5 comidas que no debes temer si estás embarazada
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5 comidas que no debes temer si estás embarazada

Por Kiwilimón - Junio 2016
  Recomendamos: Alimentos que no deben comer las mujeres embarazadas Seguramente, en más de una ocasión te han dicho que existen ciertos alimentos que están prohibidos durante el embarazo. Si bien es cierto que debes cuidar tu alimentación, algunos platillos son más inofensivos de lo que creías.

Sushi

Aunque no lo creas, puedas comer sushi, siempre y cuando te abstengas de ciertos pescados, como la caballa, el tiburón, el blanquillo, el atún y el pez espada, ya que contienen altos niveles de mercurio. Recomendamos: ¿Sabes si estás comiendo sushi correctamente? Aquí te lo decimos.

Quesos suaves

Muchas veces los quesos suaves están elaborados a base de leche no pasteurizada, lo cual puede provocar intoxicaciones o infecciones estomacales. Si eres fan del brie, feta o del queso azul, busca los productos lácteos que especifiquen claramente en su etiqueta que han sido elaborados con leche pasteurizada. Receta: Esta botana con queso brie es facilísima y deliciosa.

Huevos

Si tienes antojo de unos huevos estrellados, ¡no te quedes con las ganas! Solamente asegúrate de cocer bien tanto la yema como la clara. Evita comer huevos crudos o alimentos que los contengan (salsas, aderezos, masas, etc.), ya que pueden estar contaminados con bacterias, Receta: Estos huevos con espinaca son la mejor manera de comenzar el día.

Embutidos y carnes frías

Como en el caso de los huevos, puedes comer este tipo de carne, siempre y cuando esté bien cocida. El mayor peligro en este tipo de alimentos es que estén contaminados con listeria y provoquen una infección. Receta: ¡Estas croquetas de jamón de pavo están para chuparse los dedos!

