5 recetas económicas y rendidoras para la hora de la comida
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5 recetas económicas y rendidoras para la hora de la comida

Por Kiwilimón - Septiembre 2017
  Preparar comida rica con un presupuesto limitado y que rinda mucho es el sueño de todas. Descubre todo lo que puedes hacer con ingredientes económicos y deliciosos. Estas 5 recetas económicas y rendidoras se convertirán en tu menú semanal:

Tortitas de papa con pollo 

Si tus hijos son medio remilgosos con la comida o si ya se te está acabando el pollo y crees que no alcanza para todos, aprovecha tus ingredientes al máximo y prepara tortitas. Deja que tus hijos “personalicen” su comida con cátsup o mayonesa, según su gusto

Flautas de papa con chorizo 

Cuando crees que ya no tienes nada para preparar, las papas te pueden rescatar. El chorizo le da un sazón muy sabroso al puré, pero si quieres una opción vegana puedes cambiarlo por champiñones con pimiento rojo.

Croquetas de atún 

¿Abres la alacena y solo tienes latas de atún? Es momento de probar esta receta. Con una salsa bechamel casera y atún enlatado puedes preparar un platillo muy rico y rendidor. También puedes sustituir la bechamel por puré de papas.

Chicharrón en salsa verde fácil 

El chicharrón es de esos platillos que además de ser exquisito, rinde mucho y es muy económico. Te recomendamos preparar una cacerola grande para que en la semana puedas aprovechar el chicharrón en diferentes platillos: tacos, gorditas, sopa, etc.

Enchiladas de mole 

Cuando tienes que hacer rendir la comida, lo mejor que puedes hacer es aprovechar lo que ya tienes preparado. Con el mole que te sobró de la semana pasada, un poco de pollo y unas tortillas ya tienes un platillo delicioso y muy accesible. Como toque final, puedes agregar queso rallado y crema. Cuidar tu economía puede dejar de ser complicado, siempre y cuando te mantengas informado y actualizado. Mantén en orden su cuentas y toma las mejores decisiones siguiendo a Querido Dinero. Encuentra consejos prácticos para que administres tus cuentas de la mejor manera posible. ¿Conoces las ventajas y desventajas de usar crédito, débito o efectivo como método de pago? Descúbrelo en este artículo de Querido Dinero:

DEBATE: ¿CONVIENE USAR CRÉDITO, DÉBITO O EFECTIVO COMO MÉTODO DE PAGO?

