5 recetas que demuestran que es mejor hacer pizza que pedirla
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5 recetas que demuestran que es mejor hacer pizza que pedirla

Por Kiwilimón - Diciembre 2015
Hay ciertos platillos que normalmente no hacemos en casa. Es el caso del helado por ejemplo, pero aún más específicamente de la pizza. La especialidad italiana se ha hecho famosa en gran parte porque uno la puede pedir y llegará en no más de media hora, pero en muchos casos no estás comiendo la mejor expresión de lo que una pizza puede ser. Por eso hoy queremos compartirte cinco recetas que demuestran que es mejor hacer pizza que pedirla. Pizza napolitana Si viajas al sur de Italia, específicamente a la ciudad de Nápoles verás que preparan la pizza de una sola manera, la original. La receta de la pizza napolitana es tan simple como deliciosa pues explota todas las virtudes de los pocos ingredientes que lleva. Todo lo que necesitas fuera de la masa son jitomates frescos y maduros, queso mozzarella y orégano. No hay receta más mítica en el mundo de la pizza y puedes asegurarte de que a tu familia le encantará. Pizza hawaiana Una de las favoritos de los niños y las fiestas infantiles. La combinación de jamón doradito, una masa crocante, el queso derretido y la dulce piña se ha convertido en toda una institución pues es una de las pizzas más pedidas. La receta es bastante fácil y queda en menos de 25 minutos, puedes hacer varias a la vez cuando tus hijos tengan visitas y no te costará nada de trabajo mantenerlos felices con uno de sus platillos favoritos. Pizza de pepperoni Si hay una sola pizza más famosa y pedida que la hawaiana, esa es la de pepperoni. Puede que sea por el contraste del fuerte sabor del embutido picante con el queso fundido y la salsa acidita de tomate pero lo que sabemos es que funciona. Asegúrate de darle su tiempo en el horno que son aproximadamente 15 minutos, para obtener una pizza típica italiana debes obtener una corteza fina y muy crocante. Pizza con anchoas [caption id="attachment_20351" align="alignnone" width="1000"] Ahora, si buscas una receta un poco más adulta que impresione a tus invitados entonces también puedes considerar esta pizza de anchoas y aceitunas. Tiene un sabor mediterráneo saladito y ácido muy sofisticado que se aleja de las típicas pizzas de comida rápida. Tú puede agregarle más ingredientes si lo deseas o usar una variedad más amplia de quesos para darle un sabor más complejo.[/caption] Pizza de chocolate y frambuesa Hace un tiempo a nadie se le ocurría que existiera una pizza de postre, pero en los últimos años este concepto ha ido tomando popularidad. Esta en específico es muy rica pues junta lo dulce del chocolate con lo acidito de las frambuesa. Esto junto con la masa dorada es un delicioso dulce que le encantará a toda la familia, incluso puedes prepararla para tardes de cine o como una sorpresa para tu próximo brunch con las amig
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A lo largo de nuestra vida hemos escuchado muchos mitos alrededor de la necesidad de bajar de peso. Una de las teorías que de un tiempo para acá ha cobrado importancia es sobre que el alcohol engorda pero, ¿qué pensarías si te decimos que esto no es un mito, sino verdad? Aquí te va una verdad que puede doler: las bebidas alcohólicas no sólo están saboteando tu dieta, además te están haciendo engordar y todo esto tiene una explicación que nos lleva directo al alcohol que contienen, pues este interrumpe la oxidación de las grasas e hidratos de carbono y, en lugar de quemarlos, los almacenemos. Además, el alcohol contiene etanol, una sustancia nociva para el sistema nervioso central si se consume en grandes cantidades, la cual afecta el funcionamiento del hígado. Por ejemplo, cada gramo de etanol aporta 7 Kcal y las bebidas además pueden contener azúcares y otras fuentes de calorías que también impactan en el organismo. Así que si estás buscando bajar de peso, considera moderar y, de ser posible, evitar el consumo de alcohol, porque además de las calorías vacías que te aporta, solemos tener malos hábitos alimenticios cuando consumimos este tipo de bebidas y eso es una bomba para nuestro cuerpo.Y si toda esta información no te ha bastado para dejar el alcohol, aquí te dejamos datos que te harán pensar dos veces antes de tomarte esa copita:● Una cerveza regular tiene aproximadamente 150 calorías por un vaso de 355 ml.● Una cerveza light, aproximadamente 100 calorías por un vaso de 355 ml.● El vino contiene aproximadamente 100 calorías por una copa de 145 ml.● El alcohol destilado (ginebra, ron, vodka, whiskey), aproximadamente 100 calorías por 45 ml.● Un martini tiene aproximadamente 140 calorías por una copa de 65 ml.● Una piña colada, aproximadamente 500 calorías en 205 ml.Y a algunas de esas bebidas hay que sumarle las calorías de las sustancias con las que se mezclan, como jugos, refrescos, jarabes.Por último, recuerda que la mejor manera de controlar las calorías es limitar la cantidad de alcohol que tomas. Antes de salir, establece un límite y apégate a él. Es válido rechazar una bebida que no quieres o negarse a que te sirvan una segunda copa de vino, todo está en tus decisiones y en la conciencia de ellas.
