5 recetas con Nutella para diciembre

Por Kiwilimón - Diciembre 2014
Hay algo en la Nutella que nos encanta, puede que le achaquemos ese gusto a los niños, pero la realidad es que es un ingrediente dulce y delicioso que va muy bien con esta época del año. Te sorprenderás de la gran cantidad de diversas preparaciones que puedes lograr para Navidad, por eso aquí te dejamos nuestro top 5: recetas con Nutella para diciembre.

Pastel de Nutella (con dos ingredientes)

Puede sonar extraño, pero no es broma. Todo lo que necesitas para crear este delicioso y sedoso pastel son dos ingredientes: Nutella y huevo. Lo que obtendrás es un pastel súper suave y con un sabor puro a avellana y chocolate, rinde para ocho porciones y es la alternativa ideal si tienes poco tiempo, pero quieres sorprender a tus niños e invitados. Ver receta completa aquí: http://www.kiwilimon.com/receta/postres/pasteles/pasteles-de-chocolate/pastel-de-nutella-con-dos-ingredientes Pastel de nutella

Macarrón de chocolate relleno de Nutella

Los macarrones son pequeños bocadillos dulces típicos parisinos. Son suaves, crocantes y los puedes encontrar de diferentes sabores y colores. En esta ocasión te damos la receta para macarrones rellenos de Nutella y hechos a partir de chocolate. Es el postre ideal cuando no quieres usar cubiertos y prefieres una cena tipo canapés. Ver receta completa aquí: http://www.kiwilimon.com/receta/postres/macaron-de-chocolate-relleno-de-nutella Macarron relleno de nutella

Chocolate caliente de Nutella

En esta época de frío es difícil encontrar algo mejor que un chocolate caliente para calentarse. Pero puede que tal vez hayamos encontrado algo que lo supere, y es el chocolate caliente de Nutella. Hacerlo no te llevará más de 10 minutos, y puedes decorarlo con crema batida para hacer aún más dulce y llamativo. Ver receta completa aquí: http://www.kiwilimon.com/receta/bebidas/chocolate-caliente-de-nutella Chocolate caliente de nutella

Muffins de Nutella

Todo lo que necesitas para esta receta es Nutella, harina para hot cake, azúcar, mantequilla, leche y huevos. Lograrás unos muffins suavecitos y rellenos de la rica Nutella. Puedes decorarlos con almendras ralladas para que se vean mejor y para complementar el sabor dulce con un poco de ese sabor terrino de las nueces. Ver receta completa aquí: http://www.kiwilimon.com/receta/concurso/muffins/muffins-de-nutella Muffins de Nutella