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Rosamaria Martinez
04/07/2019 22:41:48
Me encantan sus recetas
Patty Plancarte
04/01/2019 21:35:08
Podrias agregarrecetas fáciles y rápidas para enfermos con cancer y diabetes personas
Teresa Salinas
04/01/2019 18:18:17
Prácticas y baratas diario haré uno de estos platillos. Gracias kiwilimon
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La cocina de Guatemala es tan variada como su cultura, los grupos étnicos que abundan en sus tierras y la diversidad de sus alimentos. Es por eso que debes conocer este listado con sus mejores platillos típicos, sin duda, ¡lo mejor de la gastronomía de Guatemala! Pepián El pepián, un platillo nacido de la fusión entre la cultura maya y española, se trata de un estofado de pollo, carne de cerdo o res, va acompañado de verduras, una salsa espesa y los guatemaltecos generalmente lo comen con arroz y tortillas. Kak’ik Uno de los mejores platos de la gastronomía de Guatemala es, sin duda, el Kak’ik, un exquisito caldo hecho con carne chompipe, o chunto, verduras y diferentes especias y chile que le dan un sabor inigualable. Shucos Los shucos son una de las comidas de Guatemala más conocidas debido a la rapidez con que se preparan. Son muy similares a un hot dog pero llevan 2 tipos diferente de salchicha, col y una deliciosa salsa de aguacate. Chuchitos Así como en México, la gastronomía de Guatemala también cuenta con sus propios tamales de maíz y en el caso de los chuchitos, estos se preparan con una salsa de tomate y abundante queso. Fiambre El fiambre es el platillo emblemático del Día de Todos los Santos y lleva una irresistible mezcla de verduras, caldo de pollo, embutidos y diferentes quesos. Toma algunas semanas prepararlo, pero el resultado es delicioso. Hilachas Las hilachas, similares a la tinga mexicana, son un platillo hecho con carne de res desmenuzada y cocinada a fuego lento con salsa de tomate, papas y zanahorias. También se puede acompañar de arroz y tortillas. ¿Cuál es tu platillo favorito dentro de la gastronomía de Guatemala?
Las aguas frescas son muy populares en México, las hay de todas las frutas que te imaginas, e incluso de las que no, como el agua de aguacate; algunas sirven para defendernos de la gripa, otras, para sentirnos ligeros y algunas más, simplemente para disfrutarlas.Las combinaciones son infinitas y lo más probable es que ya hayas probado muchas, como la de limón con hierbabuena, pero ¿sabes para qué sirve?Beneficios del agua de limón con hierbabuenaLa hierbabuena y el jugo de limón son conocidos por su efecto de ayuda digestiva , por lo que es una buena manera de aliviar el malestar estomacal y esta agua fresca también sirve como una excelente opción para sustituir los refrescos azucarados.Por su parte, el limón es rico en vitamina C, fibra y varios nutrientes responsables de beneficios para la salud, como la del corazón, el control de peso y la salud digestiva. Una de sus propiedades más provechosas es puede ayudar a prevenir las piedras en los riñones, llamadas cálculos renales, los cuales son pequeños bultos que se forman cuando los productos de desecho se cristalizan y se acumulan en los riñones.La forma en la que el limón ayuda es que su contenido de ácido cítrico aumenta el volumen de orina y el pH de la orina, por lo que se crea un ambiente menos favorable para la formación de cálculos renales.En cuanto a la hierbabuena, esta también es buena para la digestión y se usa comúnmente para ayudar a aliviar los síntomas de indigestión, náuseas, vómitos y gases.De hecho, se ha demostrado que el compuesto carvona, que se encuentra naturalmente en la hierbabuena, inhibe fuertemente las contracciones musculares en el tracto digestivo, lo que puede explicar cómo esta hierba ayuda a aliviar los trastornos digestivos.Así que añadirla a tu agua con limón será una gran forma de cuidar de tu digestión, al tiempo que te refrescas y aprovechas otros beneficios, como su contenido de antioxidantes, además de que dos cucharadas (alrededor de 11 gramos) de hierbabuena también proporcionan 2% de la ingesta diaria de recomendada de vitamina C, otro potente antioxidante.
La Cuaresma va mucho más allá de no comer carne. De hecho, esta temporada que algunos aún guardan como tradición preciada tiene toda una gastronomía típica que no sólo explota los sabores del pescado y los mariscos, sino que también abarca postres típicos.Budines, capirotadas, churros, los sabores dulces abundan en esta Cuaresma, que ha iniciado con el miércoles de ceniza como todos los años, aunque esta vez de manera un poco diferente, debido a las medidas de prevención que deben respetarse durante la pandemia.Estos son algunos de los postres típicos que puedes disfrutar en la Cuaresma, que además son una buena idea para aprovechar el tiempo en casa preparándolos.CapirotadaEste postre consiste en rebanadas de pan fritas cubiertas con una miel de piloncillo, pasitas, nueces, almendras, cacahuates, coco y queso Cotija o añejo espolvoreado. Es originario de México, en específico de los estados del norte del país, como Chihuahua, Colima, Sinaloa, Sonora, Zacatecas, entre otros.En la actualidad, puedes encontrar nuevas versiones igual de deliciosas de este postre, como la capirotada de 3 leches o la de chocolate.Budín de pan duroAsí como la capirotada, el budín se hace con el pan rezagado de la semana y aunque en México es más preparado durante la Navidad, en otros países suele llamarse budín a la capirotada.Pan de PascuaHecho con una masa dulce y acompañado de frutos secos, el pan de Pascua es un postre perfecto para la vigilia. Respecto a su origen, se dice que proviene de Alemania o Italia, y en la actualidad, es popular en otros países, como Chile, donde se sirve durante las fiestas decembrinas.Alas de ángelConocido también como chrusciki o faworki, este postre viene de Polonia y son pequeños buñuelos crujientes y típicos durante el carnaval previo a la Cuaresma, pero también se preparan en Navidad.