Café

Puedes consumir café durante el embarazo, de manera moderada. Una pequeña taza (entre 150 y 300 mg) al día está bien. Más de eso ya no es recomendable. Receta: Disfruta este delicioso pastel de café frío. ¡Ideal para un día caluroso! Antes de añadir un nuevo alimento a tu dieta durante el embarazo, recuerda consultarlo con tu médico. Solamente un especialista puede sugerirte los alimentos que más se ajustan a tus necesidades y las de tu bebé.
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La comida es uno de nuestros gastos principales, no sólo porque tenemos que alimentarnos para vivir, sino porque además hay una gama infinita de opciones deliciosas que puedes comprar ya hecha.Tan sólo en México gastamos alrededor de 37 por ciento de nuestros ingresos en comida, lo cual es algo considerable si lo comparas con el porcentaje recomendado a destinar para pagar una renta, que es de 30 por ciento. Es decir, podrías estar gastando un poco más de lo que pagas de renta en comidas.Así que buscar opciones económicas sin privarte de comida que te nutra puede ser una gran forma de economizar con tus ingresos y, además, comenzar a comer de manera más consciente, con estos consejos sencillos.1. Reemplaza carnes por proteínas vegetalesLa carne y el pescado suelen ser los ingredientes alimenticios más caros en nuestros menús, por lo que probar algunas comidas vegetarianas durante la semana te ayudará a mantener los costos de tus comidas abajo. Además, existen muchas formas de reemplazar la proteína animal por vegetal e incluso puedes instaurar un "día sin carne" a la semana.2. Compra pollo enteroLa forma más barata de comprar pollo es comprar un pollo entero. De un pollo entero obtendrás 2 pechugas, 2 muslos, piernas y alas, además de un huacal (huesos) para hacer caldo. De él obtendrás varios guisos, por ejemplo, una tinga con la pechuga, un estofado con los muslos y las piernas, además de infinidad de platillos que requerirán del caldo. Congela lo que no vayas a comer y tu pollo entero no sólo será económico, sino muy rendidor.3. Usa frutas y vegetales congeladosLas frutas y verduras congeladas están subestimadas, porque piénsalo, ya vienen precortados y listos para usarse, son igual de buenos (sólo tienes que evitar aquellos con sal, azúcar o grasas) y por lo regular son más baratos que las variedades frescas. Las verduras congeladas se recogen en el pico de frescura y luego se congelan para sellar sus nutrientes, así que no perderás lo mejor de ellas.4. No desperdicies nadaTirar comida es lo peor que puedes hacer, así que sé estricto sólo compra lo que realmente vas a comer. Para esto, necesitas comenzar a planear las comidas, con el fin de utilizar todos los ingredientes de tu lista. Congela cualquier alimento que no utilices. Las bolsas y cajas de almacenamiento de alimentos serán útiles.5. No compres nada fuera de tu lista del súperElabora un plan de comidas semanal usando los ingredientes que ya tienes y haz una lista de compras de los artículos que faltan.Intenta no comprar cuando tengas hambre. Las personas que compran cuando tienen hambre tienen más probabilidades de gastar más, especialmente en alimentos menos saludables, como refrigerios ricos en grasas y azucarados.
De entre las enfermedades crónicas, el hígado graso o esteatosis hepática no alcohólica es una de las más comunes y entre 20 y 30 por ciento de la población mundial lo padece.Hay varios factores para que una persona desarrolle esta enfermedad, entre ellos, algunos de carácter genético, pero también ambientales, sociales y de comportamiento, en especial, alimenticio, por lo que llevar una alimentación adecuada y congruente con las necesidades de cada persona es esencial.¿Qué es hígado graso?Es una afección que ocurre cuando la acumulación excesiva de grasa en el hígado provoca inflamación, lo que puede desarrollar cicatriz por la inflamación constante (conocido como fibrosis) y, finalmente, provocar daño hepático crónico o cirrosis.Aunque con frecuencia las personas quieren saber los síntomas de hígado graso, este padecimiento tiene una progresión asintomática, “solo algunos con estatohepatitis no alcohólica pueden presentar fatiga, malestar general y dolor abdominal “vago” en cuadrante superior derecho”, de acuerdo con la Secretaría de Salud. Por otra parte, según la Organización para Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), la obesidad es considerada uno de los principales factores de riesgo de esta enfermedad. Además de la diabetes, los niveles excesivamente elevados de colesterol o grasas en la sangre (dislipidemia), el síndrome metabólico (es decir, el conjunto de presión arterial elevada, azúcar en la sangre elevada, exceso de grasa corporal en la cintura y niveles anormales de colesterol) y la etnia, pues estudios han mostrado que los hispanos y japoneses padecen más de hígado graso.Dieta para el hígado grasoCuando una persona es diagnosticada con hígado graso, el tratamiento no farmacológico con frecuencia