5 pueblos gastronómicos para tu “bucket list”
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5 pueblos gastronómicos para tu “bucket list”

Por Kiwilimón - Enero 2016
Cada quien tiene su propia lista de deseos donde apuntamos todos los lugares a los que queremos viajar, y si eres una amante de la gastronomía, esos lugares normalmente también con epicentros culinarios. En México hay muchísimos pueblos que además de tener una oferta cultural que incluye arquitectura, artesanía y destinos naturales, también te espera con comida deliciosa. Hoy te contamos de cinco pueblos mexicano que deberían entrar en tu lista de viajes para el 2016. Apatzingán, Michoacán Cerca de la costa del Pacífico Mexicano y a menos de una hora de la ciudad de Morelia se encuentra este pueblo con una historia culinaria viejísima. Los platillos tradicionales de este lugar son el aporreadillo (carne semiseca y deshebrada), la morisqueta (arroz con frijoles bañados con salsa y queso o carne) y el siempre tradicional caldo de olla. Eso sí, cuando visites, no te pierdas, por ningún motivo y de ninguna forma sus tradicionales corundas. Receta: Crema de aguacate Teotilán del Valle, Oaxaca En Teotitlán también hay una larga tradición gastronómica, pero la visita a este pueblo oaxaqueño vale la pena simple y sencillamente por un nombre: Tlamanalli. Este restaurante de la cocinera tradicional Abigail Mendoza no sólo ha sido elegido como uno de los mejores de México sino que incluso ha entrado en la lista del New York Times como uno de los lugares donde hay que comer, en todo el mundo, antes de morir. Receta: Tlayuda con frijol y queso Papantla, Veracuz Sí, este sitio es célebre por sus atrevidos voladores, pero también tienen muchos platillos deliciosas que ofrecer y es por eso que son uno de los pueblos mexicanos donde más vale la pena llegar con hambre. Ahí podrás encontrar tamales de frijol, pescado, picadillo, camarón y chicharrón. También hay atoles de todo tipo: morado y de camote entre ellos. Y para el diente salado no hay que perderse sus moles, enmoladas y enchiladas veracruzanas. Receta: Atole de cajeta Yecapixtla, Morelos La cecina más famosa de todo México proviene de este pueblo que llama a miles de visitantes cada año para venir a probar sus platillo estrella. Puedes disfrutarla en los diversos restaurantes que hay cerca de la parroquia central, aunque también puedes comprar por kilo y llevártela a casa para compartir con todo el mundo. Te recomendamos que también pruebes la versión enchilada, te encantará. Receta: Tacos de cecina en tortilla azul Valladolid, Yucatán Hay muchos que apuestan por la comida oaxaqueña como la mejor del país, pero si hay una gastronomía local que será siempre su eterno rival, esa es la comida yucateca. Si te gusta la cochinita, los salbutes, el recado negro, el queso relleno o el lechón entonces Valladolid será el paraíso para ti. Además puedes saborear una deliciosa sopa de lima y tomar un delicioso café mientras paseas por las pintorescas calles del pueblo. Receta: Salbutes  
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Por lo general, lavar frutas y verduras con agua suele ser suficiente para eliminar la mayoría de los microbios y posibles patógenos que se encuentren en los productos frescos, pero a veces hay algunos que simplemente nos causan más desconfianza, como las fresas.Los productos frescos pueden albergar bacterias, hongos y otros microbios junto con trazas de productos químicos. Afortunadamente, hay pasos que puede tomar para ayudar a mejorar la seguridad de las frutas y vegetales.Por ejemplo, aunque parezca un paso sobrentendido, cuando manejemos frutas o en general nuestros alimentos frescos, debemos tener las manos limpias, así que primero debes lavar tus manos con agua y jabón.Otros puntos clave son limitar las cantidades que compras, pues la mayoría de los productos frescos sólo se puede almacenar de dos a cinco días, aunque frutas como las manzanas pueden durar mucho más en temperaturas adecuadas.Por otra parte, aunque lavar los productos antes de guardarlos puede parecer una idea práctica, hacerlo puede promover el crecimiento bacteriano y acelerar el deterioro, por lo que es más recomendable esperar y lavar las frutas hasta antes de usarlas. La forma correcta de lavar las frutas sin jabones ni químicosNingún método de lavado elimina por completo o mata todos los microbios que puedan estar presentes en las frutas, pero la ciencia ha demostrado que enjuagar minuciosamente los productos frescos bajo el chorro de agua es una forma eficaz de reducir el número de microorganismos. Además, lavar las frutas también ayuda a