Mi papá dejó de comer carne hace treinta y ocho años. Según como lo cuenta mi mamá, un domingo en una comida familiar, y después de devorarse media vaca, mi papá se secó el sudor de la frente y dijo algo como: “Última vez que como carne”. Todos se rieron del comentario que consideraron un chiste; algo como el “no lo vuelvo a hacer” que suele acompañar la resaca. Para él fue una promesa. Hoy en su lista de razones por las que se volvió vegetariano resuenan palabras como “compromiso”, “karma”, “respeto por la naturaleza”. Ser vegetariano no es algo que aparece por generación espontánea; la decisión tiene que ver con las convicciones, con la filosofía personal. ¿Y qué más personal que la forma de comer? La alimentación casi siempre está ligada a la cultura, a la leche materna, a la comida de casa. En la mía –la de ustedes, pues–, el menú era un subibaja incluyente y casi siempre quesocéntrico: flautas de papa con queso y de pollo, pozole de hongos y de carne, mole con y sin carne. Pero para la mayoría, el vegetarianismo sigue siendo un tabú. ¿Una vida sin carne? ¿Ni pollito, ni huevito, ni pescadito? Una de las nutriólogas de casa, Mayte Martín del Campo, nos dice que existen distintos niveles de restricción en las dietas sin carne: “Los vegetarianos normalmente sí consumen ciertos productos de origen animal como leche, yogurt, huevo, pescado (si comen estos dos últimos se les denomina ovo o pescetarianos). Lo que generalmente suprimen son las carnes rojas y las aves. Por otro lado, los veganos no consumen productos de origen animal”. La cuestión es, ¿por qué alguien quisiera vivir sin carne? Existen cocineros como el máster Dan Barber del restaurante Blue Hill at Stone Barns que afirman que disminuir la porción de la carne en nuestro plato semanal es la única forma sustentable de enfrentar el cambio climático, de disminuir la contaminación de nitrógeno en la tierra y de frenar el deterioro de los suelos. En algunas vertientes del budismo, el vegetarianismo está indicado como precepto del ahimsa, que quiere decir “la no violencia”, pues afirman que comer carne animal, además de dañar directamente a los seres vivos, constituye una fuente de karma que vendrá por ti en la siguiente vida –para los que creen en las reencarnaciones–. Otros optan por una dieta vegetariana simplemente por un sincero amor a la naturaleza o como un acto incendiario contra la crueldad animal. Hay un punto medio. Autores como Mike Bittman optan por este estilo de vida sin labrarlo sobre piedra: el afamado escritor gastronómico del New York Times acuñó el término flexitarianismo para la dieta que deambula entre la vegetariana (o vegana) y la carnívora alternándola a distintas horas del día o de la semana. Dos comidas sin carne, una con.Personalmente creo que lo que entra al cuerpo es un diálogo que le corresponde a cada corazón y mente. Una decisión propia como llevar el pelo de cierta forma, creer en Santa Claus o elegir la maternidad. Lo cierto es que un trozo de carne tiene una gran cantidad de ácido úrico, fosfórico y sulfúrico; así como colesterol, antibióticos y hormonas, en el caso de la carne que no es orgánica.La tendencia ecológica y saludable del momento es comer carne tan solo una vez por semana. Si se opta por dejarla para siempre, nuestra nutrióloga de casa, Gina Rangel, recomienda suplementarse con vitamina B12, comer hojas verdes y vegetales todos los días, intentar no consumir carbohidratos simples y consumir fuentes de proteína vegetal: quinoa, frijoles, tofu, semillas, nueces, además de huevo y queso.Nuestra nutrióloga Jennifer Asencio afirma que los beneficios que puede aportar una dieta vegetariana son “un bajo aporte de grasas saturadas, bajo aporte de colesterol y, si se sabe combinar los cereales con las leguminosas, se obtendrá una proteína de muy buena calidad sin necesidad de recurrir a los suplementos”. Eso sí, ella afirma que entre más restrictiva sea una dieta sin carne, mayor será el riesgo de quedarse sin micronutrientes, Omega3, vitamina B12, calcio, hierro y vitamina D, por lo que hay que estar atentos al cuerpo y consultar a un especialista. Lo importante, como siempre, es aprender a combinar adecuadamente los alimentos y recordar que no por llevar una dieta vegetariana o vegana se es más saludable. Hay que evitar llenarnos los vacíos con kilos de pasta, comida grasosa o chatarra y consumir ingredientes de buena calidad nutricional.Si quieres algunas ideas que te ayuden a seguir una dieta vegetariana aquí hay una sección completa con recetas que te van a encantar.
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