Cómo hacer Nutella en casa

Es muy simple ir al súper y comprar un poco de Nutella, pero si a ti te gusta crear toda tu comida desde lo más básico aquí te decimos cómo hacer tu propia Nutella casera. No necesitas demasiados ingredientes, la verdad es que lo principal es tener unas buenas avellanas y chocolate en polvo. Lo demás son ingredientes caseros que debes tener en tu alacena. Ver receta completa aquí: http://www.kiwilimon.com/tips/tips-de-cocina/como-hacer-nutella-en-casa Como hacer nutella en casa  
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Convivir con un niño significa pasar horas de actividad sin descanso. Los pequeños siempre suelen estar llenos de energía, hasta que notas que un día se despierta y no es el mismo. Como mamá, muchas veces notas que algo sucede e intuyes que podría enfermarse, pero aún no del todo, así que conocer las señales que manda el sistema inmunológico podrían ser útiles para saberlo con certeza.Así como podemos saber que algo va mal si los pequeños amanecen decaídos, también podemos fijarnos en otros indicios que nos alerten sobre el estado de su sistema inmune, pues los niños menores de tres años tienen una respuesta inmune menor, lo cual los hace más susceptibles a virus y bacterias.Pero no te preocupes, porque con cada respuesta inmune que tus hijos tienen a los gérmenes, fortalecen su sistema inmunológico y su cuerpo podrá reaccionar para combatir con éxito una enfermedad. Presta atención a estas alertas si notas que está un poco decaído o no quiere comer y prevé si su sistema inmunitario está comprometido.1. Está somnolientoUn niño cansado no es necesariamente una señal de alerta, pero si tu hijo sólo quiere estar en el sofá y no hacer nada más, y no es por haberse quedado despierto hasta tarde la noche anterior, esto podría ser una señal de que su sistema inmunológico está luchando contra algo.2. Está apagadoComo mamá, conoces bien a tu hijo y sabes cuánta pila tiene durante el día, es por eso que cuando está apático, irritable o simplemente inquieto y molesto, es posible que esté enfermándose.3. Parece que tiene fiebreLa fiebre es una respuesta a las infecciones que indica que el cuerpo está haciendo algo para combatirlas. Muchas veces, no son para preocuparse, pero si tu hijo tiene menos de 2 años y tiene fiebre de 38° o más, acude con el médico lo antes posible.4. No tiene hambreUn sistema inmunitario comprometido podría afectar el apetito de un niño, según la Facultad de Medicina de la Universidad de Indiana. Pero no te asustes si se salta una o dos comidas, lo importante es que tu hijo tome muchos líquidos. Finalmente, su apetito volverá.5. Tiene una erupción en la pielUna erupción cutánea que no es atribuible a una alergia podría ser un signo de una infección viral, de acuerdo con Medical News Today. La forma en que se trata la erupción dependerá de la causa, pero si dura más de una semana, se propaga rápidamente y está lastimando a su hijo, lo mejor es buscar atención médica.6. Tiene problemas estomacalesUn problema del sistema inmunológico puede afectar el estómago de un niño y podría presentar síntomas como cólicos o diarrea si su sistema inmunológico tiene alguna deficiencia. Si has notado esto, asegúrate de mantener a tu hijo hidratado y consulta a su doctor.Si bien es casi inevitable que los niños enfermen, hay formas de ayudarlos a fortalecer su sistema inmunológico. Una dieta constante y saludable que incluya nutrientes como vitaminas, minerales, proteínas y carbohidratos buenos es básica para el crecimiento de un niño y un sistema inmune fuerte.Y por irónico que parezca, la exposición adecuada a los gérmenes también puede ayudar a que tu hijo se mantenga más saludable. Entonces, sólo recuerda que con cada resfriado, el sistema de tu pequeño se volverá más fuerte y saludable.Come muchas frutas y verduras que contengan los nutrientes que necesitas con estas recetas:Sopa de papa con rajasTortitas de brócoli con queso panelaEnsalada de garbanzos3 bowls de frutas
El té, esa bebida caliente que muchos toman para relajarse o para aminorar algún mal común, resulta tener un sinfín de variantes deliciosas con un sabor y olor diferente para cada gusto. Puedes encontrar el té en su presentación más básica, dentro de bolsitas de tela o en hierbas secas, listo para ser transformado en infusión y por ello, es necesario que conozcas los 6 tés más populares que no pueden faltar en tu alacena. Té verde El té verde es quizás el té más popular debido a sus propiedades antioxidantes y nutricionales, porque como explica el el doctor Leonardo López Guzmán, experto en medicina natural y homeopatía, “los antioxidantes combaten el envejecimiento prematuro y protegen a nuestro cuerpo de la contaminación ambiental y química”. Además, las personas lo relacionan con la pérdida de peso y aunque no es la clave para lograrlo, la nutrióloga Nineth Carrillo comenta que gracias a su riqueza de catequinas y polifenoles, el té verde propicia la disminución del colesterol y disminuye el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, razón por la cual todas las señoras tienen una cajita lista para abrir en sus cocinas. Té de jazmín Para los amantes de los sabores dulces, el té de jazmín es una opción increíble, ya que además de ser muy rico, Profesionales del Departamento de Epidemiología, Instituto Cardiovascular y Hospital Fu Wai y la Academia China de Ciencias Médicas de Beijing encontraron que ayuda a disminuir los niveles de colesterol, evitando ataques cardíacos y derrames