Después de hacer unas papas fritas o empanizar un pescado, ¿qué se puede hacer con el aceite? ¿Tirarlo al drenaje, ponerlo en una botella de plástico y echarlo a la basura, o usarlo un par de veces más? Aunque te parezca raro, la opción más recomendable es, irónicamente, la última. Pero cuando ya finalmente el aceite deba desecharse, tienes que tener mucho cuidado en la manera en que lo haces para no perjudicar el medio ambiente. Aquí te contamos cómo puedes desechar correctamente el aceite de cocina. ¿Por qué no puedo tirar el aceite por el desagüe?Esta es probablemente la solución más sencilla y “lógica”, ya que se trata de un alimento líquido. Sin embargo, el vaciar el aceite de cocina por la tubería acarrea varios problemas. Por un lado, la grasa puede acumularse en las paredes de la tubería, provocando atascos o, peor aún, la diseminación de bacterias. Otra de las razones por las cuales no debes tirar el aceite por el drenaje es que ese aceite puede perjudicar el agua residual. Tan solo un litro de aceite puede contaminar miles de litros de agua. ¿Por qué no puedo tirar el aceite a la basura?Algunas personas, con tal de evitar la contaminación del agua, almacenan el aceite en bolsas o recipientes de plástico para tirarlo a la basura. En un principio esta podría ser una solución efectiva, ya que de alguna manera se evita el contacto inmediato del aceite con el agua. No obstante, a la larga, el aceite puede derramarse y contaminar el agua o permanecer intacto, lo cual contribuye a la acumulación de basura y residuos. ¿Qué puedo hacer con los residuos de aceite de cocina?Una vez que tienes claro por qué no debes tirar el aceite al drenaje o a la basura, es más fácil que optes por soluciones ecológicas y efectivas. A continuación, te presentamos algunas para desechar el aceite de cocina. Reutilización del aceite. Lo primero que debes saber es que el aceite se puede reutilizar un par de veces antes de desecharlo. Espera a que se enfríe y con ayuda de un colador o filtro de café, elimina los residuos de comida. Úsalo un par de ocasiones más, cuidando de no combinar el aceite que usaste para freír pescado con carne o postres, por ejemplo. Reciclaje en casa. Cuando ya el aceite haya pasado por varios procesos de calentamiento, puedes usar los residuos para hacer velas caseras. Lo único que necesitas es el aceite usado, cera, aceite esencial y mecha para velas. Recuerda que también debes filtrar el aceite antes de hacerlas. Recolección especializada. Finalmente, la opción más profesional para deshacerse del aceite de cocina usado es recurrir al servicio de empresas que se dedican a su recolección. De igual manera, algunas ciudades cuentan con contenedores especiales. Investiga si en tu municipio tienen este servicio. Podrías tener un contenedor de aceite de cocina usado justo a la vuelta de tu casa.Recetas que te recomendamos:Dedos de pollo con cheetosAlitas adobadas Nopales capeados rellenos de queso Enmoladas de chorizo de soya
Entrar a la alberca después de comer siempre conlleva varias dudas, pues desde que éramos pequeños, hemos escuchado que debemos esperar después de comer para poder nadar. Durante muchísimos años, madres preocupadas por el bienestar de sus pequeños han tenido que lidiar con la impaciencia y la ansiedad de sus hijos para divertirse en el agua. Pero, ¿en realidad es necesario esperar? ¿Qué tan cierto es eso de que te puede dar un calambre después de comer? ¿Es solo un mito o debemos seguir siempre esta recomendación?Te invitamos a seguir leyendo para descubrir si efectivamente hay que dejar pasar tiempo después de comer para poder nadar o si simplemente se trata de una leyenda urbana.La explicación La razón que dan la mayoría de los padres a sus hijos para tener que esperar antes de regresar a la alberca es la digestión. Básicamente, la creencia general es que después de comer, la sangre de todo el cuerpo (incluyendo la de las extremidades) se concentra en el aparato digestivo, lo que hace que los brazos y piernas sean un poco menos ágiles. De igual manera, los calambres y las punzadas son mencionados como motivos para evitar entrar al agua justo después de comer. La explicación es que si una persona comienza a nadar cuando su estómago aún está haciendo digestión, esto le puede provocar un calambre o una punzada severa en las costillas, lo que podría imposibilitarla de nadar, y entonces correr el riesgo de ahogarse. La realidadSi bien es cierto que durante el proceso de digestión la sangre se dirige al estómago para procesar los alimentos, esto no significa que el resto del cuerpo se quede sin sangre o que sea incapaz de funcionar adecuadamente. Pensar que una persona puede sufrir un accidente por entrar a nadar después de comer es, en este caso, simplemente absurdo. Tus piernas y brazos van a funcionar como siempre, aunque tu estómago esté trabajando.En cuanto a los calambres y