proceso metabólico llamado cetosis, el cual ayuda a que el cuerpo utilice sus reservas de energía, o sea, la grasa corporal y lograr perder peso. Beneficios de la dieta keto Lo maravilloso de la dieta cetogénica para algunas personas es que permite perder grasa con mayor velocidad. Algunos de sus beneficios se han demostrado para tratar enfermedades metabólicas como resistencia a la insulina, problemas hormonales y hasta neurológicas como la epilepsia. Como puedes darte cuenta, la dieta keto puede traer consigo múltiples beneficios para la salud, si se lleva con responsabilidad y se acude con un especialista. ¿Qué no comer en la dieta keto? Recuerda que en la dieta cetogénica debes evitar comer cualquier alimento alto en carbohidratos, por lo que seguramente tendrás que despedirte de varios de estos: Alimentos que contengan azúcar añadida como refrescos, jugos, pasteles, helados y dulces.Almidón, que puedes encontrar en cereales, productos derivados del trigo, maíz, arroz, quinoa, así como en tubérculos como papa, camote.Leguminosas: habas, garbanzos, lentejas, edamamesFrutas, por su contenido de azúcar.Grasas saturadas, aceites refinados.Alcohol, especialmente la cerveza y licores por su alto contenido de carbohidratos.Uno de los grandes retos de las dietas cetogénicas es evitar el estreñimiento, por lo que hay que incluir fibra, así que NO se te olvide consumir tus verdes: espinacas, lechugas, pepinos, nopales, brócoli e hidratarte muy bien. ¿Ya sabías qué alimentos se deben evitar en la dieta cetogénica?
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