cerebrales, además de aliviar el estrés y retrasar el proceso de envejecimiento. ¿Quién podría resistirse a él? Té negro Otro de los tés que más frecuentemente encontramos en las alacenas, es el té negro, que muchos utilizan como sustituto de café. Esto se debe a que ayuda a mejorar el estado de alerta mental, facilita el proceso de aprendizaje, contribuye a una mejor memoria y la habilidad para procesar la información, según información del sitio de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, Medline Plus. Además, también explican que el té negro también es súper efectivo para tratar el dolor de cabeza, la presión arterial alta y baja y el colesterol y para la prevención de las enfermedades cardiacas como la arteriosclerosis, el endurecimiento de las arterias y el infarto de miocardio. Sin embargo, debemos ser cuidadosos con su consumo ya que posee un alto contenido de cafeína. Té de manzanilla El té de manzanilla tiene numerosas propiedades medicinales gracias a sus terpenoides, flavonoides y otros aceites volátiles que, de acuerdo a un estudio publicado por el National Center for Biotechnology Information (NCBI), funcionan como antiinfamatorio, activo antibacteriano y relajante. Esto significa que es ideal para relajarte y conciliar el sueño, para aminorarlos cólicos menstruales y dolores de estómago, así como para reducir el dolor de las articulaciones. Té chai El té chai, un té que ha tomado una fuerte popularidad en los últimos años, es originario de India y se parece mucho al té negro pero posee un sabor diferente, con distintas hierbas y especias aromáticas como clavo de olor, canela, jengibre, pimienta y cardamomo. La reducción de náuseas y el malestar estomacal, el mejoramiento de la digestión y la actividad cardiaca son sólo algunos de los múltiples beneficios del té chai. Té de tila El té de tila es, sin duda, uno de los favoritos dentro de las cocinas mexicanas y es que gracias a su alto contenido de fitonutrientes, flavonoides y otras sustancias diaforéticas, los cuales ayudan a aliviar la presión arterial alta, calmar la ansiedad y conciliar el sueño. De hecho, investigadores del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (CIENVESTAV), encontraron las hojas del té de tila actúan en nuestro cerebro, inhibiendo la excitación del sistema nervioso, actuando como un relajante. Ahora que conoces los tés más populares y las razones por las cuales deben estar en tu cocina, ¿cuál te hace falta?
¿A quién no se le hace agua la boca cuando piensa en unos ricos camarones empanizados? La realidad es que muy pocas personas saben cómo lograr un empanizado perfecto, sobre todo, cuando se trata de utilizar ingredientes distintos al pan, aceite y harina. Por eso te mostramos 4 alternativas para empanizar saludablemente los alimentos. Empanizado con Avena Si alguna vez te has preguntado “¿con qué puedo empanizar si no tengo pan?”, utiliza un ingrediente saludable y muy básico que todos tenemos en la cocina: la avena. Puedes molerla con un poco de sal, pimienta y aceite de oliva o empanizar milanesa de pollo con las hojuelas enteras. Puedes empanizar tus alimentos con avena ya que ésta, además de tener altas propiedades de fibra, también contiene hierro, magnesio, zinc, fósforo y brinda más ácidos grasos que otros cereales, según explica la Fundación Española de la Nutrición (FEN). Empanizado con Quinoa Si tienes antojo de pescado empanizado, la quinoa es otro sustituto de pan ideal para cuidar de la salud pues tal como ha informado la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación (FAO), empanizar con quinoa brinda a los alimentos hasta un 23% más de proteínas, aporta minerales como calcio, hierro, magnesio y vitaminas C, E, B1, B2. En caso de que utilices quinoa para tus alimentos, puedes empanizar sin huevo y reemplazarlo con un poco de leche o hacer una mezcla de quinoa, sal, pimienta y mostaza y así pegar la quinoa con aceite de oliva. El salmón queda particularmente bueno de esa manera. Empanizado con Almendra Las almendras son el fruto seco con más alto índice de proteína y con más grasas monoinsaturadas, además de vitamina E, calcio, hierro, zinc, potasio, magnesio y fósforo, así que también son una excelente alternativa para empanizar sin pan. Cabe mencionar que además de almendras, puedes utilizar otras nueces y éstas le brindarán una textura extracrujiente a tus platillos, además de añadir más sabor a tus aceites vegetales. En este caso es mejor si trituras por completo las almendras y las pegas con mostaza a tus guisados. Prueba este pescado empanizado con almendras, ¡te encantará!Empanizado con Amaranto Existen muchos tipos de empanizado, y con el amaranto, ese cereal pequeñito con el que hacen las alegrías, se pueden lograr platillos deliciosos y muy nutritivos. El amaranto es una excelente fuente de proteínas, vitaminas, minerales y posee ácido fólico y aminoácidos esenciales como el omega, Vitamina C, calcio y magnesio, según indica la organización México Tierra de Amaranto AC. Para empanizar con amaranto puedes auxiliarte de harina o panco y un poco de aceite y de cualquier manera, la comida quedará muy saludable, como con estos deditos de pescado empanizado con amaranto.¿Listo para probar estas 4 alternativas para empanizar saludablemente tus alimentos? ¿Qué tipo de empanizado se te antoja probar primero?