punzadas hay varias explicaciones. Los calambres son movimientos espasmódicos involuntarios que surgen durante el ejercicio. La mayoría de los casos se deben a la falta de hidratación y electrólitos, o simplemente a la fatiga. En cuanto a las punzadas, que son dolores muy intensos debajo de las costillas, aún no se sabe con exactitud qué puede provocarlas. Sin embargo, algunos estudios han demostrado que los nadadores son más propensos a sufrir estas molestias que los corredores. Pero ojo, esto solo se ha registrado entre atletas profesionales de alto impacto. La conclusiónNo existe información científica ni estudios que relacionen directamente el consumo de alimentos con el riesgo de sufrir un accidente mientras se nada. Los niños en realidad no tienen que esperar 30 minutos o una hora después de comer para regresar al agua. Solamente hay que tomar en cuenta algunas consideraciones:El ingerir alimentos grasosos puede provocar una sensación de pesadez. Si vas a ir a la alberca con tus hijos, mejor lleva comida ligera, como ensalada o frutas.Es poco recomendable hacer alguna actividad física después de comer demasiado, ya que se pueden experimentar nauseas. Esto aplica tanto para nadar como para correr.Ni la Cruz Roja ni otras asociaciones de salvavidas o pediatras han registrado la pérdida de vidas en niños por nadar después de comer. Así que relájate y disfruta de la alberca con tus pequeños.Estos platillos son ideales para llevarlos a la piscina:Croquetas de papa con jamónRollitos de ensalada de polloMini hamburguesas rellenas de queso Banderillas espirales de salchicha
El desperdicio de alimentos es una situación grave en el mundo y no sólo es muy triste que todos los días, toneladas de alimentos terminen en la basura, sino que además, hacemos un daño directo a los bolsillos. Para evitar que la comida termine por ser desechada, te damos algunos pasos sencillos para ser más consciente y poder aprovechar mejor nuestros recursos.Todo empieza desde las comprasEl primer paso, y quizá el más importante, es que planees correctamente las compras. Antes de hacer tu lista para el súper, revisa lo que tienes en el refrigerador. A veces hay tesoros en el fondo del cajón de las verduras que se pueden convertir en una deliciosa sopa antes de que pase demasiado tiempo. Aprovecha ese jamón de la semana pasada para unas croquetas y si te sobró demasiado, piensa comprar un poco menos la siguiente vez.Te recomendamos intentar esta receta de Croquetas de Papa con Jamón Nada de distraccionesRecuerda, si vas de compras con hambre o sed, pondrás en tu carrito mucho más de lo que necesitas. Apégate a tu lista y a la planeación que hayas hecho para la semana. Una vez que llegas a casa, empaca y almacena todo correctamente y así tendrá más vida de anaquel.Aprovecha los ingredientesMuchas veces al preparar una receta, usamos sólo una parte de las frutas y verduras que compramos. Por ejemplo, con el apio: si usas los tallos para una ensalada, aprovecha las hojas en una sopa y la parte blanca de la base para dar más sabor a tu caldo. También puedes hacerlo con los tallos de los champiñones o los tallos gruesos del brócoli, que hacen una rica sopa o ensalada. Los plátanos que ya están muy negritos son perfectos para hacer panqué o agregarlos a la masa de hotcakes. Si no tienes tiempo de prepararlo pronto o no tienes suficiente cantidad, no te preocupes, congélalos hasta que estés lista.Si tienes pedacitos de diferentes quesos, es el momento de hacer una salsa deliciosa para tu pasta favorita. Y en la alacena, revisa mensualmente las fechas de latas y salsas, y úsalas en tiempo.Cuida las porcionesPara evitar tener desperdicios, es mucho mejor servir porciones pequeñas y si alguien quiere más, entonces que se sirva después. Si sobra comida, recuerda enfriarla rápido y conservarla adecuadamente para que dure más tiempo.Administra inteligentemente las sobrasCon frecuencia, nuestro refrigerador se convierte en un paso previo al basurero por tener cantidades pequeñas de sobras que no se aprovechan. Si preparaste comida de más, recuerda conservar lo que quede en recipientes adecuados, siempre marcando el contenido y la fecha de empaque, para que estés consciente de cuándo debes consumirlo.Por otra parte, también puedes darle nueva vida a las sobras. Por ejemplo, si hubo pollo al horno, deshebra el sobrante para unos taquitos; las verduras cocidas picadas se pueden mezclar con pasta fría y vinagreta, o con atún y mayonesa para una ensalada; los frijoles refritos con salsa de jitomate y caldo toman un nuevo aire en una sopa. O simplemente fríe ese arroz blanco con verduras picadas, cubitos de carne o camarón, y salsa de soya para una cena oriental ligera... Usa tu imaginación y dales giros distintos a esos recipientes con sobras. Al final de mes, se sentirá la mejora en tu cartera.
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