eliminar los residuos de pesticidas que puedan tener.Para lavar tus frutas sólo tienes que frotarlas bajo el chorro de agua, para eliminar la suciedad y los microorganismos de la superficie. También puedes sumergirlas en un recipiente limpio lleno de agua y tallarlas ahí, sin usar soluciones de jabón ni de cloro, pues algunas frutas son porosas y podrían absorber esos químicos, y cambiar su seguridad y sabor.Cómo lavar frutas con cáscaras o exteriores durosMuchas veces pensamos que este tipo de frutas, como melones, piñas o naranjas, no requieren ser lavadas, pero es recomendable hacerlo, pues cuando cortas estas frutas, podrías introducir los microbios de la superficie a la parte que te vas a comer, así que procura lavarlos bajo el chorro de agua antes de comenzar a pelarlos o cortarlos. Algunas instituciones de salud pública recomiendan además usar un cepillo limpio para frutas y verduras, con el fin de eliminar de manera más eficaz cualquier patógeno potencial de la piel o cáscara.Manzanas, pepinos y otras frutas firmes: lava bien frotando con tus manos bajo el chorro de agua o pela para eliminar ceras de preservación. Melones: las superficies rugosas y enredadas de algunos tipos de melón son un gran ambiente para microorganismos que se puede transferir a las superficies interiores cuando los cortas, así que para minimizar el riesgo de contaminación, cepille los melones y lávalos bajo el agua corriente antes de pelarlos o cortarlos en rodajas.Frutos rojos: las moras, las fresas o las zarzamoras son conocidas como frutos rojos o bayas, y son extremadamente frágiles, por lo que es importante ser extremadamente cuidadoso con ellas. La forma más fácil de lavar las fresas, moras y demás bayas es colocarlas en un colador y enjuagarlas con un chorro lento de agua corriente. No es recomendable remojarlas, porque los frutos rojos, como las fresas, actúan como una esponja y absorben mucha agua, lo cual afecta tanto su sabor como su textura. En el caso particular de las fresas, no debes quitar los tallos antes de lavarlas, ya que eso creará otra forma de que absorban agua.Melocotones, ciruelas y otros frutos suaves. Lávalos bajo el agua corriente y sécalos con papel o servitoallas.Si para tu paz mental necesitas algo que te haga sentir que estás desinfectando tus frutas, puedes probar con una mezcla de vinagre y agua, libre de químicos. Llena un recipiente grande con 8 tazas de agua, agrega 2 cucharadas de vinagre de manzana, y remoja ahí durante 15 minutos las frutas y verduras. Después de que haya transcurrido el tiempo, frota suavemente, cuela, seca y listo. Considera evitarlo con las frutas y verduras porosas, para que no cambien ni su sabor ni su textura.
Pasillo de Humo es un pequeño rincón de Oaxaca en la Ciudad de México, además, es el lugar perfecto para adentrarse en la gastronomía oaxaqueña con sus deliciosas tlayudas, moles y cócteles. La legendaria Celia Florián, una de las cocineras tradicionales más importantes y galardonas de nuestro país y la mente maestra detrás del restaurante Las Quince Letras en Oaxaca, junto con su hijo Alam Méndez, quien llevó la comida oaxaqueña a Washington, fueron los encargados de traernos la auténtica cocina oaxaqueña a la Ciudad de México. Los platillos que podrás encontrar en Pasillo de Humo son una versión contemporánea de la comida oaxaqueña, pero siempre con el sabor que caracteriza esta tradición culinaria. A través de sus recetas, Celia y Alam se han dado a la tarea de demostrarle al mundo que la comida tradicional oaxaqueña es tan compleja y esplendorosa como cualquier otra. Para comenzar tu viaje a través de la tradición culinaria de Oaxaca, te recomiendo los molotes istmeños de plátano macho con mole rojo, son el balance perfecto entre dulce y picoso, un digno representante de la comida oaxaqueña. Para el plato fuerte, puedes probar la crujiente y deliciosa tlayuda de chorizo y chapulines, el aromático mole rojo, la decadente panceta de cerdo con mole manchamanteles o el mole amarillo de res. Cada uno de estos postres te enamorarán de la gastronomía oaxaqueña bocado a bocado. Pasillo de Humo también ofrece una increíble selección de cócteles y los mejores mezcales. Te recomiendo el cóctel con chepiche, mezcal, pepino y limón. Aunque también puedes pedir el tradicional chocolate oaxaqueño. Para el postre, te sugiero probar el clásico tamal de chocolate. Si visitas este pedacito de Oaxaca a la hora de desayuno, no te puedes perder el pan dulce y el chocolate caliente. Luego puedes pedir la cazuela con huevo estrellado, hoja santa, quesillo y chapulines.
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