¿Existe un postre más perfecto que las galletas? No lo creo. Y aun así recuerdo con más cariño el olor a galletas haciéndose en el horno que el momento de hincarles el diente junto a un vaso con leche. No le digan a mi mamá, pero casi siempre sus galletas quedaban más duras que una palanqueta vieja. Y cuando eres pequeña, que a tu mamá le haya tomado horas hornearlas, que se haya gastado pesos de más y que haya añadido ingredientes secretos como «amorcito», puede pasar desapercibido. Tras uno o dos intentos de morder sin éxito un trozo de galleta, la dejaba olvidada sobre el mantel floreado, a reserva de que otra cosa –un objeto azucarado con la textura ideal– entretuviera mi antojo. De verdad no le digan, pero a pesar de que mi mamá es una gran cocinera, no lograba hornear las galletas perfectas. Por años guardé el recuerdo de sus galletas duras o secas en el cajón de las sensaciones truncas y cuando en el diplomado de gastronomía tuve que hacer mi primer lote, inmediatamente se reabrió ese cajón. Las mías, unas redondísimas galletas de mantequilla eran terribles. ¿Qué tanto? Si las hubiera lanzado contra una ventana hubieran dejado un hoyo de bala. Sí, en aquel entonces no había superado la prueba, ni tampoco en las ocasiones siguientes. Tomé varios cursos bajo el ojo inquisidor de distintos profesores. En todo experimento sólo había variaciones de dureza: de galletas con textura de piedra pómez a galletas con textura de mármol. Se imaginarán que el tema me frustró de más, y es que las amo sobre los demás postres. Pero hace poco el milagro sucedió. Quiero compartirles lo que he aprendido sobre las galletas para lograr que queden –por fin– perfectas.Es mucho lo que puede salir mal en su confección. Sólo un correcto uso de los ingredientes, las formas, los tiempos y las temperaturas pueden conseguir unas galletas de consistencia suave pero crocante –no hay que olvidar que ese es su don, su bien, su encanto–. Lo primero es la elección de los ingredientes, mejor que sean de calidad, que la mantequilla sea de leche y no de grasa vegetal. Una buena harina hará la diferencia, el tema con ellas es el gluten. Entre menos gluten, más suaves quedarán. Antes de ponerse el mandil favorito, apenas las ganas de hornear invadan al cuerpo, hay que sacar la mantequilla del refrigerador para que se vaya aclimatando a la temperatura del ambiente. Algo a no dar por sentado es la taza medidora. Mejor que no sea la taza del café (en cada taza de café hay un mundo y las del recuerdo de Acapulco no tienen la misma proporción que la taza heredada de porcelana). Los ingredientes hay que medirlos como científico, en especial la harina. Nada de copetear. Ese poquito de más podría ser el culpable de que todos los esfuerzos se estropeen. La mantequilla: que también sea exacta. A mí alguna vez se me ocurrió quitarle un cuartito de taza y en otra ocasión usé una reducida en grasa para restarle calorías al pecado. En ambos casos me enfrenté a un triste y duro final. ¿Valió la pena? No. Ahorré calorías porque resultaron incomibles.¿Los ingredientes ya están medidos, peinados y listos para ir al baile? Ahora hay que asegurarse de ponerlos en el orden correcto dentro de la batidora. (Si no se cuenta con batidora, no pasa nada, sólo no hay que sustituirla con el poder sónico del brazo. Si la masa se manipula demasiado, se despertará a la bestia del gluten y con él, las rocas del horno). Tan sólo hay que mezclar (no batir) para obtener unas galletas perfectas. El orden es así: mantequilla a temperatura ambiente, azúcar (una mezcla de 60% blanca, 40% mascabado será genial), harina y royal cernidos como manda la tradición, la pizca de sal –que es como el alma: nadie puede vivir sin ella– y sólo hasta el final, cada uno de los huevos. Una vez integrada la masa hay que convertirla en una bola y envolverla en papel film. Lo mejor es refrigerarla toda la noche o al menos un par de horas.En el momento de la verdad el horno debe estar precalentado a 180 ºC –aunque por la altura, esta medida puede variar–. Con 10 a 12 minutos bastará. No hay que dejarse engañar por su apariencia: aunque parezca que les falta, si sus orillas están doradas, hay que sacarlas; las galletas adquieren ese look de galletas sólo hasta que se enfrían. Para ello hay que colocarlas sobre una rejilla y ser positivo mientras tanto. Seguramente los dioses de la alquimia, el amor y el horno ya se encuentran en nuestra cocina. Y para que no queden dudas sobre cómo lograr la galleta perfecta, las chefs de Kiwilimón también te comparten sus mejores tips. Tómalos en cuenta siempre que hagas cualquiera de tus recetas favoritas de galletas. La galletoterapia no se va a ir a ningún lado. Esta tendencia para hacer en familia llegó para quedarse.“Enfría las galletas unos minutos antes de hornear. Además, recuerda que la masa de galletas no se debe de manipular demasiado.”Brenda Villagómez“No sobrebatas la masa ni hornees demasiado tiempo. Sácalas cuando aún estén un poco suaves, sobre todo si las quieres tipo chunkies.”Marielle Henanine“La clave está en cómo las hornees, tanto la forma como el tiempo. Si se hacen ‘bolitas’ de 1 cucharada y media (1 scoop pequeño de helado) y le das horneado sólo hasta que dore la orilla, te quedarán suaves. Si las aplanas un poco más –aunque sea la misma cantidad– y las dejas a dorar un poco más, te quedarán crispy.”Mayte Rueda“Al momento de estirar la masa ejerce la presión suficiente para no pasar muchas veces el rodillo. Esto evitará que se caliente. Para mayor suavidad, utiliza más mantequilla que azúcar. Si ocupas una harina con menor cantidad de proteína, quedarán más suaves.”Yamilette González
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