indica una modificación en el estilo de vida, por ejemplo, eliminar el consumo de alcohol, bajar de peso y una dieta hipocalórica sola o en conjunto con incremento en la actividad física, claro, todo guiado por profesionales de la salud, como un nutriólogo.La dieta hipocalórica consiste en controlar la ingesta de calorías, pues cuando consumimos más calorías de las que necesitamos, estas se almacenan como tejido graso o adiposo.Por ejemplo, en esta dieta se suele reducir la ingesta diaria de alimentos que aportan hidratos de carbono complejos, como el arroz, la pasta o el pan y preferir el consumo de hortalizas, carnes magras (aquellas que contiene poca grasa, como la pechuga de pollo), pescados, frutas y huevo, todos ellos cocinados de formas saludables, como a la plancha o al vapor.Este tipo de dieta no elimina el consumo de ningún tipo de nutriente, sino que simplemente indica su ingesta en una cantidad mínima.Recuerda que esta enfermedad sólo puede ser diagnosticada por una médico y que una dieta siempre debe ser guiada por un nutriólogo, pues debe ir adapatada a tus necesidades.
Conocer las pupusas podría abrirte a un mundo de sabores, pues se trata de un platillo tradicional de El Salvador que puede ir relleno de frijoles, queso o chicharrón y hecho a basa de harina de maíz.Como desayuno o como cena, las ‘pupas’, como también se les llama, son tan geniales y populares que hasta Leonardo DiCaprio las ha probado y es fanático de ellas, e incluso hay una pupusa Obama, en honor del expresidente Barack Obama.Descubre con nosotros todo lo que las pupusas representan, un poco de su historia y sabores con estos datos que seguro aún no conocías.1. Hay un Día Nacional de las PupusasTiene poco tiempo siendo celebrado, pero el Día Nacional de las Pupusas se celebra el segundo domingo de noviembre desde el 2005.2. Tienen mucha historiaEl origen de las pupusas podría remontarse al siglo XVI, pues en uno de los texto de 1570 de Fray Bernarndino de Sahagún se menciona una “especie de tortilla de maíz cocida que los indígenas mezclaban con carne y frijoles”.3. Miles de rellenosTradicionalmente, las pupusas llevan queso con frijol, ayote, chipilín, hongos, espinaca, papelillo, cochinito y loroco. Pero actualmente, pueden contener desde carnes, queso y vegetales, hasta mariscos; los rellenos para las pupusas parecen no tener final.4. Significado de la palabra pupusasEl nombre pupusas es muy particular y se queda grabado en la cabeza de cualquiera, pero ¿qué significa? Esta palabra viene del idioma pipil y significa tortilla grande rellena o abultada.5. Pupusas de coloresEn lugares como Antiguo Cuscatlán, municipio de El Salvador, las pupusas se hacen de colores como rosa, amarillo o verde. Si tienes la oportunidad, no dejes de probar este delicioso platillo de El Salvador y sigue descubriendo la increíble gastronomía que América Latina tiene para ti, por ejemplo, la colombiana.
El arroz y los frijoles son dos de los granos que nos han acompañado por mucho tiempo y que son conocidos en todo el mundo.Tan sólo el arroz es el tercer cereal más producido en el mundo, mientras que el frijol es nativo de México (también de Guatemala y El Salvador) y cultivado en todo el mundo.No es raro comer cada uno como guarnición a diversos guisos, pero comerlos juntos también es una forma popular no sólo en México, sino en varias partes de América Latina.Tan sólo de Cuba nos llegan los moros y cristianos, platillo famoso mundialmente a base de arroz con frijoles, que cuenta además con otra versión llamada Congri, aunque no son lo mismo.De ellos, podemos saltar a México, en específico a Michoacán, donde el arroz cocido se come con frijoles refritos caldosos, acompañados de una salsa hecha con jitomate, ajo y chile verde, y se llama Morisqueta.Si bajamos un poco, en Centroamérica tenemos el Gallo Pinto, característico en Nicaragua y Costa Rica, aunque diferente en su preparación en cada país, pues en el primero, el plato no incluye el caldo de los frijoles y su consistencia es similar a la del picadillo.Por su parte, el arroz con habichuelas es característico del Caribe, en particular, de Puerto Rico y República Dominicana. Este consiste en arroz blanco con frijoles marrones, o habichuelas rosadas, como son conocidas allá.En Perú existe el Tacu Tacu, un platillo que aprovecha las sobras de los alimentos por tradición y que resulta en una combinación deliciosa de los cereales con ají, y que suele servirse con huevo, carne o pollo.Y como estos platillos, existen muchos otros más, en toda América Latina, preparados, nombrados y acompañados de maneras diversas en cada lugar, pero todos con la misma base: el arroz y los frijoles.Si amas el arroz, puedes comerlo en todas estas versiones:Arroz con Leche CremosoArroz con Brócoli y QuesoArroz Rojo con VegetalesSi lo tuyo son los frijoles, pruébalos así:Tortitas de Frijoles NegrosEnsalada de Nopal con FrijolesFrijoles Charros con Chorizo
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